Casada y adolescentes
Ella tenía anillo y familia, pero esa noche la pista de baile borró todo lo demás. No fue solo un beso; fue la promesa de perder el control en un piso donde los límites se desmoronan con cada grito ahogado.
Un placer presentaros este relato de una historia que pasó hace prácticamente un año. Este es mi primer relato y espero que no el último. Yo soy un joven español; alto, ojos marrones, atlético, pelo negro, apuesto. Por aquel entonces vivía con varios amigos en un piso de alquiler, eramos 5.
Una noche de 2024 decidimos salir de fiesta con otros amigos y amigas en una discoteca de la ciudad. Allí conocimos a un grupo de maduritas, yo congenié con la coprotagonista del relato desde el principió. Tras intercambiar varias palabras, y para sorpresa de sus amigas, nos enrollamos.
Ella, de nombre Eva, 37 años; casada y con una niña. Rubia, pelo por los hombros, ojos azules, arito en la nariz (y piercing en el ombligo que descubrí despues). Muy guapa de cara, con una sonrisa que me volvió loco. Su cuerpo, mostraba la edad pero muy bien cuidado, con curvas pero delgada, bellas piernas, pechos medio grandes. Mediría entre 1,60 y 1,70. Coño depilado y un pequeño pero travieso tattoo en la ingle. Vestía esa noche un vestido azul de lentejuelas que no llegaba a tapar a penas sus nalgas, tacones y tanga negros.
Despues de comernos en varias ocasiones la boca, y perrearme como una zorrita la polla y tocamientos varios en la pista de baile, le dije que le iba a llevar a mi piso a darle lo suyo. Ella cogió su bolso, y le dijo a una de sus amigas que si él preguntaba (intuí y creo que no me equivoco, se refería a su marido), la noche la durmió con ella. Mis amigos me animaron, y con envidia me pidieron que la compartiera. Les dije que en media hora podían irse al piso y ver que se podía cocer allí, pero el primer polvo se lo echaba yo.
Una vez en mi piso, le desnudé en el propio hall, ella respondió con una mirada de zorrón, y una sonrisilla de estar deseándolo. Aún de pie le arranqué el tanga (costó, y algo de daño le hice, aunque para mi suerte le excitó ese dolor). La llevé al salón mientras me quitaba la camisa, allí hice que se arrodillara y me quitara los pantalones y posteriormente los bóxer. Se sorprendió con mi polla ya casi al 100% y sin decirle nada se la metió en boca. Se esmeró mucho, y ella sola hacía garganta profunda, fue muy rico sentir su nariz en mi pubis. Tenía mucha experiencia, desde luego no era su primera infidelidad.
Tras dejarme la polla y los huevos llenos de saliva, me senté en el sofá sentándose ella sobre mi polla, cabalgándola como nadie había echo. La puse a 4 y tras darle polla un rato, probé su ojete. Gemía y gritaba como una zorra, lo gozó aún mas que yo.
Me senté en el sofá y ella nuevamente se sentó en mi polla, esta vez por su culo, y con sus piernas sobre las mías para cabalgarme. Y mientras estábamos así llegaron mis amigos. Ella se sobresaltó al principio, intentado taparse, pero acabó cediento viéndolos desnudarse delante de ella, con mi polla en su culo y masturbándole el coño.
En esa posición, uno de mis amigos le completó la doble penetración mientras ella soltaba un fuerte gemido. Otros dos se subieron al sofá, a cada lado, para que ella pusiera su boca. Al cuarto le tocaría su turno más tarde.
Tras someterla durante horas a fuertes penetraciones, a tratarla como una puta infiel sumisa de jóvenes, le llenamos sus dos orificios de semen. Su boca, su cara, sus tetas. Durmió en mi cama, entre uno de mis amigos y yo. Me despertó al levantarse, y ella todavía desnuda y con semen por todo su cuerpo hablamos, me pidió mi número y mi insta. Tras eso le di un buen desayuno, café, tostadas, polla y la leche que le faltaba en el café. Me la follé una última vez en la ducha. Se puso el vestido y sus tacones, si te fijabas se notaba que no llevaba ropa interior. En el hall, me volvió a encandilar con esa sonrisa picarona, y mirada traviesa, le comí la boca y me despedí de ella.
Este relato surgió; primero, porque fue una de las mejores experiencias sexuales que he tenido en mi vida sino la mejor; y segundo, porque a pesar de agregarme en insta, hasta hace unos días no se había comunicado conmigo. Tal vez haya una revancha, 1vs1 o 5vs1.
Espero que os gustase, si lo hubiérais vivido allí conmigo ya os digo que sí. Un abrazo a todos.
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