Visita a la dentista
Nadie elige ir al dentista por placer, pero Mario está a punto de descubrir que la limpieza dental puede ser mucho más que una visita rutinaria. Cuando la máscara cae, la clínica se transforma en un escenario prohibido donde el dolor y el deseo se entrelazan.
Decirme con sinceridad a cuantos de vosotros os gusta ir al dentista.
Creo que a nadie,excepto ahora a mí.
Está historia comenzó hace unas semanas cuando visitamos un club swinger junto a Mabel,Joanna y Ángel.
Si no lo habéis leído,os recomiendo hacerlo,en aquella ocasión acabé follando,o más bien follandome,con una pareja desconocida aunque ella me resultaba familiar.
Cuando acabamos ella,que se había dado cuenta de que no la reconocía,me dijo que nos veríamos en 15 días.
Pues esos 15 días han pasado y aunque en alguna ocasión pensé en ello seguía sin caer en quién podía ser.
Carol y yo llevamos acudiendo al mismo dentista desde hace años ya que es hermano de un amigo.
Este dentista se jubiló hace dos años y dejó la consulta en manos de su hija,sobrina de mi amigo.
La verdad es que me alegra la vista ver las chicas que allí trabajan,todas jóvenes y es lo único bueno de ir.
Esa mañana tenía cita para la limpieza anual bastante temprano. Acudí como siempre y tuve que esperar un rato en la sala de espera hasta que me atendieron.
Me vino a llamar una de las auxiliares,una chica joven y morena de ojos claros a la que el uniforme le marcaba un buen y redondo culo y unos pechos generosos,y me llevó hasta una de las consultas.
A raid del COVID todas llevan mascarillas de continuo,antes solo cuando te estaban tratando,y solo se les ven los ojos.
Me senté en el sillón y la auxiliar me tumbó encendiendo la luz que tenía justo encima.
Yo cerré los ojos ya que me molestaba y esperé hasta que llegó la dentista.
Sonia,así se llama,me dio los buenos días.
Sonia-Bueno Mario. Buenos días. Vamos a ver qué tal tienes esa boca.
La voz me era familiar y cuando abrí los ojos me encontré con dos ojazos azules y un mechón de pelo rubio que sobresalía del gorro que llevaba.
Me quedé absorto mirándolos sabiendo que los había visto en alguna parte.
Evidentemente los había visto otras veces pero no fue hasta que se bajó la mascarilla y me sonrió cuando caí.
Era la chica del club con la que había estado follando y cuya oreja había follado mi culo.
Me quedé sin palabras y sin poder decir nada, evidentemente tenía la boca abierta,mirándola fijamente.
Sonia se rió mirándome.
Sonia-Ahora ya me reconoces? Así con el uniforme ya me tenías vista.
Asentí con la cabeza sin poder hablar.
Sonia-Baja esa lengüita que tan bien usas.
Por suerte,o no,estábamos solos en la consulta ya que las auxiliares estaban ocupadas con otras cosas.
Sonia- Me quedé sorprendida cuando te vi allí. Y después me sorprendí aún más. Vais habitualmente.
Negué con la cabeza.
Sonia- Y ver a tu mujer, que Madre mía qué energía tiene y que buena está,también me sorprendió. No estoy acostumbrada a encontrar clientes en esos sitios.
Sonia- Disfruté mucho con los dos. Con Carol y contigo. Ella tampoco me reconoció. Y luego con Abel y contigo también.
Yo no podía decir nada y ella era la única que hablaba.
Sonia- Nosotros era la tercera o cuarta vez que vamos. No es que seamos habituales pero de vez en cuando nos gusta jugar. Y así Abel se desfoga un rato igual que yo.
Me parecía surrealista estar allí tumbados con la boca abierta mientras tras ella hablaba abiertamente de lo que hicimos esa noche
Sonia- Me encanta cabalgar mientras el se folla un buen culito.Abel es bisexual. Me lo dijo cuando ya llevábamos un año juntos.
Seguía hablando mientras hurgaba en mi boca.
Sonia- Al año probé a mi primera chica en un trío con él estando de vacaciones y también me gustó. Luego me compenso probando con otro chico y eso ya fue la bomba.
Evidentemente no lo vamos pregonando por hay y menos aquí así que nos vamos fuera cuando queremos vidilla.
Seguía.
Sonia- Me imagino que vosotros haréis igual. Por cierto. La del pelo rojo estaba con vosotros? Porque esa si que disfruto la noche.
Volví a asentir con la cabeza.
Sonia- Solo de recordarlo me estoy poniendo cachonda. Y tú?
Bajo una mano hasta mi entrepierna agarrando mi polla por encima del pantalón.
Sonia- Mmmmmmm. Pues sí que se te ha puesto un poco dura.
Mira que me han pasado situaciones raras y muy calientes pero nunca pude imaginar una como esa.
Sonia- Amaya,la auxiliar que te atendió antes, también suele unirse a nosotros de vez en cuando.
Se bajó la mascarilla con una sonrisa en la cara.
Sonia- Con ella seguro que has fantaseado alguna vez. Con esas tetas que tiene y ese culo.
