Fantasías sexuales de españolas 2 (Alessandra 4) V
Los correos se vuelven más largos, más descriptivos, más peligrosos. Ella se masturba imaginando su polla; él admite que la desea en lugar de a su esposa. Cada palabra es un anzuelo, cada confesión un paso más hacia el abismo de lo prohibido.
Hola amor.
No sabes lo feliz que me ha hecho leer tu correo. En eso también te estoy adiestrando y no solo en la cama. Cada vez tus correos son más largos y mejor escritos, más descriptivos. Consigues ponerme muy cachonda y muy perra, tanto, que después de leerlo me he tenido que encerrar en el váter a masturbarme. He tenido que hacerlo en silencio sin los jadeos y gritos que a ti te gustan cuando me estás penetrando intensamente. Lo necesitaba para calmar mi sed de ti porque estaba tan caliente que no era capaz de concentrarme en nada de lo que hacía. Ha sido un triste sustitutivo: la taza del váter en vez de una cama cómoda, mis dedos en vez de tu polla incrustada en mi vagina, mi mano pellizcando un pezón en vez de tu boca mordiéndolo, mi lengua lamiendo mis propios labios en vez de recibir tu saliva… Sí, ha sido algo minúsculo, pequeño comparado con lo que tú me das, pero era necesario, tengo que conformarme con eso.
Cuando saqué los dedos pegajosos de flujo los chupé, imaginándome que era tu pene el que lamía, limpiándolo de los restos de tu esperma ¡Qué rica fantasía y que a gusto me quedé! Estas pequeñas cosas me permiten aguantar todos los días que a veces tardamos en vernos ¿Cómo lo haces tú? ¿También te masturbas pensando en mí? ¿Lo haces recordando lo que hemos hecho o lo que quieres que hagamos la próxima vez? Cuéntamelo todo, quiero saberlo.
¿Piensas en mí cuando follas con tu mujer? Estoy segura que sí. Tengo muy presente lo que me cuentas, como por ejemplo que ella no sabe darte placer con la boca, que solo lo utiliza como caricia preliminar y nunca hasta el final. Dime si no es cierto que cuando la tiene en sus labios no me echas de menos y no te gustaría que fuera yo la que te la estuviera chupando en ese momento, suave, cadenciosamente, con ese vaivén que te hace estremecer y luego de forma fuerte, contundente, llenándote de babas, apretando fuerte de los labios, dejándote que me folles la boca y luego aguantando toda tu descarga. Eso no te lo hace ni te lo hará nunca ella. Ni tampoco darte su culo. Seguro que cuando la ves acostada boca abajo o de espaldas más de una vez desearías que fuera yo la que estuviera allí para poder coger tu verga y guiarla hacia mi agujero más oscuro y pequeño. Seguro que echas de menos como abro las piernas y como separo mis cachetes para ofrecerte mi ano, deseando recibirte. Esperando ansiosa esa mezcla de dolor y placer que siempre llega cuando me la introduces, y que poco a poco va desequilibrando la balanza hasta convertirse solo en placer cuando me llenas el culo de leche. Quiero que me lo digas, que si en algún momento cuando estás follando con tu mujer piensas en mí y que me digas que es lo que te viene a la cabeza.
Yo no tengo nada que contarte porque desde que estoy contigo ya no copulo con nadie más. Antes, de vez en cuando tenía citas esporádicas, utilizaba la aplicación esa que tú sabes. Me daba de alta solo un día para buscar alguien para una noche y no era muy selectiva, me daba un poco igual. Estoy tan acostumbrada a ver tíos que mienten, a los perfiles y fotos falsas, que no esperaba nada de esas citas. Nada serio me refiero. Lo único que esperaba era un poco de charla amena, unas copas y luego un polvo. Tampoco exigía mucho, solo quería eso, un triste sustitutivo como ahora son mis masturbaciones cuando tú no estás. Pero ahora nada de eso es necesario porque solo te quiero a ti entre mis piernas, y entre mis brazos y en mi mente.
Nos vemos pronto amor. Por favor escríbeme, necesito leerte ya que estos días no te puedo tener.
