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El Pacto Libro (Parte 8)

Él tiene el dinero, el poder y el cuerpo, pero su verdadero desafío no es dominar a sus mujeres, sino controlar el caos que ellas mismas generan. Cuando la Gobernadora llega a su puerta pidiendo ayuda, la línea entre el favor político y el placer prohibido se desvanece.

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CAPÍTULO 41.

PUESTERA - ORGÍA - LÍO DE MUJERES.

El lunes me desperté a media mañana, Carolina había ido a la Clínica, Ana María andaba por el parque, las chicas ordenaban la casa y yo no tenía ganas de levantarme… Me obligué a ello y fui a prepararme el mate, estaba Graciela en la cocina que recibió el beso ya establecido y un apretón de nalgas sobre la piel porque debajo de su pollera usaba una tanga que las dejaba libres… Estaba en la puerta con el mate y apareció Sol, siempre pizpireta y alegre, miró para todos lados y me besó poniéndose de costado para que pudiera tocarle el culo…

“Despacito Guille, todavía está convaleciente por la cogida recibida, mami apenas si se puede mover,

estuvo fantástico… Papá se despertó al mediodía siguiente pero está todo bien”…

“Bueno, me alegro que así sea, ¿cómo andan las cosas con el Contador?”…

“Bien, ya archivé las copias de todas las facturas que le di y tengo todo al día”… La dejé a Sol que

siguiera con sus cosas y lo llamé a Ricardo para ir hasta la casa del Puesto número 1… El muchacho de nombre Raúl, de unos treinta años, alto y de buena presencia me agradó además, tenía muy claros los conceptos impartidos por Fernando respecto al comportamiento y modos de desenvolverse… Como en este puesto ya tenían armados los potreros para apartar la hacienda y los corrales, le pedí a Ricardo que se ocupara de hacerle llegar unas cincuenta cabezas de ganado y cuatro caballos, después nos volvimos a la casa principal…

Mientras volvíamos le pregunté a Ricardo como se encontraban en la casa nueva…

“Estamos de maravillas y la casa es un sueño, ayer vinimos temprano con una camioneta e hicimos toda

la mudanza, la “petisa” está muy contenta y quédese tranquilo porque va a cumplir sin problemas todos los trabajos con la ventaja de no tener a los suegros volviéndola loca todo el día”…

“Me alegro que se sientan bien y espero que no me trasladen acá sus problemas familiares”…

“Les dijimos que no pueden venir a visitarnos y lo tienen claro, todo el pueblo sabe que usted es muy

bueno pero muy estricto en el trabajo y con la Estancia”…

“Muy bien, luego vas a ver si están terminados todos los alambrados y cuando estén, hacé lo mismo

que con el Puesto número 1, llevá para tu casa unas cincuenta cabezas… Antes que lo olvide, enseñale a tu mujer a manejar un cuatriciclo, yo voy a comprar uno más chico para ella así se puede mover con más comodidad”…

“Listo Guillermo, yo me ocupo”… Lo dejé en los galpones y seguí hasta casa, allí me recibió Ana María,

vestía de pollera holgada con el largo a mitad de muslo…

“Hola amor, te estaba esperando, ya viene Carolina a almorzar”…

“¿Qué hacés vestida de polleras?”…

“Y con tanga abajo, es para que puedas tocarme las nalgas cuando quieras, todas estamos usando

tangas”…

“¡Por Dios!, se me llenó la Estancia de “putitas””…

“Tus “putitas” Cielo, tus “putitas” y te recuerdo que hoy no me saludaste”…

Entré a la cocina con ella y nos dimos un hermoso beso, no me privé de apretar las nalgas prodigiosas de mi morocha preferida… Rosalía y Marta nos miraron y también las saludé a ellas dos, Ana tenía razón, todas las “putitas” estaban usando tangas y apenas un hilo separaba las cachas del culo… Carolina venía contenta, la había llamado la masajista del hotel, era Masoterapeuta diplomada, le había ofrecido un conveniente sueldo fijo, en blanco, una de las habitaciones de la Clínica para hacer los masajes y uno de los cuartos de la casa-residencia. Ya había mandado a comprar la camilla profesional y los aceites necesarios… El viernes estaría haciendo masajes a los pacientes y, seguramente, a todos nosotros, lógicamente, yo estaría anotado pero Caro me dijo que la Masajista vendría un día en la semana para atendernos a todos en la Estancia… Estábamos sentados para almorzar y sonó el teléfono de Ana, era de la Funeraria para avisar que ya se podrían retirar las cenizas de Fernando, pasaríamos por ellas en la mañana del martes… En base a esto Ana me preguntó…

“Guille, ¿podríamos ir al mar a dejar las cenizas?”…

“Poder podemos pero, ¿quiénes vamos a ir?”… Las miré a todas en la mesa y nadie emitía opinión, la

solución la dio Carolina…

“Como Ana María quiera pero si nos apretamos un poco podemos ir todas a acompañarlas, seríamos

ocho, salimos el viernes a la noche y regresamos el domingo”… Ana dijo que le encantaría y todas me miraron a mí…

“Está bien, el viernes a las cinco de la tarde salimos y podríamos hacerlo mejor, llevás tu camioneta y

nos repartimos para ir más cómodos”… Esta idea les gustó más y yo me fui a dormir la siesta mientras ellas se quedaban a decidir que llevarían y como irían distribuidas…

Se me iba a presentar un problemón si tenía que atender a todas, otra posibilidad era evitar ir y tendría que buscar la forma de presentar la excusa… El lunes pasó sin pena ni gloria y el martes a la mañana mientras Carolina y Ana María iban hasta la ciudad a retirar las cenizas de Fernando, me fui al pueblo a ver como marchaba el tema de la FM… Los técnicos de la empresa que abastecía los equipos opinaban que se debería poner una antena en el pueblo y otra antena que haría de repetidora a unos diez o quince kilómetros, esto no sería mayor problema porque la distancia la cubría perfectamente colocando la antena en campos que me pertenecían y dentro de la Estancia… El problema era el lugar en el pueblo y eso lo solucioné comprando una chacra semi abandonada con una casa grande de cuatro habitaciones, dos baños, cocina, comedor y dos hectáreas y media de terreno, a escasas diez cuadras de la plaza principal… El arquitecto se encargaría de dejarla en condiciones de uso haciendo trabajar a los albañiles en dos turnos… Los equipos estaban comprados y lo primero que se haría sería colocar las antenas… Arreglar todo esto y dejar las directivas al respecto me llevó todo el martes y luego me desentendí del tema… Acotación al margen, la radio comenzó a funcionar con el permiso provisorio de la Municipalidad a los doce días de todo este movimiento, luego se obtuvieron los permisos correspondientes del Ministerio de Comunicación que autorizó un alcance de 1.000 kilómetros y fue un logro que apoyó todo el pueblo, incluso los adyacentes ya que en las cercanías no había nada similar…

Cuando ese martes regresé a la Estancia eran pasadas las 20.00 horas y Ana había llevado la urna a la casa que antes habitaba con Fernando, ahí quedaría hasta que se hiciera el viaje al mar… A la hora de la cena, se volvió a tocar el tema del viaje, lo que harían en la Ciudad de Mar del Plata, si saldrían la noche del sábado, que ropa llevarían, cuando volverían, dónde se hospedarían, como dormirían, si le avisaban o no a Gracia… Se entusiasmaban con las conversaciones y me dejaban de lado, algo que nunca me gustó en absoluto además, se sumaba el hecho de mis pocas ganas de estar metido en todo ese desparramo de tetas, culos y ganas de tenerme… Como me había prometido no “saltar a la primera de cambio”, las miré y las escuché en silencio y como mi cara y mis gestos son difíciles de ocultar, le bastó a Ana María una mirada para darse cuenta que la cosa no me estaba gustando, Carolina también “pescó en el aire” el alerta en la cara de Ana y pretendieron cambiar la conversación…

“Si es por mí sigan hablando y decidiendo, desde ya les aviso que hace una hora que están hablando sin

parar, me tiraron la comida en el plato y me faltó poco para tener que servirme yo… No es así la cosa en esta casa y hay dos que deberían saberlo bien… Sigan con sus planes y luego yo voy a charlar con Carolina y Ana María”… Me levanté y dije que me iba a acostar…

No había pasado media hora y entraron las dos a la habitación, venían cabizbajas, se desnudaron y se metieron a la cama, una por cada costado, la primera en hablar fue Ana…

“¿Estás disgustado por algo Guille, hicimos algo que no te gustara?”…

“Vamos a ver si nos entendemos y trataré de no enojarme, ¿no habíamos quedado que todo lo que

pensaran hacer iba a tener que tener mi aprobación?... Entonces, ¿por qué están decidiendo sin consultarme?... Yo comprendo que son mujeres y que se embalan con los planes pero yo no soy el “Señor Paganini” que hago lo que mis “hembritas” me piden, de hecho les digo que no tengo ninguna gana de ir a Mar del Plata con ustedes y aguantar su “cotorreo””…

“Tenés razón, ya nos dimos cuenta que nos pusimos a hablar dejándote un poco de lado y no te

consultamos, te pedimos disculpas, principalmente nosotras dos que somos las que tenemos que tener en cuenta quien sos y como querés las cosas”…

Seguía hablando Ana María porque Carolina ni se atrevía a abrir la boca, demasiadas “patinadas” tenía encima para arriesgarse a decir una “boludez”…

“De todos modos, si no tenés ganas de ir no vamos y listo, yo sólo quería cumplir con un deseo y nos

dejamos llevar por otras ganas pero vos sos el que mandás”…

“Sin embargo, yo quiero que cumplas tu deseo y que te acompañen tus amigas para eso, ya saben que

soy de la idea de no aferrarse a determinadas cosas e incluso querría que se divirtieran como amigas”…

“Bueno pero lo podemos dejar para otro momento y nos decís de ir cuando tengas ganas”…

“No, esta vez la cosa va a ser distinta… Se van a ir todas a Mar del Plata acorde a los planes que

hicieron pero yo no voy a ir con ustedes, ya le dije a Caro que yo decido cuando quiero estar con alguna de ustedes y no quiero estar tratando de batir ningún record… Voy a hablar con el hombre de la combi para que las lleve a todas, si quieren les alquilo un barco turístico para que las interne mar adentro y vos puedas cumplir tus deseos a gusto con todas tus amigas acompañándote, se van a alojar en el mejor hotel, almorzarán y cenarán de lo mejor, podrán salir a divertirse el sábado a la noche y hacer compras pero… sin “desbocarse””…

“Eso sabés que ni lo pensamos”…

Las dos se miraban y no se esperaban lo que siguió a continuación…

“Eso está todo muy bien acá pero todas juntas y en tren de diversiones donde no las conoce nadie es

muy distinto… Si me entero y tengan por seguro que me voy a enterar, que hubo algún coqueteo, “miraditas” o “pelotudeces” propias de mujeres “sueltas” o pensamientos de “cuernos” de por medio con algún tipo u otra mujer, no se los voy a prohibir pero le pego una patada en el culo a la que fuere o fueren, que quede claro desde ahora porque luego no voy a tolerar arrepentimientos ni excusas de que tomaron de más y que lo hicieron por joder un rato… Solas y en “tren de joda” hacen “boludeces” como el “pedo” del otro día en la pileta… Los tipos y tipas se les van a arrimar como moscas a la miel y no quiero la mínima sonrisa para nadie… Lo mismo para el de la combi, se puede dar un buen trato manteniendo las distancias y cada una de ustedes sabe poner en su lugar a quien sea…

“¿Nosotras tendremos que responder por todas?”…

“Ustedes van como “Encargadas” del grupo y esto es como en la milicia, si alguno de la tropa se manda

una “cagada”, se castiga también a los jefes… Entre ustedes “jueguen” como quieran, ya se conocen lo suficiente, llévense los “juguetes” o compren nuevos pero el más pequeño desliz con alguien de afuera va a echar a perder muchas cosas… Esas son las condiciones, las toman o las dejan, tienen hasta mañana a la noche para hablarlo con las chicas explicándoselos bien y tengan en cuenta que yo no estoy jugando, ustedes se lo buscaron por no darme “pelota””…

