Reencarnacion 1: antes zorra, ahora madre zorra
Murió como puta, pero renació como la dueña de todo. Con el cuerpo de una mujer rica y la mente de una zorra sin límites, Nikki no planea ser la esposa sumisa que su cuerpo heredó. Va a tomar lo que le pertenece: el dinero, el poder y el placer de cualquier forma que le apetezca.
Para conocer esta historia es necesario explicar brevemente la personalidad de Nikki, pues es ella la protagonista más importante. Desde joven descubrió que le gustaba mucho el sexo, la primera vez que se masturbó se corrió a chorros y celebro el orgasmo como si hubiera alcanzado la cima del mundo. Cuando perdió su virginidad exclamó con fuerza el placer que sentía al follar, lo mucho que le gustaba y lo orgullosa que se sentía al fornicar. Con los novios que tuvo siempre se ofreció a realizar guarradas y fue ella quien le pidió a uno de sus novios que la enculara, descubriendo que eso también la volvía loca de placer.
Pero de eso ya hace varios años y no sorprende que actualmente Nikki ejerza del trabajo perfecto para ella, puta. Si bien ha tenido épocas mejores, actualmente se aposta en la carretera y, por un precio relativamente asequible, te realiza una mamada, se deja follar e incluso encular por una buena cantidad de euros. A través de algunos contactos la contratan jóvenes para que los desvirgue o para follar en grupo, también viejitos para los que pagar es la única forma de aliviarse, o camioneros guarros que solo buscan una zorra donde descargar.
Dentro de su gremio es conocida especialmente por disfrutar de lo que hace, da igual quien sea el cliente o la forma en la que se realice el sexo, ella siempre gime de placer y siente un orgasmo intenso. Al contrario de otras chicas que les da asco su profesión, ella enloquece al sentirse un objeto sexual y provocando excitación en otras personas.
Por otro lado su vida no está exenta de penurias, no gana una cantidad grande de dinero, vive en un piso pequeño, alguna vez tiene problemas para pagar la renta y no se puede permitir grandes lujos. Además está empezando a entrar en los cincuenta y su cuerpo se ve deteriorado.
Su físico no ha sido nunca muy llamativo; estatura media, ojos marrones, nariz puntiaguda, muchas arrugas alrededor de los ojos, pelo moreno aunque siempre teñido de rubio desde joven y muy descarnada en su complexión. Para desgracia de las muchas personas que se la habían trajinado portaba un culo muy plano y unas tetas pequeñas y poco vistosas.
Por otra parte su carácter es muy jovial y lascivo, siempre relacionado con el sexo y el erotismo. Picante cuando habla, siempre insinuándose, con capacidad para adaptarse a cualquier situación, pero le gusta dejar claro que es una mujer fácil de follar. Sus años de puta le han dado tablas para manipular y dejarse manipular cuando le interesa.
Nuestra historia comienza cuando la gente normal empieza a trabajar, son las 06:30 y Nikki camina a casa agotada después de una noche de trabajo. Sus primeros clientes fueron dos universitarios un poco mamados que juntaron el dinero que les quedaba después de la fiesta y consiguieron una doble limpieza de sable por parte de esta putilla. Ella empezó lamiéndoles las pelotas hasta que se empalmaron y luego alternó entre las pollas introduciéndoselas hasta el fondo, provocando que tardaran poco en eyacular sobre la cara y en la boca. Tras una limpieza rápida con un pañuelo siguió la noche buscando más clientes; un hombre mayor en un coche que la montó sobre el capo y un par de hombres gordos que le echan un polvete rápido detrás de unos árboles. Pero el gran trabajo de la noche fue casualmente el último, un inmigrante negro que no habla muy bien llega a un acuerdo para que realice un completo en un sótano tranquilo. Este putero gastaba una tranca increíble que no todas las mujeres hubieran podido manejar a lo cual se le sumaba una actitud bruta y dominante. El cipote de ébano entraba sin compasión por ese chocho cachondo mientras sus manos la inmovilizaban con fuerza, la penetración revolvía las entrañas de la mujer a la vez que proveía toneladas de placer
Nikki soportó (y gozó) el castigo en el coño y el sexo oral como una campeona.
- Blanca muy puta, ella gustar ser jodida por negro pollon. – increpaba el cliente.
- Joder sí, me encanta una buena polla dura. – respondió la puta sodomizada.
La parte más bestia de la noche, y la que más disfrutaría Nikki, llegaría con la enculada. Con aun menos consideración que antes, el tremendo ciruelo se abre paso por el vigoroso ano de la perra.
Aunque Nikki practicaba con asiduidad el sexo anal e incluso había llegado a meterse dos pollas por el culo en alguna ocasión, sintió como su ojete sufría y su cuerpo se retorcía ante la acometida. Sin duda la mejor follada de la noche consiguiendo varios orgasmos tanto vaginales como anales que finalizó con una mezcla de los fluidos corporales de ambos adictos al sexo.
El hombre negro se viste y se va dejando caer los billetes al suelo, que son el pago de la zorra blanca que yace rota en el piso. Nikki por su parte se encuentra espatarrada en el suelo con una sonrisa causada por el placer extremo que acaba de sentir y, arrastrándose hacia el dinero y sus cosas, recoge como puede para irse.
