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Reencuentro con mi primo (6)

Isa no esperaba encontrar a su novio en la cama de su propio primo. Pero cuando la verdad sale a la luz, la venganza no llega con gritos, sino con la imagen de su propia desnudez y el sabor del semen de otro hombre en la boca. Ahora, el juego ha cambiado y las reglas las dicta el deseo prohibido.

martin10K vistas9.1· 7 votos

Reencuentro con mi primo (6)

Isa me miraba en silencio, su cara reflejaba incredulidad y sorpresa, pero no decía nada. Se lo acababa de confesar todo, lo que había pasado con Javi cuando éramos niños, lo de Laura y lo que estaba pasando desde que había reaparecido en mi vida.

-Di algo, por favor- supliqué al borde del llanto.

-Son muchas cosas. Demasiadas- dijo pensativa

-Lo se. Lo siento mucho-

-No, no tienes nada que sentir. Bueno, puede que ponerme los cuernos con tu primo, pero en eso supongo que estamos empatados. Solo es que no me lo esperaba-

-Lo siento, pero te lo necesitaba confesar-

-Y gracias por ello, pero me cuesta asimilarlo todo-

-Lo entiendo-

-No es por tu sexualidad, eso no me importa. Creo que soy bastante abierta en ello y no me molesta que seas bisexual. Es las cosas que hacías o haces con él, son fuertes- dijo Isa que parecía seguir dando vueltas a todo en su cabeza.

-No se que me pasa con él, nunca he podido evitar comportarme así. Pero lo haré por tí, te lo prometo-

-No lo has hecho. Ni siquiera necesitó una semana para que se la chupases ¿Seguro que puedes prometerme que te resistiras? -

-Sí, seguro. Yo solo quiero estar contigo, eres la mujer de mi vida-

-Puede que la mujer sí. Pero él es un hombre-

-No importa. Eres la persona con la que quiero pasar el resto de mi vida, eso es mucho mas importante que mi primo-

-Y sin embargo, no solo has caído si no que lo trajiste a casa para entregarme a él-

-No, no hice eso- dije nervioso

-¿No? ¿Entonces por qué le invitaste a casa? Y no le digas que a comer porque esa nunca fue su intención-

Ahora fui yo quien quedó en silencio unos segundos pensando mi respuesta.

-Supongo que me daba cierto morbo la idea. Pero nunca pensé que tú te dejarías...-

-¿Insinúas que fue culpa mía?- Me interrumpió

-No, no digo eso-

-Dime de verdad que no tenías hablado con tu primo que intentase seducirme y ver que ocurria-

Mi silencio fue respuesta suficiente.

-¿Lo ves? En parte me molesta, sobretodo que no me lo dijeses antes, ni que me confesases esos "juegos" con tu primo. Yo también disfruto de nuestras fantasías en la cama y también lo hice cuando vino a casa y se la chupé. Pero lo hiciste a mís espaldas, me ofreciste sin pedirme permiso, eso es lo que me jode-

-Lo siento mucho. Se que hice mal y por eso ahora te lo he confesado todo-

-Te lo agradezco, pero sigo enfadada. Has roto mi confianza al tener sexo con él y me has tratado como si fuese de tu propiedad al decidir sobre mí-

-Tienes toda la razón. No puedo más que pedirte perdón y suplicarte que no me dejes- dije con lágrimas saliendo de mis ojos.

-Debo pensar en esto. Creo que es mejor que hoy no duerma aqui-

-¿Y donde vas a ir a estas horas? Yo puedo dormir en el sofá-

-Volveré a casa de mis padres o de alguna amiga. Ahora mismo no quiero compartir techo contigo- dijo

-Esta bien- acepté hundido.

Isa metió algo de ropa, llaves y móvil en su bolso y se fue de casa.