“Te conocemos lo suficiente para saber que no jugás”… No dijeron más nada y nos dormimos sin que

hubieran “mimos”, salvo el hecho de abrazarme para dormir…

Dormí como un bendito toda la noche y me desperté “recaliente” y con “mi amigo” en su esplendor… Las dos, con “mimos”, caricias y bocas hicieron que mi miembro se ablandara luego me levanté y me fui a bañar, si esperaban reciprocidad, no la obtuvieron… Bajé a desayunar y saludé a todas como siempre pero nadie preguntó nada después me fui a hacer una recorrida dejándolas solas para que hablaran… Me fui a hablar con Ricardo, el nuevo Encargado para enterarme de cómo había decidido separar la hacienda y ya lo había hecho para el Puesto 2 que era dónde estaba la mujer… Le dije de ir a la casa para ver como mandábamos a hacer el gallinero y dónde, para que no se rompiera la armonía de la construcción, yo quería evitar un par de palos clavados, alambre y chaperío que siempre quedaban horribles…

Me dijo que estaba yendo con el ganado para el Puesto 1 pero que yo podía ir a fijarme porque la mujer debía estar limpiando el lugar para emplazarlo, no lo pensé más y le dije que iba para allá, que si quería se llegara él más tarde, el hombre con ganas de demostrar dedicación me dijo que tenía que controlar unos alambrados al otro lado del Puesto 4 y le iba a ser difícil… Al llegar a la casa bajé de la camioneta y toqué bocina para llamar a Gloria, apareció rápido, estaba vestida con un jeans recortado tipo bermuda y una camisa de manga corta, bastante ajustada que dejaba adivinar un muy buen par de tetas… Nos saludamos y le dije que venía a ver dónde quería emplazar el gallinero porque yo lo quería hacer con columnas de material y paredes de un metro de altura y luego el alambre, con puertas bien armadas y cómodo para moverse en él pues no quería algo desprolijo…

Ella se arreglaba el cabello con movimientos femeninos y me decía que estaba limpiando un lugar debajo de unos árboles con buena sombra… Me llevó y el lugar me convenció entonces le pregunté qué es lo que pensaba hacer y si podía hacer un croquis, yo me encargaría de mandar gente para que lo hiciera sin que ella tuviera que trabajar en ello… Cuando fue a buscar papel y lápiz para hacer el dibujo noté que tenía una cintura muy chica y unas caderas que llamaban la atención con nalgas paradas, las pantorrillas eran firmes y tenía tobillos finos… Me ofreció unos refrescos fríos o mates, elegí el mate y no quise aceptar de pasar a la cocina, nos sentamos alrededor de una mesita debajo del alero de la casa… Allí me comenzó a dibujar el croquis solicitado y se notaba la zanja que quedaba entre las dos tetas, me distraje mirando lo poco que podía ver y al levantar la vista me “pilló” observando, se puso toda colorada y para evitar que se pudiera ofender, aunque no lo había pensado así, le hablé primero…

“No lo tomes a mal, como es una pequeña debilidad que tengo y me dije, “tengo ganas” de verle las

tetas a Gloria y aproveché a venir por el tema del gallinero, no quisiera tener problemas con vos o con Ricardo”…

“Para nada Guillermo, sólo me sorprendí un poco pero me encanta, me gusta mucho que usted me miré

las tetas… Si quiere le muestro más porque con la camisa puesta no se puede ver mucho… Dice mi marido que están duras y que tengo lindos pezones pero es un poco bruto, no me acaricia, él apreta nomás… ¿Quiere que me saque la camisa para verlas mejor?...

La chica se había lanzado y se me hizo que debería ser una “calentona” de aquellas…

“Claro que me gustaría verlas pero acá la cosa, a partir de ahora, es así, desnudas sólo te las puede ver

tu marido y yo, nada de “coquetear” con nadie ni darle “pelota” a ningún otro hombre, te engancho en algún renuncio y van los dos a la calle, ¿te queda claro?”…

“Si Guillermo, quédese tranquilo, sólo usted y mi marido las verán desnudas, le prometo no mirar a

nadie”…

“No te saques la camisa, desabrochá los botones y que queden sueltas, quiero verte los pezones… ¿Me

parece a mí o te gusta que te las toquen, te las chupen y te terminen cogiendo por todos lados?”…

“Es mi punto más débil, si se dedican un ratito a mis tetas me dejo hacer cualquier cosa”…

“Me parece que tu marido ya es cornudo desde antes pero acá se te terminaron esas “mañas”, ¿lo

“cagaste” varias veces, no?”…

“Sí, lo hice con un vecino y con un amigo, varias veces”… La muy puta se relamía acordándose de las

veces que se la cogieron…

“¿Por dónde te gusta más?”…

“Por dónde sea, me caliento rápido y un poquito de rudeza también me gusta… ¿No me las quiere

tocar?, mire como se me pusieron los pezones de hablar nomás”… Era verdad, los pezones grandes de casi un centímetro estaban durísimos, sus areolas eran también bastante grandes y las tetas de, aproximadamente, una talla 95 parecían más grandes porque era de espaldas angostas…

Le pedí que se quedara sentada porque se las iba a tocar y ella me diría si le gustaba… Me paré y acomodé a “mi amigo” que me dolía al estar erecto y torcido dentro del pantalón, me puse detrás y llevé mis manos a sus tetas besando a la vez su cuello, el gemido de placer no se hizo esperar y toqué sus tetas acariciándolas lo mejor que pude, parecieron encabritarse, se pusieron durísimas, los pezones otro tanto y no podía ni pellizcarlos, eran dos piedritas… Apoyé a “mi amigo” por toda su espalda y lo sintió perfectamente aún a pesar de estar adentro del pantalón, ella se puso a temblar y por la forma en que contrajo su cuello y tembló gimiendo estaba seguro que había tenido un buen orgasmo… Imaginé que si respondía así con caricias, al tenerla adentro se derretiría…

“Chúpelas Guillermo, chúpelas, ayyy, ayyy, ¡qué caliente que estoy!, ya me hizo acabar, hágame lo que

quiera, ¡qué manos que tiene, qué manos!... Me senté y la hice sentar a horcajadas sobre mis piernas, desde allí en más, mientras se las chupaba y mordía suavemente sus pezones, tuve que tomarla fuerte de la cintura pues sus movimientos se volvieron casi incontrolables y sus orgasmos se produjeron en cadena, cortos, chiquitos pero unos detrás de otros y ya no me aguanté…

Cuando pareció quedarse quieta tratando de recuperarse un poco, le dije que me la chupara, que me bajara el pantalón y se la tragara toda…

“No quiero “lengüita” ni pavadas, quiero que te la tragues toda, otro día te cojo por todos lados”…

Arrodillándose se apuró para bajarme el pantalón junto con el bóxer y me miró asombrada cuando mi pija le saltó en la cara…

“Es enorme, nunca tuve una tan grande, voy a soñar con esa pija”… La agarré de los cabello y acerqué la

cara a mi garrote…

“Dejá de hablar y metela en la boca, vamos a ver si es cierto que sabés lo que tenés que hacer”… Sin

ninguna duda le faltaba mucho para darme placer por la vía oral, fue peor que las primeras veces de Ana María aunque, estaba seguro que aprendería… Abría la boca al máximo y se la metí hasta la mitad dos o tres veces, sacándola rápido para evitar que sus arcadas desembocaran en un vómito pero cuando ya no quise aguantar las ganas de acabar, la tomé de la cabeza y me dejé ir hasta el fondo de su garganta…

“Respirá por la nariz y relajate porque te vas a tomar toda la leche”… Las lágrimas le caían por el rostro

cuando le llené la garganta, tragó todo, no le quedó otra aunque le pareció gustar porque se esmeró en limpiarla con su lengua…

“¡Uffff!, qué terrible!, sentí que me moría ahogada pero me encantó aunque sé que voy a tener que

aprender más”…

Al incorporarse noté que se había aflojado el pantalón y se bajó la ropa interior… No pensaba cogerla pero me dio la espalda y se sentó encima diciendo…

“No sé cómo no se bajó pero no hay que desperdiciarla, tengo que intentarlo”… Su hermoso culito pasó

ante mis ojos y tomó mi pija con la mano para apoyar el glande en su agujerito delantero, despacio se dejó caer gritando ante cada centímetro que ingresaba en ese lugar bastante estrecho para mi tamaño… “Ya no puedo más”… -dijo al llegar a la mitad y comenzó a moverse con cuidado para entrar y salir-… En cada movimiento entraba un poco más y cuando faltaban unos cuatro centímetros, aún a pesar de notar que estaba haciendo un gran esfuerzo, la tomé de los hombros y ayudándome con un golpe de cadera, la penetré hasta el final… El grito fue tremendo y tuve que taparle la boca…

“Sáquela Guillermo, por favor, sáquela, me duele mucho, es muy grande para mi concha, es mucha pija

junta”… Sollozaba sin poderlo evitar y me quedé quieto con su culo apretando mi pelvis…

“¿Querías pija porque eras la “gran cogedora”?, pues ahora aguantala, quedate quieta, esperá a que se

acostumbre y después movete despacio”… Noté como se estremecía cuando le ordenada…

Al poco rato comenzó con los movimientos que fueron acelerando y en medio de sus orgasmos me costaba mantenerla más o menos quieta, la tuve que abrazar de la cintura e inundarle la concha para que se fuera calmando y quedara con los brazos colgando a los costados y el cabello sobre la cara…

“¡Por Dios, esto fue tremendo, me debe haber quedado la concha como para que entren dos maridos…

No podía parar de acabar y de esta salgo preñada”…

“No pasa nada, estoy operado y anda pensando que peor te va a quedar el culito porque si o si te lo voy

a romper”…

“Me dan escalofríos de pensarlo pero estoy dispuesta aunque no creo que entre, a mi marido y a mi

vecino siempre les costó”…

“Salvo de tu marido, olvidate de los que no han sabido cogerte, conmigo lo vas a sufrir pero lo vas a

gozar, sólo hay que buscar la oportunidad de estar cómodos, te voy a dejar el teléfono para que me llames por cualquier cosa y tené en cuenta que yo cojo cuando quiero y puedo, no me gusta que me jodan”…

“Quédese tranquilo Guillermo, yo voy a buscar el modo de encontrar esa comodidad y sólo cuando

usted decida lo voy a estar esperando, aunque me tenga que matar “a dedos” en la espera”… Se levantó, me limpió bien con la boca y se levantó los pantalones abrochándose la camisa, yo también me arreglé la ropa y después de prometerle que le mandaría a un par de personas para hacer el gallinero, para lo cual lo llamé al Arquitecto que los mandaría al día siguiente, me fui tranquilo para casa… No había ido con la idea de cogerme a Gloria pero, lo hecho, hecho estaba y no había sido para nada desagradable…

Regresé a la casa para la hora del almuerzo y, en la mesa, las chicas, todas con las miradas expectantes, pidieron hablar conmigo y la voz parlante fue la de Ana María…

“Guille, amor, hemos decidido ir todas juntas, ya hablamos con todas las chicas y han jurado que no

tenés nada por qué preocuparte, a ninguna se le ocurre serte infiel ni con el pensamiento y a cualquiera que se acerque con esas intenciones se lo haremos saber entre todas”…

“Bien, voy a creer y confiar en ustedes… ¿A qué hora piensan irse?...