En la actualidad Nikki camina por la acera con dificultad, pues aun siente los efectos de la última sesión, pensando en su vida. Se alegra de su ultimo cliente y piensa que ojalá las cosas fueran distintas, no sueña con una carrera y ser médico o abogada, sueña con que ojalá tuviera otra vez un cuerpo joven y más sexy. Si sus pechos fueran grandes y su culo más jugoso, además de tener mejor cara y complexión seguro tendría la vida resuelta, le gustaría ser rica solo para poder follar más con todo tipo de gente sin tener que hacer caso a las preocupaciones mundanas como el dinero, hacer de comer o cosas de ese estilo. Si no está relacionado con sexo para ella siempre es algo trabajoso y aburrido de hacer.
Camina por la acera de forma normal, quizás cojeando un poco por el anal, sin nada que haga sospechar que algo distinto pasará ese día, pero su vida cambia para siempre. Un coche se sale de la calzada, no va muy rápido y no hay motivo para que el conductor pierda el control del coche, pero la mujer es arrollada sufriendo la muerte en instantes. Un fatídico accidente que la policía terminara archivando y el cuerpo de Nikki será enterrado, pues su vida ha finalizado.
Nikki despierta sintiéndose rara, ya no siente el dolor anal que tanto placer le daba, para ser sinceros no siente nada, ni bueno ni malo, solo confusión al ver que está rodeada de nubes, vestida con un camisón blanco, y todo lo que observa es el azul del cielo.
- Hola Nikki, sé que estas confusa pero no temas, vengo a guiarte. – la voz procede de un hombre mayor, calvo en toda la coronilla que viste un camisón blanco. Su voz consigue tranquilizar y disipar cualquier miedo en la mujer.
- ¿Dónde estoy? – pregunta la confundida chica.
- Estas en el limbo, lamento decirte que un coche se subió a la acera y tu vida terminó. – obtiene como respuesta.
A la cabeza de la mujer vuelven lo recuerdos de lo ocurrido, toda su cabeza se despeja al instante y es plenamente consciente de lo acontecido. Los sentimientos vuelven a ella y siente pena de que terminara su vida, aunque no de como la vivió.
- Entonces se acabó, he muerto. – asevera ella.
- De eso quería hablarte, ha ocurrido un suceso rarísimo con tu muerte, un ángel estaba haciendo un encargo en la tierra, sin querer volaba muy bajo, desvió un coche y produjo que subiera a la acera, lo que termino suponiendo tu muerte. Pero la realidad es que tu hora no había llegado aún te quedaban muchos años de vida.
A Nikki no le gusto lo que oyó, había perdido la vida por un accidente divino, estaba indignada. Sentía que le habían robado su vida y que había sufrido una gran injusticia.
- Pero, eso es injusto, no puede ser que yo pierda la vida por aqullos que se supone que son justos. No me gusta lo que oigo, tienes que devolverme la vida. – comenta Nikki.
- Los sé, y pienso devolverte a la tierra, no permitimos que esas cosas sucedan en el cosmos. – el tono de la voz del hombre sigue siendo suave.
- Ah,…. Bien, me tranquiliza oírlo. ¿Y cómo funciona? ¿me devolvéis a mi cuerpo y me dais algún súper poder como adivinar el número de la lotería? – su naturaleza humana ya está a flote e intenta sacar algo de la situación.
- No, lamento decirte que en la infinidad del cosmos también hay limitaciones. Ha trascurrido un tiempo y no podemos devolverte a tu cuerpo que ya está deteriorado. Además no podemos devolverte con ningún tipo de capacidad que supere las leyes del mundo. – responde de forma afable.
- Espera, lo del súper poder era broma, pero como que no puedo volver a mi cuerpo. – la indignación vuelve a Nikki.
- Vosotros denominaríais lo que te vamos a hacer como reencarnación. Tu alma será colocada en un cuerpo que si esté recién muerto, y entonces vivirás los años de vida que te correspondían en un nuevo cuerpo.
- ¡Como! No me digas que ahora seré un camionero, un cura o una iguana. No podéis hacerme esto. – está alarmada pues en su cabeza solo vienen posibles problemas.
- Tranquila, queremos que nos digas algunas cosas que te gustaría que tuviera tu nuevo cuerpo y buscaremos algo que satisfaga tus exigencias. Realmente queremos resarcirte de lo que has sufrido.
La mente pura y simple de Nikki empieza a pensar en cómo quiere que sea su nuevo cuerpo y nueva vida. Mientras piensa ideas se siente incómoda pues en el limbo cuando un alma permanece mucho tiempo empieza a notar molestia, y esto hace que no pueda explayarse mucho en sus exigencias.
- Bueno, no quiero que sea menor de edad, así que quizás entre 19 y 22 años estaría bien, y que sea mujer. –empieza pidiendo.
- No, no podemos rebajar tanto tu edad respecto a la que tenías cuando falleciste. Sobre que sea mujer no hay problema. – responde el viejo.
- Vamos, no has dicho que querías resarcirte. – intenta manipular ella.