Aguanté las ganas de llorar hasta que ella salió por la puerta. Entendía su respuesta y no era lo peor que podía pasar. Al menos dijo que lo pensaría y no me dejó directamente, cosa que podía haber hecho. Me eché en el sofá, no quería ir a la cama sin ella, pero tampoco pude dormir nada en el salón y me quedé con la televisión encendida hasta cerca de las seis de la mañana sin ver nada en concreto pero tratando de no pensar demasiado sin éxito.

Entonces recibí un mensaje de mi primo. Miré el móvil extrañado por la hora. Era una foto.

-Estas perdonado- decía en mitad de la foto donde se veía a Isa desnuda, con la cara llena de corrida y haciendo un corte de manga a la cámara.

Mi invadieron mil emociones: Celos, alegría, intriga, excitación, rabia. Todas daban vueltas en mi cabeza haciendo que no aguantase ni sentado en el sofá. Traté de llamar a Isa pero no me cogió el teléfono. Di vueltas por el salón tratando de ordenar mi cabeza.

"Me ha perdonado, eso es bueno. Y ha follado con Javi, no importa, yo quería ¿No? ¿Por qué me enfada entonces? Es justo, yo he hecho lo mismo"

Volví a llamar a Isa con el mismo resultado. Empecé a imaginar lo que había sucedido, a ver en mi cabeza a Isa y Javi follando. Miré la foto de Isa con la cara llena de corrida, sonriendo y haciéndome el corte de manga.

Me quedé mirando la foto. Me senté en el sofá. Mi polla estaba dura. Bajé el pantalón y empecé a tocarme suavemente, viendo una película porno en mi cabeza con mi novia y mi primo como actores.

-Veo que te ha gustado la foto-

Me giré sorprendido. Estaba tan concentrado en mi paja, que no escuché como Isa había entrado al piso.

Estaba despeinada, con el maquillaje corrido, sudada y con lo que parecían restos de la corrida aún en la cara.

-Lo siento- dije subiéndome el pantalón.

-No hace falta que pares. Puedes seguir con tu paja, creeme que yo vengo más que satisfecha- dijo y se sentó a mi lado en el sofá

Comprobé que las manchas de la cara eran de la corrida reseca de Javi y que también tenía la cara interior de los muslos manchada. El olor a sexo que desprendía era mucho mayor ahora que la tenía tan cerca.

-¿Me perdonas entonces?- pregunté

-Sí, te perdono. Pero esto de tu primo se acaba hoy mismo. Ni tú ni yo volveremos a tener sexo con él ¿Está claro?-

-Sí, te lo prometo-

-Bien- Dijo- Y ahora ¿Quieres que te cuente que he hecho con él, gusanito?- dijo acercándose más a mi y llevando su mano a mi polla.

-Sí, me encantaría-

-Salí de aquí con la idea en la cabeza. Le llamé nada más llegar al coche y me ofrecí a ir a su casa, acepto al momento y me planté alli-

Aún tocaba mi polla sobre el pantalón con mucha suavidad.

-Ni si quieres me invitó a beber algo. Me besó nada más llegar, metió su lengua en mi boca antes incluso de cerrar la puerta del piso. Me pareció un poco fuerte pero es a lo que iba, así que le seguí el juego-

Conocer la casa de mi primo hacia que me pudiese imaginar con mucha más nitidez lo que Isa me contaba, casi como si pudiese verlo.

Isa me bajó del todo el pantalón y agarró mi polla mientras seguía contando la historia.

-¿Has salido de casa a estas horas para que te dé rabo, zorra?- Me preguntó mientras me quitaba la ropa

-Sí, a eso vengo- respondí segura de mi misma.

La puerta seguía abierta y mi ropa ya estaba en el suelo. Miraba de reojo hacia el rellano, pero había ido a follarme a tu primo y no pretendía mostrar ninguna duda.

-Pues arrodíllate y dale un besito ¿No?-

Me arrodillé, le bajé el pantalón y besé su polla sobre el boxer.