“Como vos nos dijiste, a las cinco de la tarde saldríamos de acá”…

“Van a llegar como a las ocho de la tarde-noche, tienen tiempo para cambiarse, cenar y pasear un rato

el viernes… El sábado a la mañana, a eso de las diez puede ir en el barco y arrojar las cenizas, les queda todo el sábado para ir a la playa y parte del domingo para volver a eso de las nueve y estar acá a las once o doce de la noche”… Pueden almorzar y cenar en el hotel o ir a cualquier otro lado, la tarjeta de Carolina les permite esos gastos además, yo le voy a dar dinero en efectivo para gastar sin problemas, ¿está bien?”…

“Sí, amor, está más que bien, te aseguro que no te vamos a fallar”…

“¿Quiénes van a ir, porque tengo que reservar las habitaciones”…

“Nosotras seis más Gracia y Belinda”…

No bien terminaron de decirme eso lo llamé por teléfono al dueño de la combi, a fin de contratar el servicio para todo el fin de semana, llevarlas, estar a disposición de ellas para movilizarlas a cualquier hora y traerlas, me contestó que podía ir el hijo con la mujer para turnarse en el manejo y me pareció correcto, ellos se alojarían en un departamento de su propiedad, arreglé los honorarios y me confirmó que estarían el viernes a la hora establecida… Después llamé al hotel, reservé con mi tarjeta cuatro habitaciones en suite con comunicación y en el mismo piso para el viernes, sábado y domingo y les pedí que arreglaran la excursión al mar para las ocho a las diez de la mañana del sábado, me contestaron que no habría inconvenientes y lo del hotel y la excursión quedó todo saldado… Después me dirigí a Carolina…

“Caro, lo de las habitaciones y la excursión está todo pago, distribúyanse a gusto para dormir, con tu

tarjeta tendrás que pagar las comidas, las compras que hagan y las salidas además, te voy a dar 5 mil Dólares a vos y otros tantos a Ana María para que gasten a gusto con todas, ya sabés como pienso al respecto, si van con ustedes ninguna gasta nada de su bolsillo, ni para chicles y guay de que se priven de algo, si salen a la noche le das 100 Dólares a cada una para que tengan encima, los cambien o no, eso lo deciden ustedes, ¿estamos de acuerdo?”...

“Sí Vida, eso está muy claro para nosotras dos… ¿Querés que te traigamos algún regalo en especial?”…

“En especial no, sorpréndanme”… Me fui a hacer la siesta en la hamaca, hacía rato que no la usaba, ellas

se quedaron contentas y haciendo más planes y las dejé pues jamás entendí que tanto tenían que planificar las mujeres para una salida de amigas…

A la tarde “se pudrió” todo… Había escuchado la bocina de la combi cuando vino a las cinco de la tarde a llevarse a los trabajadores, se fueron rápido y yo seguí durmiendo un rato más, al rato me desperté gozando de una mamada característica de Carolina, bien profunda y apretándome con los labios el tronco del miembro al salir, me provocó una sonrisa de satisfacción que se incrementó cuando vi a Ana María a nuestro lado acariciándome los huevos con las uñas de una mano y con la otra en las nalgas de Caro, ambas estaban desnudas… Ya bien despierto me pidieron que las acompañara a la pileta desde dónde provenían gritos y risas de mujeres… Habían venido en un auto de alquiler Gracia y Belinda, estaba la “banda” completa, todas desnudas, jugando con el agua y con ganas de llegar a más porque se notaba sexualmente caótico, plagado de miradas de lobas en celo… Esta vez me habló Carolina…

“Guille, ¿podemos “jugar”?, estamos todas echando fuego”…

“Bueno pero, yo sólo lo haré con el culo de ustedes dos y el de Gracia porque me gusta verla temblar”…

“Síííí, chicas, síííí”… -gritó Carolina y todo se desbandó-…

Ana María y Carolina se dieron un beso como punto de partida y se pusieron en cuatro, una en cada reposera y mirando hacia la pileta… La primera que me recibió, sin escalas y hasta el fondo, fue Carolina, el grito de dolor y placer pareció enardecerlas a todas que se trenzaron entre ellas, fueron ocho o nueve entradas y salidas fuertes, profundas y violentas y acabó con un grito enorme de placer y contorsiones, dejándose caer sobre la reposera, luego le tocó a Ana María que sabía lo que se le venía… Mientras la penetraba hasta el fondo la morocha gritaba y le agarraba la mano a Carolina que apenas si le respondía con una sonrisa de satisfacción… Las entradas y salidas fuertes y profundas también llevaban a Ana a un orgasmo magnífico y se incentivaba porque mirábamos a las dos mulatas que le hacían un “emparedado” a Gracia que se contorsionaba y gritaba su placer sin privarse de nada… El grito mezclado entre el dolor y el placer de Sol nos hizo mover la cabeza, estaba en medio de Graciela y Marta quienes, cada una con un strapón, la penetraban a conciencia por el culo y la vagina… Pronto fue Gracia nuevamente la que gemía junto a Belinda que recibía la lengua de la rubiecita madre, quien parando su culo y estando en cuatro patas, absorbía por la vagina y el culo el consolador que le metía Rosalía alternándolo con bastante saña… Le daban la “bienvenida” a Gracia cogiéndola por todos lados y haciéndola gozar como nunca…

Ana María después de dos orgasmos fortísimos ya no pudo aguantar más la posición y quedó derrengada sobre la reposera, salí dejándole el culo abierto y me acerqué a Gracia con “mi amigo” en su apogeo, Rosalía me vio venir y la corrió para dedicarse a Belinda… La rubia quedó en cuatro con el consolador en su vagina y no dudé en penetrar su culo hasta chocar con sus nalgas, ya no fue sólo gritar, fue un alarido que a todas las hizo mirar… Dos segundos se quedó quieta, luego comenzó a moverse como electrificada y los orgasmos se sucedieron hasta quedar tirada… Me daba cuenta que podría aguantar todo el día sin terminar y el culo parado de Rosalía me instó a seguir, tampoco hice paradas y la vagina de Belinda absorbió el grito de Rosalía no fueron muchas las penetraciones y volvió a gritar contrayendo todo su cuerpo, sentía la presión en el miembro cuando “escapé” de ese lugar “peligroso”… Belinda no perdió tiempo, se corrió a aliviar el culo de Rosalía con lamidas y chupones y me dejó el culo a disposición, el “tratamiento” fue similar, fuerte y profundo y después de varios movimientos entrando y saliendo, la venezolana volvió a llorar con el placer de su orgasmo… A Sol se le notó en la cara la mirada la alegría cuando me acerqué a ella y se giró para esperar lo que adoraba y, como siempre, me absorbió gritando a más no poder pero contenta, luego Marta y finalmente Graciela, todas lo recibieron por sus culos y todas tuvieron sus orgasmos… Después regresé hasta Carolina y Ana María a las que penetré por la vagina alternando en uno y otro cuerpo hasta que terminé con una y me esmeré haciendo lo mismo con la otra… Para ellas fue muy importante que yo, habiendo “probado” a todas, me aguantara para terminar adentro de “mis” mujeres…

Mientras abrazaba a Caro y a Ana las demás hicieron “parejas” besándose y haciéndose “mimos”, Rosalía con Belinda, Graciela con Marta y las rubiecitas madre e hija… En un momento estas dos se acercaron a nosotros y dirigiéndose a Carolina y a Ana María, Gracia les dijo que no tenía palabras para agradecerles todo lo que le hacían sentir…

“No somos nosotras Gracia, es él, sin él nada sería posible, lo que nos da a todas es invalorable”…

-contestó Carolina y Ana asintió afirmando-… Yo me levanté y me preguntaron por qué no me quedaba…

“Voy a comer algo, ustedes me agotaron y debo reponer fuerzas”…

“Jajaja, sos un caradura adorable, nos dejaste con el culo al norte y pidiendo ayuda a todas y decís que

te cansaste”… -dijo Sol haciendo con su salida que se contagiaran las risas-… Me fui riendo a prepararme el mate y unos emparedados… Detrás de mí entraron Caro y Ana a la cocina…

“Nosotros te preparamos todo Cielo, estamos muy felices, principalmente a nosotras dos, nos hiciste

sentir reinas”… -dijo Carolina y Ana agregó-…

“Y como rey que sos queremos atenderte, no te enojes, yo soy así, necesito ser así, quiero prepararte el

mate, cebártelo si es necesario, atenderte, estoy hecha y criada así, cambié mucho pero hay cosas que no puedo cambiar, Caro está criada y educada distinto aunque las dos te amamos con el alma”…

“Lo sé mis ángeles, lo sé”… Las besé a las dos y dejé que me prepararan las cosas pues era parte de su

felicidad hacerlo…

Faltando poco para la cena Gracia, Sol y Belinda dijeron de irse, la venezolana porque le iba a cubrir una guardia a Mónica en la Clínica y quería averiguar cómo andaba todo por allí y Gracia tenía que irse para su casa a atender al marido, por lógica, se iba con Sol… Las llevó Carolina con la camioneta, la acompañaron Graciela y Marta para no volver sola… Yo me quedé con Ana y Rosalía que todavía andaban en trajes de baño y recordando todo lo que había pasado en la pileta me volví a calentar, para colmo, las tangas de las dos no ayudaban… El mejor culo de la Estancia y el culo de la mulata que más me excitaba se movían a gusto paseándose frente a mis ojos… Les pedí a las dos que se sentaran conmigo en el sofá y una vez allí le pregunté a Ana…

“Ana, ¿por qué no me dijiste que se estaban formando “parejitas” en la Estancia?”…

“No sé de qué me hablás, ¿cómo es eso de las “parejitas” en la Estancia?”…

“¿Me vas a decir que no te diste cuenta?, preguntale a Rosalía que tan equivocado estoy… Lo que me

jode es que no me lo hayan dicho”… Rosalía se puso de lo más nerviosa… “Rosiiii, ¿me vas a contar lo tuyo y lo de Graciela y Marta?”… Ana María me miraba a mí y a Rosalía…

“No te entiendo nada Guille”…

“Esto tendría que haber sido parte de tu trabajo anterior Ana, yo estoy seguro que Graciela y Marta se

entienden muy bien las dos y Rosalía anda haciendo sus “pinitos” con Belinda, Rosiii, ¿estoy muy equivocado?”... A la mulata se le caían las lágrimas como si hubiera sido “pescada” en falta y se veía venir el mundo abajo…

Yo estaba tranquilo, de última, era parte de mi nueva temática destinada a no enojarme por todo y además, me venía bien para no estar pendiente de “atenderlas” a ellas muy seguido y era conveniente para los planes que yo tenía con mis dos “esposas”…

“¿Me podés explicar Rosalía eso que está diciendo Guillermo?”… A Ana eso le molestó porque esperaba

que se confiaran en ella ya que siempre le había dado todas las posibilidades y confianzas…

“Lo que pasa en que Guillermo nos dejaba “jugar” entre nosotras y las chicas se empezaron a sentir bien

intimando más entre ellas dos, están probando y si sale bien le querían decir a Guillermo cuando se decidieran a algo más concreto, de una forma u otra, no pensaron nunca en salirse de brindarle a Guille lo que él necesitara… Lo mismo pasa conmigo y Belinda, nos llevamos más que bien y queríamos ver si funcionaba para avisarles pero ninguna pensó en apartarse”…

“Yo no veo mal eso y no pienso impedir una relación valedera y sincera pero… aun cuando piensen que

todavía no están seguras, creo que no han actuado bien, en cierto modo han roto un círculo de confianza… Yo tengo que contar algo y lo hago ante todas ustedes, todo lo que de alguna manera alegre o afecte al entorno lo he conversado con ustedes, les he dado toda la confianza, es cierto que he obtenido placer en la relación pero creí que era consensuado y pienso que les he otorgado placer, no las he “usado” para “sacarme ganas”… Parten de una base equivocada, nunca fue “lo que yo necesitara”, se olvidan que es también “lo que ustedes querían”… ¿Acaso creen que no tengo o puedo tener las mujeres que quiero?... De todas maneras, no tengo ganas de enojarme con ustedes”…