- Uff, lo máximo que estoy dispuesto a aceptar es que tenga 10 años menos, cerca de los cuarenta. No hay más que te pueda ofrecer. – responde afablemente.
A Nikki no le queda otra que aceptar y esperar que sus siguientes exigencias sean concedidas sin problemas.
- Quiero tener una 100 de pecho o superior, unas buenas tetas. – dice sin tapujo ninguno.
- Así será. – responde sin inmutarse.
- Quiero que sea clase adinerada y que no trabaje, merezco una vida sin preocupaciones económicas. – sigue pidiendo la mujer.
- Así será. – vuelve a obtener de respuesta.
- Y no quiero que tenga ninguna enfermedad física, no sea que me deis una mujer que no puede moverse o algo así. – pide también para evitar posibles trampas.
- Quizás despiertes en un hospital si la mujer acaba de morir, pero no tendrás ninguna lesión irrecuperable. Estarás totalmente recuperada en unos días. – le explica el viejo.
Nikki ya se siente muy molesta en ese lugar, quiere que la reencarne ya, y acepta lo que le explican apremiando la velocidad.
- Bien, ya está todo claro. Unas cosas más debo explicarte, será rápido. Tienes el pase asegurado al cielo cuando fallezcas, no importa lo que hagas en la tierra que no serás castigada por el universo. Pero recuerda que no es igual con las leyes de los mortales, si vas matando a gente probablemente iras a la cárcel y pasaras allí tu vida. Espero no seas malvada.
- Vale. – le da igual pues no ha sido nunca una delincuente, aunque si ha hecho cosas un poco inmorales y se alegra saber que no tendrá repercusiones cuando vuelva a morir.
- Te recomiendo que no vayas diciendo por ahí que te has reencarnado, los mortales pueden pensar que estás loca y acabaras en un manicomio. También te pondré en el mismo país en el que vivías, así no tendrás problema con la cultura o el idioma. –le sigue explicando.
- Perfecto, buena idea, estos resarcimientos me gustan más. – se le nota el nerviosismo y las ganas por reencarnarse.
De golpe todo parece esfumarse y las sensaciones de tener un cuerpo vuelven a formar parte del ser de Nikki.
Cansada, agotada, confusa y perdida empieza a abrir los ojos esforzándose por levantar los pesados parpados. Reconoce el lugar como una habitación de hospital, pero no de un hospital que le sea familiar. Las paredes están muy limpias y todo lo que la rodea parece de muy buena calidad. Aún no sabe bien si soñó con su estancia en el limbo, pero siente su cuerpo distinto y cuando lo observa no reconoce sus brazos y piernas. Pronto entra en la habitación una mujer vestida de enfermera y al observarla con los ojos abiertos toca un botón y agarra la mano de la mujer tranquilizándola.
- Tranquila Marta, tuvo un accidente y fue ingresada de urgencia, en seguida viene el doctor y le explicara su estado. Es normal sentirse confusa, sobre todo mantenga la calma.
- ¿Quién? – responde la mujer.
Pronto se presenta el médico para hablar con la mujer, mientras es examinada también le explica lo que le ha sucedido.
- Mientras estaba usted caminando por la calle tropezó en una zanja y cayo de cabeza, ha estado en coma desde entonces. No ha requerido operación pero hemos monitoreado su estado desde entonces. ¿Cómo te encuentras Marta? – examina las pupilas de con una luz,
- ¿Quién es Marta? – responde Nikki.
El doctor se mira a la enfermera con cara de preocupación y ambos miran a la enferma.
- Es usted, ¿recuerdas cómo te llamas y donde te encuentras? ¿Qué recuerda? – pregunta el médico.
Nikki, ahora Marta, entiende al instante lo que está pasando, está en su nuevo cuerpo y Marta es como se llama ahora. Decide fingir amnesia para poder empezar de nuevo, así le será más fácil afrontar su nueva vida.
- No recuerdo como me llamo, no sé de dónde vengo, no puedo recordar nada. – dice utilizando sus dotes de actriz.
- Parece que el trauma le ha afectado a la memoria, hay que hacer pruebas neurológicas. Haga un esfuerzo, que recuerdas. – insiste el médico.
- Nada. – vuelve a decir.
- Llamemos a su familia, quizás si ve a su marido y a sus hijos recuerde algo. – comenta la enfermera.
Aunque estaba fingiendo la sorpresa es real cuando mencionan a la familia. No había especificado que quería el cuerpo de una soltera y no esperaba estar casada.
- Dejémosla descansar, son muchas emociones. Luego le harán unas pruebas y vendrá su esposo. – sentencia el médico y ambos, doctor y enfermera, se van de la habitación.
Cuando Marta se incorpora, aun asimilando el cambio, mira hacia abajo y encuentra algo que la tranquiliza totalmente. Su nuevo cuerpo tiene unas tetazas increíbles que se pueden apreciar incluso a través de la bata de hospital. No tarda en abrirse un poco lo que lleva puesto para poder examinarlas, y sonríe cuando ve dos pechos con talla superior a la 100 y bastante erguidos, aunque no totalmente.
