En la conciencia de una infiel VI
Eric creyó que podía perdonar su infidelidad, pero el karma no espera. Ahora, en la discoteca, Irene decide que si él no la quiere, nadie la tendrá; y esta vez, no habrá vuelta atrás.
En la conciencia de una infiel VI
Este capítulo se titula: Probando las drogas y follando por despecho.
Al día siguiente me dolía la cabeza y arrastrando los pies llegué a la cocina, donde me vi a un Alejandro en calzoncillos tomando café.
Una cosa era estar borracha con su polla dentro y otra muy distinta era tener dolor de cabeza y verlo sentado medio desnudo a sus anchas.
- Quieres café
- No gracias. ¿Que hacen aún aquí? ya deberían haberse ido a sus casas.
- Guapa yo me quedé dormido a las 6:00 am y ellos siguieron. Vamos que tu amiga y Ferna aún duermen.
- Pues ya los despierto para que se piren.
- Joder preciosa, que mala leche tienes hoy. ¿No la pasastes bien con mi polla dentro?
- Lo que me faltaba hablar de tu polla. Te doi 30 min para que desaparezcas.
Me voy a la ducha y cuando salga espero que tú y tu primo no estén aqui.
- Pues yo me voy, pero mi primo a ver cómo le haces.
Eran las 3 de la tarde cuando entré en la ducha. Me bañé y cuando salí escuché los gemidos de Emma.
-Joder otra vez.
Esperé 30 min y apenas se calló le toqué la puerta
Toc toc toc toc
-Emma.
- Voy
Abrió la puerta en bata de baño
- Que pasa cielo.
- No crees que ya está bien, digo apenas me levanto me encuentro un tío en calsones en la cocina. Osea la fiesta terminó y ya se pueden ir, o no.
- Irene cálmate, ya se van
- ¿Se van? ¿osea que dentro están los dos?
- Si.
- Joder Emma si estos no se piran ya, yo me busco esta semana otro piso y tú verás que le dices a tu padre.
- Coño Irene. No seas cabrona.
- Ni cabrona ni nada joder, te doi 5 min para que desaparezcan.
Me metí al cuarto y escuché cuando los corría.
El resto de la semana no me habló y yo a ella tampoco.
Llego el fin de y regresé al pueblo sola. Esta vez ella se quedó.
Como imaginaba que metería a sus amigos a nuestro piso regresé el domingo en vez del lunes como era habitual. El bus salió a las 2:40 y llegué a las 6:30 de la tarde. Para mi sorpresa no estaba. Pasó una hora cuando escuché risas en la sala. Colocaron música y esperé un rato. Cuando creí conveniente salí de golpe y la vi. Emma estaba en bragas sin sujetador, bailando provocativamente entre dos tíos morenos, los cuales ya se habían quitado las camisas.
La miré con cara de cabreo y ella agachó la cabeza. Donde tomando su ropa se empezó a vestir a toda prisa. Seguí a la cocina y me dispuse a preparar mi cena. Para cuando salí, ya se habían ido
Una semana más tarde acepté salir con Eric.
¿Donde me vas a llevar?
- Es una sorpresa
- Como sea algo ilegal me piro
- Joder que bajo me tienes
- Tu reputación te precede.
Me subí a su coche y me llevó a los bolos.
La verdad que nunca había jugado a esto y me gusta mucho.
- Irene lo estás haciendo muy bien, recuerda bajar la bola hasta el suelo y guíarte por las marcas del canal.
- Eres un buen profesor
- Y tu excelente alumna.
Al terminar fuimos a comer hamburguesas a un tráiler de un amigo de él. El lugar era la típica calle con varios remolques de comida. Desde tacos, pizzas, hamburguesas y perros, hasta carne y pollo picado estilo barbacoa.
- Eric hoy me has sorprendido, primero los bolos y ahora un tráiler de comida. Pensé que con esa cara de niño pijo no comerías en estos sitios.
- Aquí se come mejor que muchos restaurantes.
- La hamburguesa está increíble.
- Me alegro. ¿Ahora si tengo tu perdón?
- Si, lo tienes
- Qué alegría, entonces podré salir contigo otra vez
- Si.