“Yo sí, yo estoy furiosa porque ocultaron algo, es más o menos lo mismo que decir “me estuve

encamando con un flaco pero hasta saber si funciona o no, no voy a decir nada”, eso es “cagarse” en todos los demás y habían prometido que no sería así”…

La había “embarrado” lindo, quise sacar una conversación para deleitarme otra vez con esos lindos culos y ahora tenía a una de “mis esposas” enojadísima porque se sentía defraudada y a una de “mis chicas” llorando a “moco tendido”… Tendría que tratar de arreglarlo…

“No es tan así Ana, “bajá un cambio”, si hubiera sido con un flaco sería distinto porque yo no las dejo,

en este caso yo las autoricé a “jugar” y puede haber nacido un sentimiento, no es para juzgarlo tan mal… Con Belinda puede haberse dado el caso de una “cuestión de piel” desde que estuvieron en Buenos Aires y después buscaron de tratar de intimar para saber si podían tener una relación… Algo similar pasa entre vos y Carolina”…

“No, no es lo mismo, para nosotras estás vos primero, nuestra relación se dio más profunda cuando vos

te fuiste y después por mi drama familiar pero JAMÁS tuvimos nada entre nosotras en función de una relación de dos para después contarte y decirte que no te vas a “quedar afuera”, eso hubiese sido como engañarte primero y después darte excusas… Yo lo engañé a mi marido y si él lo hubiera descubierto tendría que haberme hecho cargo de todo porque siempre somos nosotras las que damos el sí, yo acepté engañar por querer a otro, nadie me exigió ni violó para eso”…

Lo que me decía Ana tenía una lógica que habíamos hablado y consensuado y nunca hicieron nada sin consultarme… El “temita” presentado así generaba una ruptura de la armonía que reinaba y yo no quería eso…

“No te quito tu parte de razón en eso pero no tenés que olvidar que yo las dejé explayarse con sus

placeres sin tener en cuenta que cuando los sentimientos mandan se imponen por sobre todo lo demás y surgen temores porque uno no sabe cómo va a reaccionar la otra parte e inseguridades porque no hay nada consolidado del otro lado… No por eso deben ser consideradas malas personas”…

“Insisto en que deberían haberlo hablado”… Ya se escuchaba la camioneta de Caro y dije de cortar la

conversación, que no se hablara más del tema para tener la cena en paz, yo pensaría y decidiría los pasos a seguir…

Nada de “cena en paz ni paz para cenar”… Rosalía no quiso quedarse a cenar y se fue llorando para su casa… Yo dije que cenaría en el escritorio y que vinieran Ana y Carolina a cenar conmigo allí, si nos quedábamos juntos “explotaría” todo… Lo peor fue tratar de explicarle a Carolina porque se puso más “loca” que Ana María y lo que se negaba a entender de ninguna manera era lo de Belinda…

“¡Qué mierda hay que darle o qué hay que hacer para que no te claven un puñal en la espalda!... ¡Se les

dieron todas las posibilidades y te pagan como el culo!... ¡Se las trató siempre como amigas y hacen “rancho aparte” sin avisar nada!, a mí no me la “venden” estuvieron juntas en Buenos Aires sólo una vez y para determinada compatibilidad han estado hablando por teléfono bastante seguido y nunca hicieron ningún comentario… Belinda, nada menos que Belinda que hasta estuvimos juntas el fin de semana y no comentó nada”… La rubia estaba furiosa…

“Caro, tampoco es para tanto, le decía a Ana que yo se los permití y es factible que hayan nacido

sentimientos que se estén consolidando, no es tan difícil de entender… Yo no pienso tomar ninguna decisión drástica con ellas, hay que usar un poco de sentido común, las chicas trabajan bien y nos sería engorroso buscar y enseñar a nuevas y Belinda en una buena Médica dedicada a su trabajo… Lo que hay que evitar en que cometan otra vez el mismo error y creo que este episodio les va a servir para poner “el culo en remojo” y pensar bien en lo que hacen desde ahora en más”…

“Es que se les dio mucho para que expongan esa falta de confianza… No tendrían que cogértelas más y

deberían ser tratadas como mucamas y en el caso de Belinda como una Médica más de la Clínica”…

Me las quedé mirando a las dos y me puse a hablar con tranquilidad y frialdad, algo que ellas sabían que pasaba cuando la cosa derivaba a otros niveles conmigo…

“Bueno, ahora, después de que mis dos mujeres despotricaron un poco y “nunca cometieron errores”

por las que debieron ser perdonadas, les voy a decir algo: Primero: jamás “echo en cara” lo que doy en ayudas o en lo material… Segundo: Las decisiones respecto al trato del personal, las tomo exclusivamente yo y cojo con quien quiero… Tercero: Cuando volví de Corrientes me prometí ser un poco más tranquilo y comprensivo en mis decisiones para que no afectaran los sentimientos con las personas que me rodeaban… Cuarto: La que esté libre de pecado, que tire la primera piedra… Las dos bajaron la cabeza porque sabían que no me podían discutir lo que yo decía…

“Bueno, viendo que comprenden algunas cosas, les voy a decir lo que van a hacer como amigas, nada

de “patronas” o “Directora”, como amigas… Tienen hasta el viernes al mediodía para hablar, “cagarse a puteadas”, entenderse y perdonarse, después se van todas juntas y acompañan a Ana en su momento tan especial, sin rencores y sin problemas y, Carolina, Ana María, sin diferencias de tratos o en gastos para con una u otra y las mandan juntas a las habitaciones para que se consoliden o no… Por mi parte no voy a mover un pelo pero ya saben cuál es mi temática, si forman pareja, pasan a tener barba y bigote… Ahora cálmense y piensen en las “cagadas” que se han mandado ustedes antes de levantar “dedos acusadores” o exigencias desmesuradas, los errores en el amor y la amistad se solucionan hablando o dejando cosas de lado”… Eso sí, desde ahora en más, cuando yo exija algo, si alguien me falla, no perdono más nada, háganlo saber”… Les estaba dando una especie de ultimátum y así lo entendieron… Nos fuimos a dormir y como yo estaba “serio” no hubo “roces amorosos”…

El jueves a la mañana cuando me levanté a desayunar sólo saludé a Sol con el beso y el “toquecito” en las nalgas, las tres chicas se acercaron y me pidieron hablar conmigo…

“No, soy yo el que no quiere hablar con ustedes, antes de hablar conmigo van a tener que hablar entre

todas las que se dicen “amigas”, acorde a lo que decidan después hablaré yo”…

“¿Qué pasó, qué me perdí?”… -preguntó Sol-, le contesté que ya se iba a enterar, que yo tenía que irme…

Me subí a la camioneta y me fui para el pueblo, tenía que traer a los Técnicos que iban a instalar la antena de la FM… Los ubiqué, los dejé trabajando en el lugar estipulado, algo que Ricardo ya sabía y me volví al pueblo, a mitad de camino me llamó Belinda por teléfono, estaba llorando y quería hablar conmigo con urgencia…

“Si es por lo que armó anoche, te aviso que no es conmigo con el que tenés que hablar, es con Carolina y

Ana María, de todos modos creo que no actuaste de frente, no me voy a poner en contra de tu posible felicidad ni te juzgo pero, me parece que he actuado más que bien con todo lo tuyo como para enterarme de algunas cosas de la manera en que lo hice… De todos modos decidí que no hablaría con ninguna de ustedes hasta que no limen las asperezas”…

Corté la comunicación y me fui para la Municipalidad, pasaría un rato de tiempo allí, luego iría a almorzar a lo de Francisco y después pasaría por la casa dónde instalaríamos la FM, no quería volver a la Estancia temprano… Cuando estacioné frente a la Municipalidad me llamó Gracia…

“Guille, me podés contar que pasó, Belinda ha estado llorando y ahora se tomó un auto y se fue a la

Estancia”…

“Hola Gracia, no pasó nada que no deban solucionar Carolina, Ana, Belinda, Rosalía, Graciela y Marta,

vos y Sol están excluidas del “temita” de amistad y de confianza que se presentó… Yo no voy a decir nada hasta después que vuelvan de Mar del Plata, te dejo porque tengo que ver al Intendente, besos”… Me imaginaba que en casa las cosas estarían un poquito “alteradas” y hubiese pagado lo que fuera por tener micrófonos instalados en la cocina, el living o el comedor… El Intendente me recibió sin inconvenientes y no dejé de observar que tenía tres Secretarias en la Privada, tres ante Secretarias en la oficina anterior y otros tantos administrativos, esto ni siquiera lo había visto en Municipalidades de Distritos con más de 250.000 habitantes y una de las quejas que se me había planteado después de la Auditoría obligada era porque esa Intendencia tenía muchos gastos, a simple vista quedaba claro que uno de los problemas era el gasto de personal porque no era sólo el sueldo que se le abonaba al empleado, otro tanto se abonaba por las Cargas Sociales… Directamente le dije al Intendente que había que “atacar” por el lado del personal separando al de Planta de los Políticos, muchos de los cuales venían de la administración corrupta anterior… El Intendente interino y candidato más potable que presentaba el Partido era un tarado que no sabía nada de lo que pasaba allí adentro…

Me fui a tomar un café y lo llamé por teléfono a José…

“Hola José, ¿cómo estás?, voy a ser directo, te llamo para averiguar si verdaderamente el candidato que

tienen en el pueblo es el único que hay para ustedes y que fue lo que hizo la Auditoría que mandaron”…

“Hola Guille, yo ando bien, ¿qué te pasa, encontraste anomalías?, contame”…

“No quiero perder el tiempo con boludeces ni con boludos, el tipo éste es un inútil y, a menos que haya

algún entuerto de por medio, no sé que tanto le puede servir al Partido que sea elegido”…

“Ya lo sabemos Guille, en realidad el que tiene que ir es el que va en la lista como Primer Concejal, se

decidió esta semana y estaba por llamarte para avisarte, lo que sucede es que el candidato actual es el único que tiene cierto renombre en el pueblo, es comerciante y toda la familia lo ha sido desde hace mucho tiempo, el candidato a Primer Concejal ha sido empleado municipal muchos años y conoce todo lo del Municipio pero políticamente no lo conoce nadie y no hay tiempo para una campaña fuerte… Respecto a la Auditoría fue sólo a las cuentas que movía el Intendente anterior, no se profundizó nada”…

“José, “me cago en la hostia”, me estás haciendo invertir en un otario y me “escondiste la leche””…

“No Guille, nada que ver, la “flaca” me dijo que te pusiera al tanto de esto con “pitos y señales” ya

desde la semana pasada, la “cagada” me la mando yo, con todo el quilombo de laburo que tengo siempre lo dejo para después y vos caíste en la “volteada”, no te enojes Guille, ya sabés como es esto”…

“Está bien, yo lo comprendo pero me tienen que poner bien al tanto de la “jugada””…

“Te la hago corta, hay que hacerlo ganar, jura como Intendente y se viene a un cargo en la Provincia, ya

está arreglado y asume el Primer Concejal electo…

“Bueno, yo te llamo el fin de semana y vemos de conversarlo bien porque tengo que hablar con ese

tipo”…

“Dale, llamá y lo hablamos tranquilo”… Lo saludé y me fui a almorzar por algo era que no me gustaban

los entuertos políticos y pretendía apartarme de ellos…

Lo pasé bien en el restaurant con Francisco y me tiré casi una hora haciendo sobremesa y conversando con él después decidí darme una vuelta por la casa de la futura FM para ver cómo iban los arreglos en la construcción… La antena de transmisión ya estaba colocada y la instalación eléctrica de toda la casa se estaba poniendo a nuevo y reforzada, según los técnicos, nos evitaríamos problemas a futuro… Habían llegado los equipos y el Encargado de la radio se encontraba supervisando todo lo que le entregaban, conversé con él y me dijo que era “El” equipo, estaba muy conforme con lo que le entregaba la empresa contratada… Me preguntó si no quería quedarme un rato más porque vendrían cuatro o cinco chicas a las que tendría que entrevistar, dos para administrativas y dos para promotoras de publicidad, pensé en Azul que quería trabajar

-Celeste ya lo hacía en un turno de la Clínica- y le dije que le mandaría una… Me puse serio y le expresé crudamente en estas palabras, “voltéate a quien quieras pero no utilices tu puesto para ello, vas a creer que las usás y acabás siendo usado, eso en tanto y en cuanto no te acusen y ahí vas a perder feo”… Después de mi lección de “moralina” (yo podía hacer lo que quisiera por una condición muy particular pero, no costaba nada enseñarles a los demás lo que no debían hacer) me fui tranquilo para la Estancia esperando que las cosas se hubieran calmado…

***********************

CAPÍTULO 42.