Seguía frotando mi polla que ya apretaba el pantalón.
Sonia se rió mientras agarraba mi dura polla.
Sonia- Ves? Ya lo sabía yo.Mira como se te ha puesto. ¿Quieres que la llame?Estoy seguro que a ella no le importará.
Abrí los ojos como platos mientras ella se reía.
Sonia- Bueno. Con tu boca ya he acabado.La tendras dormida un par de horas
No me había dado cuenta de que había terminado.
Se levantó de la silla en la que estaba sentada y se quitó los guantes,la mascarilla y el gorro dejando caer la rubia y rizada melena.
No es una chica especialmente guapa pero tiene unos ojazos azules y una sonrisa deslumbrante.
Cara alargada con pecas y como ya dije antes alta, delgada y recuerdo con poco pecho pero unos pezones rosados con forma de cono que ahora mismo apretaban la blusa del uniforme.
Salió de la consulta un momento y volvió riéndose.
Sonia- Jajajajaja. Amaia está ocupada con otro cliente así que…
Cerró la puerta de cristal opaco y se acercó a mi. Seguía tumbado en la silla y volvió a agarrar mi polla.
Desabrochó mi pantalón e introdujo la mano dentro sacando mi polla.
Se agachó y mirándome a los ojos pasó la lengua a lo largo de ella hasta llegar al glande por donde se dedicó a pasarla a su alrededor.
Sonia- Por suerte la anestesia no llega hasta aquí.
Sentía como su lengua jugaba con mi glande y levanté el culo para bajar más los pantalones a lo que ella ayudó quitándomelos del todo.
Dándole a un botón tumbó el sillón dejándome totalmente tumbado sin dejar de lamer mi polla y yo llevé una de mis manos hasta su culo.
La metí bajo el pantalón y lo acaricié llevando mis dedos por debajo de la tira del tanga que llevaba.
No tardé en llegar hasta su húmedo coño por el que pase los dedos antes de introducirlos en él sin dificultad.
Con la otra mano tire de la blusa del uniforme hasta llegar a su cabeza y ella se levantó para quitársela del todo y ya despojarse del sujetador dejándome acceso a sus pequeños pechos.
Ya tenía los pezones duros e hinchados cuando pase la mano por ellos pellizcando los con suavidad.
Con la otra mano bajé su pantalón hasta las rodillas y sin dejar de lamer ella misma se los acabo quitando.
No era lo más cómodo pero me las apañé para que girándola se sentará sobre mí buscando poder lamer su coño.
Tenía una fina pelusilla rubia en el pubis aunque bien recortado.
Pase la lengua a lo largo de sus labios sacando algún apagado gemido de su boca que seguía rodeando mi polla.
Mis manos abrían sus nalgas dejándome ver el pequeño orificio de su culo por el que también pasé la lengua en varias ocasiones e introduje un dedo en él con suavidad.
Así estuvimos unos minutos hasta que girándose se sentó mirando hacia mi y agarrando mi polla la dirigió hasta la entrada de su coño.
Con ella agarrada empezó a pasarla a lo largo de él sin acabar de introducirla jugando y frotando el glande contra sus labios.
Sonia- Es lo que quieres,verdad? ¿Quieres follarme?
Sin contestar levanté las caderas de golpe introduciéndome en su caliente y húmedo coño de un solo movimiento.
Ella abrió la boca pero se contuvo y no hizo ruido ninguno.
Empecé a mover mis caderas arriba y abajo sintiendo como su coño rodeaba mi polla mientras ella con los ojos cerrados se mordía el labio inferior y acompañaba con sus movimientos los míos.
La tenía agarrada de las caderas cuando se inclinó sobre mí permitiendo que mi boca llegará a sus pechos y empecé a lamer los pezones y a succionarlos entre mis labios.
Ella se levantaba sobre mi hasta casi dejar que mi polla se saliera pero antes de hacerlo se dejaba caer de nuevo saliendo pequeños gemidos de su boca.
De reojo vi como unas siluetas pasaban por el pasillo y como la auxiliar despedía a otro cliente.
Me centré en lamer los pezones de Sonia cuando oí un ruido y al girar la cabeza vi como Amaia,la auxiliar,asomaba la cabeza con una sonrisa antes de irse.
No tardé en oír cómo volvía y entrando volvió a cerrar la puerta.
Miré y estaba apoyada contra ella con una mano bajó el pantalón y la otra acariciando sus generosos pechos debajo de la blusa.
También se había quitado la mascarilla y nos miraba sonriendo.
Sonia levantó la mirada y al verla allí le hizo un gesto para que se acercara a nosotros.
Se puso a nuestro lado y Sonia agarró sus pechos antes de quitarle los botones y dejarla caer a un lado.
Tenía unos grandes pechos a duras penas contenidos por el sujetador blanco que no tardó en acompañar a la blusa en el suelo.
Se acercó más y agarrando uno de ellos lo puso sobre mi cara para que lo lamiera.
Pude ver que tenía unos pezones grandes y oscuros antes de succionar uno de ellos entre mis labios.