Los siguientes acontecimientos se desarrollan de forma normal, a Marta le diagnostican amnesia, le presentan a su esposo de 48 años y a sus hijos, una chica y un chico que tienen 18 y 19 años respectivamente. Su marido es bajo, un poco gordito y calvo en la coronilla y su hijo es muy parecido pero conserva el pelo, aunque se le notan entradas. La muchacha es mona y aunque no está plana ni de culo ni de tetas no ha desarrollado aun los melones de la madre, pero tiene una belleza dulce e inocente.
Han pasado unos días y Marta ha obtenido el alta y está en casa, su marido tiene que trabajar y los hijos han ido a clase por lo que está sola. Han sido unos días de mucha información y de estar actuando constantemente y agradece estos momentos de tranquilidad. Esta tumbada en el colchón con ropa de cama horrorosa que la tapa completamente. La noche anterior no pudo resistir más, con mucho cuidado le insinuó a su esposo que quería tener sexo, a lo cual él accedió gustoso y entusiasmado. A ella nunca le importo mucho el aspecto físico de los hombres con los que estaba, los prefería guapos, pero no hacia asco a nada si andaba cachonda. El problema llego cuando al bajarse los pantalones el esposo dejo al descubierto un pene enano y amorfo con dos huevos colgando. El acto fue muy fugaz dejándola insatisfecha y alicaída por tener en casa micro pene, aunque el afortunado hombre si gozo de una noche increíble gracias a los conocimientos que conservaba de cuando era Nikki.
Lo primero que hizo Marta al quedarse sola fue levantarse de la cama y quitarse lo que llevaba puesto, no soportaba ese camisón de los años 50 ni las bragas grandes, decidió que dormiría desnuda ya que estaba acostumbrada a eso cuando era Nikki. Ya totalmente en pelotas y más animada se miró en un espejo grande y se palpo todo el cuerpo, con sus manos movía sus pechugas mientras sonreía y se divertía. Había cosas que no le convencía, pero podía cambiarlas, no le gustaba que su chocho pareciera una selva, mucho pelo para su gusto, debía rasurarse cuando pudiera. También estaba extremadamente blanca de piel para la época en la que estaban pero no le extrañó viendo el armario tan recatado que tenía la mujer.
Ya desnuda se dirige al baño y se maravilla al ver lo amplia que es la zona, hay una bañera muy grande y un pie de ducha en el que caben tres personas con comodidad. Con mucha energía rebusca entre los armarios y cajones hasta localizar los utensilios de depilación, y entra en la ducha. Con delicadeza expande la crema depiladora por el pelo púbico hasta cubrirlo por entero y desliza la cuchilla con precisión por las zonas más complicadas. En su anterior cuerpo, muy acostumbrada a depilarse esa parte, apenas notaba irritación, pero en este notaba cierta irritación por no estar habituada la piel lo que la hacía sentir excitada. Cuando acaba de rasurar todo el pelo enciende el agua, apuntando con el chorro directamente al coñito y naciendo así un principio de excitación, que sumado las caricias de sus manos sobre sus nuevas tetazas mojadas producen un inmenso deseo de pajearse en el baño.
Perdiendo cualquier atisbo de mujer tradicional que pudiera contener ese cuerpo, arquea las piernas y se mete dos dedos para frotar su clítoris. El ritmo aumenta rápidamente y una sonrisa loca surge en su cara para dejar salir gemidos de placer.
- Humm hug
Todo su cuerpo se estremece, los pezones se endurecen, las piernas tiemblan y su chorro vaginal fluye junto al agua en una explosión final a causa del orgasmo. La frustración de la noche anterior junto a la novedad de un nuevo cuerpo y los lujos del baño le han producido una de las mejores pajas de su vida.
Sale de la ducha y coge una toalla para secarse, piensa en ponerse un bikini y dirigirse a la piscina a tomar el sol para broncear su piel. La desilusión vuelve a su cabeza cuando abre el armario y ve la ropa de verano. No hay un solo bikini, todos son trajes de baño de cuerpo entero muy sosos, de mujer mayor. Marta no da crédito a lo que ve, parece como si a la anterior dueña del cuerpo le gustara vestir como a una vieja aun teniendo un cuerpazo increíble, pero ella no va a pasar por eso, así que decide no ponerse nada de ropa y salir de la habitación desnuda. Caminando por los pasillos de esa gran casa hace una parada en la habitación de su nuevo hijo, entra con tranquilidad y rebusca por todo el cuarto. Tiene la esperanza de encontrar algún tipo de revista erótica o sustancia para excitarse ya que aún no sabe las contraseñas de los ordenadores. No encuentra ningún material pornográfico, pero si un pequeño cuaderno que utiliza el chico de diario y decide leerlo por si le puede proporcionar algún tipo de información útil. Desnuda como va se tumba en la cama de su hijo y comienza a leer las intimidades del chico, encontrando cosas interesantes.
Parece ser que el chico sufre bullying por chicos más grandes que él, por las cosas que cuenta es un chico muy pusilánime y débil, pero eso a ella no le importa mucho pues no tiene apego por el muchacho. Aunque este en el cuerpo de la madre, ella no piensa dedicar esfuerzos en ayudar a ese chico, lo único que quiere es que el muchacho no se convierta en una molestia para que ella disfrute la vida. Describe como tiene miedo de cada cosa que le dicen esos chicos y como les obedece en todo, haciéndole tareas y soportando las burlas.