- Genial.
- Te puedo preguntar algo
- Dime
- ¿Aquella noche, mis primos fueron a tu apartamento?
- Eric me gustaría decirte que no, pero si.
Su cara fue de cabreo y por un momento vi que quiso preguntar si me había acostado con ellos. Creo que por miedo a saberlo se aguantó.
- Eric ¿quieres saber si estuve con ellos?
- Coño, no joder.
- Soy libre
- Ya, pero me jode
- Estás celoso
- Si.
- ¿Y molesto?
- También. Se que estás libre, pero como te sentirías si me enviaras un mensaje diciendo, que quieres algo serio conmigo y esa misma noche yo me acuesto con dos chicas.
- Pues no te haría caso. Pero no te reclamaría nada.
- Vale. Voy a pagar las hamburguesas y luego te llevo a casa
Visto así tenía razón. Sin embargo, no había obligación para con el.
De camino al apartamento no dijo nada, fuimos en un silencio absoluto.
- Llegamos
- Gracias Eric la pasé bien
- Ok.
- Lo de esa noche fue solo sexo, estaba tomada y me apeteció. La verdad es que no creí que me hablaras en serio.
- Ahora me crees.
- Te creo y para que veas que es asi, te voy a dar un beso.
Me acerqué y le di un pico en los labios
El intentó besarme con más ímpetu, pero me alejé.
-Por hoy está bien.
Paso una semana y nada que me llamaba. Finalmente lo llamé yo y salimos.
Durante 3 semanas fuimos a bailar, cenar y por supuesto a follar.
Pasado ese tiempo nos hicimos novios. Para ser sincera, me estaba enganchando a él y durante 2 meses estuvimos compenetrados. Fue bonito hasta que una tarde después de hacer el amor en su apartamento me habló muy serio.
- Me gustas mucho Irene.
- Y tú a mí. Me siento feliz estando contigo
- Irene mis primos llevan meses insistiendo para vernos y tomar algo.
Hace dos días se presentaron en mi trabajo y no los pude evitar. El caso es que salimos a tomar unas copas y allí me contaron todos los detalles, de la noche en que fueron a follar contigo y Emma.
-Por Dios Eric. ¿Ellos saben que somos novios?
-No y por supuesto tampoco se los dije.
- Joder Eric ya es tarde, pero si te sirve de algo, me arrepiento de haberme acostado con ellos.
- Si, ya es tarde. Lo que más me jode es que no fue con uno, Te follastes a los dos.
- Por favor olvídalo y sigamos con lo nuestro. Estoy empezando a amarte.
- Lamentablemente siento lo mismo por ti.
- Eric no entiendo.
- Irene crei que podría, pero lo nuestro no puede ser. Si hubiera sido con dos extraños que no veré más, paso página y listo. Sin embargo, mis primos siempre estáran para recordármelo.
- Amor busquemos una solución.
- Llevo días buscándola y no la hay. Créeme que lo siento mucho.
- Eric por favor, esto no es justo.
Con lágrimas en los ojos me dijo:
- La vida es asi. Adiós Irene.
Recogí mis cosas y me fui llorando. En ese momento entendí lo que sufrió Sebastián. Cuando aquello no lo supe, sin embargo, ahora y tras leer el libro comprendo que fue el karma equilibrando la balanza.
Adrián—. Pero Sebastián te dejó a ti.
Eso es diferente.
I - Si y no. Pero aún no hemos llegado a ese momento
Adrián—--Cuando el Karma golpea lo hace sin medir consecuencias. Ten cuidado.
I - Sí lo sabré yo.
Bueno
Llegué al apartamento muy cabreada y para colmo de males me encontré a Emma con una raya de coca en la mesa, lista para ser consumida.
Aquí hago un paréntesis. No sé tú, pero yo cuando ando cabreada pienso con objetividad. Me explico. Con Emma siempre me dejaba llevar por mis sentimientos para con ella y la verdad es que era una mala influencia en mi vida.
Retomemos la historia
Entré a mi cuarto con un portazo que retumbó en todo el piso. Enseguida busqué por internet apartamentos en alquiler y me apunté varios. Una vez hecha la lista, me dispuse a llamarlos. Durante una semana miré muchos, hasta que encontré uno cerca de la universidad.
