Espectáculo 2
Juan y Pieter no son los anfitriones, sino los espectadores. Desde la seguridad de su salón, con las pantallas encendidas, presencian cómo sus mujeres se entregan a la depravación más absoluta. No hay límites, solo el placer crudo y la sumisión total bajo la mirada de cámaras que no perdonan ningún rincón.
Empiezo yo Juan, ya que la mayor parte la va a narrar María ya que una de las protagonistas principales, vamos a continuar con la 2ª parte del relato “Espectáculo” que teníamos pendiente. Como recordareis, Pieter, el propietario del club donde María se encapricho en ir hace ya más de un año, nos propuso que unos importantes clientes le habían pedido poder disponer de tres chicas maduritas, dispuestas a cualquier cosa y que fueran muy viciosas, pensó en María en y en dos ya tenía seleccionadas, Pieter nos explica, “los clientes son empresarios árabes muy importantes, tres en total vendrán con sus mujeres, si aceptas, durante una noche al menos, serás suya y podrán haceros lo que quieran con vosotras, ellos y ellas”.
La tarde acordada viajamos a la provincia de Alicante donde en la zona de la Marina Alta habían reservado una villa donde se celebraría la cita. Llegamos a primera hora de la tarde al lugar acordado donde ya encontramos a Pieter, las otras 2 mujeres, una de ella era nuestra conocida Sara, que conocimos la primera vez que fuimos al club de Pieter y se había enamorado de mi esposa y después del morreo que le dio, seguía igual de enamorada, la otra era una preciosa mujer de color, brasileña llamada Isabella, con un cuerpo de infarto, unas tetas y un culo, que solo verlos te pone a mil. Nos enseñaron la casa, impresionante, una inmensa sala con grandes sofás y butacas, unos dormitorios de lujo, y en el exterior una espectacular piscina con un gran jacuzzi. En uno de los dormitorios nos enseñó unos conjuntos de lencería que seria los que tendrían que ponerse las 3 mujeres para recibir a los invitados, muy sexys y poca tela, un pequeño sujetador que por delante solo lleva una pequeña tira y un lazo que tapa los pezones, un mini tanga de una tirita por detrás y delante una especie de concha que tapa lo justo, justo el sexo de las mujeres. Pieter nos explicó que quedarían solo las 3 mujeres en la casa, pero que no nos preocupásemos ya que en todo momento estarían controladas por una sofisticada instalación de cámaras que no dejaba ni un rincón oculto y como su casa estaba solo a 10 minutos y estaríamos visionándolas, no habría problema. Sobre media tarde, aparecieron los clientes, los recibimos Pieter y yo, 3 hombres y 6 mujeres en 3 Porche Cayenne, ellos de unos 60 / 65 años, árabes todos y bastante normales, muy educados y vestidos sport, ellas de diversas edades. Tras las presentaciones y una conversación en árabe con Pieter, salimos de la propiedad en dirección a su casa y que en 30 minutos bajarían las 3 chicas mientras los clientes se preparaban. Llegamos a casa de Pieter en pocos minutos y el fuimos al salón dende había montado varias pantallas y un tablero desde donde se podía ver cualquier estancia y rincón de la casa incluido los exteriores.
Ahora tomo yo, María, la narración: ya ha contado Juan la llegada y sus detalles, cuando ellos se fueron, las tres subimos a la habitación donde Pieter había dejado nuestra indumentaria, los tres conjuntos eran iguales, pero cada una tenía un color diferente, blanco el de Isabella, negro el de Sara y el mío rojo, las tres nos desnudamos para ir a ducharnos, el baño tenía una gran ducha y una bañera, Sara y yo nos metimos en la ducha e Isabella en la bañera. Poco tardo Sara en hacer de las suyas, nada más entrar su boca busco la mía y como lo sabe hacer, labios son carnosos, lo hace suavemente pero apasionadamente, “te añoraba, te deseaba y te deseo”, sus manos acarician mis pechos, una de ellas baja por mi barriga, no tarda en llegar a mi pubis y llega a mi sexo, “para, para”, le digo, pero ni caso. Es muy hábil, sabe cómo excitarme, no tarda en abrir mis labios y sus dedos se introducen sutilmente en mi vagina, la verdad es que me pone caliente. “Haber chicas, dejarlo para más tarde, nos tenemos que preparar, los clientes deben estar ya aquí y vamos a ver sus apetencias, a ver que tal son”, nos dice Isabelle y tiene razón, teníamos que estar listas en poco tiempo y aun teníamos que maquillarnos.
Como nos había dicho Pieter, bajamos a la planta noble vestidas, es un decir con los conjuntos de lencería que nos había entregado, en la terraza nos esperaban los clientes, como ya ha dicho Juan, de raza árabe, 6 mujeres (3 de unos 60 años y 3 de unos 25 a 30 años) y 3 hombres (de más de 65 a 70 años), todos se presentaron hablando español, ellas vestidas con unas camisolas hasta medio muslo y ellos pantalón y camisa, la verdad es que todos tenían muy buena presencia y se conservaban bastante bien, alguno y alguna con un poquito de sobrepeso, pero sin pasarse. En el porche de la piscina había preparado un bufete lleno de delicattesen, mariscos y gran variedad de bebidas de todo tipo de las que estaban daban buena cuenta los árabes. La verdad es que ellos eran los que comían, las mujeres, observaban y servían las bebidas cuando se les solicitaban, tenían una actitud completamente sumisa ante ellos.