Pero mucho más interesante es lo que lee sobre ella, parece ser que la Marta original era una sargento en casa que tenía muy controlada a toda la familia, les obligaba a hacer tareas del hogar como cocinar, limpiar y tener buenas notas a los hijos, mientras que a su marido le presionaba para prosperar en el trabajo. Lo que puso en alerta a la mujer fue las paginas finales, pues a causa del accidente los tres se habían reunido para intentar que no recordara esa faceta antigua y que fuera más dócil. Daba mucha importancia a como no se atrevían a replicarla porque ella se enfurecía más y los castigaba con más fuerza.
- ¡Que cabrones! –exclama sin esperar respuesta – pues lo llevan claro, va a volver a salir mi “genio” en breve. – dice mientras se ríe.
Piensa que esto es bueno, actuará como un sargento con su nueva “familia” y así evitará todas las tareas de ama de casa, acaba de tener un golpe de suerte.
Vuelve a leer otra vez el diario para asegurarse de conseguir toda la información y vuelve a colocar todo en su sitio para que su hijo no sospeche. Luego sale desnuda y sigue caminando por la casa.
La siguiente zona donde realiza una parada es la habitación de su hija, la cual decide inspeccionar viendo los resultados que obtuvo en el anterior registro. Al entrar puede apreciar que está muy ordenada y limpia, sin apenas decoración exceptuando alguna foto oficial hecha en la escuela.
Nikki se dirige en primer lugar al armario con la esperanza de que su nueva hija tenga bikinis, no le importa que sean unas tallas más pequeños. Pero como es normal tampoco encuentra ninguno, todos son muy grandes y antiguos, haciéndose evidente que la madre prohibía a la chica tener esa ropa.
- Ohh, pobre, tu nueva mamá te dejara llevar ropa más sexy, ya no tendrás que ir como una monja. – dice en voz alta sabiendo que no la escucha nadie.
El registro sigue y no tarda mucho en encontrar otro diario, esta vez perteneciente a la muchacha. En la parte final encuentra otra página dedicada al plan para que sea menos mandona con la familia, pero lo anterior le parece más jugoso aun.
Al parecer la chica tiene las hormonas revolucionadas, no para de mirar a los chicos de clase y de imaginarse que la besan y la acarician. Entre las quejas a su madre por no poder llevar ropa ajustada y no dejarla salir se esconde una mujer cachonda que está deseando tener sexo con un chico y enamorarse.
Un pasaje en especial despierta la libido de Nikki que se estira en la cama de su hija desnuda y empieza a acariciarse con una mano mientras con la otra sostiene el diario.
- “…… ha sido increíble, por la tarde unos chicos volvían de jugar al baloncesto, llevaban las camisetas con tirantes de la equitación y me fije en uno muy moreno con ojos verdes al que se le notaban los músculos. Me miro y sonreí, no pude dejar de pensar en él en todo el día, cuando llegó la noche mi mano bajaba hasta mis intimidades sin que yo pudiera hacer nada. Tenía miedo por si mamá entraba a la habitación y me pillaba, pero no podía evitarlo. No paraba de imaginarme entrando a los vestuarios y encontrarme al muchacho de ojos verdes solo con la toalla mientras sus músculos brillaban. Al principio los pelos de esa zona me molestaban un poco pero termine abriendo más mis labios vaginales y acaricie mi clítoris una y otra vez, hasta que llegue al mejor momento de mi vida. Mientras imaginaba que me besaba y acariciaba tuve un orgasmo que provoco que mojara un poco las bragas y el pantalón del pijama. Durante ese momento era como si no tuviera problemas en mi vida y formara parte del mundo. Me hubiera gustado probarlo desnuda en vez de a través del pijama, pero temo que mamá entré, la bronca seria monumental……”
Nikki se masturba mientras lee el diario, es un texto muy puritano para lo que ella suele estar acostumbrada pero puede alcanzar un buen gozo que acaba con las sabanas de su hija levemente manchadas de sus flujos.
Recuperada de la paja, la mujer se incorpora y sonríe, tampoco ve a la muchacha como a una hija, pero quizás pueda convertirla en una zorra viciosa. Tiene un libido muy alto en esta época de su vida y siempre fue muy reprimida por su anterior madre, es una combinación perfecta para volverla un chocho facilón. Le intriga si podría manipularla para que follara por dinero, prostituirla sin que se dé cuenta y engañarla para que haga grandes guarradas sería muy divertido, como una novatada a las putas nuevas. Se va de la habitación riéndose ante la idea de convencerla para que folle con alguien.
