Un día inesperado en la playa (continuación)
María siempre ha sido difícil de contener, pero esta noche el escenario es diferente. No será él quien la toque, sino otros. Y mientras la mira entregarse a extraños en un club exclusivo, el narrador descubre que su mayor placer no es poseerla, sino perderla, por un instante, ante los ojos de los demás.
Después de una media hora a solas en la playa, recogemos y acerco a María a la agencia de alquiler de coches para arreglar su desaguisado y en el trayecto vamos comentando la mañana,
--¿has disfrutado, ¿verdad? le digo al tiempo de acariciar sus muslos y pasar el dorso de mi mano por sus pechos,
--uffff, sabes que sí, una mañana de playa ideal, sonríe y saca la lengua, ha sido tremendamente morboso, joder!
--ahora después de comer voy a tener que trabajar un poco para adelantar trabajo por si acaso mañana está ya mi cliente. ¿sigues sola esta noche?, si te parece podemos vernos.
--sí, lo estoy, no sé proponme algo excitante, aunque el listón está alto, dices sonriendo y mordiéndote el labio inferior,
Aparco delante de la agencia, le doy un pequeño azote en uno de sus muslos, un pico en los labios y le digo que pensaré algo.
Bajo con ella por si surge algún problema y entramos los dos, la llevo cogida de la cintura, muy cerca de su culo que acaricio de vez en cuando. Podemos notar alguna mirada subrepticia hacia nosotros, lo cual es normal. Una mujer como ésta, exuberante, bikini cargando con dos tetas para admirar, y el pareo que se le abre al andar llegando a casi poder ver el tanguita, uffff, es demasiado como para no mirar!
Nos atiende un empleado, y nos facilita un coche nuevo, la verdad que todo bastante rápido. Salimos con la llave y, esperando que lo traigan a la puerta la beso apasionadamente, apretando su culo contra mí. Sabemos que nos miran, por lo que nos explayamos en el beso, en mordernos la boca, ummmmm, delicioso....
--ya tienes tu coche zorra, vamos, móntate ya y luego te llamo, ¿vale?
--vale, me voy, si no queda más remedio, rezongas poniendo morritos....
Paso la tarde en el hotel, trabajando un poco, aunque no puedo centrarme, el recuerdo de lo que ha pasado en la playa acude a mi mente continuamente. Pienso para mis adentros la suerte que he tenido de encontrar a esta mujer, y lo cachondo que me ha puesto, por supuesto follarla, pero también mirar como se la follaban los chavales.
Brujuleo un poco por internet y encuentro lo que busco, un club swinger cerca de donde estamos, ufffffff, se me pone la polla morcillona y me la acaricio pensando en qué dirá si la propongo ir allí como si fuéramos pareja. Siempre me ha gustado leer relatos de consentidores, que no cornudos, y en algunos de ellos he terminado pajeándome, siempre desde la perspectiva del corneador que se folla a una mujer con su marido mirando, y ahora, bueno, pues cambiaría el rol, sería el colmo del morbo, "entregar" a otro a tu mujer, sin que lo sea realmente.
Decidido está, pienso, cojo el teléfono y la llamo,
--hola preciosa, ¿qué tal llevas la tarde?
--bien, acordándome de ti, me dice con voz melosa
--ah, sí?, vaya, me alegro entonces así no me dirás que no a vernos esta noche, ¿verdad?, tengo una idea en mente, a ver qué te parece
--ummmmm, pues ya te digo que sí por adelantado
--uffff, bien, me encanta esa respuesta, entonces te recojo a las nueve de la noche en tu hotel, ya te diré dónde vamos, quiero que te arregles bien, sexy, que te vistas muy provocativa, sin que llegues a ser escandalosa, tú sabrás como hacerlo.
--ummmmm, me encanta, ¿no me adelantas nada?
--no, le digo y cuelgo con una sonrisa en los labios
A la hora convenida llamo a su móvil diciendo que estoy en la puerta y me contesta diciendo que ya baja. Cuando la veo salir del hotel me quedo alucinado, bueno, yo y todos con los que se cruza. Lleva un vestido negro, corto, muy ceñido y sexy, con medias y zapatos de tacón. Su escote es espectacular, diosssss, moriría por ese par de tetazas!!, su maquillaje sencillamente espectacular, los ojos perfectamente dibujados, su boca con sus labios de un rojo intenso que llaman directamente a meter la polla entre ellos. Joder, me tengo que recolocar la polla porque se me ha puesto dura solo con verla venir hacia el coche con esa sonrisa picarona.
--uUffffffff, nena, te has superado, te follaría aquí y ahora mismo sin quitarte nada de lo que llevas puesto, directamente te lo rompería con los dientes, joder que buena estás!!