Mientras ellos nos miraban, me acerque a una de ellas, e intenté romper el hielo, “¿hola, como te llamas?, “Amina” me respondió, como soy muy directa, le pregunto, “¿alguno es tu marido?, ¿qué queréis de nosotras? Mi marido es Hakim, ese de ahí y que quiere, le gusta mucho, mucho el sexo, yo lo comparto con Asma, es su segunda mujer, pero la realidad es que les gustan las mujeres occidentales y en ocasiones nos organizan eventos como este, quieren que también participemos.
Mientras hablaba con Amina, uno de ellos, después supe que se llamaba Kareem y sus dos esposas estaban junto a Isabella, la tenían completamente rodeada. El la acariciaba concienzudamente, le veo acariciar todo su cuerpo, sin dejar nada por tocar, mientras las dos mujeres se besaban y mutuamente se acariciaban y se iban desprendiendo de sus vestimentas. La verdad es que sin ellas estaban mejor que con ellas, algún kilito de más, pero estaban cuidadas, se notaba. Debajo de sus camisolas llevaban unos conjuntos de lencería muy sexys, me sorprendió.
Noto unas manos que me cogen por detrás, es el marido de Amina, “hola preciosa, veo que ya conoces a una de mis mujeres, fantástico. Sabes que estas aquí para complacernos a mis amigos y a mí”. Mientras habla, acaricia mis pechos apartando los lazos del sujetador, se centra en mis pezones, miro la cara de la mujer, está impasible. No tarda en quitarme el mini sujetador, sus manos bajan, recorren mi trasero minuciosamente, mete la mano entre mis piernas y me acaricia mi vulva, el tío lo hace bien, sabe lo que hace.
“Mira Amina, esta mujer ya se está mojando, seguro que nos complacerá a todo”. Era verdad, mi sexo ya rezumaba, las caricias de Hakim habían tenido efecto, sus hábiles dedos acarician mi clítoris y se introducen en la vagina, moviéndose como dos serpientes en su interior. “Veo que te gusta, estas bien mojada y eso quiere decir que disfrutas”. “Acércate a Amina y quiero que te dediques a ella, quiero veros disfrutar a las dos”. Diciéndome eso, deja de acariciarme y me empuja suavemente hacia su esposa.
Vuelvo a ser Juan, Pieter y yo, ya habíamos llegado a su casa, no muy lejos de la mansión y en el inmenso salón había una auténtica sofisticada instalación de vigilancia. 4 inmensas pantallas controlaban la totalidad de la propiedad, tanto en su interior como en su exterior. No sé cuántas cámaras había, pero Pieter se encargaba hábilmente de manejarlas, saltando de una a otra cámara y utilizando el potente zoom de que disponían.
“Amigo, siéntate en el sofá y vamos a disfrutar, ya te digo que vamos a ver una auténtica y muy caliente depravada orgia”. Mientras decía eso, se desnudó completamente y preparó 2 gin tonics, “vamos, desnúdate y disfruta, para que no lo hagamos solo, tendremos compañía, me gusta hacerme pajas, pero mejor que me las hagan”. Mientras me desnudo, Pieter coge su teléfono, manda un mensaje y al mismo tiempo me dice “mira, mira, tu mujer ya ha entrado en faena, je je je”. Miro una de las inmensas pantallas, María está siendo devorada por una de las mujeres, devorada y sobada ya no solo sus bocas están entrelazadas, las manos de la mujer recorren todas las zonas íntimas de mi esposa. La mujer parece una posesa, tiene completamente atrapada a María, el cabrón de Pieter utiliza el zoom, veo en cómo las manos de esa mujer recorren el coño, el culo de mi esposa, pero lo que más me impresiona es la cara y la actitud de María, su grado de aceptación, de sumisión y de placer, es total.
Pieter no puede evitar decirme, “tu mujer es una auténtica puta, puta por placer, mírala, está disfrutando, vaya puta guarra que tienes, mírala no solo disfruta de lo que le hacen, disfruta que le vean ser puta”.
Desde luego María está completamente metida en su papel, se deja acariciar sin oponer reparo alguno, aparte de dejar que su coño fuera invadido por los dedos de la mujer, hábilmente la había desnudado. La mujer no estaba mal, un poco rellenita, unas tetas medianas y algo caídas, poca cintura y un culo redondo. La mujer árabe le ha introducido varios dedos en el coño y puedo apreciar como los saca y los vuelve a meter, al mismo tiempo ha colocado a mi esposa frente al árabe y este se está tocando la polla, una polla no muy larga pero extraordinariamente gruesa.
“A tu mujer le van a ensanchar los agujeros, pero ya verás como le gusta a la muy zorra, mira como mira a Hakim, mejor dicho, como mira su polla”, escuche a Pieter, lo mire y ya tenía su polla completamente empalmada y su mano no paraba de tocarla. “Tu mujer es una auténtica viciosa, mira que he conocido mujeres, pero tan viciosa como María, ninguna, mira, mira”. A mis estos comentarios me ponen a 100, sé que. Pieter le vuelve loco follarse a mi esposa, le encanta metérsela por el culo y a mi verlo me excita muchísimo, disfruto de ello.