MULATAS - CENA CON PUESTERA.

Afortunadamente en la casa reinaba la paz y la cordialidad, estaba Belinda que dormiría en casa y esperaban que a la mañana siguiente aparecieran Gracia y Sol, en apariencia se habían limado las asperezas y estaba seguro que en la cena hablarían conmigo… Las saludé efusivamente a Carolina y a Ana María que salieron a recibirme en trajes de baño y no pude resistirme a acariciar a apretar sus nalgas, después las abracé pasándole a cada una un brazo por sobre sus hombros y, ya que estaba meter una mano en sus tetas y apretar suavemente sus pezones, las dos se estremecieron…

“¿Están más tranquilas, arreglaron sus diferencias?”… -me contestó Carolina-

“Sí mi cielo, quedo todo solucionado, nos dijimos de todo pero quedó aclarado, es tan sólo una cuestión

de piel o de sentirse más a gusto pero no es cosa de “parejas”, no volverán a suceder estas equivocaciones”…

“Mejor así, no me gusta que estén disgustadas entre ustedes”… Ana María asentía a lo que me decía

Carolina y se movía para que mi mano abarcara toda su teta…

“Seguí acariciándonos, a las dos nos encanta que nos toques”… -dijo Ana y agregó-… “La que está

destruida es Belinda, dice que quiere hablar con vos y demostrarte que está entregada a su único hombre y que todas nosotras somos las únicas mujeres que necesita, Rosalía está igual, ya lo hablamos con Caro, las dos mulatas quieren cogerte a como dé lugar, jajaja”…

“¿Sin ustedes?”…

“Sí, sin nosotras, nos quedaríamos con Graciela y Marta pero eso lo decidís vos”…

“¡Ahhh, me quieren engañar, es como decirme, “te damos pero queremos recibir””…

“Nooo, si lo pensás así no se hace nada y listo”… -Caro fue la primera en saltar-…

Las dejé pensando y les dije que iría al escritorio a tomar mate y comerme una “picadita” de quesos, antes entré en el baño y cuando salí ya las dos me habían preparado todo… Les di un beso, dije que quería estar solo y las mandé a la pileta, que después hablaríamos todos… Víctor me había avisado por mail que había puesto una computadora en la oficina del muelle para que me pudiera comunicar con Berta a cualquier hora y había sido una buena idea, ya no tendría que esperar a que en un determinado horario estuviera en la casa… Encendí la computadora para comunicarme y vibró el celular, era Ricardo, el Encargado, ¿qué problemas habría?, ni siquiera pensé en algo relacionado con la mujer, jamás se enteraría de nada por parte de ella y salvo que me “pescara” in fraganti, no había temores… Atendí preguntando qué pasaba…

“Guillermo, lo llamaba porque unos amigos me invitaron a un fin de semana de pesca… Pensamos ir a

una laguna que está a unos 100 kilómetros y la idea era salir el viernes a la noche y como el sábado a la mañana yo tendría que trabajar quería pedirle permiso para ausentarme”…

“No hay inconvenientes, vayan tranquilos y dígale a la patrona que cierre bien las puertas si se van

porque usted entusiasmado con la pesca se va a olvidar, jajaja”…

“No Guillermo, ella se queda en la casa, es salida de hombres solos, ella ya lo sabe, yo volvería el

domingo a la tarde”…

“Bueno, está bien, en ese caso dígale que cualquier problema que tenga y, a la hora que sea, que me

llame por teléfono y que esté tranquila que el lugar es muy seguro”…

“De eso no hay dudas pero ella ya está acostumbrada, bueno le agradezco Guillermo”…

“Vaya tranquilo hombre y, si se puede, un par de pejerreyes no vendrían mal”…

“Prometido, si hay pique yo le alcanzo algunos”… Corté la comunicación y pensé, -“ella ya está

acostumbrada”, claro que si, a plantarte cuernos con el vecino cuando vos te vas de pesca-… Me sonreí y luego no pude establecer la comunicación con Berta, le mandé un mensaje para que me llamara… Opté por un rato de sofá…

Me dormí como un lirón y me despertaron para cenar, me tomé mi tiempo y cuando llegué a la cocina estaban todas sentadas esperando por lo que yo pudiera decir… Me senté, me sirvieron la comida y me puse a comer sin decir nada luego de tres o cuatro bocados les hablé…

“Quiero que todas tengan en cuenta algo, no voy a permitir más estos malos entendidos, de alguna u

otra manera me suenan a “puterios” del “me dijo, me dijiste, nos dijimos”, ya estoy grande para aguantar esas cosas, además, eso no es lo que hablé con ustedes desde un principio. En mi casa no quiero rumores pero tampoco quiero darme cuenta de algo sin que me lo cuenten antes o que “estén probando la mercadería” para “ver qué pasa””…

“Yo no estoy en contra de que ustedes puedan tener a su pareja, hombre o mujer pero, si tienen ovarios

para pensar en otro como su posible pareja, tengan ovarios para decirlo y jugársela de entrada, salga “pato o gallareta”, ustedes mismas no pueden vivir con determinados temores a lo que dirá “fulano o mengano”, los miedos de entrada afectan cualquier relación, yo no las voy a juzgar, ni a tratarlas mal, ni a cambiar el buen trato, ni a despedirlas… Lógicamente, por respeto al otro interesado, dejarían de existir determinadas “intimidades” y eso también lo tuvieron claro desde el inicio”…

Ninguna decía nada, permanecían en silencio mirando cada una a su plato…

“Yo he notado “acercamientos” entre algunas de ustedes que son más “íntimos” que los que tenemos

todos y eso sólo se logra con intimidades “de a dos” o conversaciones “a escondidas” para tratar de conocerse mejor… Hoy todas querían hablar conmigo y es mejor que no lo hayan hecho porque eso me permitió abrir un poco más mi propio panorama y tratar de tomar esto sólo como un error, de adultas o inexpertas pero error al fin… No me caben las excusas y haberlas recibido esta mañana me hubiese enojado mucho… En el caso de las tres, yo les permití “jugar” entre ustedes tres, si dos “se cortan solas” sin aclararlo antes se están “cagando” en esa tercera al no darle participación y en todos nosotros porque nos ocultan algo… Ya se los dije no me molestan los resultados que busquen, me joden las formas de conseguirlo y la falta de confianza para exponerlo de entrada… En el caso de Belinda y Rosi, estuvieron una sola vez juntas y luego, ayer a la tarde, no me cierra tanta “reciprocidad de piel” a menos que hayan conversado sobre eso y, que nadie se haya enterado al respecto me suena a algún tipo de “traición” que no esperaba en Belinda, ni tampoco en Rosalía pero especialmente en Belinda porque con ella hubo otro tipo de temas que nos acercaron más”…

“La base de toda nuestra relación es la confianza y la confianza es algo que se gana y edifica todos los

días pero se suele derrumbar ante la primera pelotudez… Ustedes son adultas, yo no soy un ogro ni ninguna es esclava mía para aceptar todo lo que yo diga sin poder discernir pero… no oculten nada pues jamás les cerré las puertas… No voy a pedir explicaciones y voy a dejar pasar esto, creo que mañana se van a ir a acompañar a Ana María y espero que piensen y decidan qué es lo que harán desde ahora en adelante, si quieren tener una pareja, que lo digan y que sean felices, si no es así yo “tengo ganas” de que no me fallen nunca más ni se fallen ustedes como amigas”…

Belinda sollozaba en silencio y las lágrimas caían por su rostro, amagó con decir algo y Ana María que estaba sentada a mi lado le hizo señas con la cabeza para que no lo hiciera… Terminé de comer y le pedí a mis “esposas” que terminaran de empacar y de solucionar todo para que no tuvieran que andar a las carreras antes de salir, después las llamé al escritorio para darles el dinero prometido y que lo guardaran… Ana iba a decir algo y le dije que no tenía ganas de seguir hablando del tema…

“Ya lo sé, te quería decir que estuviste muy bien, Carolina y yo pensamos igual”…

“En una de esas es por eso que están junto a mí, ¿no?... Vayan a calmarlas, yo tengo que ver si puedo

conseguir una comunicación por Internet”… No hubo caso, no me contestaban y decidí llamarla por teléfono, Berta me atendió enseguida…

“Hola Guille, mi vida, ¿cómo estás?, ya te extrañábamos”…

“Bien, estoy bien y mucho no deberían extrañarme porque no me contestan los mensajes que dejo en el

mail ni se comunican por el Skype”…

“Es porque Amanda se mandó una tocando no sé qué cosa de la computadora y se descalabró todo, no

nos entra el Internet”…

“Ayy, Berta, Berta, ¿no sabés que Víctor te la puede arreglar desde la casa?... Llamá por teléfono y que

te vaya indicando lo que tenés que hacer, suele ser más fácil que quitarle el dulce a un chico… ¿Cómo están las cosas por allí?”…

“Mejor imposible, Rocío te está preparando un informe detallado para que veas”…

“Bueno, que me lo mande cuando pueda al mail, ¿ustedes están todas bien?... Me dijo que sí y le

contesté que era lo único que quería saber y que ahora no podía seguir, que en otro momento hablaba con la cámara…

Belinda golpeaba a mi puerta pidiendo que por favor la atendiera, que necesitaba hablar conmigo… Le dije que pasara y le indiqué el sofá para que se sentara, yo lo hice en un sillón individual… Le pregunté qué era lo urgente, que quería hablar conmigo…

“Guille, lamento en el alma que se haya malinterpretado lo de Rosalía, es verdad que hablamos varias

veces por teléfono y nos contamos cosas, principalmente yo porque ella quería saber de mi país, de mi gente y de mis lugares, ella no lo hacía porque no conocía casi nada pero me contaba de sus penurias y los malos tratos sufridos, era como si buscara con quien sacarse de encima todos sus dramas pero jamás, jamás hablamos de algo que se pudiera relacionar con amor o estar en pareja, nos prodigamos cuando estamos juntas, creo que por el color de la piel y por la estatura, lo pasamos bien como con todas pero no existe nada en especial”…

“Está bien pero yo dije que no se hablara más de este tema”…

“Es que necesito hablar todo lo que siento con y por vos… Te dije alguna vez que sólo con el alma

podría pagar lo que hiciste por mí y por mi familia y traicionarte es algo que no haría nunca además, no me lo perdonarían en la vida… Me incliné por las mujeres porque casi me violan de chica y le tomé repulsión a los hombres pero jamás estuve enamorada de ninguna… No supe lo que es el amor hasta que te conocí a vos y tus “esposas”, las amo con locura y a vos con más locura todavía, me siento muy plena cuando tenemos contacto físico con ellas y con vos llego al delirio, sos y serás el hombre de mi vida y no es por decirlo tratando de quedar bien, es porque lo siento”…

Belinda estaba lanzadísima y también parecía tener ganas de sacarse cosas de adentro, expresar sentimientos que tenía muy guardados y que nunca había exteriorizado… Ella siempre se había mostrado como simpática y seductora natural aunque, muchas veces, se le notaba la “pose”… Le di pié para que siguiera…

“Te entiendo pero no podremos ser pareja nunca, por lo menos no de la manera convencional”…