Una vez en la planta baja, sigue desnuda y rebusca en los armarios, encuentra bronceador e intenta encontrar una solución al problema de tomar el sol a falta de un bikini. Mira a través de las puertas de cristal a la piscina y la tumbona, entonces encoge los brazos y decide tomar la decisión obvia, tomar el sol en pelotas. Está en la intimidad de su casa y no hay nadie, además en su anterior vida visitaba playas nudistas, así que no hay ningún problema
Ataviada con el bronceador en una mano, la toalla de piscina en la otra, y la pamela en la cabeza junto a las gafas de sol, sale a la tumbona y coloca la toalla para sentarse. Empieza a embadurnarse de aceite solar, acariciando cada parte de su nuevo cuerpo y encontrando todos los rincones secretos. Aun se sorprende del largo recorrido que tiene que hacer cuando unge sus pechos; de como su abdomen esta suave y sin cicatrices; de la sensibilidad en la parte inferior al ombligo, ahora que todo el pelo ha desaparecido; y de lo firmes que están los muslos de sus piernas.
Se acuesta sobre la tumbona y deja que los rayos de sol acaricien su piel y la vuelva más oscura. Mientras disfruta de ese momento se percata, a través de las gafas, que en la casa más cercana a la suya hay alguien en la ventana que está disfrutando del espectáculo. Puede ver a un chico joven en la ventana que mira embelesado el cuerpo de la mujer.
Su primera reacción es cubrirse, años en la prostitución le han desarrollado un sentido del valor económico a su cuerpo, es puta y si quieren verle las tetas y masturbarse ella debe recibir dinero para pagar las facturas, necesita mantenerse económicamente. Pero de golpe se da cuenta que ya no necesita el dinero, su “marido” la mantiene y no tiene preocupaciones económicas, así que solo depende de si a ella le apetece mostrarse ante el joven, el cual cree permanecer ajeno a la desnuda musa. Lleva desde que ha obtenido su cuerpo nuevo sin sentir los ojos de deseo de un hombre, excepto la decepción de su marido, y decide regalarle un espectáculo al muchacho. Empieza a acariciarse los senos para estimular sus pezones, luego baja la mano para exponer su chocho jugoso y travieso a su mirón. Se puede apreciar como su figura tiembla frenéticamente a causa de la tremenda gayola que se está dando al observar a su vecina tocándose. Entonces Nikki se levanta y penetra lentamente en el agua asegurándose de que sus melones se balanceen, que cada paso lento que da su culo se contonee y que su pelo se quede suelto a las caricias del viento hasta que se moja con el agua de la piscina. Cuando el agua le cubre por encima de las grandes pechugas, se zambulle al agua para luego emerger con exuberancia y gracia, salpicando gotas de agua mientras sus melones se levantan brillantes por el agua.
En la ventana se puede observar como el vecino se machaca su polla con fuerza consumido por el placer. Más tarde Nikki se enterará que es un chico de 24 años que está estudiando unas oposiciones y se convertirá en un mirón habitual de sus sesiones de nudismo y desmadre. Pero en ese momento solo es un desconocido en una ventana que está gozando de ese cuerpo. Entonces la tetona caliente decide dar una voltereta dentro del agua, y cuando eleva la mitad hace un gesto para levantar su pandero por encima del agua, y agarrando con las manos cada una de sus nalga, abre con fuerza la carne para que todo su ojete sea mostrado.
El muchacho se corre abundantemente, dejando chorros de semen por toda su habitación ante la ocurrencia de la zorra de su vecina. Ella decide seguir exponiéndose, dejándose flotar en el agua mientras sonríe, lo que aprovecha su joven vecino, ya sin lefa en los cojones, para sacar el móvil y fotografiarla. Guardará esas fotos para uso privado después y realizará más en días venideros mientras ella disfrute de su patio en pelotas.
Después de una agotada mañana de pajas y exhibicionismo, Nikki recoge su toalla para secarse y se dirige dentro de su casa. Sabe que pronto volverán sus hijos y su marido, por lo que debe seguir fingiendo ser una confusa amnésica, al menos por el momento, porque ha decidido que tiene que cambiar la dinámica de esa familia y su nuevo funcionamiento es claro, ella es la persona importante y los demás están para cubrir sus necesidades.
El resto de la tarde transcurre con normalidad, aunque los distintos integrantes de la casa la perciben de forma distinta; el marido y los dos hijos están contentos y deciden no presionar mucho a “Marta” con tareas del hogar, solo pedirle algunas cosas para que fuera acostumbrándose; pero para ella, acostumbrada en su otra vida a ser soltera, a no tener que hacer nada que no le beneficiara a ella y no tener que adaptarse a las necesidades de nadie, el comportamiento de los niños y el marido era percibido como abusivo, creando el pensamiento de que querían aprovecharse de ella para que hiciera todas las tareas. Cuando llegó la noche la mujer de grandes pechugas se acostó a la vez enfadada, y con una gran determinación de coger las riendas de la familia al día siguiente.
A la mañana siguiente el marido se levanta para ir a trabajar muy temprano, entre arreglarse y conducir al trabajo el hombre tiene que madrugar mucho. Se levanta y realiza toda la preparación en silencio, no despertando a nadie, sólo su hijo puede oír la puerta cerrarse cuando aún esta acostado, no dándole ninguna importancia.
Más tarde son los hijos de la familia quienes se levantan, apenas diez minutos antes que la madre, dedican este tiempo a lavarse y acicalarse en el baño. Luego es Nikki quien se estira en la cama preparada para empezar el día. Al levantarse se dirige al baño contiguo a la habitación, y se mira en el espejo, ha pasado mala noche por culpa del calor, no está acostumbrada a dormir con ropa y le sienta mal, esta noche le dirá a su marido que empezará a dormir desnuda por el calor. Como acto de libertad se quita el caluroso pijama y se pone solo una bata de seda que le tapa unos dedos por debajo del culo, bajando a desayunar con sus hijos.