María se había acercado al árabe que estaba sentado en una butaca masturbándose, se había arrodillado y su boca intentaba engullir su gruesa polla, su lengua la recorría mojándola con saliva. Mientras la mujer se había colocado tras el culo de mi esposa y le penetraba el coño con varios dedos mientras su lengua recorría el agujero del culo.
Retomo yo María el relato, me sorprendió la pasión y el furor con que Amina se centró en mí, tanto su intensidad como su habilidad es incontenible, me dejo desnuda en segundos, hizo que mi coño se mojara rápidamente, mi excitación subió hasta los límites insospechados. Sus besos son profundos y apasionados, me dejo llevar e intentó quitarle la ropa, con su ayuda lo consigo, le acaricio sus pechos, son voluminosos y muy suaves, al sentirlo, aumenta sus besos en mi boca y sus caricias aumentaron en intensidad. Una mano busca descaradamente mi vagina, juega con ella separando mis labios y unos dedos buscan mí clítoris, lo acarician con habilidad y noto como unos dedos se introducen en mi coño.
No sé cómo, pero me encuentro frente a Hakim, está sentado en una butaca, completamente desnudo acariciando su miembro y menudo miembro, grueso, muy grueso, me quedo quieta observando mientras Amina seguía acariciándome y con sus juguetones dedos dentro de mi vagina. “Agáchate y chúpala, tienes que meterla entera en la boca, hazlo despacio, a mi esposo le gusta así. Mientras yo te voy a preparar para que el disfrute de ti”.
Estoy como hipnotizada mirando el grueso miembro, me pongo de rodillas y me acerco, Hakim aparta su mano y la punta de mi lengua empieza a recorrer esa gruesa polla, está húmeda, es realmente gruesa. Noto la presencia de otra persona, escucho otra voz, miro, es Asma, la otra esposa, mucho más joven que Amina, también está desnuda. Físicamente es más atractiva, tiene unos pechos grandes, pero firmes y se nota la juventud en su cuerpo. Veo que lleva algo en sus manos, pero no distingo lo que es, vuelvo a prestar atención al miembro de Hakim, me coge la cabeza y la intenta introducir en mi boca, solo consigo meter la punta.
Al mismo tiempo noto que me separan las nalgas y una lengua se apodera de mi ano, la lengua baja hasta mi vagina y la recorre completamente. Unos dedos empiezan a jugar con el agujero de mi culo, alguno se va introduciendo mientras otra mano se centra en mi clítoris. Mientras, mi boca se va adaptando al tamaño del miembro de Hakim, consigo metérmela en la boca y me centro en mamarla de arriba a abajo. De pronto, algo se introduce en mi culo y después de entrar y salir unas cuantas veces, empieza a llenarlo de líquido, me giro y es Asma que con un artilugio me está llenando el culo de líquido, “te lo voy a dejar muy limpio para que nuestros hombres puedan disfrutar de vuestros culos. Ya he dejado listos los de tus amigas, seguro que alguna de ellas lo tiene lleno de otra cosa, ja, ja, ja”. Busco con la vista a los demás, encuentro a Sara y efectivamente, uno de los hombres la tiene a cuatro patas, sobre un sofá y le está penetrando el culo con fuerza mientras dos mujeres la están acariciando por todo el cuerpo.
Mientras Asma me sigue llenando el culo, Amina, me acaricia sin parar el clítoris, lo hace con maestría y me está poniendo a mil, que habilidad. Sigo chupando la polla de Hakim hasta que me dicen que me levante y vaya hasta la ducha cercana. Con la cantidad de líquido que tengo dentro del culo, noto como chorrea y el líquido cae por mis piernas, al llegar sale todo disparado, noto un gran alivio. Sin darme tregua, las dos árabes vuelven a la carga, Amina vuelve a apoderarse de mi boca y mis pechos, mientras Asma se dedica a limpiarme completamente y embadurnar mi cuerpo con aceite de lavanda. Aprovecha para seguir manoseando mis puntos más sensibles, mis agujeros son también embadurnados de aceite, notos los dedos deslizarse dentro de mi vagina y ni culo. La verdad es que me está llevando al límite, estoy muy muy caliente y necesito más
Al poco, ya no puedo aguantar más, “necesito tener una polla dentro de mí, necesito metérmela, quiero tenerla dentro”, les digo, casi a gritos. Me separo de ellas y voy hacia el árabe que sigue semi tumbado tocándose y abriendo las piernas, coloco mi sexo sobre la polla de Hakim, el mismo se la coge y noto como la coloca entre los labios de mi vagina. Voy bajando, no entra a la primera, lo vuelvo a intentar, levanto mi cuerpo un poco y vuelvo a bajarlo, el glande se abre camino, mi coño está muy húmedo y facilita la penetración. Noto como mi vagina se intenta amoldar al grosor, al principio duele algo, pero el sentirlo que entra, no puedo evitar dejarme caer y clavármela toda, “ahhhh, joder que polla”, grito.
Ahora soy Juan, tomo el relevo a María. Hacia un rato que habían llegado 2 chicas a casa de Pieter y como él decía, nos gusta hacernos pajas, pero mejor si te las hacen. La anatomía de ambas espectaculares y más cuando se desnudaron, las 2 estaban de miedo, ambas colombianas, con unas tetas, un culo que quita el hipo, en fin, que no tardan en apoderarse de nuestras pollas y comenzar a masturbarnos y chuparlas.
