Xtories

Despedida de soltero

Carmen sabe que su marido la espera al otro lado del teléfono, pero esta noche el mar y la tentación tienen otro nombre. Fran está a un beso de distancia, y la línea entre el juego y el deseo se desvanece con cada embestida.

Aquiles31113K vistas7.8· 9 votos

Empiezo este relato con adelanto de que hay partes reales sucedidas, y partes que sucederán.

Nuestra protagonista es Carmen una granadina morena, delgada con una buena cintura, ojos entre

verdes/azules y una sonrisa que hacen que el día siempre empiece con buen pié. No podemos

olvidarnos de unas preciosas piernas que hacen que cerca de su metro setenta la hace una mujer que

no pasa desapercibida con su presencia. Carmen lleva con su pareja ya un tiempo pero

prácticamente desde sus primeros besos, al ver la complicidad el le confesó sus perversiones que no

eran otras que le encantaba ser un cornudo consentido, pero con todo lo que ello podía suponer el

juego, comprarle la lencería o ver como en un pub ella se dejaba agasajar por otros hombres, o

soportar que en la distancia ella estuviera con sus amigas sin saber que podría estar sucediendo.

Esto último es el tema que se va a desenvolver, en unas vacaciones de un verano reciente Carmen

se iba como cada año a una localidad Almeriense conocido por la fiesta y el descontrol, digamos

que todo valía sin límite, las amigas de Carmen algo podían intuir de tener un tipo de relación rara

ya que ya no era la primera vez que ligaba descaradamente con algún chico. Nuestra protagonista

llevaba una maleta llena de modelitos escogidos por su pareja, lencería aún con la etiqueta puesta, y

algún vestido que invitaba a ser mala, cosa que ella sabía y daba fé que su chico se lo había elegido

con intención más que sabida. Los dos primeros días fueron un tanto light, playa y salir a alguna

copa pero ella se centraba en pasárselo bien con sus amigas, evidentemente acababa tonteando con

algún chico por sentir ese poder de tener a su chico en casa y ella haciendo lo que le diese la

mismísima gana, Rafael que así es como se llama su pareja cada noche le escribía con la esperanza

de que le mandase algún icono o saber que estaba sucediendo si realmente su morbo se estaba

llevando a cabo y por supuesto saber que su mujer se lo estaba pasando bien que de eso se trataba

por encima de todo. El tercer día hubo algo que todo cambió, esa noche Carmen era la última en

areglarse y sus amigas se habían propuesto ir un poco “femme fatale” ella no se iba quedar atrás,

rebuscó en su maleta uno de los tangas que su chico había pagado, negro, de encaje y que sabía que

le quedaba fenomenal, el vestido elegido era de verano, suelto con mucho escote y muy corto con

las sandalias, ese vestido le daba un jueguecito al caminar que más de uno rezaría que por un

centímetro se le viese algo más. No se le olvidó antes de salir de casa enviarle un mensaje a su

chico,” Hoy voy como a ti te gusta, luego te mando foto pero no me molestes, hoy te toca lo que

siempre has querido o eso me apetece, quizás haya algún afortunado que todavía no lo sabe”. A

Rafael al leer eso le dió hasta ansiedad y su polla estaba ya echando líquido, sabía que nunca iba de

farol y cuando a ella le apetecía jugar iba jugar.

En el restaurante se encontraron varias despedidas de soltero y de soltera, el ambiente era un poco

desenfrenado, más que de costumbre, una de esas despedidas que parecía un catálogo de bomberos,

les dijeron que iban a una de las conocidas discotecas de la zona y que a una copa estaban invitadas.

Carmen no pudo esconder una sonrisa maligna, no es que tuviera una víctima sino que ella iba tener

un coto de caza donde escoger, por lo que no pudo evitar mandarle un mensaje a su pareja y

preguntarle que tal estaba... su contestación fue “deseando rozar con los cuernos el techo”, nuestra

andaluza no pudo ser buena en ese momento y su respuesta “ten cuidado mañana al despertarte no

te des con el techo y te hagas daño, CORNUDO” ella sabía que ese trato para otra persona podría

ser vejatorio o degradante pero entre ellos era morbo puro y le iba asegurar un vale ilimitado de

sexo al volver a casa. Dejó el móvil y pagaron la cuenta, se iban a donde las estaban esperando, así

fue que al llegar las recibieron casi con un pasillo, ya que los chicos habían reservado una zona para

su celebración, uno de los mejores amigos del novio tuvo fijación por ella, intentó ligar con ella

pero la verdad no le despertaba nada y eso que el chico era un monumento pero no le despertaba esa

calentura que necesitaba, al menos como siempre le había dicho Rafael, pónmelos pero con uno que

de primeras me supere, ese chico no lo superaba estaba más que descartado.

Las copas se fueron sucediendo y cuando se quiso dar cuenta no habían pagado una, una de sus

amigas estaba enrollándose con uno de los chicos, la otra le faltaba poco y la última la preguntarle

su amiga se echó a reír, diciéndole que a su amiga la estaban calmando en la habitación del hotel,

que hija de puta! La que parecía más tonta y se estaba inchando a follar. Al ir a pedir una copa,

sintió cerca de ella un perfume que le encantó, al girarse para ver de donde venía pudo ver que erael futuro novio que al cruzar la mirada se sonrieron, el se acercó y claro empezaron a hablar lo que

les permitía la borrachera, que ambos llevaban encima, cuando se quisieron dar cuenta se estaban

besando y el chico ya tenía la mano en el culo. Nadie se había dado cuenta, sus amigas estaban en

un estado parecido o ya follando con ropa, y ella siguió con el chico. No sabía si era el morbo de

que ese chico iba estar casado en días, el alcohol o que llevaba días sin sexo cosa a lo que estaba

muy acostumbrada, pero su entrepierna estaba palpitando y entre besos ella quiso saber si el chico

daba la talla, “ummm que grata sopresa” pensó al notar lo que ese chico escondía.