Ese me gustó. Tenía una sola habitación, un lindo balcón y era algo más pequeño que el de Emma. A su favor estaba una plaza de garaje, piscina y la cercanía con la universidad. Desde el podía ir caminando a mis clases. Hablé con la dueña y quedé con ella en cerrar el trato el lunes. Ahora tocaba convencer a mis padres.
Adrián—Háblame de tus padres.
— ¿No te he contado de ellos?
- Aún no
A ver, mi padre se llama George y mi madre Raquel. Mi papá es maestro y lleva 5 años como director del colegio más importante de la zona. Mi mamá es odontologa y junto a su amiga Victoria montaron la mejor clínica odontólogica del pueblo. Motivo por el cual en su momento nos mudamos a Estados Unidos. Por otra parte, Harry el padre de Emma es Ingeniero Civil en una importante empresa constructora. Nuestras familias no son ricas, pero ganan bien. Esto y que somos hijas únicas, hace posible que nos podamos permitir alquilar apartamentos y pagar una universidad privada.
— lógico.
-Dicho esto sigo:
Tomé el bus como de costumbre y me fui.
Ese sábado hablé con mis padres.
- Papá y mamá tengo que hablar con ustedes.
- Si hija
- Emma anda de fiestas y cada tanto trae sus amigos al apartamento los cuales se quedan toda la noche. El otro día me levanté y me encontré un tipo en calzoncillos en la cocina haciendo café. Es por ello, que me quiero mudar.
R - mDebemos decírselo a Harry
G - Raquel no lo veo, Emma es una mujer adulta
R - Si fuese el caso contrario, él vendría a hablar con nosotros
G- Hagamos algo, habla con ella como una madre. Dile que venga, que necesitas verla.
I —No va a venir papá.
G —Si se niega hablaremos con su padre.
I - Hablen con quienes quieran, pero yo me mudo. Llevamos un mes que no nos hablamos.
R -Hija por favor
I – Papá, mamá, me mudo y ya.
R- Irene no lo veo.
I —Soy la mejor de la clase. Si luego bajan las calificaciones, no quiero reclamos.
Sabía que con eso mi padre vendría al rescate
G—Vale hija donde te quieres mudar
I - Está a dos cuadras de la universidad
G-¿Ok y cuanto cuesta?
I - es tipo estudio y queda en 1900 $ al mes.
G- Bueno si ya lo vistes y te gustó, yo te lo transfiero a tu cuenta.
I -Gracias papá
R - ¡Joder George, así sin más! No estoy de acuerdo.
G -Raquel es mi niña, no puedo decirle que no y además tiene razón.
R - Para mí Emma también lo es. El próximo sábado hablaré con ella y si recapacita seguirán viviendo juntas. ¿Te quedó claro Irene?
—Si mamá.
El lunes llegué y hablé con la dueña, le realicé el depósito con el mes de garantía más el mes adelantado del alquiler. Luego de comprobar su cuenta, me entregó las llaves.
Me Fui a clases y al terminar regresé al apartamento.
- Irene contigo quería hablar, ¿Por qué me llamó tu madre? Dice que necesita que nos reunamos este sábado.
I - Por que no sé lo preguntaste a ella.
- Seguro te fuiste de la lengua
-Se lo dije y que. A caso es mentira. Yo no voy a vivir en un sitio donde se pasean tus ligues desnudos.
-Ligues que también te follas, no se te olvide eso guapa.
- sabes que, me piro de este apartamento. Eres una mala influencia para mi.
-habló la Santa. Vas de mosquita muerta y eres más puta que yo. Por mi te puedes ir a la mierda.
- Es lo que voy a hacer. Así podrás follar todos los días como una ramera.
Sali de la sala y me metí al cuarto. 40 minutos después llamé a un taxi y le pedí que subiera a ayudarme con las maletas. Una vez que tocó el portero, salí y le abrí.
Saqué mis dos maletas y el hombre las tomó ante la mirada atónita de Emma.
Ya nerviosa, habló.
E- Discúlpame Irene. Por favor no te vayas. Coño que angustia por favor, Irene mírame.