Mientras Pieter seguía manejando las cámaras donde estaban los árabes con las 2 chicas y mi mujer. Al estar yo con él, se centraba en enfocar a María principalmente, es increíble la calidad de las imágenes. Frente a nosotros tenemos 3 pantallas inmensas y las 3 enfocaban a María desde distintos ángulos, con un zoom que permite ver el mínimo detalle, increíble. No podéis imaginar como vemos la polla del árabe introducirse en el coño de mi esposa, en una de las pantallas teníamos un primer plano que solo verlo, tenia que sacar mi polla de la boca de la colombiana para no correrme. Veía a mi mujer meterse esa gruesa polla en su coño mientras las 2 mujeres no paraban de besarla y tocarla por todas partes, era espectacularmente morboso y sexual.
María se inclina sobre el hombre, se mete toda la polla en su interior y durante un minuto, queda inmóvil, ensartada completamente. Ahora es el árabe el que se apodera de su boca y sus manos le pellizcan los pezones, que se han puesto duros, se los estira y ella empieza a moverse, primero se restriega con él y seguidamente levanta su cuerpo para sacársela y volver a caer sobre él, se la vuelve a meter hasta el fondo. “Menuda puta es, tu mujer es una puta de vicio, nunca había visto una mujer que fuera así, disfruta cada momento y además lo hace voluntariamente”, Pieter está entusiasmado, “mirad vosotras 2, aprender de lo que es una puta viciosa, así tenéis que ser vosotras”.
María seguía sacando y metiéndose la polla del hombre, cuando la tenía toda metida, movía su cadera para restregarse y volvía a empezar. El árabe estaba extasiado, su boca no abandonaba la de María, podía ver como su lengua empapaba la boca, la cara de mi mujer que se relamía con la suya. En una de las pantallas se ve a María desde atrás, sentada sobre la polla que rellena completamente su coño, las manos del hombre separan sus nalgas y la visión es perfecta.
De repente vemos a una de las mujeres, la más mayor cercarse con un consolador inmenso, negro, largo y grueso. Se coloca de rodillas detrás de María y empieza a comerle el culo, se esfuerza en intentar introducir su lengua en el agujero, como si la follara, María acelera sus movimientos, lo que hace más difícil la labor de la mujer. Ella retira su cara y apunta el consolador al culo de mi esposa, “no puede ser, es muy grueso”. Poco a poco vemos como la punta negra se va introduciendo, también vemos, en otra pantalla, la cara de María, es de concentración, tiene los ojos cerrados, pero vemos como abre la boca buscando la lengua de la otra chica. Le coge la cabeza y la besa intensamente, de repente estira su cuerpo, miramos la otra pantalla y ya tiene un buen trozo de consolador metido en el culo, me tengo que llevar la mano a mi polla, es demasiado.
Pieter ha cogido a su chica, le ha dado la vuelta y le dice “mira, mira y aprende”. Al mismo tiempo la sienta sobre él sin dejar de mirar las pantallas y se la mete en el coño, curiosamente le entra con facilidad. “Puta, mira bien, ves cómo se folla, eso es follar”.
Yo no puedo aguantar, mi polla chorrea y mi mano se desliza ágilmente. La chica que está conmigo, no deja de mirar las pantallas, esta despatarrada y sus manos están en su coño, tiene una mano metiéndose dedos y la otra frotándose el clítoris, además está babeando.
Soy María, voy a intentar continuar, mis recuerdos son algo confusos, pero lo intento.
Después que las dos mujeres me limpiaran el culo y me embadurnaron con aceite de lavanda, volví a prestar atención a la polla de Hakim, mi boca ya se había adaptado a su grosor y aunque con algún esfuerzo, conseguía tragarme un buen pedazo y tenía capacidad de que mi lengua recorriera su punta. Al sacarla podía saborear su liquido preseminal, la tenía empapada. Al mismo tiempo, las dos mujeres no dejaban de manipular mi vagina, mi clítoris, mi culo y mis pechos. Me da la impresión que querían que estuviera preparada para recibir a su hombre. Yo intento acariciarlas también, correspondo a sus besos cuando no estoy con la polla en la boca, pero llega un momento, como os dije, que mi calentura llega al límite, necesito la polla dentro de mí.
He conseguido meterme todo ese pedazo de carne, noto el intenso rozamiento en el interior de mi vagina, ahora hay que disfrutar y demostrar a Hakim que follo mejor que sus mujeres. Muevo mis caderas y froto mi sexo con los pelos del suyo, me saco un poco su miembro y me dejo caer, la vuelvo a tener toda dentro, ese roce me vuelve loca, estoy a punto de descontrolarme. Me acuesto sobre Hakim y busco su boca, la asalto, mi lengua se introduce en su boca, mi lengua la impregna de saliva. “Que cabrón, te gusta follarme, tienes una polla gruesa, pero mi coño puede con ella y más. Tus mujeres no pueden con ella, por eso necesitas dos, pero yo soy tan guarra que yo sí puedo”. En ese momento, me coge los pezones y me los estira hacia él, me tiene sujeta, su polla ensartada y mi culo levantado, no me puedo mover. Algo está queriendo entrar en mi culo, algo grueso, pero no me dejan mirar, me sujetan mientras Hakim esta entrelazada con la mía, sus ojos están clavados en mí, me observa con cara de vicio, me mantiene con su miembro metido completamente.