Ese chico iba ser de otra pero lo sentía mucho esa noche iba matar tres pájaros de un tiro; le iba dar

una buena despedida de soltero a ese chico, le iba dar a su chico eso que tanto necesitaba y ella iba

calmar esa calentura que ya no le dejaba ni pensar, entre ese pensamiento el chico le estaba tocando

directamente cosa que nadie se daba cuenta, y como siguiera así no iba poder contenerse, así que le

dijo que por favor se fueran al hotel de ella o de el....el dijo que mejor al de él que sus amigos le

habían regalado una suite con vistas al mar. El hotel no estaba muy lejos pero con la calentura

tardaron en llegar lo impensable, ya que cada dos metros se paraban para besarse

desenfrenadamente y ya el tanga de Carmen ya no aguantaba ni su humedad...llegaron a la

habitación y parecía de catálogo, el futuro novio que se llamaba Fran, abrió una botella de

champagne y se bebieron una copa a medias ya que el la tumbo en una de las tumbonas y allí

mismo empezó a comerle el coño, en un momento dado el chico se quitó la camisa, y no había

duda, bombero, policía o lo que fuera que tuviera que mantenerse muy bien físicamente para su

trabajo, en un momento de lucidez, alcanzó su bolso y cogió el móvil y sacó una foto donde se

podía ver una sus piernas en alto con sus sandalias de tacón, una cabeza y al fondo el mar saliendo

un poco la luz. El destinatario no era otro que Rafael, el mensaje era claro, “estos cuernos te los

hubiera puesto igual te gsutasen o no, CIERVO” el chico lo hacía fenomenal y al mandar ese

mensaje no pudo reprimir los gemidos y emepzó a correrse como una loca allí mismo. Por un

momento se quedó entre el coma etílico y el desmayo pero ahora le tocaba a ella demostrarle que

era el mejor regalo que podría haber tenido esa noche, entonces le dijo al chico que se desnudase y

le sirviese una copa y otra el, sorbió un poco de champagne y no era consciente de lo que tenía el

chico entre las piernas, era la perfección, no era más grande que su antebrazo pero cerca, gorda y

una cabeza gorda, joder como iba disfrutar de eso en su boca, empezó lentamente quería disfrutar de

eso, aumentando el ritmo pero conteniendo la ansiedad de disfrutar una polla de ese calibre que iba

acompañado del mismísimo Zeus torneado a base de gimnasio. El chico suspiraba y gemía sin duda

ella sabía que le estaba dando la mejor mamada de su vida, se la sacó y la pajeó para descansar sus

labios... dios que maravilla en realidad no quería parar, esa polla y esos huevos gordos y llenos de

leche pedían a gritos seguir. En cada parada ella bebía parte de su Moet, pero ya no podía más y

necesitaba sentirla dentro. Se levantó para montarse encima y el chico le dijo que no que viniese, la

agarró de la mano y ya había practicamente luz, estaba agarrandole el tanga y al intentar quitarselo

ella le dijo que no, que era un regalo que tenía que follarla con el puesto, la apoyó mirando el mar

en la barandilla y empezó a refregarle esa maravillosa cabeza contra su coño, estaba muy muy

mojda y aún así esa cabeza sabía que le iba provocar unos gemidos de ensueño, así fue cuando

entró, poco a poco se dió cuenta que estaba sintiéndose muy llena y las embestidas eran controladas

al mismo tiempo que potentes, ese chico sabía lo que se hacía pero mejor aún fue que empezó a

amanecer y aquelló cobró más morbo, ya que las vistas eran impresionantes, Carmen estaba loca

por correrse y sentir a ese chico como gemía sin contenerse la ponía más caliente todavía, el chico

decía de todo al oído, como que buena estaba, que se iba a correr si seguía así.... entonces el empezó

a ser más salvaje a besarla desde atrás, azotarla y eso ya Carmen le deshizo.... no podía más

necesitaba correrse, entonces Fran le suplicó que se corriese que estaba apunto, eso le salió una

sonrisa de su boca mirando hacia el horizonte pensando “Tenía razón mi chico, si, soy una DIOSA”

la recitar eso en su cabeza empezó a gemir y temblar y el chico empezó a darle fuertes embestidas,

se estaba corriendo a la vez, dios mio, que orgasmo casi al punto del desmayo, se arrodillaron

practicamente en el suelo exhaustos y riéndose, y se besaron. “Otra copa de Moet?” ella le dijo por

que no, pero que necesitaba pasarse un agua, a lo que el dijo que la acompañaba, aquel chico o eraun portento aparte de físicamente o era un Zeus caído del cielo, con luz en el baño pudo divisar que

era un espectáculo. Entre besos ya secándose el le dijo que era un mujeron, y que le gustaría seguir

pero que no iba poder aguantar el ritmo del primero, que si a ella le apetecía podría quedarse a

descansar y así descansados podrían seguir. Ella se lo pensó pero a veces las normas están para

saltárselas....su marido la tenía acostumbrada a follar nada más despertarse, y la oportunidad de

follar con ese chico nada más despertar no la iba cambiar por despertarse en el hotel ella sola y

resacosa......continuará