“Ni lo pretendo Guille, a vos no te gusta ni lo pedís pero yo me siento tu esclava y dispuesta a lo que me

pidas, castígame, alquílame, véndeme, úsame pero no me prives jamás de tu presencia y de tu cuerpo tampoco de Caro y Ana, gozo con las demás porque gozamos todos aunque el sumun para mí es que estén ustedes ahí… No puedo pensar en alguien más para compartir nada y nada de lo que tengo, familia, casa, trabajo, inteligencia, título, significa algo si no están ustedes… Al conocerte dudé porque creía que debía y estaba dispuesta entregarme a vos como un sacrificio por lo favores pero desde que estuvimos juntos en Buenos Aires cambió toda mi vida y todo mi modo de pensar… Tuve muchas noches para pensar y llegué a esa maravillosa conclusión, los amo con el alma y haría lo que fuera por ustedes aunque vos siempre estarás en un plano superior y te puedo asegurar que Rosalía piensa exactamente igual, nunca podríamos traicionarlos”… Todo lo que la venezolana decía me había tocado muy profundo y su sinceridad era algo que no se podía discutir y si a eso unía mis pensamientos por el culo y el cuerpo de Rosalía, se lograba el “dos más dos” que “mi amigo” agradecía…

Tendría que hacer caso a lo que Carolina y Ana María me habían dicho, le pedí a Belinda que las llamara a mis mujeres… Vinieron rápido las dos…

“Va para las dos, yo sé que puedo hacerlo sin consultarlas pero por algo son “mis” mujeres, ¿sigue en

pié lo que me dijeron hoy de las mulatas?”... -contestaron que si las dos, sin dudarlo-… “¿Cómo querían hacerlo?”…

“Vos quedate acá, nosotras agarramos unos “juguetes” y nos vamos a la casa de las chicas, nos vemos

mañana”…

“¡Reverendas “putitas tortilleras” elegí como esposas!”…

“Sí pero TUS “putitas tortilleras”, por y para vos, no existe hombre en el mundo al que le podamos

consentir esto”… Se fueron después de besarme y me dijeron que me amaban, ¡de locos, ¿no?!... Al poco rato entraron Belinda y Rosalía, ésta con un poco de temor que se le reflejaba en la mirada…

“Rosi, no pongas cara de miedo porque todavía no sabés lo que te espera”…

“Lo que sea Guille, me dijo Ana María que me preparara”… ¡Qué negra turra!, ¿qué le habría dicho para

asustarla?...

“Vamos a mi habitación y no quiero que se cojan, quiero que se hagan el amor, quiero ver que tanto se

quieren”…

“Pero no, Guille, es que no…”…

“Silencio, yo quiero ver la entrega”… Belinda no decía nada, ella estaba para hacer lo que yo quisiera…

En la habitación les dije que se desnudaran y se besaran con pasión, sin disimulos porque yo sabía cómo actuaban cuando estaban calientes… Al empezar a sacarse la ropa, yo busqué un consolador grueso y el rebenque que había quedado como un recordatorio para Caro y Ana… Las dos mulatas besándose y entrecruzando las piernas en mi cama era una vista para el infarto y me desnudé rápido poniéndome de rodillas junto a sus caras, sus labios gruesos chocando entre ellos y las lenguas que entraban y salían de sus bocas me hacían saber de la “calentura” que ya las embargaba, sus manos no se quedaban quietas y se acariciaban las tetas y las vaginas… Mi pija a centímetros de sus ojos las alejó del beso y ambas se dedicaron a ella, pasaban la lengua a todo lo largo y se alternaban para chupar el glande, Belinda se hizo dueña y Rosalía se metió los huevos en la boca, primero uno y luego el otro, parecía masticarlos pero no provocaba daño… Me tiré hacia su espalda y, al llegar “mi amigo” a la garganta de Belinda, aferré sus culos duros, dos dedos perforaron el ano de Belinda que gimió fuerte y apenas pude entrar uno en el ano de Rosalía… El “chirlo” sonó fuerte y ella se tragó el grito de dolor…

“Si volvés a apretar el esfínter te vas a arrepentir”…

Pareció tomarlo como juego porque le entraron dos dedos pero los apretó fuerte y tuve que sacarlos, no le dije nada por esto pero le pedí que parara el culo y le chupara la concha a Belinda… Se puso contenta a la tarea esperando que yo la penetrara desde atrás, le puse bastante crema en el ano y, sin que me viera embadurné todo el mango del rebenque… Belinda gemía con placer por las chupadas de Rosi y cuando apoyé el glande en el agujero de su portentoso culo lo movió contenta esperando la penetración, ésta llegó pero fue el mango del rebenque el que penetró su culo sin pausas y hasta que empezaba el tiento de cuero, eran casi treinta centímetros de madera gruesa alojados de un envión en su interior, el grito tuvo algo de miedo mezclado con dolor y se quedó quieta, ya no pudo volver a gritar, Belinda le incrustó la cabeza entre sus piernas…

“No juegues conmigo, te dije que te ibas a arrepentir, tratá de apretar ahora”… Moviendo la cabeza me

pedía que lo sacara, que no lo aguantaba…

“Te prometo que te lo saco… cuando sea el momento de dormir… No lo toques, dejá que tu culo se

acostumbre, vamos a ver que tanto apreta ahora”… Con mi mano comencé a moverlo haciéndolo entrar y salir hasta que se acostumbró y colaboró en el ritmo de entradas y salidas, se escuchaban sus gemidos de placer provenientes de la entrepierna de Belinda…

Belinda tuvo un orgasmo con gritos sincopados y Rosi se retiró lentamente de sus piernas, se movía despacio y con temor a lastimarse, boca abajo y con el culo que mostraba una lonja de cuero… Puse una almohada doblaba debajo de su cintura y quedó boca arriba exponiendo su vagina y el culo tapado luego coloqué otro almohada debajo de su nuca y levantando su cabeza me arrodillé con el miembro apuntando a su cara…

“Esto es enorme” -me decía Belinda mirando el rebenque en el culo de su amiga-

“Chupala bien y hay que moverlo para que se acostumbre”… Rosalía abrió la boca para decir algo y

entré directo a su garganta para salir enseguida y al tomarle los costados de su cabeza con las dos manos, supo que es lo que debía hacer… La mamada de la mulata autóctona fue espectacular y ella gozaba desaforada por la cogida a la boca y por las lamidas y la absorción al clítoris que le practicaba Belinda mientras movía el cabo del rebenque entrando y saliendo de su culo… Casi me arrastra con ella, logré evitar por un pelo la eyaculación y pude sacarla de su boca cuando sollozó gimiendo y contracturó todo su cuerpo en un orgasmo brutal.

Belinda se aferraba a los muslos de Rosalía para que no la despidiera con sus movimientos, el pellizco que le di a sus duros pezones la hizo continuar con su orgasmo y estallar en un grito similar a una liberación que se prolongó hasta que se fue calmando, saliendo de dónde estaba arrodillado me arrimé a su cara y se mereció el beso apasionado que me devolvió apretándome fuerte…

“¡Por Dios!, quiero uno igual eso fue impresionante”… -dijo Belinda asomando su cara brillante de flujos-.

Con las pocas fuerzas del momento y los ojos llenos de lágrimas Rosalía se dirigió a mí diciendo…

“Yo soy toda tuya Guille”… Ahora el beso profundo fue de Belinda tirándose sobre el cuerpo de Rosi que

la abrazó con fuerza… Volví a introducir el pedazo de madero que sobresalía un poco y me puse en la posición del misionero encima de Rosalía…

“Aún no termino contigo”… Despacio para que la fuera sintiendo toda comencé la introducción al

interior anaranjado de su vagina, sin hacer paradas hasta topar en su matriz, ella gemía sin parar y había logrado aflojarse para gozar más, se recuperó pronto y comenzó a moverse para acoplarse a mi ritmo lento de entradas y salidas…

Belinda besaba su boca y acariciaba sus tetas luego fue prenderse a sus pezones y mamárselos como si quisiera arrancárselos, los labios gruesos de la mulata venezolana enloquecieron a Rosalía que aumentó sus movimientos y comenzó a pedir más y más… Así como estaba no podía, por eso, le puse las piernas en mis hombros y la penetré profundo… Cuando comenzó su orgasmo y se movió agitándose retiré rápido el rebenque y guardé mi miembro allí, salí y entré un par de veces y me dejé ir llenándole el culo de leche caliente, su orgasmo seguía pero el apretón a mi miembro no tuvo la fuerza necesaria y muy adentro de ella dejé que las contracciones, ya no tan fuertes, se hicieran sentir en él… Belinda se tocaba y tenía un orgasmo a la par que quería tapar los gritos de placer de Rosalía “comiéndole” la boca… La pobre Rosi quedó despatarrada y vencida completamente entregada al placer recibido y respirando agitada… Belinda se agarraba la cabeza, me miraba a mí y la miraba a Rosalía que ponía los ojos en blanco, luego fijó la vista en mi pija aún dura y, estirándose, se la metió en la boca para mamarla y limpiarla…

La mamada de Belinda había recuperado pronto a “mi amigo” y ella también recibió su visitas varias veces hasta el fondo de su garganta… Pensé que era yo hasta que me di cuenta que ella se había aferrado a mis nalgas y me movía haciendo que mis caderas tomaran el ritmo que la Doctora quería… La cogida que ella misma se estaba dando en la boca no tenía desperdicio y apoyando las manos en su espalda oscura y transpirada me dejé ir adentro de su garganta… Se estremeció toda y tragó hasta la última gota, salí de su boca limpio y brillante, su mirada deslumbrante de felicidad decía más que mil palabras…

“Definitivamente ya soy adicta a tu semen, jamás existirá otro”… -me dijo besándome muy profundo-…

Rosalía nos miraba a los dos sonriendo…

“Antes se había hecho dueño de mi culo, ahora es indiscutido amo y señor, lo acaba de terminar de

domar… No sé si mañana podré aguantar un viaje de tres horas y pico sentada”… Nos abrazamos los tres riendo y fui a buscar algo para tomar…

“Ya vuelvo, jueguen entre ustedes si quieren, necesito algo para recuperarme”…

Cuando regresé con el whisky, vasos, hielo y gaseosas, estaban las dos sentadas, apoyadas en la cabecera de la cama y abrazadas… Las miré interrogándolas porque imaginé que estarían en otros menesteres…

“Sin que vos o las chicas estén presentes nada de nada”… -dijo Rosalía con seguridad-…

“No sean tontas, lo que dije antes era cierto pero no aplica para ustedes, jamás dudé de su forma de

brindarse, las que van a ponerse “en pareja” van a ser Graciela y Marta pero, en realidad, no saben lo que quieren y no les va a funcionar, es una pena porque alguna va a salir herida de esa relación y no son malas personas… Ambas han sido superadas por la llamada “liberalidad”, no la entienden y no saben manejarla”…

“No se puede hacer que comprendan”… -dijo Belinda con la mejor intención-…

“Es difícil que lo entiendan hasta que lo sufran o les duela... Vamos a ver si me explico: Ellas entienden

el sexo con el concepto arraigado de ser “de a dos” pero con una sola excepción, yo… Una venía de una mala relación y mal sexo, la otra no tenía casi nada y se encontraron con demasiado de golpe y compartiendo entre muchos y allí es dónde se les embarra la ecuación, permitirían que yo disfrute con ellas pero ellas, aunque están obligadas a hacerlo, no quieren que yo disfrute con nadie más, no lo entienden y se aíslan porque gozar con otros/as además de hacerlo conmigo rompe sus conceptos y se sienten mal… ¿Se entiende?”…

Allí contestó Belinda que se había quedado pensando en lo que yo decía…

“Pero ese concepto no deja de ser egoísta y vos no querés egoísmos a tu alrededor”…

“Es un riesgo que se corre al tratar con la gente pues no todos van a entenderlo del mismo modo…