Mi trasero se dilata, me lo han embadurnado y dilatado con sus dedos, me tienen a su merced, noto como unas manos me separan las nalgas completamente y lo que sea empieza a entrar, lo noto rozar con el miembro de Hakim. El, al notarlo también empieza a moverse, la saca casi toda y la vuelve a meter, ese movimiento hace que lo que me meten por el trasero, entre bastante más, es largo y también grueso. De golpe me lo sacan y escucho: “mírame, esto te lo he metido por el culo, como a una perra callejera y se te ha metido hasta la mitad. Se ve que estas acostumbrada a ser una perra, a que te traten como una autentica perra”. Es Amira que me muestra un enorme consolador negro, la veo fuera de sí, con una cara excitada. Se abre de piernas y se mete el instrumento en su coño, se lo mete de golpe y suspira, me vuelve a mirar, “mi hombre te la va a meter en el culo, te va a sodomizar como lo que eres, una puta, por eso estas aquí, para que te llenen el culo, él, sus amigos y quienes queramos nosotras”. Eso me inquieto, pero no me dio mucho tiempo, Amira se lo saco de su vagina y directamente me lo apretó en mi boca, “límpialo guarra, limpia mis jugos, eras tan guarra que me has excitado”. Mi boca succiono, pero solo me cabe un tramo, casi me asfixio, me lo saca y lo coloca de costado, mi lengua lo recorre, esta empapado, creo que la tía se ha corrido.
Hakim saca su miembro y me aparta, las dos mujeres me cogen por los brazos y me colocan en el borde de una mesa, me abren las piernas, miro a Amira y le digo: “tu si que eres una guarra, te has corrido viéndome follar con tu marido, te has corrido y te hubiera gustado que te la hubiera metido a ti, pero ha sido a mí”.
Noto la polla en la entrada de mi trasero, Hakim empuja y noto como mi agujero se dilata y me rellena completamente, menos mal que no es muy larga, pronto su cuerpo choca conmigo, intenta empujar más, pero ya no hay más, está completamente metida.
Vuelvo a ser Juan, después de presenciar como el árabe se follaba a mi mujer y la sodomizaran con un monstruo de consolador, podíamos presenciar como esa gruesa polla la tenia ensartada por el culo. Tumbada como estaba en el borde de una mesa, no lo podíamos ver con claridad, pero los empujones que pegaba el hombre no dejaban dudas. En un instante, él se separa y se tumba en el borde de una de las camas, las 2 mujeres ayudan a María a ir hacia él, la posicionan sobre su polla, de espaldas a él y le ayudan a volvérsela a meter en el culo. Ahora si que lo vemos perfectamente, una de las cámaras enfoca directamente como el culo de mi María es ensartado por la polla del árabe, la vuelve a meter completamente.
Al mismo tiempo la mujer árabe, la mas mayor se agacha delante de las piernas de María y su boca se apodera del coño, su lengua lo recorre completamente. La otra mujer, coge el consolador y desde atrás empieza a intentar meterlo en el coño de la mayor, poco a poco lo va introduciendo.
La cámara vuelve a enfocar a mi esposa, escucho a Pieter, “mírala, mira como disfruta tu mujercita, esta en éxtasis, mira su cara”. Efectivamente, la cámara enfoca la cara de María, tiene los ojos en blanco, sus manos tienes sujeta la cabeza de la mujer árabe, no la deja apartarse de su coño, tiene su boca abierta y parece que dice cosas, aunque no la escuchamos.
Miro a mi alrededor, Pieter esta mirando absorto la pantalla, tiene su polla metida en el coño de la chica, pero no se mueve, es ella que también mirando la pantalla se encarga del movimiento.
Yo, por mi parte, no dejo de tocar mi polla, me masturbo frenéticamente, mientras la chica no deja de tocarme el culo y chuparse los dedos mientras con la otra mano se masturba su depilado coño.
Pieter grita, “que puta esposa tienes, esta disfrutando mientras la encula Hakim. Te pido una cosa, cuando terminen quiero follarla, quiero meterla en ese culo y correrme dentro de ella”.
Miro a Pieter, “ja, ja, ja, pero con una condición, estaré yo también, quiero verlo y que María me la chupe mientras tú la follas”. “Vale, de acuerdo, pero te digo que la follare bien follada y tu no podrás meterla ni en el coño ni en el culo”.
En cuanto asiento con la cabeza, el tío cambia de cámara, enfoca hacia el resto del grupo y utilizando el zoom, se acerca hasta tenerlos en 1er plano. Veo a los otros 2 hombres follando a Sara y a Isabelle, las 2 están tumbadas en una cama, una pegada a la otra. Isabelle esta recibiendo una profunda enculada y a Sara la están follando por el coño, ambas se están besando y acariciando mientras los hombres no paran de bombear sus pollas dentro de ellas.