-Dile a que has venido-

-He venido a chuparte, a sentirte en mi coño, a qué me folles como a una zorra- dije mientras seguía besando el boxer.

-Pues adelante, empieza a mamar-

Le bajé el boxer y su polla me golpeó en la frente. Es tan grande, tan gorda. Bueno ya lo sabes, la has mamado muchas más veces que yo. Nada que ver con tu gusanito. Hasta huele diferente, más a hombre.

No importó nada que la puerta siguiese abierta y que un vecino pudiese verme desnuda y mamando su rabo. Solo quería sentirlo de nuevo en la boca. Entiendo perfectamente lo que te pasa al verla y se el esfuerzo que tendrás que hacer para no caer de rodillas cuando él te lo pida.

-¿La echabas de menos?- Me preguntó

-Sí- Dije entre chupadas.

-Hoy no pienso conformarme con una mamada-

-Yo tampoco. Quiero que me folles, quiero que lo hagas toda la noche-

-Perfecto, zorra-

Tiró de mi pelo, me puso de pie y me cargó sobre su hombro. Cerró la puerta de una patada y me llevó a su habitación. Me tiró sobre la cama y me puso de nuevo a mamar su polla.

-Voy a llenarte cada agujero zorra. El imbécil de mi primo no te podrá llenar ni con vuestras mierdas de fundas-

Tenía agarrada y me follaba la boca con dureza. Me tumbo boca arriba con mi cabeza fuera de la cama y metía su polla hasta el fondo de mi boca, aguantaba y me la sacaba. Era tan violento, tan duro y sucio. Hacía años que no le sentís tan bien.

-Se nota que le pones ganas a tragar. Se te ve desesperada-

-Lo estoy. Estoy desesperada por sentir una buena polla como la tuya- dije en un momento de respiro entre embestidas.

-No tenemos prisa ¿Verdad?-

-Ninguna. Pienso estar aquí hasta que me folles y me rompas por completo-

Le miraba con mi cara por debajo de sus huevos mientras me hablaba. Veía su enorme polla en primer plano por delante de su cuerpo y su cara con su sonrisa prepotente.

-¿Quién la chupa mejor? ¿Tú primo o yo?- le pregunté

(Me dolió que le confesases a Javi que ya estaba al tanto de todo. Pero seguí disfrutando de su relato, teniendo que pedirle incluso que parase la mano para poder escuchar toda la historia sin correrme)

-Tu le pones más ganas, pero el tiene más práctica- dijo riendo

Entonces me esforcé más en la mamada. Abrís aún más mi garganta dejando que la penetrase con brusquedad. De ninguna manera quería perder ese duelo contigo.

-¿Así que eres una zorra competitiva eh? Veamos lo que aguantas entonces-

Metió su polla hasta el fondo de mi garganta, hasta que mi nariz quedó pegada a sus huevos.

-No te muevas- me dijo

No se el tiempo que me tuvo así. Sentía como me quedaba sin aire con mi boca obstruida por su polla y mi nariz tapada por sus pelotas. Pero no iba a rendirme, no pensaba darte ni esa mínima victoria. Quería follarme a tu primo y además demostrarle que soy mucho mejor que tú.

-Buena zorra- dijo saliéndose de mi boca cuando mi vista ya empezaba a quedarse en blanco.

Escupí todas mis babas y respiré unas cuantas veces hondo para llenar mis pulmones.

-Muchas gracias- dije.

-Ponte en cuatro. Voy a darte tu premio-

Por un momento me puso nerviosa ser penetrada por semejante polla, pero estaba tan mojada y su polla tan lubricada de mi saliva, que entró increíblemente fácil.

-Mmm despacio- pedí

-Pero si te la estás tragando toda, zorra. Además es a lo que venías ¿No? A qué te detroce-

-Mmm sí, dame duro- dije entonces.