--------------------------------------------------------------------------------
Hola mi querido…
He leído tu correo y me hace gracia tu inocencia. Qué bien me encuentro en mi papel de profesora, de tutora que te inicia en la carrera del sexo, que te enseña, que te anima, que te premia y también que te castiga cuando te portas mal o no te aplicas lo suficiente. Noto que en estos castigos también hay placer para ti y, tal y como hablamos en nuestro último encuentro sobre aquellas fantasías aún por realizar, creo que te gusta cuando me pongo en plan mandona. Cuando te golpeo o te rasguño noto que te turbas y a la vez te excitas. Jamás se me ocurriría hacerte daño porque sí, no soy de ese tipo de persona, pero sí soy de aquella a quien le gusta profundizar en el sexo y disfrutar de él, así que cuando veo que te enciendes cuando saco mi carácter y cuando te ofrezco ejercer de domina, entiendo que quizás esa es la dirección que quieres que tome. Lo tenemos que hablar más detenidamente porque si lo que me has contado, si tus fantasías o las cosas que te llaman la atención como sospecho, empiezan a ir por ese camino, tendré que ponerme las pilas para ejercer esa función. Y lo haré satisfecha porque a mí me pone todo lo que a ti te ponga, y en todo caso, es un papel que no me desagrada, que igual que el de profesora, resulta nuevo para mí y por tanto muy excitante. Lo hablaremos próxima vez que nos encontremos y si eso es lo que quieres empezaremos a recorrer el sendero despacito, preparándote, avanzando paso a paso y retrocediendo si algo no nos gusta o nos desagrada, redirigiendo nuestras acciones hacia los sitios, hacia los lugares donde encontramos más placer, igual que hacemos cuando concentro las chupadas en la punta de tu pene o cuando tú lo haces en mi clítoris.
Decía que me hace gracia tu inocencia, porque dices que te encuentras un poco decepcionado, y me aclaras que hubieras querido llegar al orgasmo abrazado a mí haciendo el 69, que hubieras deseado un orgasmo mutuo y simultáneo. Ojalá mi amor, pero en esa postura a mí me es muy difícil llegar. Además, el peso de uno sobre otro incomoda igual que la diferencia de estatura. Resulta difícil adoptar una posición en la que ambos nos lo hagamos simultáneamente y nos permita llegar al orgasmo a la vez. Creo que has dado rienda suelta a tu imaginación y que has visto demasiadas pelis porno. A estas alturas ya deberías darte cuenta que una cosa es lo que se hace de cara a la cámara y otra muy distinta la realidad. Te aseguro que con mi antiguo profesor (y también con otros hombres) he practicado muchas veces el 69 y jamás he conseguido correrme en esa postura. Es mejor hacerlo como lo hacemos habitualmente para tener un orgasmo juntos, lo mejor es follar, con tu verga penetrándome y yo masturbándome para poder sincronizarme contigo y alcanzar el clímax a la vez.
Pero si se trata de sexo oral la forma mejor de disfrutar ya sabes cuál es, porque yo te la enseñé y tú te has aplicado como un buen alumno y lo haces fantástico. Yo abierta de piernas, tumbada boca arriba, un almohadón bajo mis nalgas, otro en mi cuello para mantenerme un poco erguida y poder ver cómo me lo comes, que ya sabes que me pone mucho. Así puedo abrir las piernas todo lo necesario y tú tienes acceso a mi coño sin ninguna restricción, para chuparlo, introducirme los dedos y hacerme ese masaje simultáneo de lengua y mano que sabes que me lleva irremisiblemente al orgasmo. Tú también estás en una postura cómoda, estirado en la cama o de rodillas, mientras yo me abro. A veces también me tumbo a más altura, sentada sobre la mesa para que te puedas concentrar en lo más importante, en llegar con tu lengua a donde tienes que llegar, con una cadencia, con un ritmo adecuado, que vaya creciendo, acompañándome hasta que llego al puerto del orgasmo.