--jajajajajajajaja, vale, vale, gracias, me alegro de haber acertado con tus instrucciones. Y ahora, me dirás donde vamos?
--bueno, pues he encontrado un club swinger, y con una buena propina al recepcionista de mi hotel, me ha conseguido un pase Vip, cena incluida, espectáculo erótico para que nos vayamos entonando, y después pasaremos a una sala más exclusiva con música para bailar un poco si queremos, y desde donde podremos ver el resto de salas, ver a la gente, lo que hacen en unas y otras, y decidir a la que queremos entrar, o a quién queremos invitar nosotros, o dejar que nos inviten. Esta noche serás mi mujer y, bueno, ya veré si te follo yo o te ofrezco para que te follen otros, ¿te gusta la idea?. Por cierto, estamos llegando, quítate las bragas.
--joderrrrrrrrrrrrrrrrrrrrr, eres un cabronazo, has hecho que me moje solamente oyéndote, diossssss, claro que me gusta la idea!!!, toma mi tanga y huélelo cerdo!!. Solamente un pequeño matiz, quizás me ofrezcas para que me follen, o.......quizás me ofrezca yo para que me follen delante del cornudo de mi marido, que creo que también te pone la idea, ¿verdad?, por eso quieres que vaya sin bragas, para que me miren bien delante de ti.
Solamente oírle decirlo hizo que mi polla diera un salto dentro de mis pantalones, joderrr, claro que me ponía la idea!!!. Llegamos a la puerta, se ve que es un sitio con clase, discreto, no llama la atención, pero se aprecia el lujo en la entrada. Entrego las llaves al aparca y entramos. La luz es tenue, íntima, nos recibe una señorita guapísima, vestida elegantemente que nos pide el pase.
--pase Vip, muy bien, todo incluido, acompáñenme al restaurante por favor, y si tienen alguna duda estoy a su total disposición, nos dice con una amplia sonrisa, mirándonos a los dos alternativamente.
--muchas gracias, lo tendremos en cuenta, le digo, devolviéndole la sonrisa
Puedo apreciar como María se lleva las miradas de los hombres con los que nos cruzamos, y también de varias mujeres. Su cuerpo embutido en ese mini vestido, su par de tetas que rebosan por el escote, y, sobre todo, las miradas de deseo de los y las presentes, no puedo explicarlo, pero me resulta tremendamente excitante y hace que mi polla se esté empalmando simplemente observando, simplemente en pensar como sé que la desean en estos momentos. Me la recoloco sin ningún pudor, según avanzamos, si alguien mira mi paquete
Llegamos a nuestra mesa, nos sentamos e inmediatamente nos sirven una botella de champagne y una bandeja de ostras. Casi todas las otras mesas están ocupadas por parejas, excepto dos del fondo en las que hay varios chicos solos.
En el centro hay un escenario con una barra, en la que hay dos chicas bailando desnudas. Al rato se incorpora un chico negro al cual las chicas empiezan a desnudar, y después a jugar entre los tres.
El espectáculo empieza a ser excitante, y el ambiente se calienta. Las parejas se miran unas a otras, y varias nos miran con morbo. Con la excitación de la bebida y la comida afrodisíaca, algunas parejas se empiezan a besar y a tocar, mirándose unas a otras. Te acercas a mi oído y me susurras,
--siéntate de cara al escenario y abre las piernas,, mientras me empiezas a acariciar......
El ambiente poco a poco se va calentando cada vez más. Las dos chicas del escenario ya han desnudado completamente al chico negro que luce un tremendo pollón empalmado que hace las delicias de muchas de las mujeres presentes, y seguro, que de algún que otro hombre.
Una de las chicas se acerca a nuestra mesa y baila contoneándose enfrente de mí, acerca su cuerpo que roza el mío mientras tú me acaricias el paquete que ya no puede disimular una tremenda erección. Te acercas a mi oído y me susurras, -tócala, al tiempo de desabrochar mi pantalón y sacar mi polla fuera que pajéas levemente mirándola fijamente.
Le acaricio por las caderas, y luego ella me besa. Al mismo tiempo llega el chico negro que se pone detrás de ti. Ella baja su cabeza sin dejar de bailar y mordisquea mis labios mientras él se pega a tu espalda rozándola con su polla tiesa, mientras con la mirada como que me pide permiso para agarrar tus tetas. Por supuesto asiento con la mirada y se pega totalmente en tu espalda agarrando con cada una de sus manos tus tetas por abajo, subiéndolas y haciendo que casi se salgan por tu escote, masajeándolas haciéndote gemir levemente. La chica se acerca a ti, te coge por la barbilla y te besa. Veo que esta vez el beso es con lengua. Abres tu boca y las enredáis, mi polla crece al verlo. Ellos se separan un poco, nos sonríen y se van hacia otras mesas dejándonos con un tremendo calentón.
