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Navidades accidentadas parte 2

La fiesta prometía ser solo una noche de etiqueta y champagne, pero al despertar en la cama de un desconocido, la línea entre la cortesía y el deseo se difumina. Marco no es solo el hermano de su novio; es el hombre que acaba de ofrecerle un ascenso y una intimidad que no esperaba.

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-La fiesta -

Una semana habia pasado de la cena y en nada, vino la fiesta de la empresa en la sucursal central. Como la empresa es grande y estaria de anfitrion su dueño, el mismo decidio que fuera alli. Los requisitos para asistir nos llegaron a todos por correo.

El requisito era vestir de etiqueta y pasarselo bien. Alex me deseo que me lo pasara bien aunque se ofreció para llevarme no pudo hacerlo, ya que tenia que marcharse con sus padres a la casa familiar. Me comentó que su hermano estaria alli. Pero si te soy sincera no pareció importarme tanto. Yo ya sabia quien era. Asi que me lo tomé con mas calma. No como mis compañeras que parecian estar en un sueño.

Como él no iba a estar decidi ponerme algo mas sexy. Algo para divertirme antes de irme de vacaciones. Se que esta mal, pero creo que Alex entenderia. Conociendo a mi novio, podria aceptar verme con un vestido sexy y de noche. Al menos no es celoso.

El vestido elegido era verde y con aberturas a la espalda. Encima me puse una chaqueta Elegí unos stilettos abiertos y me perfumé como si me fuera a ir de puterio. Laura quien estaba en el salon esperandome para llevarme, al verme me preguntó medio en broma si no iba a follar. Me rei. Para que mentir. Si se me presentaba la ocasión...si, lose anteriormente dije que amo a mi novio, pero tambien dije que lo hago poco.

Laura me llevó a la fiesta, en su coche. Durante el camino hablamos de la fiesta. Hablamos de llamarla si pasaba algo, sin importar la hora. Pero seamos sinceros no iba a llamar a mi amiga a las 3 o 4 de la madrugada para que me lleve de vuelta. Me dejó en la acera que estaba en frente del edificio. Cerca de un control de la policia. Al verme bajar supongo que dieron por hecho que iba a la fiesta, pero aun asi me pidieron mi documentacion. Se la di con una sonrisa y al poco me la devolvieron como si tal cosa. El lugar estaba lleno de gente. Tenian una alfombra y varios lugares para sacarse fotos bastante bien establecidos.

Los aparcacoches estaban luciendose una barbaridad. Habia coches de gente muy rica aparcados en la zona designada. Me dio por pensar que serian altos ejecutivos y acerté de pleno. Ejecutivos con sus esposas, emperchados sacandose fotos en donde los sponsosrs y compartiendo alguna opinion con los medios especialistas. Deduje que algunos no estaban tan comodos frente a la camara, mientras otros lo disfrutaban un monton.

Mientras caminaba recibi miradas de algunos hombres. Hombres jovenes que venian solos, hombres mayores con sus esposas que me echaban la tipica mirada furtiva que moria sobre mi culo. No me molestó para nada. Adoro recibir esas miradas.

Hasta que vi a una de mis amigas de la empresa, Vania. Vania estaba espectacular. Si no hubiera gente en ese instante me la habia llevado a una oficina y me la hubiera tirado. Pero me contuve. Meti mis pensamientos calenturientos en el cajon y proseguí la noche.

Vania me saludo efusiva y me llevó con el resto de las chicas. Todas estaban nerviosas por conocer a Marco. Podia decirles que ya sabia quien era. Como era y tal pero nunca he sido de esas mujeres.

- te esperabamos desde hace un rato. El trafico? - lo cierto es que podia haber sido eso, pero no. Lau habia tenido que poner gasolina.

- El trafico y las miraditas de los ejecutivos – ante lo ultimo,todas se rieron. Era cierto. Todos los tios sin importar la edad estaban aprovechando para echar un ojo a “la carne nueva”.

- Hoy nos hace de anfitrion en gran jefe. Ojala conocerlo. Dicen que es encantador – comentó una chica llamada Carolina.

Estuvimos hablando de eso y otras cosas hasta que abrieron la supersala principal del festejo y comenzaron a venir los camameros con el champan mas caro y burbujeante que han tocado mi labios.No obstante no tomé mas que unas pocas copas. No queria emborracharme con el entrante.

Mientras charlaba animadamente, unos brazos y una voz conocida me dieron un abrazo mas bien de saludo. Admito que este nuevo saludo era mas personal, pero lo acepté con agrado.

- Eh gymrat me persigues o que? Siempre te encuentro en los mismos sitios que yo – era el chico apuesto del gym que poco a poco se estaba convirtiendo en mi amigo. Diego.