También hay algo de maduración de por medio y tendrán que hacerlo de prisa o irse… Yo no las quiero echar y joderles la vida pero… Les pongo un ejemplo: Nosotros no vamos a cambiar por ellas, entonces, ¿qué pasa si se presenta algo similar a lo de la pileta de ayer a la tarde y todos queremos estar con todos?, es simple yo no las dejaría participar y ustedes tampoco porque son pareja y ¿sabiendo que antes gozaron de algo similar, podrán aguantar las ganas sin pasar por sobre esa unión de dos?, ¿qué les queda, irse, quedarse mirando, imaginar que antes estuvieron con una u otra o conmigo y ahora no pueden?... Imaginen, ¿cómo les “caminaría” la cabeza a ustedes?”... Ahora opinó Rosalía…

“Eso sería tremendo Guille porque se acumularían ganas de dar y sentir y además, frustraciones, ¡ufff!

yo sé lo malo que es eso cuando te tenés que conformar con lo poco que te dan sabiendo que necesitás más…

“Por eso hablo de “maduración” y comprender que aunque se reciba poco es con total aceptación y

entrega, lo que, en definitiva hace que ese “poco” sea en realidad “mucho””…

La charla estaba linda pero las tetas duras de las dos me gustaban más y comencé a acariciar el estómago de Rosalía esperando la contestación que me dio…

“Porfa Guille, comprendo que tengas ganas, yo también me excito cuando me tocás y te ayudo en lo

que quieras pero estoy destruida allí abajo”… Le di un beso y me volví hacia Belinda a la que besé de lengua y le acaricié suavemente las tetas y los pezones, poco porque se me tiró encima…

“Yo con vos me caliento y me das “candela” sólo con tocarme el codo, dejame besarte y acariciarte

todo, macho de mi vida”… En esto se “prendieron” las dos recorriendo todo mi cuerpo con besos y lamidas desde la cara hasta los pies, el miembro lo lamían de costado y se daban “piquitos” al llegar a la punta, yo me sentaba para alcanzar con las manos a alguna parte del cuerpo de ella, las caderas, la espalda, el culo y me comencé a desesperar cuando tragaron mi pija hasta la garganta, lo hacía una hasta el fondo, salía y lo hacía la otra, a la cuarta vez tuve que salirme de allí, me hubiesen exprimido…

Le dije a Belinda que se pusiera en cuatro atendiéndola a Rosalía que se sentó abriendo sus piernas delante de la cara de su amiga…

“Despacito Belu mía, estoy en carne viva”…

“Apenas estás irritada, yo te curo”… -le dijo Belinda zambullendo la cara en la vagina, la lengua y la saliva

debían ser un refrescante porque Rosi comenzó a gemir fuerte… Yo me dediqué a acariciar la espalda y a besar el nacimiento de la zanja y comenzar a bajar para que mi lengua se deleitara con el agujerito cerrado luego pasaba la lengua por el ano y los labios escuchando como gemía Belinda y notando sus estremecimientos, seguí así un rato y cuando estaba a punto del orgasmo salí y me paré detrás, ahora fue el glande el que “pincelaba” la zona haciendo presión en uno y otro agujero pero sin penetrar ninguno…

“¡Por Dios! Guille, me estás haciendo enloquecer metela en algún lugar, rompé algo”… Rosalía no la

dejó seguir hablando pues le hizo meter la cabeza entre sus piernas…

Me decidí por la vagina y empecé a penetrarla en cámara lenta, haciendo que sintiera toda la pija a medida que abría su estrecho conducto… Belinda movió su cara y habló nuevamente después de gemir…

“¡Ahhhh, qué placer, Cristo, carajo, qué placer!, seguí Guille, mi hombre, te siento hasta en el alma,

seguí”… Al llegar al final suspiró y le hice una seña a Rosalía que entendió perfectamente porque volvió a meter la cabeza de Belinda y presionó, yo salí lento y la clavé de golpe hasta el fondo, el grito lo ahogó la vagina de Rosalía y seguí dándole al mismo ritmo mientras se movía enloquecida por las penetraciones bruscas y los choques en su interior, fueron seis o siete veces y cambió el ritmo de los movimiento tratando de acompasarse a mí… Tomaba aire y volvía a zambullirse hasta que Rosalía comenzó a gritar en un orgasmo imparable, evidentemente, cuando Belinda sorbía el clítoris con sus labios gruesos provocaba estragos y estos se notaban… Yo seguía en la mía y al punto de orgasmar se la saqué para cambiar de agujero, aquí también fue muy lento y volvió a ponerse loca y a insultar…

“Puta madre, puta madre, rompeme el culo de golpe, puta madre, me vuelvo loca con tu pija abriendo

todo, por lo que más quieras dame fuerte”… Se puso a sollozar por el placer y salí para hacerlo otra vez muy despacio para que el placer se le hiciera insoportable…

Rosalía, reptando, se había puesto debajo de su cuerpo y le cruzó las piernas en la cintura, le venció los brazos y comenzó a “comerle” la boca, el culo de Belinda quedó más parado mientras devolvía los besos y retrocedí para volver a entrar con fuerza y ganas estrellando mi pelvis en sus nalgas, el ritmo se hizo violento y los gritos se ahogaban por medio de besos apasionados… Comencé a alternar los agujeros y los “Ayyy, ayyy” de Belinda se hicieron escuchar… Varias veces por el culo, varias veces por la vagina y no aguantó más, explotó por la vagina y, mientras temblaba por eso, cambié de lugar y pronto le llegó el anal, no la podíamos tener, se movía, lloraba, gritaba, reía y cuando le llené el culo gritó más fuerte y se desmadejó cayendo sobre Rosalía… Toda la tensión del día y sus temores se fueron en esos orgasmos y se desvaneció, Rosalía se asustó y aplicándole un poco de alcohol en la nariz comenzó a reaccionar… Nos abrazamos y ninguno de los tres decía una palabra, la felicidad y la satisfacción se les notaba a las dos en la mirada, estuvimos un rato así y luego dije de irnos a bañar, lo hicimos rápido y después de secarnos Belinda sacó del botiquín una pomada que le aplicó abundante a Rosalía en la vagina y el ano y luego se aplicó a sí misma, dormimos los tres abrazados…

Me despertaron temprano, un pezón quería entrar en mi boca de prepo… Ana María la corrió a Rosalía y se había arrodillado a mi lado y tomando una teta con la mano la arrimaba a mi boca, enseguida lo reconocí y me lo llevé a mi boca mordiéndolo suave… Ana dio un gritito de placer, por el pezón en mi boca, por el beso en el cuello que le daba Rosalía y por los dedos que Belinda le metía en la vagina, noté sus estremecimientos y la morocha de ojos claros se montó sobre mí para penetrarse con el miembro que Belinda dirigía a su vagina empapada… Bajó despacio sobre él gimiendo de gusto y cuando hizo contacto con la piel de mi pelvis empezó a mover las caderas hacia los costados sin entrar y salir… Se abalanzó sobre mi pecho para besarme y apenas si sacó el miembro de su interior…

“¡Ahhh, mi cielo!, como me gusta, no hay como la pija de mi hombre para darme placer… Beluuuu, mi

culito te llama”… La venezolana no perdió tiempo y su lengua y labios se deleitaron con el agujerito de Ana haciendo delirar a una de mis “esposas”, no pudo aguantar mucho y me besó fuerte para ahogar el grito de placer que desató su orgasmo, quedó tendida sobre mí sonriendo satisfecha… Me extrañó que no estuviera Carolina, su gemido profundo me hizo saber que Rosalía la estaba “atendiendo” y no bien notó que Ana se incorporaba, tomó su lugar y se penetró rápido y profundo, acusó el dolor cuando “mi amigo” chocó en su interior pero se recuperó enseguida y se enloqueció cabalgando y gritando un orgasmo que no pudo contener…

Mí miembro palpitaba a punto de eyacular, ella salió y las cuatro arrimaron sus caras para recibir la carga con Ana haciendo de directora que dirigía la “batuta” a cada rostro, Carolina se encargó de limpiarme con su boca… Eran las siete de la mañana y Ana contó que ya no se aguantaban las ganas de venir, lo habían pasado bien con las chicas pero hablaron mucho más de lo que hicieron… Caro las miró a las mulatas…

“Ustedes no me cuenten porque ya vi como está Rosalía por allí abajo y Belinda debe estar igual, jajaja,

van a tener que viajar arrodilladas”… La salida la festejamos todos y yo me levanté para ir al baño… Al regresar escuché lo que decía Carolina…

“Graciela es la que se plantea iniciar una relación con Marta pero ésta no está convencida porque al

escucharlo a Guille se dio cuenta que es mucho lo que tiene que dejar de lado… En definitiva, no están enamoradas y se nota una diferencia de maduración para aceptar tal o cual cosa… Marta es más centrada y sabe lo que da y recibe, no ha tenido suerte estando en pareja, Graciela está indecisa entre lo que le inculcaron siempre y el gusto que siente cuando nos brindamos porque tampoco quiere perder nada…

“Sin haber hablado con ellas, eso es lo que nos explicó Guille anoche”… -dijo Rosalía-…

“Es como yo digo, siempre un paso adelante, veremos que sucede, ellas deben decidirlo”… Rosalía y

Belinda se levantaron para preparar el desayuno y yo me quedé en la cama abrazando a mis dos “esposas”… Se sentía muy bien…

La mañana fue un embole total, muy poco para hacer y me quedé haciendo “fiaca” hasta el mediodía, las mujeres, preparando el viaje, me dieron poca bola y las dejé tranquilas… Después de almorzar me encerré en el escritorio porque quería hablar tranquilo con José, lo llamé…

“Hola José, ¿podemos hablar tranquilos?”…

“Hola Guille, me llamaste justo, recién acabo de pedir el almuerzo y no hay casi nadie en la oficina y

tenía algo urgente que decirte”…

“La verdad que no te envidio, no esperaba que tuvieras que almorzar así”…

“No me queda más remedio, tengo unos quilombos jodidos y uno atrás del otro… Hablé con la “flaca”

sobre lo que me comentaste y me dijo que tiene ganas de hablar con vos”…

“No tengo inconvenientes aunque no creo que sea para “mangarme” y de candidato sabés que no me

prendo en nada”…

“No, nada que ver, eso lo tiene claro, entre nosotros, necesita hacer uso de tus conocimientos, ¿cuáles?,

no tengo idea, de lo que estoy seguro es de quiere “limpiar” esa Municipalidad y vos sos la persona idónea porque sabemos que no te “casás” con nadie”…

“¿Quiere que yo sea el “malo de la película””…

“Algo así pero quiere hablarlo personalmente con vos”…

“José, a menos que venga por casa, no tengo ganas de hacerme 500 kilómetros para ir a la

Gobernación”…

“Ya me dijo y me preguntó si podrías recibirla el domingo, tiene ganas de escaparse y pasar un día de

campo, anda con la hermana, la Secretaria, el conductor del helicóptero y un sólo custodia, ni siquiera quiere móviles policiales en la puerta, me dijo que quería un rato de sol, pileta y almorzar tranquila, de paso charlar con vos”…

“¡Justo este domingo!, no hay una sola mujer en la Estancia, las mandé a todas a Mar del Plata, bueno,

decile que si se animan yo las recibo sin problemas pero confirmame antes de las cinco de la tarde, tengo que tener un peón por si quieren andar a caballo y a alguien que cocine”…

“Listo, le pregunto y te aviso aunque ya sabés que a la “flaca” la arreglás con cualquier cosa, es muy

sencilla”…

“Ya que está preguntale que les gustaría comer”… Quedamos así y me despedí, lindo “fardo” me cargó

mi amigo pero no podía decirle que no…

Decidí no decirle nada a ninguna de mis mujeres, iban a posponer todo y no era el caso además, no estaba nada confirmado… En lo inmediato traté de solucionar el tema del peón y me fui a hablar con el que había estado haciendo asado en la reunión anterior, era uno de los que sabía bien de todas las faenas…