Pero el verdadero espectáculo esta en el grupo de las 4 mujeres árabes, las 2 mayores están siendo penetradas doblemente por 4 negros que no se de donde han salido. Todos ellos tienen un físico imponente, miro a Pieter y me dice, “es parte de la fiesta, ellos quieren ver a sus mujeres penetradas por hombres negros, quieren imitar una violación de un grupo de esclavos a sus mujeres, quieren que las follen duro, sin miramientos, te cuento que ellas no sabían nada, era una sorpresa”. Pues la verdad que no creo que se lo imaginaran, pero visto lo que veo, están disfrutando de lo lindo. Los hombres tienen unas pollas de burro, enormemente largas y uno de ellos la tiene toda metida en el culo de la mujer, la saca y con fuerza la vuelve a meter. Pieter dice, “ahora veréis, escuchad”, aprieta un botón y se escuchan los gritos y gemidos de las mujeres, los gritos son de placer, pero parecen chillidos de animales, que fuerte. Los negros no tienen miramientos y sus embestidas son rudas y fuertes, además sus manos no están quietas, unos les pegan fuertes palmadas en las nalgas, otros lo hacen en sus generosos pechos, se los estrujan y estiran de sus pezones.
Y para colmo, quedan las otras 2 más jóvenes, Pieter las busca y cerca del grupo las localiza, conecta otra cámara y enfoca. Están tumbadas en un sofá mirando al grupo y a sus amos, completamente desnudas, las piernas muy abiertas y entre ellas hay 2 grandes perros lamiéndoles sus coños. No apartan la mirada, especialmente de sus hombres y tienen las manos entrelazadas.
Al poco aparecen los 2 árabes, han dejado a Sara y a Isabelle, se acercan acariciando sus pollas y apartan a los perros. Levantan igualmente a las 2 chicas, van hasta unas sillas, se sientan y hacen que las 2 chicas se arrodillen y cogiendo sus cabezas, las bajan hasta sus pollas. Ellas, sumisas, se las introducen en sus bocas, ellos, mientras, se ponen a observar como los chicos de color siguen follando y sodomizando a sus mujeres. Para completar el cuadro, gritan a Sara e Isabelle, “putas, acercaros a los negros y cuando saquen sus pollas de nuestras mujeres, las limpiáis sus pollas para se las vuelvan a meter, venga guarras, rápido”.
Sara e Isabelle, se acercan a los 6 y cada una se coloca sentada al lado de cada trio, los chicos no tardan en sacar sus grandes pollones, primero los que la tienen dentro el culo y se las ponen a la altura de las chicas, ellas intentan introducírsela en la boca, les cuesta, pero lo hacen. Pasan sus lenguas por toda su longitud y vemos como sus salivas hacen que brillen. Enseguida los chicos vuelven a ensartan a las mujeres musulmanas, que vuelven a gritar como poseídas.
La imagen es demasiado para mí, las 2 mujeres vuelven a ser salvajemente penetradas y sobadas, incluso Sara y Isabelle se han contagiado, sus manos y sus bocas se encargan de sobar y chupar cualquier parte que pueden de las 2 mujeres. Al estar rellenitas, sus carnes se mueven al ritmo de las penetraciones. Mi mano acelera el movimiento en mi polla y me coloco sobre la chica que tengo a mi lado, le abro el coño con mi mano y justo antes de correrme, la penetro, me corro antes de llegar al fondo, me corro como un salvaje.
Vuelvo a ser María, nunca pensé que mi culo pudiera meterse algo tan grueso como el miembro de Hakim, pero me había enculado completamente, me perforaba como una taladradora. De repente, me la saca completamente y llama a los otros 2 árabes para que se acerquen, esta claro que él es el que manda. Le obedecen con celeridad, mientras tengo un momento de descanso Hakim me dice: “quiero que te masturbes delante de ellos, que los provoques y los calientes, quiero que te follen como una perra”. Se gira hacia ellos y continua: “aquí tenéis a esta perra, tratarla como lo que es, una puta perra, disfrutad de ella”.
Los tengo delante, observándome y tocándose sus pollas, ambos tienen una prominente barriga y unos miembros menos gruesos que los de Hakim pero más largas. Estoy tumbada en una cama, con las piernas bien abiertas, le voy a obsequiar con un buen espectáculo. Empiezo acariciándome mis pechos, lo hago suavemente, acaricio mis pezones con la palma de las manos, consigo que se pongan duros, me encanta exhibirme, me gusta tanto que me miren que me excito fácilmente. Una de mis manos baja hasta mi pubis, acaricio los laterales de mi vagina, la tengo mojada del líquido de Hakim, que, aunque no se ha corrido, me ha dejado empapado el culo y sus alrededores. Miro a los hombres fijamente, ambos tienen cara de salidos, sus manos no paran de tocarse sus miembros, sus testículos y llegan a su culo.
Giro la cabeza hacia donde están Asma y Amira, no me lo puedo creer, las dos están tumbadas en el suelo y dos inmensos perros se dedican a lamerlas el cuerpo, prestando especial atención a sus vaginas. Veo a Asma alargar su mano y acariciar el miembro de uno de los perros, este se deja hacer, tiene un miembro rosado del que sale el liquido que la mujer aprovecha para embadurnarlo completamente. También lo hace con sus grandes pechos, los embadurna concienzudamente, presta especial atención a sus pezones que sobresalen desafiantes.