-Que haces aquí Diego? - me echó una miradita indiscreta al escote que preferí ignorar.

- Vengo a ver a mi mejor amigo, trabaja aquí y tu?

- Trabajo en la empresa desde que comence la carrera –

- Cierto, el dia que nos conocimos en aquella fiesta me lo dijiste. Tengo la memoria justa para todo lo que no es la carrera y tu nombre – era un piropo directo y con el champan no pude evitar sonreir. Era un halago mas y porque no.

De la nada apareció un hombre joven entrajetado que le dió un gran abrazo. Parecian ser los mejores amigos del mundo. Eso me dio tiempo para recuperarme un poco. Pero como no siempre tengo suerte, el chico se giró hacia mi y se acercó a saludarme.

- Tu eres Sicilia verdad? - asenti nerviosa de que supiera mi nombre un hombre desconocido. -Diego me ha hablado mucho de ti. Y mi hermano pequeño tambien. Queria conocerte en persona.

- Eres Marco? El hermano de Alex? - fingui un poco de asombro. Para no descubrirme tan pronto.

- Ya puedes llamarme por mi nombre y no señor X – se rió. No era raro que supiera que le llamabamos asi. Cuando llegué ya le llamaban asi.

- Es un enorme placer conocerte al fin Marco. Tus padres te describieron muy bien – le dije admirando la figura comercial que se habia convertido. Porque fisicamente era un 10.

- Me dijo mi hermano que eres administrativa en la sucursal que está en la zona universitaria cierto? - el tipo parecia interesado. Asenti.

- Hoy toca disfrutar pero me encantaria charlar contigo mas distendido Sicilia. Disfruta de la fiesta. Si tienes alguna sugerencia contactame.

Cuando Marco y Diego se alejaron, Vania se acercó totalmente soprendida. - Ese era…..? - asentí a su pregunta totalmente sonriente.

- Conoces a….- Vania no podia terminar de articular las frases con semejante dios griego cerca de ella.

- Es el hermano de mi novio. Su hermano mayor. La verdad es que es un gran hombre – comenté sonriente. Fardé a gusto.

- Ojala saludarlo parece tan…. Dios, no se que decir – Vania siempre ha sido una mujer que presume sus ligues con nosotras en la oficina. Pero delante de Marco era otra cosa. Aun asi, tomo valor y se acercó a saludarlo. La saludó con amabilidad y hasta que no terminó con ella no se puso a charlar con otras personas.

Cuando volvio parecia que caminara en el aire. Estaba feliz de haber conocido al fin al hombre que habia creado todo este imperio.

El resto de las chicas nos admiraron. A mi por mi suerte y a Vania por su valentia.

El resto de la noche disfruté de los placeres de la musica, la comida, la bebida y las relaciones sociales.

Conoci a algunos ejecutivos interesantes. Muchos me preguntaron mi opinion sobre algunos temas y por fin en mi salsa me solté un poco. Demostrando tambien mis conocimientos en idiomas. Tanto ingles, como japones y algo de aleman.

Pude hacerme con algunos contactos sin usar mi apellido italiano. Algo de lo que me siento muy orgullosa.

Bailé, comi, bebi y charle con muchas personas. Incluso me di un paseo por la planta, para buscar el baño. El baño es sin duda otra obra de arte. Los vateres inteligentes y la decoracion esquisita del suelo y las paredes, el gran espejo y el jabon de olor a manzana. Me recordó al baño de casa de mis padres.

El sueño me atrapó según sali del baño, eran poco mas de las 4.10 am. No se donde se fue el tiempo. Como estaba tan cansada me senté en uno de los mullidos sillones de la planta y eché la cabeza para atrás por un ratito.

En medio de la oscuridad alguien me tocó el hombro. Era Diego con Marco. Ambos parecian tranquilos y muy poco perjudicados.

- Vaya vaya, si es mi gymrat favorita – su frase conmigo era la misma siempre. De chulito cool.

- Hola Sicilia, pareces cansada – acertó Marco

- No tengo quien me lleve de vuelta a mi casa y estoy muy cansada. eso es todo- Diego me miró un segundo y luego se ofreció. No tenia nada que perder y parecia estar en buen estado.

- De eso nada champion, que tu has bebido un monton tambien. Les llevare a mi casa. Y mañana por la mañana se iran tranquilos a las suyas. No puedo permitir que vayais por ahi asi.

La perspectiva de dormir en su casa me alivió puesto que asi al menos no pareceria una muerta viviente. Como los tacones me estaban matando, me los quité y los llevé en la mano.