Estas corridas son las que se recuerdan, créeme, son las que yo echaba de menos después de dejar a mi maestro. Y sí, también a veces me acordaba estando con mi marido y a veces pensaba en él para conseguir concentrarme, para ponerme a tono o para poder llegar al orgasmo cuando la cosa se ponía difícil o no acababa de excitarme de todo. Eso es lo que importa de verdad, amor, lo demás son tonterías. Ya hemos encontrado muchas formas de gozar, unas más clásicas y otras más nuevas. Seguiremos jugando con ellas y seguiremos buscando, no te preocupes, conmigo jamás te aburrirás.
Pd: me pone cachondísima que me digas que no has usado tus nuevos conocimientos para darle placer a tu mujer. Seguramente a ella no le agradaba que le comieras el coño porque no se lo hacías bien. Ahora deberías darle la sorpresa, probar de nuevo y llevarla al orgasmo con tu boca, como ya sabes hacer. A mí no me importaría (no voy a sentir celos de ella por eso) y sin embargo me complace que me confieses que no lo has hecho, que aún reservas para mí esas caricias que yo te he enseñado. Eso me hace sentirme exclusiva, me hace sentir importante en tu vida y como te digo, me pone muy, muy cachonda ¿No ves cómo me mojo? ¿Cómo incluso te salpicó con un squirt cuando me haces eso? ¿No ves como toda entera palpito y es como cien mil corrientes eléctricas recorrieran mi cuerpo?
Eso es el sexo de verdad, el que importa y no lo que vemos en las pelis porno, así que olvídate que hacer piruetas fantásticas o posturas imposibles que ni el placer ni el amor demandan.
---------------------------------------------------------------------------------
Hola amor.
Puede ser que te resulte repetitivo o reiterativo que te llame así, incluso puede resultarte incómodo que, de una forma u otra, siempre mis correos incluyan la palabra amor, pero es que es lo que realmente siento. Quizá no estemos destinados a formar pareja, ni a construir una familia, ni siquiera a vivir bajo el mismo techo, pero para mí, de todas las palabras que me vienen a la cabeza cuando pienso en ti: placer, excitación, exaltación, morbo, etc… la que predomina, la que está por encima de las demás, la que más define lo que puedo sentir en tu presencia y sobre todo en tu ausencia, es amor.
Por un lado, maldigo el no poder tenerte a mi lado a mi antojo, siempre que quiera y siempre me apetezca; por otro soy consciente de que la convivencia quizás mata el deseo y eso no quiero que ocurra jamás entre nosotros. Quizás si viviéramos, juntos quizás si nos pudiéramos tener a todas horas, quizás si nuestro amor no fuera algo prohibido, caería ese aliciente que nos hace buscarnos con tanta ansia, con tanta desesperación, con tanta necesidad. Así que, si tiene que ser así, pues así te deseo, sin tenerte cuando yo quiero pero disfrutando cada minuto cuando el azar o la oportunidad y nos reúnen.
Somos espíritus libres, estamos por encima del bien y el mal, de las ataduras, de los convencionalismos sociales, estamos por encima de tu matrimonio, estamos por encima de mi divorcio, estamos por encima de todo así que debemos ser francos el uno con el otro, no hay lugar para la mentira ni para la doblez entre nosotros. Por eso te pido que seas sincero conmigo. Estoy dispuesta a soportarlo todo, aceptarlo todo, a darte lo que me pidas, ya lo sabes, dentro y fuera de la cama. El otro día te noté un poco distante, ausente, preocupado y quisiera saber si es algo que tiene que ver conmigo. No me atreví a preguntarte porque de alguna forma notaba que se podía romper la magia de nuestro encuentro. Solo quise que fueras feliz cada segundo que pasaras conmigo, no quería que nada enturbiara el esperado reencuentro. Hemos estado tantos días sin poder vernos que no deseaba que nunca ninguna nube oscureciera nuestro cielo. Por eso me entregué a ti como siempre, sin reparos, abierta para que hicieras conmigo lo que quisieras, para que disfrutaras penetrándome; por eso te entregué mi boca; por eso cuando tú decidiste que no sería en mi coño ni en mi labios, sino que sería mi culo donde depositarías tu esperma, me tumbé y me separé los cachetes para que pudieras penetrarme a placer; por eso a pesar de tu contundencia no emití ni una sola protesta y dejé que me penetraras a fondo, que eyacularas dentro de mí; por eso me volví a casa con el culo irritado pero feliz de haberte dado lo que tú deseabas y feliz porque esa mezcla de placer y dolor me llevo a mí también al orgasmo ayudada por mis dedos. Pero ahora, con la distancia que separa tu piel y la mía, te pregunto qué es lo que te preocupaba amor ¿Era algo relativo a mí? ¿Acaso te aburro ya? No lo percibo yo así pero quizás miras hacia el futuro y piensas que algún día lo nuestro se apagará. Si esto es de esta manera, al menos podremos recordar todo el tiempo que estuvimos juntos y lo que hemos vivido, y también lo que hemos disfrutado el uno del otro: eso no nos lo podrá quitar nadie.