Vuelvo a prestar atención a los dos hombres, se me han ido acercando y los tengo casi pegados, sus manos buscan mi cuerpo. Uno coloca su polla frente a mi boca, la tiene húmeda, abro mi boca y me la voy introduciendo lentamente procurando que mis labios la aprieten suavemente. Las manos del otro se han apoderado de mi sexo, sus dedos lo recorren y va introduciendo un dedo cada vez que pasa por la entrada, después continua y llega hasta mi culo, el cabrón me está terminando de calentar. El miembro que tengo en la boca no deja de sacar líquido, su sabor me encanta y lo mezclo con mi saliva, está chorreando, sus testículos están empapados y aprovecho para llevar mi mano y mojarlos completamente. Mis dedos no se quedan quietos, aprovecho y llego hasta su culo, acaricio su agujero y lo embadurno, uno de ello se introduce dentro, lo hace fácilmente. Saco de mi boca el miembro que chupo y le digo “¿te gusta que te den por el culo?, mi dedo se ha metido con facilidad y ahora te he metido dos”, su respuesta no me deja dudas, se coloca sobre mi y me baja su culo sobre mi cara, “chupa puta, chupa mi culo para mojarlo y méteme los dedos, quiero que me folles”.
Noto que una lengua recorre mi vagina, intento ver quien es, pero no puedo, tengo a un culo sobre mi cara, de repente se aparta, miro y lo que veo me asusta. Esta Asma con sujetando uno de los perros entre mis piernas y la lengua de este es la que recorre mi sexo, noto unos lengüetazos ligeramente rasposos. Intento moverme, pero los dos hombres me tienen sujeta, es imposible, “dejarme, dejarme”, les grito, pero ni caso. Veo a Amira, la esta follando el otro perro, la muy cerda se deja follar por un animal, mi vista no se puede apartar. Esta a cuatro patas y el perro sobre ella, tiene su miembro completamente metido en el coño de Amina. La visión no es óptima ya que el culazo de la mujer me impide ver completamente la penetración, pero como digo, no puedo apartar la vista.
Me sigue lamiendo el perro, no entiendo, pero estoy cada vez más caliente, los lametones producen una excitación desconocida. El hombre que tengo enfrente, aparta el perro y su polla me penetra, entra rápidamente e inicia un rápido mete/saca, noto su barriga chocar con mi pubis. Mi mano busca mi clítoris, lo froto rápido, estoy muy muy caliente, sigo mirando a Amira, el otro árabe le ha metido su miembro en la boca y literalmente la esta follando por la boca, mi vista busca sus tetas, se bambolean violentamente ante los empujes del perro y del hombre, no había visto nunca algo similar. Asma se ha apoderado de mi boca y me besa profundamente mientras sus manos no paran de apretar mis pechos. Noto como el árabe se vacía en mi vagina, que descarga, “córrete cabrón, lléname de tu puta leche, lléname”.
Es increíble, me ha dejado llena de esperma, pero sigo muy excitada, no tengo capacidad de controlarme. El hombre se aparta y no tarda en retomar el perro los lametones, esta limpiando todo lo que sale de mi interior y lo peor es que estoy disfrutando, “me voy a correr de nuevo, quiero más, mucho más, follarme”.
El que estaba con Amira, me gira y me pone a cuatro patas, el perro sigue lamiéndome, pero ahora lo hace por los dos agujeros, no puedo aguantar, “me meo, me meo” grito.
Soy Juan, voy a continuar ya que María no recuerda con exactitud lo ocurrido. Para dar sentido a lo que estaba ocurriendo, Pieter me conto posteriormente que todos, habían tomado en sus bebidas un producto estimulante que trajeron los árabes, las convertían en unas ninfómanos depravados, tanto mujeres como hombres. “Pieter, os habéis pasado, eso no estaba estipulado y además no sabemos si tiene alguna contradicción en alguna de ellas”. “No te preocupes, ya he visto tomarlo en otras ocasiones y solo las convierte en putas calientes, muy muy putas a ellas y a ellos en unos salidos descontrolados, solo quieren follar y follar. Tomate otro gin tonic y disfruta con estas 2 y viendo a tu mujercita ser una autentica guarra”.
Seguíamos los 4 frente a la batería de pantallas y Pieter manejaba hábilmente las cámaras sin perder detalle, no sé cuántas había, pero no dejaban nada sin filmar, hasta el último detalle se transmitía a las pantallas. Estábamos los 4 absortos mirando y lo que veíamos hacia reaccionar nuestra libido, nos habíamos cambado las chicas, mi polla volvía a estar dura y me la estaban mamando.
Me costaba creer lo que veía, ver a mi esposa ser lamida por un perro, a una mujer follada por un perro, con toda su verga metida y a Sara y Isabelle compartir con otras cuatro grandes pollas de hombres de color, era impresionantemente excitante, caliente y perverso. Miraba incrédulo como María no paraba de mover el culo cada vez que el perro le pasaba la lengua, se había meado y tenido un orgasmo hacia un momento y, aun así, seguía como una perra en celo. El árabe se había acercado y le abría las nalgas para que el perro lamiese mejor, bien que aprovechaba. Hizo algún intento de montarse, pero el hombre no le dejaba, lo volvía a bajar y en una de esas, lo aparto y le puso su polla cerca de la boca, el perro le paso la lengua, incluso por sus cojones. El árabe coge su polla y se la enchufa directamente a María, se la mete desde atrás en el coño y empieza a bombear. María abre la boca y también empuja y mueve sus caderas, sus nalgas chocan con la panza de hombre, se restriega con él. Mi mujer esta descontrolada, ella misma se saca la polla y se la mete en el culo, se la clava de golpe, entera. Veo como el perro se cuela entre las piernas del hombre y llega frente al sexo de María, su lengua vuelve a entrar en acción.