Diego volvió a mirarme esta vez a los pies. Sostuvo la mirada mas de lo usual y luego siguió a lo suyo. Preferí no preguntarle sobre sus gustos. No es de mi incumbencia. Caminamos hasta el ascensor. Marco estaba sereno. Demasiado. Nos lanzaba miradas de preocupacion a los dos, como si fueramos bebes a los que hay que cuidar.

- La verdad adoro estos momentos de silencio. Siempre estoy trabajando, escuchando a distintas personas y casi nunca tengo tiempo para mi – confesó mientras lanzaba un gran suspiro de satisfaccion. Nosotros solo le sonreimos. Yo hay momentos que no se que decir. Sobre todo cuando ando tan perjudicada.

Tras eso Marco volvió a su silencio habitual y nos llevó a su coche. Era oscuro y alargado. Parecia un coche oficial que suelen usar los politicos con cargos importantes en el gobierno.

- Yo conduciré. Ustedes dos dentras. Cuidado con la cabeza señoritas – bromeó.

El interior era de lujo. Cualquiera pensaria que los asientos estaban forrados de piel, pero no, era tela. Pero colorida. Cerca habia una especie de neverita. Yo me contuve de tocar todo lo que veia, pero Diego no se contuvo en la busqueda de un refrigerio.

- Diego en la neverita encontraras agua con gas, coge dos botellas os vendran bien – dijo Marco desde el asiento del conductor.

Diego obedecio como un robot y me dio una botella. La marca me sorprendió. No era de aquí. Pero me la bebi con gusto.

Luego de eso, me fui quedando dormida. Hasta que Marco me despertó. Estabamos en su garaje particular. Diego habia salido por su propio pie y estaba yendo hacia la casa. Yo hice lo mismo pero ayudada por Marco.

Este me guió hasta una cama y me prestó ropa. - Es de una amiga, no te preocupes – me dijo antes de irse. Tampoco me lo pensé mucho. Me desnudé alli mismo y me puse la ropa. Que se reducia a una camiseta larga y una malla corta blanca. Me meti en la cama y me quedé dormida en dos segundos.

Soñé muchas cosas y en todas estaban Marco y Diego. Admito que eran muy calientes. Y admito que llevo muchos dias sin sexo. La sequedad me esta pasando factura. Por suerte no lo manché.

Por la mañana, me despertó Diego. El tipo me dio un vaso de infusión y me invitó a desayunar con ellos.

- Oye la camiseta te sienta de locos – me susurró. Ahi me percaté de que me habia quitado el top cuando me fui a dormir y estaba viendo mis tetas en su tamaño natural

- Gracias, es que no llevo el top – le expliqué normalizandolo. El solo asintió tratando de controlar la tipica mirada furtiva que ya parece una costumbre mas que una novedad.

- Las camisetas “oversize” le sientan bien a todas las chicas – dijo como haciendose el entendido.- No podia dejar de pensar como habia llegado a esta situacion. Diego sin camiseta y con unos pantalones bastante cortos que le marcaban en paquete y yo con una camiseta larga y unas mallas blancas que me marcaban el culo. Todo esto sumado al hecho de que cuando llegamos a la terraza donde ibamos a desayunar Marco estaba sin camiseta igual que Diego y ambos ejercitados. Mis hormonas no lo estaban llevando nada bien.

- Buenos dias Sicilia, dormiste bien? - parecia mas renovado que anoche. Mas alegre.

- Si, dormir me sentó de locos. Gracias por la ropa. Te debo un gran favor la verdad.

- No te preocupes, es lo menos que puedo hacer. Quieres desayunar? Te puedo hacer unos huevos revueltos si te apetece – asenti mientras le daba sorbitos a la infusion.

El se fue a la cocina que quedaba justo al lado.

Diego se sentó en una silla cercana a la mia, que estaba bajo el toldo de la terraza. Todo esto para evitar el potente sol. El dolor de cabeza estaba proximo.

- Oye perdona si anoche me puse muy confianzudo con los piropos. Realmente me pareces genial – Sus disculpas sobraban puesto que jamas me sentí ofendida o molesta por eso. Al contrario me levantaba un poco el ego.

- No te preocupes Diego. No me ha molestado. Al contrario. Me halagaste mucho. Incluido el ultimo comentario – no te agobies por esas cosas. Si me molesta algo lo sabras. Pareció relajarse y volvió al tonteo inocente. Admito que me resultaba mono y divertido.

- Oye nosotros somos amigos no? - Asenti sonriente

- Gymbros – le dije con voz ronca e hice el gesto tipico de marcar biceps. El soltó una carcajada – no te queda Sici, pero buena eh?- me tuve que reir.

Cuando Marco vino con el desayuno, lo adoré. Los mejores huevos revueltos de mi vida.

- Te gustan? No es mia la receta. Lo aprendi de viaje de negocios hace unos meses.