Pasé a su lado ignorandola, dejé las llaves del que fue mi apartamento encima de una silla y luego me fui.
De camino a mi nuevo piso me llamó varias veces y dejó mensajes de voz suplicándo que regresara. Me dolía hacerle eso, pero si quería cambiar algo debía ser firme.
Adrián - Pensé que no lo harías. Veo que tienes ovarios.
-Sí que los tengo. Así comencé una nueva etapa en mi vida.
El viernes a las 5 de la tarde después de salir de mi última clase, regresé a mi pueblo. Necesitaba ver a mis padres, la semana había sido una mierda.
Subí al bus y después de 3 horas y 45 min llegué.
Entré en casa y allí estaba.
— Hola.
Raquel— hija mira por donde.
Ven para que hablemos las tres.
— Yo no tengo nada que hablar con ella.
Me di media vuelta y volví a salir de casa para entrar por la puerta de atrás.
— Irene. Coño, Irene, joder ven acá
Mi padre que estaba llegando al oír que mi madre me llamaba se preocupó
-Irene cielo ¿pasó algo?
-Mamá está hablando con Emma y quiere que yo esté presente
-Cuál es el problema.
-Joder el problema es que Emma consume coca y hace orgias en el apartamento. Coño ya lo dije, joder.
-Tu mamá no creo que lo sepa.
-Seguro que no. Emma le habrá dicho otra historia.
-Hablaré con ella y luego con su padre. Ve para tu cuarto.
- Gracias, papá
Entramos y mi madre se levantó del sofá enfadada mirándome con rabia.
R- Irene es la última vez que te lo digo
Sientate aquí con nosotras
Mi padre que venía detrás le respondio
G -Raquel, Irene va a subir a su cuarto, ya habló conmigo.
Mi mamá al ver la cara que traía mi padre no rechistó
Yo subí y mi papá se quedó hablándo con ella.
Por mi parte no entre a mi cuarto y me quedé escondída oyendo la conversación.
G — Emma, Irene me comenta que consumes coca
R - ¿Joder Emma eso es verdad?
Comenzo a llorar sin poder hablar.
R- voy a llamar a tu papá, esto es muy grave.
E —Noooooo por favor, no le den ese disgusto. Prometo que lo dejaré
Y mejoraré mis calificaciones
R- ¿Como sabremos si lo has dejado?
E - Irene puede regresar y ella se los dirá
G—- Irene no va a regresar. Deberás hacerlo sola.
E — Por favor su compañía me ayuda
G - Ya eres adulta tienes que valerte por ti sola.
E - Por favor
G - Emma, lo siento. No quiero que mi hija viva contigo en esas condiciones.
E - Y si dejo todos esos vicios.
Salí de mi escondite y desde la punta de la escalera, dije en voz alta.
I - Cuando me convenzas de que lo dejaste. Estaré encantada de volver.
E - Gracias, Sabes que somos hermanas.
I - Lo sé.
Me di la vuelta y entré en mi cuarto. Me cambié, dejé la mochila con mi ropa y abri la ventana. Desde donde la vi cabizbaja, caminando rumbo a su casa.
Al día siguiente mi madre me entregó las llaves del apartamento de Emma
I - Ya te dije que no viviré allí
R - Pero tú irás y la visitarás. Para ello tienes las llaves.
I - No entiendo
R – Fácil, irás sin aviso y así comprobarás si está cumpliendo su palabra.
I - ¿Ella lo sabe?
R - fue su idea.
I - Que astuta, entiendes que está buscando que volvamos a ser amigas.
R - lo sé y me parece genial
I - ok, mamá, dame las llaves iré cuándo pueda. Solo una cosa, habrá fines de semana que tenga que quedarme para llegarle.
R - Sí hija, ya lo hablé con tu papá. Algún fin de semana cuando te quedes iremos a verte.
I – Súper, me encantaría.
R – Sois como hermanas cielo, Intenta perdonarla.
I - Nos dijimos cosas horribles
R - Ella te quiere
I - Y yo a ella mamá. Está bien, hablaré con Emma.
Ese fin de semana no la vi. El lunes temprano pasé por su apartamento y hablamos largo y tendido.’.