“Que guarra es tu mujer, mírala, se va a volver a correr ella solita. Se fallaría cualquier cosa, mira, ahora veras”. Pieter enfoca directamente con el zoom el coño de mi mujer, se ve perfectamente como chorrea y como el perro lo lame sin parar, se ve como la polla entra y sale de su culo como una perforadora. Vuelvo a esta muy excitado, mi polla ya no puede ponerse más dura, “siéntate encima de mí, quiero follarte por el coño y por el culo como hacen a mi mujer, súbete ya”. Se lo digo a la chica con voz autoritaria, no tarda nada en hacerlo y noto como mi polla entra e su coño, “ahhhh, follame tú, muévete tú, follame”. La tía se sienta sobre mí, de espaldas, mirando las pantallas, tampoco se quiere perder nada. Noto como se acaricia el coño y veo como la otra chica se acerca a gatas a ella y empieza a lamer, lame su coño y mi polla, me acaricia los huevos. ¿Miro hacia Pieter, lo veo sonreír mientras se machaca su polla, me mira “¿te gusta?, veo que sí, disfrutas ver como tu guarra es follada, te encanta verla ensartada, como disfruta, como se corre, como es capaz de cualquier cosa”.
El cabrón lo sabe, sabe que me excita no solo verlo, el que haga esos comentarios y se aprovecha. Hakim se ha vuelto a incorporar, esta sobre la cama, manosea a María, la manosea obscenamente, aprieta sus tetas, estira sus pezones, le pasa la polla por la cara, por sus labios. “Disfruta, disfruta, tu mujer lo esta haciendo, mira, mira la cara que tiene. No solo disfruta, sino que además hace disfrutar a los demás, mírate, estas como una moto”.
Era verdad, no solo la cara de María, también su participación, buscaba insistentemente la polla de Hakim, una de sus manos recorría su cuerpo buscando el miembro viril. La otra mano la tenia en su coño, abriendo sus labios para que el perro pasara la lengua por su clítoris. En cuanto a mí, estaba follando a una chica, pero no me bastaba, necesito más, me sacaba la polla y mi mano la machacaba enérgicamente y se la volvía a meter en el coño.
En algún momento Pieter cambiaba de cámaras, la mujer de Hakim seguía siendo penetrada por el otro perro que no paraba de bombear mientras la otra mujer la besaba sin parar mientras con sus manos recorrían su cuerpo.
En cuanto a Sara e Isabelle, las tornas habían cambiado, estaban completamente empaladas por lo 4 negros, se turnaban en penetrarlas por el coño y por el culo, sin dejar de observar y mientras chupaban otra polla. Las 2 mujeres mayores estaban tumbadas y las 2 jovenes se dedicaban a darles placer, recorrían sus cuerpos con la lengua, centrándose en sus coños y sus culos ya que tenían varios consoladores que las penetraban profundamente.
De repente vuelve a aparecer mi María, el perro había desaparecido y estaba sentada sobre la polla de Hakim, tenía introducida la polla completamente, no se podía ver, la barriga del hombre lo impedía, pero el movimiento es delatador. De repente, el árabe coge del cuello de María y la tumba sobre él, eso deja el culo de mi esposa a merced del otro árabe que no tarda nada de coger su polla y metérsela de golpe. Empiezan los 2 un ritmo desenfrenado de meter y sacar, dura unos minutos y se paran casi al mismo tiempo y los veo dar esos empujones que delatan que se están corriendo. Miro la cara de mi mujer, tiene la boca abierta y los ojos completamente abiertos, también tiene un orgasmo, le dura, la conozco.
Ni Pieter ni yo tampoco aguantamos, nos corremos en el interior de las chicas, no se de donde saco tanto semen, pero noto mis descargas, Vuelvo a mirar la cámara, se han quedado todos quietos, no se mueven, el primero que se aparta es el que estaba dentro el culo de María, la saca y veo el culo de mi mujer, lo tiene abierto, bien abierto. Seguidamente es el otro que empuja a María, veo como de su coño sale el semen y corre por sus piernas. Los 2 se colocan de pie al lado de su cara, la cogen con las manos y la llevan a sus pollas. María obediente, se las va introduciendo en la boca, una tras otra, supongo que las esta limpiando de restos, termina y los árabes se apartan y se tiran a la piscina.
Poco a poco, todos fueron tirándose a la piscina, salieron y fueron a comer algo en la mesa del buffet. Los negros aparecieron vestidos de nuevo y al cabo de un rato los coches estaban dispuestos. Si mucho más y con una discreta despedida, se subieron y desaparecieron. Pieter me dice, “ya podemos ir, pero recuerda lo que te dije, quiero follar a tu mujer, la quiero follar al llegar”.
Lo dejamos aquí, pensamos que, si continuamos, se hará muy largo y podría cansar. Hemos intentado narrarlo lo mejor posible, ya nos diréis, esperamos que os guste,
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