La señorita que nos ha recibido en la entrada coge el micrófono en el escenario y nos invita a todos a pasar a la sala Vip, a tomar el postre y empezar la fiesta. Al entrar en la sala vemos el postre; dos mesas con un chico y una chica tumbados boca arriba y cubiertos de nata y chocolate, donde los invitados van lamiendo. Yo me acerco a la chica y lamo su vientre y sus pechos, y te invito a ti a hacerlo también, mientras algunas mujeres están lamiendo al chico,
--acércate a él, te digo. Sigues mis indicaciones y empiezas a lamerle el pecho, pero desde atrás cojo tu cabeza,
--no, el pecho no, cómele la polla, quiero que seas la primera en hacerlo. Dirijo mi mirada a esa polla enhiesta, ahí debe haber mucho Viagra, pienso, porque no es normal que esté como un palo, firme y tiesa apuntando al techo. Dirijo tu boca hacia ella, los huevos llenos de nata y tú bajas y los pruebas, subiendo hasta la punta de su capullo que tragas entera.
Mientras lo haces, me pongo detrás de ti y subo tu falda. Tu culo queda expuesto, es tremendamente erótico ver tu falda remangada en la cintura y ese culazo que se traga tu tanga. Uno de los hombres que hay al lado, no sé si está con pareja o solo, se acerca a ti de manera decidida,
--¿puedo?, me inquiere, casi de manera protocolaria, está claro que va a tocarte. Me quedo un poco turbado, intuyo que la fiesta de verdad va a empezar y, dudando un poco, le contesto
--ehhhhh, si, digo, haciéndome a un lado y notando como casi sin querer mi polla da un respingo.
Y sin más, empieza a sobar tu culo. Lo acaricia, te da un pequeño azote, --zassssssssss, que hace que des un respingo mirando hacia atrás, alternativamente a él, y a mí. Separa un poco tus piernas y pasa su mano por todo tu coño por encima del tanga, mientras se pega a ti sacándose la polla y restregándola por tus cachas. Ya no me pide permiso y yo estoy parado simplemente mirando.
--mmmmm, gimes y nos miras alternativamente a él y a mí, te dejas hacer, veo en tu cara que estás muy excitada y como casi sin querer empujas tu culo hacia atrás buscando más intensamente el contacto con su polla. --¿te gusta ver cómo me soban cariño?, me dices sin parar de gemir y con tu mirada clavada en mí, dejándote hacer apoyada en la mesa y dejando a un lado al chico de la nata, que por cierto ya no le queda nada.
Echas tu mano hacia atrás y le coges la polla, la pajeas un poco sin dejar de mirarme. Ves como la mía también está totalmente empalmada y me la estoy acariciando. La verdad es que estoy muy cachondo viéndoos a los dos. Él te apoya un poco en la mesa, de espaldas a él, baja un poco y te da un lametazo en el culo que provoca otro de tus gemidos. Sube y vuelve a pegarse a ti, a meter su polla entre las cachas de tu culo.
--uffff, tienes una buena putita!!, me dice, mientras pegado a ti, pone sus manos en tus tetas que agarra por debajo levantándolas y magreándolas. Tú tienes una de tus manos hacia atrás agarrando su polla, y con la otra buscas tu coño que empiezas a pajear. Giras tu cabeza hacia atrás buscando su boca, que encuentras y empezáis a besaros. Es un beso obsceno, soez, guarro, puedo ver vuestras lenguas buscándose y vuestros cuerpos totalmente pegados. No aguanto más y me bajo la cremallera de mi pantalón sacando mi polla, dura, enhiesta, y me la empiezo a pajear.
¡Esto es tremendo!, pienso para mi, joder es un puto ligue, no es mi mujer como todos piensan, pero solo el pensar que los demás lo creen me produce un morbo tremendo, no podía imaginar esto que estoy sintiendo al ver como estás entregada a él.
--ahhhhhhhh, vuelves a gemir cuando te pellizca los pezones, los dos a la vez tirando de ellos que ya están como clavos. Respondes a ello con agresividad, mordiéndole los labios hasta hacerle daño,
--ahhhh, joder, puta zorra!!!, grita él, apartándose y agarrando tu pelo a la vez y tirando de el hacia atrás. Te quejas del tirón de pelo, pero le miras con ojos de deseo, puedo ver esos ojos turbios, puedo adivinar lo que hay en esa mirada, en el ligero temblor de tus labios, de tu barbilla, me miras, le miras,
--quiero que me folles hijo de puta, fóllame!!!!
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