Los chicos la ven entrar en la cocina, a ambos les llama la atención el atuendo de su madre, pues nunca la han visto tan ligera de ropa. Ella se dirige directamente a sentarse en la silla y sonríe.
- Buenos días chicos, ¿os parece bien que desayunemos? – les dice mientras se acomoda en la silla.
- Claro, te estábamos esperando, así podremos desayunar todos juntos. – le responden, esperando que ella se levante a preparar los alimentos.
- Quiero café y un par de tostadas chicos, colocad todo lo que necesitemos en la mesa. –les dice ella.
- ¿Nosotros? Normalmente a ti te gustaba mucho preparar el desayuno. –le responde la chica para intentar motivarla a cocinar, aunque más de una vez han tenido que hacer ellos esas tareas.
- Uf, aún estoy convaleciente, estoy seguro que vosotros podréis desenvolveros bien para ayudar a vuestra madre. Preparar la mesa, haced el desayuno y luego lo limpiáis todo antes de iros. Rápido para que no lleguéis tarde. – les ordena con tono desenfadado pero dejando claro que no pueden negarse.
- Mamá, es raro que no lleves el pijama y solo tengas puesta la bata, no sueles llevar un estilo tan revelador. – le comenta su hijo, que suelta el comentario con demasiada confianza e inocencia.
- Pues hace mucho calor para ir con un pijama tan grueso, además estoy en mi casa y puedo ir como me dé la gana, tanto tapada hasta el cuello como solo con bata o disfrazada de payasa. Ese comentario es muy feo y no quiero que vuelvas a comentar nada sobre mi forma de vestir nunca más o tendré que tomar medidas. – le responde de forma tajante y seca mientras se acicala el pelo, produciendo con su movimientos que su bata se abra en la zona de los melones y muestre un gran canalillo.
Esta última respuesta atemoriza a los chicos que de forma rauda y ordenada preparan el café y las tostadas. Han visto retazos del carácter de su madre antes del accidente y el miedo les ha vuelto sumisos y obedientes. No se atreven a señalarle que gran parte de su busto se está mostrando y que sus pezones duros se notan a través de la bata mientras “Marta” mira su teléfono que ha conseguido desbloquear recientemente. Pronto tiene delante un café y dos tostadas junto a mantequilla y mermelada, sus hijos se sientan uno a cada lado y esperan a que ella dé el primer sorbo para empezar ellos a comer.
Nikki sonríe mientras saborea su desayuno y revisa el móvil, encuentra solo algunas fotos sosas que solo tendría una madre puritana, todas sus conversaciones de WhatsApp son con mujeres o con su familia. No encuentra ningún mensaje subido de tono con nadie, no hay amantes ni fotos eróticas o cachondas, pero su sonrisa aumenta cuando entra en la aplicación del banco y ve que tiene una posición económica muy buena, su marido tiene una nómina muy alta y ella planea salir en cuanto los hijos se vayan para renovar el armario a su estilo, ya que también consiguió las claves de las tarjetas. Cuando termina con el plato de tostadas lanza un sonido expresando lo rico que estaba todo.
- Mmmmmmhhh, chicos estaba riquísimo, sois unos cocineros excelentes. ¡Decidido! A partir de ahora vosotros os encargareis del desayuno todas las mañanas, cocinar, servir y recoger. Desde ahora lo haréis vosotros porque quiero que aprendáis a hacer tareas y ser responsables. – dice imperturbablemente, sentenciando a sus hijos a realizar esta tarea mientras ellos no le replican nada.
Los chicos recogen y limpian apenados por el carácter que ha demostrado su madre y se van despidiéndose de ella dándole un beso en la mejilla mientras ella, con la bata ahora sin abrochar porque el cinturón se ha soltado, les devuelve el beso con cariño. La bata esta tan abierta que se puede ver todo el canalillo, el ombligo y hasta su depilado coño.
Ahora que está sola se dirige a ducharse y vestirse con ropa aceptable, y fácil de quitar, para salir a quemar la tarjeta con cosas que necesita. En su cabeza se monta un tour, tienda de lencería sexy, tienda de ropa con vestidos de amplio canalillo, palabra de honor y otras prendas que resalten sus tetazas, faldas cortas, pantalones ajustados, algo de licra, y por ultimo visitar un sex shop para comprar consoladores y lubricante. Ya le ha echado el ojo a varios por internet pero será más rápido ir a la tienda directamente. Se mira al espejo por última vez y se sube al coche en dirección a la ciudad.
La primera parada le plantea a Nikki un gran problema que tendrá a causa de su nuevo cuerpo, y con el cual tendrá que aprender a lidiar. Es muy difícil encontrar en las tiendas de lencería sujetadores para los tremendos cantaros gigantes que gasta ahora. La dependienta le saca algunos de los más grandes que tiene, pero los que le encajan tienen un estilo demasiado antiguo para sus gustos.