- Riquisimos. Un dia te pediré la receta – sonrió mientras ponia los brazos en jarra.

- Vuelvo a dentro a buscar el mio. Devoren – Diego se quedo quieto esperandole. Y yo hice lo mismo.

- Cuando esta agusto hace de comer. Echaba de menos estos momentos.

- Me alegro mucho.

- Tambien es por ti. Le caes muy bien. - esa frase me dejó pensando pero preferí disfrutar del momento. Luego pensaria a que se estaba refiriendo.

Comimos entre risas y bromas. Luego nos distribuimos las tareas porque me empeñé en agradecerle por la hospitalidad.

Despues de terminar Diego fue a vestirse y yo fui a darle las gracias de nuevo a Marco y devolverle la ropa.

- No es necesario Sicilia. Puedes volver otro dia y darmela. Creo que vas a estar mas comoda asi que con el vestido. Toma esta bolsa para llevar los tacones. Y el vestido. - le agradeci enormemente el gesto.

- Por cierto Sicilia cuando vuelvas de tu viaje, podrias contactarme?, me gustaria hablar contigo de unas cosas.

- Me vas a despedir? - me asusté tanto que me salieron solas las palabras.

- No mujer, al contrario. Quiero hablar contigo porque tienes buenas aptitudes para un mejor puesto laboral. Y antes de que pienses que es por mi hermano, no lo es. Hace dias vi tu cv y me parece bastante completo para un puesto mas alto. No te agobies y disfruta de tus vacaciones que las tienes mas que merecidas.

- Muchas gracias de verdad. Te traeré una postal – le dije emocionada.

- la esperare con gusto Sicilia. Ahora lo mas importante. Necesitas que alguien te acerque a tu casa verdad? - En ese instante Diego apareció totalemente lucido como siempre vestido como siempre y dispuesto para llevarme.

- Yo la llevaré, estate tranquilo hermano – Marco asintió y me despidió con un beso en la mano.

- Marco es muy caballeroso – le dije a a Diego en el coche.

- Marco es un gran hombre. Espero estar a su altura alguna vez. Somos amigos desde niños y siempre hemos cuidado del otro. Lo que has visto hoy no es usual, le interesas mucho Sici – Diego suele ser un poco inmaduro pero creo que es solo fachada. Le hace parecer mas aniñado, pero en cuanto se relaja sale una version mucho mas atrayente. Mas masculina.

Aunque si tiene razon. Es imposible hacerse la loca cuando me ha ofrecido en firme ascenderme. Cuando me lo ha ofrecido en un ambiente informal despues de ayudarme a llegar a su casa, darme una cama y ropa limpia. Cuando hemos mantenido la conversacion yo sin sujetador y solo con una camiseta tapandome las tetas y una malla tapandome el tanga de hilo negro. Y descalza.

- Oye, tienes zapatillas? - me pregunta de pronto Diego. Para de pronto darme unas cholas. Eran enormes para mis pies pero aun asi las acepté

- Gracias por las cholas. Te las devolvere lo juro.

- No tengas prisa Sici. No me importa siempre que las tengas tu – le di un beso en la mejilla como agradecimiento. El se sonrojó levemente.

Quise preguntarle si le gustaban los pies, puesto que de vez en cuando los miraba. Pero preferí no hacerlo. Era pronto aun.

- Reina te dejo donde siempre? - asenti. Luego abri mi telefono. Tenia mensajes de Lau y alguno de Alba. Incluso uno de mi novio que sinceramente era bastante anodino. Asi que lo cerré y me lo guardé sin mas.

- Si necesitas algo dimelo si? - Asenti y le di un abrazo y otro beso en la mejilla. Esta vez nos mantuvimos mas tiempo abrazados. Luego me bajé y me despedí con la mano. Luego subi a toda prisa a mi casa antes de que alguien me mirara por mis pintas. Aunque tampoco me importaba tanto. Y menos en la zona en la que vivo. Lau ha llegado con peores pintas alguna vez.

"¿si necesitas algo dimelo si?" Porque me parecia lindo que me dijera eso? Acaso seria porque no es usual? Siempre he ido de independiente y los tios apenas se han preocupado por mi en ese aspecto. Tal vez yo no le he dado tanta importancia.....o simplemente tengo revolucionadas las hormonas? en cualquier caso adoré llegar a mi casa y descansar al fin en un sitio seguro.

Me duché y me cambie a mi ropa mas comoda. Luego consulté los mensajes de Wasap y me hice algo de comer para mas tarde. Durante el resto del dia, analicé con cuidado lo que hice y me senti feliz al recordar lo que me habia dicho Marco.

Lo de siempre, espero que les guste y me digan lo que piensan. Hasta la siguiente parte.

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