Al final Hicimos las pases y delante de mi tomó 5 bolsitas de coca y las tiró a la basura. Cuando vi que las miraba con ansias, las agarré y me las metí al bolsillo.
—Emma yo las tiro abajo, así me aseguro de que no las sacarás del cubo cuando me vaya.
— Gracias Irene.
Bajé, pero cuando salí del portal llovía.
Por ello no me paré en el contenedor de basura para tirarlas y seguí al metro regresando a mi nueva casa. El caso es que luego me olvidé y al llegar tomé los libros y me fui a la universidad.
Esa tarde al salir de clases me apetecía la bañera, con un buen libro romántico. Osea un momento de relajación.
Sin embargo, cuando me quité la ropa cayeron al suelo las bolsitas. Si me preguntas no sé porque lo hice, pero lo hice. Abrí una y me aspiré dos rayas. Tal vez fue curiosidad, queria saber porque le gustaba tanto a Emma.
-No me digas que te metiste eso, por favor, Irene
-No me juzgues, cariño te lo pido
-Vale no llores discúlpame.
Dos minutos de silencio y tres suspiros después logré tranquilizarme y seguir la historia
I -Adrián. Gracias por no decir más nada y guardar silencio.
A- discúlpame tú a mí.
—tranquilo te entiendo. Continuo:
Mi primera experiencia no fue tan gratificante, pero debo reconocer que me relajó.
Los sobres restantes los guardé. Cabe decir que cada sobre daba para hacerse 6 rayas.
En resumen, que Emma y yo volvimos a ser amigas. y para celebrarlo le dije que iríamos ese fin de semana de fiesta. Además, así verificaría su cambio.
El viernes vinieron mis padres y se quedaron el sábado en el apartamento con Emma. Ya de tarde mis padres se regresaron y esa noche como se lo prometí, salimos rompedoras. Nada más llegar a la discoteca se nos hacercaron varios hombres. Como siempre teníamos para escoger. De la lista, los que nos parecieron más simpáticos los dejamos estar con nosotras. Serían las 3 am cuando bailando con Gustavo me vi en una esquina de la disco a mi ex.
Miré de nuevo y Si, era Eric morreandose con una chica. Este la tenía pegada a la pared mientras le acariciaba las tetas. Me entró una furia y tomando a mi acompañante de la mano, pasamos a su lado.
El Al verme se separó de su pareja. Yo seguí hasta un sofá y le dije a mi chico que se sentara. Me subí a él y lo besé de forma obscena, susurrándole al oído que me levantara la falda y agarrara mis nalgas.
Lo hizo y enceguida vi a Eric que con cara de cabreo volvío a besarla.
En ese juego empezamos a picarnos. En un momento la acompáñante de Eric se metió dos rayas y yo para no ser menos le pedí a mi chico que pillara coca. Él se levantó y 5 min después apareció con la droga. Abrí la bolsita y allí mismo me metí dos rayas.
Emma que vio lo que hacía, dejó a su ligue en la pista y vino hacia mí intentando detener todo. Sin entrar en razón la ignoré y me metí una más
Eric me miró asqueado y se fue de la discoteca con su amiga. Su cara me mató haciéndome morir. Acto seguido y por despecho le dije a Gustavo que nos fuéramos a follar.
Cuando salía Emma nos alcanzó y propuso irnos los 4 a su apartamento. Así nos fuimos, yo con Gustavo y Ella con Enrique. Osea cada uno en su coche. Esa noche los 4 hicimos casi de todo. Desde doble penetraciónes, mamadas, cubanas y todo lo que se les ocurrió. Lo que más me sorprendió fue que Emma no se metió nada. No así yo, que en total me aspiré 5.
A—¿cómo era estar drogada?
Te diré que no me sentia volar, pero me hacía olvidar al hijo de puta de Eric. Su rechazo me dolió.
- Se entiende, fue tu primer amor.
- Si. Retomo la historia.
- Prosigue
- A las 7:00 am se fueron y una vez solas, le conté mis penurias a Emma. Me consoló un rato hasta que nos quedamos dormidas. Se sentía bien tener a mi hermana de vuelta.
Continuará…
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