- ¿crees que es posible que encuentres alguno un poco más picante? ¿Tienes alguno sin tirantes? – pregunta a la encargada.
- Claro, es que tienes una talla muy grande y la gama de productos no es tan amplia. Tengo unos que son muy reveladores porque tienen trasparencias. – le responde mientras ordena las prendas con la mano.
- Esos, muéstrame esos que a mí me gusta las trasparencias, quiero hacer que se puedan apreciar estas tetas a través de la ropa. – responde de forma erótica, demostrando a la encargada que su actitud es de una mujer cachonda.
Viendo ya que de mujer recatada no tiene nada, la dependienta empieza a sacar lencería muy transparente, tanto para los pechos grandes como para el coño que sí alegran a Nikki, y todo aquel que vaya a disfrutar de ella en el futuro. Elige varios conjuntos que la hacen ver realmente sexy y erótica, aunque no le termina de convencer ningún sujetador, piensa que cuanto más libres sean sus grandes ubres mejor. Sale de la tienda dejando felicidad, tanto a la dependienta que ha hecho una venta cuantiosa, como a algún cliente que la miraba de reojo y a ella misma que por fin empieza a tener un fondo de armario que le gusta.
En la siguiente tienda es atendida por un hombre, que intenta disimular las miradas a sus pechos, pero que ella percibe y acepta con gusto. Ella se pasea por las perchas mirando y seleccionando aquello que le apetece probarse mientras el dependiente camina detrás sin quitarle el ojo al culazo de esta madura. Terminan llegando al probador y abre la cortina ampliamente, se da la vuelta y mira al chico.
- Voy a probármelos, ¿me das tu opinión cuando salga? – le pide de forma dulce, pero intensa.
- Claro, estoy aquí para asistirla en lo que necesite. – le responde él.
- Bien, si necesito ayuda dentro te llamaré. – y se mete al probador dejando unos resquicios en la cortina para que pueda disfrutar del espectáculo.
Mientras el trabajador de la tienda no pierde detalle de la mujer a través del hueco de la cortina, esta se desnuda de forma lenta y sensual. Sabe que está siendo observada y realiza movimientos a medias entre un striptease y desvestirse de forma normal. La boca del muchacho se abre mientras los ojos casi se salen de sus orbitas cuando las tetas de Nikki quedan libres, se ha quitado también el sujetador aunque no es necesarios y se dispone a desvestirse de la parte inferior de su cuerpo.
Cuando solo le quedan las bragas puestas y parece que va a ponerse la ropa nueva, agarra con sus manos los laterales de esta prenda y se la baja de golpe, inclinando su cuerpo y acercando mucho el jugoso culo a la cortina. Ahora el cachondo hombre tiene a escasos centímetros el ojete caliente de esta mujer, solo tendría que apartar un poco más la cortina y podría meter su lengua por el agujero, le surge el deseo de bajarse los pantalones y follarla analmente en ese lugar, de forma sorpresiva y bestia.
Empieza a vestirse con la ropa que ha ido eligiendo y sale para que el vendedor pueda apreciarla y halagarla. Empieza saliendo con un vestido corto, palabra de honor sin tirantes en el que las tetazas rebotan a cada paso que camina. Ella se contonea grácilmente y parece controlar a la perfección cada movimiento, sus grandes ubres parecen que se pueden salir cuando se revuelva bruscamente, pero nunca llegan a escaparse de la tela.
El siguiente outfit se compone de una camiseta con un amplio canalillo que a causa del tamaño del busto queda por encima del ombligo, la parte de la espalda queda al descubierto y se puede apreciar mucha de la hermosa piel de la mujer. El color amarillo de la prenda hace que resalte más sus pechos que, de estar erectos sus pezones se notarían prominentemente. En la parte inferior lleva unos pantalones muy ceñidos que resaltan su culo a la vez que lo ensalzan. Los calzoncillos y el pantalón del dependiente están a punto de reventar, esa mujer tan sexy parece empeñada en vestirse cada vez más puta. Desea arrancarle la ropa y colocarla en la mitad de la tienda para que todos los clientes se la follen por turnos azotándola con ganas.
La posterior ropa que se prueba es igual o más sexy, el espectáculo es glorioso para todo el que tiene la suerte de verla salir del probador. Cuando acaba está toda la tienda cachonda y el muchacho cobra personalmente a la mujer. Esta le promete que volverá a comprar más ropa y le dice que le buscara para que la aconseje mientras le guiña el ojo y le dedica una sonrisa. Él le agradece y le dedicara una buena paja cuando llegue a su casa, aunque no le dice eso a ella.
Contenta y habiéndose gastado mucho dinero, se dirige a casa donde está segura que podrá moldear su nueva vida a su gusto, que es con mucho sexo sucio y mucha humillación.
Continuara……
PD: Mi idea es que sea una saga con varios capítulos, pero entre medias saldrá algún relato de otro tipo. No escribo rápido por falta de tiempo así que no creo que lleguen más relatos en una periodo corto de tiempo. Gracias por los comentarios tanto en esta pagino como a mi correo, es difícil escribir sin recibir opiniones para saber cómo se está percibiendo el texto, así que agradezco a quienes os tomáis tiempo en comentar.
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