Sonia seguía cabalgándome y ahora ya sus gemidos eran más sonoros.
Sonia- ¡Me corro! Un poco más!
Arqueó el cuerpo hacia atrás mientras gemía y sentí en mi polla como se corría entre espasmos.
No perdió ni un minuto de tiempo y se levantó dejando mi polla libre que rápidamente agarró Amaia y empezó a lamerla.
Sonia se puso tras ella y bajó sus pantalones quitándole a la vez las braguitas que llevaba para separando sus nalgas pasar la lengua entre ellas y metiendo la mano entre sus piernas llegó a su coño que comenzó a acariciar.
Sonia- Te vas a follar este culito que le gusta mucho.
Mis manos agarraban los grandes pechos de Amaia mientras seguía lamiendo mi polla con mucha suavidad.
Amaia- No quiero que te corras aun.
Sonia seguía a conciencia el culo de Amaia hasta que pensó que estaba preparado.
Sonia- Ya está. Es todo tuyo.
Me levanté y agarré a Amaia poniéndola delante mío.
Hice que se apoyará los brazos en el sillón y levanté una de sus piernas hasta dejarlo también apoyado en el.
Sonia agarró mi polla y la lamió antes de acercarla al culo de Amaia.
La apoyé en la entrada y poco a poco fui metiéndola aunque sin dificultad, señal de que era verdad que le gustaba,hasta estar por completo dentro de él.
Agarré sus pechos desde atrás y comenzó a bombear en su interior.
Amaia-Siiiiii! Así!!!! Como me gusta.
Sonia seguía de rodillas y se colocó debajo de ella lamiendo su coño mientras agarraba mis huevos que golpeaban contra las nalgas de Amaia.
Sonia- ¿Así mejor? Una polla en tu culo y mi boca en tu coño.
Seguía bombeando en su interior mientras ella gemía y se estremecía.
Amalia- Joder! ¡Cómo me llena! Que gustazo!! No voy a tardar nada.
Sonia seguía lamiendo su coño y empezó a pasar una mano por mi culo hasta llegar a introducir uno de sus finos dedos en el.
Sentía como se movía dentro de mí mientras mi polla taladraba rápidamente el culo de Amaia que ya prácticamente era todo un espasmo.
Entre espasmos y gemidos tuvo un orgasmo.
Amaia- ¡Joderrrr! ¡No aguanto más! Me corro!!!!
Seguí bombeando en su interior hasta que al moverse mi polla se salió de su culo aunque no tardó en ponerse de rodillas y meterla entre sus pechos.
Amaia- ¡Correte!
Empezó a moverlos arriba y abajo mientras Sonia mantenía su dedo en mi culo y acercó la boca para lamerla cada vez que salía de entre los pechos.
Sintiendo que iba a correrme posó sus lengua sobre el glande lamiendo sin parar hasta que lo hice con grandes borbotones que acabaron en la cara de Amaia y en la suya propia.
Las dos limpiaron mi polla con sus lenguas antes de besarse entre ellas.
Las dos desnudas de rodillas delante mío besándose mientras Amaia seguía agarrando mi polla que poco a poco iba apagándose.
Amaia- Joder que rico!
Sonia- Ya te dije.
Yo- Así que ya lo habías contado?
Sonia- Ha Amaia sí. No lo sabe nadie más y me imagino que querrás que siga así
Yo- Por mi parte solo lo sabrá Carol.
Sonia- Mmmmmmmm. Pues creo que tiene cita para revisión la semana que viene. Mejor no le digas nada y que sea sorpresa.
Yo- Jajajajaja. ¿Puedo venir con ella?
Sonia- Jajajajajaja. Ya te veo las intenciones.
Yo- Es que me va a gustar lo de venir al dentista.
Amaia- Yo por mi no os cortéis.
Yo- ¿Crees que después de esto y estando aquí los tres desnudos me voy a cortar?
Amaia se acercó a mí y agarró mi polla.
Amaia- Pena que tenemos trabajo que si no…
Agarré sus pechos con mis manos y hundí la cara entre ellos riéndome.
Yo- Pues habrá que vestirse.
Sonia ya estaba de pie vistiéndose y la imitamos.
Justo a tiempo ya que en ese momento sonó el timbre señal de que llegaba el siguiente cliente.
Sonia salió a abrir y vimos cómo pasaba por el pasillo acompañando a una persona hasta la otra consulta.
Acabamos de vestirnos rápidamente y salimos.
Amaia me dio la cita para los 6 meses diciéndome
Amaia- Puedes venir cuando quieras… o yo te puedo ir a ver a domicilio.
Yo- Mejor vengo con Carol la siguiente vez.
Amaia- Claro. Será un placer. Seguro.
Me fui a casa con una sonrisa de oreja a oreja y nunca mejor dicho.
Cuando llegó Carol me preguntó qué tal.
Carol- Qué tal en el dentista?
Yo- Bien. Me hicieron una limpieza completa y me recordaron que tienes cita la semana que viene.
Carol- Pues no tengo ganas ninguna.
Yo- Venga. Que no es tan malo. Igual hasta lo disfrutas.
Carol- Si. Seguro.
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