Pero yo soy optimista y creo que todavía nos queda mucho camino por recorrer. Percibo nuevas formas de darnos placer y creo que la intensidad con la que nos entregamos al uno el uno al otro no decae, sino que va en aumento. Así que me niego a preocuparme, tengo el convencimiento de que yo no me voy a hartar de ti y de que conseguiré que tú tampoco te hartes de mí. Y si no somos nosotros, entonces ¿qué es lo que te preocupa? ¿Es tu esposa? Sospecho que las cosas no van bien, aunque no me cuentas demasiado. Nunca me he metido en tu familia y sabes que, aunque envidio a tu mujer y no puedo sino sentir celos de que ella te tenga cuando lo desee y sin tener que esconderse, jamás te he indispuesto contra ella. Entiendo que algo te preocupa en tu relación, quizás ese haya sido el motivo que te haya empujado a mis brazos. Hablamos tan poco de estas cosas y te noto tan reservado que me cuesta preguntarte. Pero quizás sea necesario hablarlo porque no puedo vivir viéndote preocupado y triste. No mientras la más mínima sospecha de que sea por mi causa anide en mi corazón. Así que te pido que por favor me cuentes y si es algo que yo pueda remediar lo haré sin dudar. Y si no, obtendrás en mí todo el consuelo y el placer que una amante pueda proporcionarte.
Nos vemos pronto amor, deseo tanto volver a encontrarme contigo…
Relatos similares
- Hetero: Infidelidad
Máquinas del Placer (9)
Carla Karlsten siempre tuvo el control, hasta que decidió que el dolor ya no era un límite. Con la ayuda de un vecino tímido, transforma a su…
Comparte:Bdsm suaveInfidelidad consentidaRelacion clandestina
- Hetero: Infidelidad
Esposa mirona
Carlota nunca imaginó que la soledad de su nuevo hogar la llevaría a la terraza a medianoche.
Comparte:Infidelidad consentidaBdsm suaveSoledad y deseo
- Hetero: Infidelidad
Chantajeada por el amigo de mi novio
El video llegó a su celular con el peso de una sentencia: o se deja follar por el desconocido que la grabó, o su vida se desmorona.
Comparte:Infidelidad consentidaBdsm suaveDeseo reprimido
- Hetero: Infidelidad
Historias de oficina II
En la oficina, las reuniones se interrumpen por el placer. Cuando Pilar decide llevar a toda su familia a la cena de gala, el jefe no solo ve una…
Comparte:Infidelidad consentidaBdsm suavePoder y control
- Hetero: Infidelidad
En la oficina
El monitor brillaba con imágenes prohibidas mientras el mundo laboral se desvanecía. Cuando la puerta se abrió y él entró, el silencio de la oficina…
Comparte:Infidelidad consentidaBdsm suaveDeseo reprimido
- Hetero: Infidelidad
Chat Caliente: El inicio 1/2
El anonimato del chat es un arma de doble filo: mientras él teje una red de fantasías para seducirla, ella descubre que el deseo puede ser tan…
Comparte:Infidelidad consentidaRelacion clandestinaDeseo reprimido