Xtories

La interiorista 2

María no podía quitarse a Javier de la cabeza. Sus miradas en el escote habían encendido una llama que solo su marido podía apagar... o así creía. Pero cuando la realidad se interpone, la fantasía se desvanece como humo.

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Al día siguiente, al volver al trabajo me puse con aquel proyecto, a seleccionar distintas opciones de materiales, no me quitaba a Javier de la cabeza, como es lógico, sus miradas a mi escote, su bulto y la follada que le pegue a Jose por su culpa…estaba muy excitada y así pase todo el día.

Al llegar a casa, tenía necesidad de correrme y volví a utilizar a mi marido para tal fin.

Una vez en la cama no pude evitar meterle mano, pensando que acariciaba el bulto de Javier… Jose se empalmó rápidamente.

Ufff, cariño, estas desconocida, me dijo.

Acaso te molesta? Pregunté.

No, sigue, no se que te pasa pero me encanta!

Calla y disfruta, dije, no quería que su voz me sacase de mi fantasía.

Le bajé el pijama, me quité el mío y me puse encima de él, subía y bajaba lentamente, pensando que era la polla de Javier la que me penetraba, mientras le ofrecía mis pechos, si seguía sintiendo su polla caliente y dura dentro me iba a correr muy rápido, así que me la saque y fui subiendo hasta poner mi coño en su boca, literalmente le restregaba mi entrepierna por toda la cara, mientras tocaba su pene, se corrió en mi mano, yo ni corta, ni perezosa me lleve la mano a mi boca y lamí toda su esencia deseando que fuera de Javier, a la par que cada vez empujaba más fuerte mi coño contra su cara, mis piernas temblaban y un escalofrío recorría toda mi cuerpo haciéndome estremecer, me estaba corriendo en su cara, otro orgasmo brutal por culpa de Javier., deje la cara de Jose empapada de mis jugos.

No se que te pasa, pero verte así me vuelve loco, alcanzó a decir…

Soy tu zorrita, acaso no lo recuerdas? Contesté, justo antes de tumbarme y quedarme dormida, sin importarme ponerme el pijama, ni ninguna otra cosa.

Sonó el despertador y allí seguía yo, desnuda y oliendo a sexo…a los 30 segundos ya estaba mojada de nuevo, Jose ya se había levantado y estaba preparando el desayuno.

Me duché, me vestí y fui a la cocina.

Buenos día, amor, descansaste? Me preguntó mi marido

La verdad es que si, y tú? le pregunté yo

Después de tu sesión de sexo, dormí fenomenal!!!

Me alegro, a mí también me sentó muy bien.

Pues nada, a repetir todas las noches! Dijo él riendo

Acabe mi desayuno y tras despedirnos con un beso, salí corriendo para el trabajo.

Nada más montarme en el coche, me acorde de Javier y otra vez humedecí mis bragas…

Pero serás tonta! Pensé, un tipo viene a encargar un trabajo y porque te mira las tetas y se le pone morcillona ya estás sacando las cosas de quicio,. pero ese pensamiento no hizo más que mojarme aun más.

A ver, Maria, me dije a mi misma, cuantos tíos te miran el escote el cabo del día? A cuantos se le pone morcillona si la distancia es corta? Cuantos te sueltan algún piropo o similar cuando eso ocurre? Y no pasa nada! Por que con este si? Por que llevas dos días caliente perdida y parece que este va a ser el tercero? No tiene sentido…

Y en esas estaba cuando llegue al trabajo…

Buenos días a todos, saludé al entrar, mis compañeros respondieron amablemente…

Oye, Maria, me apeló, un compañero, ha llamado un tal Javier para dejarnos su número de teléfono para que le llames cuando tengas preparado lo suyo, comentó alargándome la nota donde estaba escrito.

Gracias, respondí, a la vez que pensaba en Javier y lo que me hacía sentir sin haber hecho casi nada, no me lo podía quitar de la cabeza.

Me puse a acabar sus propuestas y después me dispuse a llamarle, normalmente lo habría hecho desde el teléfono de la empresa, pero quería que Javier tuviese el mío personal y no lo dudé, le llame desde el mio…

Dígame, sonó su voz contundente

Hola, soy Maria del almacén de materiales, nos sé si me recuerdas? Pregunté intencionadamente

Claro, como me iba a olvidar, estoy deseando ver tus…propuestas, hizo una pausa que me erizó la piel.

Pues ya las tengo…listas para tí, dije siguiendo el juego, cuando podrás pasarte por aquí?

Hoy ya es tarde…mañana tengo la agenda a tope, podría ser pasado mañana…respondió

Vale, a primera hora te va bien? Dije algo decepcionada, esperaba verlo al día siguiente.

Estupendo, quedamos así, Maria. Hasta entonces.

Perfecto, Javier, nos vemos pasado mañana y colgué.

No lo voy a negar, le llamé pensando verlo al día siguiente y aquello me resultó un jarro de agua fría.

El resto del día, después de aquello, pasó sin pena, ni gloria, Javier ya no ocupó mi cabeza, ni mis fantasías y mis bragas permanecían secas…

Ya por la noche, en la cama, Jose intentó un acercamiento y yo lo frené en seco con un déjame, estoy cansada. Se dio media vuelta y dormimos…