Apenas llego al fondo y ya estaba saliendo para embestir de nuevo. Sentí cada centímetro entrar y salir, su grosor, su longitud, es tan diferente a hacerlo contigo, gusanito. Poder sentir como sale poco a poco, como empuja nuevamente, sentir el calor, notar como mi coño se dilata y se ajusta a él y que no se salga en cuanto muevo un poco demás la cadera.

(Tuve que detener de todo su mano, y eso que solo me acariciaba, si quería tener opción de llegar al final de la historia)

Me sacó el primer orgasmo así, a cuatro patas mientras el me bombeaba. Jamás me había corrido de esa manera, dejando que el hombre marcase el ritmo, sin tener que ponerme yo encima o con la boca como haces tú.

-Esto solo acaba de empezar- me dijo levantando mi cuerpo que había caído sobre la cama al no poder sujetarme con mis brazos.

-Sigue, no pares. Soy tuya, úsame, rompeme- pedí

Aún así, él entendió que debía bajar el ritmo durante unas embestidas para hacer calentar de nuevo. Se notaba que no era la primera vez que llevaba a una mujer al orgasmo así.

-Joder, que bien lo haces- gemí

-¿Es que Martín no lo hace así? ¿No con la funda?-

-No, él no podría jamás. Se corre en su fundita y soy yo quien debe hacerlo todo-

-Es la diferencia entre un macho y un novio marica comepollas-

-Sí. Los machos follan mucho mejor-

-¿Sabes que otra cosa hacen los machos?-

-¿El que?-

-Rompen culos-

Sacó su polla de mi coño y la coloco en la entrada de mi culo.

-No, por favor- dije pero sin mover mi cuerpo, dejando mi queja en nada

-Has venido a eso, zorra. A qué te rompa todos tus agujeros-

Tenía razón, se lo había pedido yo misma. Hacía tantos años que no sentía una polla en el culo, tantos como llevo contigo. Con tu gusanito no podrías ni pasar de mis nalgas. Ya no recordaba lo que se sentía. Habia olvidado lo que me gustaba sentir como mi culo se dilataba recibiendo una polla. Aunque nunca me habían metido una tan grande.

-Despacio- pedí

Él siguió empujando, lento pero firme, hasta que me dejó totalmente llena.

-No ha sido para tanto ¿No?- preguntó

-Follame- respondí con la voz agitada.

-Así me gustan las zorras- dijo azotando mi culo.

Cariño, me sacó un orgasmo follando mi culo, eso sí que no me había pasado jamás. Esa polla es mágica, es increíble, no me extraña que tú puedas correrte tan solo haciéndole una mamada, está hecha para sacar orgasmos a zorras como tú y yo.

Tampoco se detuvo ahí, yo me había corrido dos veces y el seguía follandome como un animal.

-Voy a correrme. Te voy a llenar el culo de leche, zorra- anunció unos minutos después.

-Sí, hazlo. Déjame llena de leche-

-Lo haré zorra. Te irás de aquí con mi corrida en todos tus agujeros. Esta solo es la primera- dijo mientras se corría en mi culo.

Y cumplió cariño. Tras recuperarse unos minutos, mientras le contaba nuestra conversación, volvió a follarme y se corrió en mi coño. Y hace menos de veinte minutos, tras otro polvazo increíble, echó su leche en mi boca.

(Me besó mientras me lo contaba)

Estoy llena de esa corrida que tantas veces te has tragado tú. La tengo seca dentro de mí culo y mi coño, mis muslos están llenos también.

(retomó las caricias en mi polla y me hizo correr al momento)

-Y ahora he sacado la corrida de mi gusanito preferido- dijo sonriendo

-Gracias- Dije.

-Ahora estamos empatados. Lo tuyo con tu primo se ha acabado para siempre-

-Esta bien ¿Y tú qué harás?- dije insinuando que no me molestaba que volviesen a tener sexo

-Aún no lo sé. He disfrutado de un buen polvo guarro y sucio y es posible que no sea la última vez que haga algo así- dijo ya de camino a la ducha.

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