“¿Qué dice amigo, necesito algo de usted?”…

“Usted mande Guillermo, ¿qué se le ofrece?”…

“Hoy todas las mujeres de la Estancia se van de viaje y ya le he dado permiso al Encargado para que se

tome el fin de semana y resulta que recién me han avisado que el domingo podrían venir unas visitas importantes a los que no les puedo decir que no, para eso necesito a una persona de confianza que les ensille los caballos, los lleve a ver los animales o los haga recorrer el lugar, tampoco sé si van a querer comer asado o cochinillos u otro tipo de comida pero quiero estar preparado”…

“No se hable más, cuente conmigo para lo que sea, tampoco hay que decir nada como la otra vez,

¿no?”…

“Efectivamente, es preferible que nadie sepa, ¿cómo podría comunicarme con usted si me confirman

esto?... Yo le avisaría, usted se toma un coche y se viene a las ocho de la mañana el domingo, si no se hace nada, le aviso igual para que no esté esperando”… De inmediato me dio el número de su celular y no preguntó nada, sabía que yo le pagaría las “extras”, me dijo que había carbón y leña de sobra… Volví para la casa pensando en que, acorde a lo que pidieran, podría pedirle ayuda a Francisco, ya se vería…

Me estuve fijando que vino tenía, bebidas varias y gaseosas también, miré dónde estaban los cubiertos, vasos, copas, servilletas y manteles, quedé conforme con todo, lo que necesitara podría comprarlo mañana… Como a las cuatro llegó Gracia, me saludó loca de contenta por irse al mar pues no conocía… Aproximadamente a las cuatro y media llamó José y me fui a atenderlo adentro…

“Guille, está confirmado, llegan como a las diez de la mañana, quizás un poco antes, van con el

helicóptero, se agregó un matrimonio, amigos personales de ella… Le hablé de los cochinillos y está enloquecida por probarlos o hacé asado, con ella no hay problemas… Me dijo que le gustaría comer a la sombra de árboles, vos fijate si se puede, ¡ahh!, pileta si o si”…

“Quedate tranquilo que te voy a hacer quedar bien, ya preparo todo”… Cuando volví a la cocina las

mujeres estaban sacando los bolsos porque ya había venido la camioneta Van que las llevaría y se presentaron conmigo el conductor y la esposa… La despedida fue con abrazos y besos para todas y recomendaciones para viajar tranquilos, nadie se olvidaba nada y a las cinco y cuarto partieron, ¡pobre tipo el que manejaba!, no era “moco e´ pavo” aguantar tres horas ese cotorreo… A las cinco y media me estaba yendo para el pueblo, iba a hablar con Francisco para ver si me podía conseguir los cochinillos además, tenía que comprar otras cosas en el Almacén y posiblemente cenaría temprano en el restaurant…

Cuando llegué a lo de Francisco estaba como de “entrecasa” y se rió pidiendo que “la” disculpara por no estar presentable… Preguntó por la rareza de estar allí tan temprano y le dije que venía a verlo porque necesitaba de su ayuda, me llevó a una mesa y nos sentamos…

“Vos dirás, ¿qué necesitás?, porque me parece que hay que ser discreto”…

“Tengo un problemita el domingo… Mandé a todas las mujeres a Mar del Plata, van a acompañar a

Ana María para arrojar las cenizas de Fernando al mar y me acaban de confirmar de la Gobernación que la Gobernadora va a venir a visitarme de modo informal con un par de amigos personales y familiares para pasar un día de campo, seremos diez o doce… Me han pedido cochinillos y no sé dónde conseguirlos, aparte, necesitaría que me mandes a alguien para atenderlos, al asador ya lo tengo y tendría que comprar el pan y los postres”…

“¿Ese era todo el problema?”…

“Que te parió, para vos no será nada, yo no sé qué mierda hacer”…

Sin decir “agua va” tomó el teléfono y llamó para que le mandaran cuatro cochinillos para el sábado al mediodía, también le pedí algo de asado y achuras…

“Eso ya está y tengo otra solución para vos, ¿qué te parece un chef internacional para hacerles el postre

y servirles tragos en la pileta?...

“No jodás Fran, ¿cómo te voy a pedir eso?...

“Fuera de broma, me vendría bien desenchufarme un poco de todo este lío, me tomo ese día para mí,

que para eso soy el dueño y, de paso, conozco a la Gobernadora, te aseguro que no vas a quedar mal… ¿A qué hora llegan?...

“Van a llegar entre nueve y media y diez”… De verdad Francisco, podés venir a casa cuando quieras, no

es necesario que vayas a trabajar”…

“Despreocupate, yo te llevo hasta el pan, imagino que tendrás un buen lugar en la cocina para moverse,

¿no?, ¿qué bebidas tenés”…

“Hay de todo, es una cancha de fútbol”… Le dije las bebidas que había y dijo que llevaría otras tantas y

frutas para los tragos largos, le dejé dinero para los gastos y quedamos en él se encargaba de todo, ya tenía el problema solucionado, luego lo llamé al peón para confirmarle que estuviera el domingo a las ocho de la mañana y me iba a ir hasta la FM, eran casi las siete de la tarde…

Al subir a la camioneta vibró el teléfono, era Gloria, seguramente ya se había ido el marido a pescar…

“Hola Guillermo, ¿cómo está?, lo llamaba para decirle que mi marido ya se ha ido a pescar con sus

amigos y si quiere puede venir a ver cómo está el Puesto”…

“Ahora no puedo ir, estoy en el pueblo, Gloria, ¿vos sabés manejar el cuatriciclo?”... -me contestó que

sí-… “Para que no te quedes sola “tengo ganas” de que vengas para la casa, cenaremos los dos juntos porque también estoy solo… Vení a eso de las nueve y con minifaldas… Te espero… Estaba esperando que me llamara y no iba a dejar pasar la oportunidad de romper ese culo infiel… Entré nuevamente al restaurant y le pedí a Francisco que me preparara tres porciones completas para llevar…

“Tengo ganas de ir a cenar a los “Los Nogales” y lo menos que puedo hacer es llevar la comida”…

Francisco me preparó urgente tres porciones, sólo había que calentarla en el microonda… Regresé a casa a las ocho y media, mientras preparaba la mesa con los cubiertos y bebidas, escuché el cuatriciclo de Gloria, salí y le pedí que lo dejara en la cochera… La recibí en la puerta, la saludé con un beso en la mejilla y tomándola de la mano le hice dar un giro completo diciéndole que estaba preciosa…

Verdaderamente estaba para morderla, vestía una remera ajustada que dejaba notar que no tenía sostén, sus pezones excitados querían romper la tela, la minifalda negra de tablillas, un poco más arriba de medio muslo, mostraba unas piernas apetecibles que las sandalias de taco medio estilizaban, poco maquillaje y el cabello suelto al viento junto a la picardía de su mirada la convertían en una mujer muy deseable… Le serví una copa de Vodka, yo me serví Whisky, le mostré la comida que pondríamos al horno pero le dije de ir al living para terminarnos primero la bebida… En principio pensaba comer primero pero notando el culo parado que la minifalda no disimulaba preferí dejar la comida para más tarde…

“Gloria, iba a ir a calentar la comida pero tu culo me calienta más y ya “tengo ganas” de rompértelo,

¿dejamos la comida para después?”… Se levantó del sillón individual en que se había sentado y se acercó a mi…

“Comemos cuando quieras, ahora soy yo la que no quiero esperar, rompeme lo que quieras, atame,

pégame pero por lo que más quieras cogeme hasta que no pueda más”… Alcancé a dejar el vaso para recibir su abrazo y besarla con todas mis ganas, ella no se quedó atrás… Pellizqué con una de mis manos sus pezones endurecidos y gimió fuerte, mi otra mano fue a su culo desnudo, -la muy puta había venido sin ropa interior- para tocar su agujerito que parecía palpitar, me puse a tantearla con la primer falange de mi dedo medio y se estremeció por completo, gritando que quería chupármela… Me había dado una idea y la pondría en práctica con ella, estaba seguro que enloquecería, la tomé de una mano y nos fuimos al dormitorio…

Entramos y no tardamos en desnudarnos, un nuevo beso en la boca la ablandó además, me ocupé de sus tetas y pezones acariciándolos y pellizcándolos… De verdad que era su punto más erógeno porque comenzó a moverse como loca y a delirar…

“¡Por Dios, lo que son esas manos!, apretame más, chupalas y rompeme por dónde quieras”… En la

posición del misionero, apretando sus pezones y con ella moviéndose, mi miembro se ubicó entre sus piernas y pugnaba por agarrarlo e introducírselo, no la dejé pero comencé a “pincelar” su entrepierna depilada y sus labios exteriores… Se puso más loca todavía y me levanté a buscar las esposas…

“Dejame darme un gusto y te cojo como quieras”…

“Sí, Guillermo, sí, siempre quise que me ataran para saber que se siente”… Le coloqué las esposas y

quedó a mi merced con piernas y brazos abiertos, las almohadas fueron debajo de su cintura y de su cabeza, iba a poder ver lo que le hacía pero se movería poco… Me hice dueño de sus tetas y ella sin poder siquiera tocarme, tuvo dos orgasmos que no se privó de exteriorizar, yo comencé a descender a su vientre, sabía lo que se le venía y su desesperación fue total, clamaba a los gritos cuando chupé su vagina y su clítoris hasta saciarme mientras le metía la totalidad del dedo medio en el culo… Tenía el cabello y todo su cuerpo empapado, la estaba destruyendo…

“¿Querías que te cogiera “putita”, aguantá un poco más, estos son sólo preliminares”…

“Haceme lo que quieras, yo estoy atada, desesperada por tu pija pero más que nada, entregada a lo

que decidas”…

Le puse otra almohada debajo de la cintura y sus dos agujeritos quedaron a mi disposición por completo y fue con el glande con el que empecé a “jugar”, enseguida se puso a dar saltos tratando de hacerlo entrar cuando pasaba por su vagina y al no lograrlo comenzó a sollozar…

“Por favor Guillermo, metémela, necesito que me cojas, entrá, no me hagas desear más, es una

tortura”… Dejé que el glande hiciera punta y la penetré despacio, sabía que al principio era estrecha y la violencia la lastimaría, el “aaaaaayyyyyy” extendido se hacía notar pero contracciones y flujos parecían absorberme, llegué adentro apenas con lo justo para no hacer tope y salí, después volví a entrar despacio y todo fue una cosa de locos o de loca…

“Más fuerte, metelo más fuerte, me estás matando de placer, partime la concha, ¡ahhhhh, por Dios!, no

puedo parar de acabar”… Era cierto, me daba cuenta con sus contracciones, apretones al tronco y el flujo expulsado que corría hacia el agujero de su culo y por mis huevos, comencé a acelerar el ritmo, otra locura más con movimientos más fuertes y orgasmos más explosivos, dejé de moverme cuando creí que iba a tener un orgasmo casi final…

“No te pares, no te pares, seguí, seguí”… Se desesperaba abriendo y cerrando las manos y yo cambié de

lugar, se dio cuenta y trato de dilatar el hueco, no le sirvió de nada, aquí entré sin detenerme y el grito fue espeluznante… Ya no sollozaba para que me apurara, lloraba por el dolor que no esperaba…

“Sacala Guille, sacala, me duele, nunca me cogieron así, me lo estás rompiendo de verdad”…

“¿Qué creías, qué iba a ser de mentira?... Ese culo a partir de hoy es mío y lo voy a usar cuando yo

quiera sin que exijas nada, ahora bien o te relajás y gozás o te lo termino de romper por querer evitarlo”…

Ni pensaba en detenerme y mis entradas y salidas fueron rápidas, violentas y profundas, al rato trataba de acompañarme y entró otra vez en la vorágine de su placer enloquecido, gritando y pidiendo más… Los orgasmos parecían arrojar chorritos de orina sobre mi pelvis y no sé cuantos fueron pero cuando le llené el fondo de su culo con leche caliente gritó y se contrajo como nunca, ya no se recuperó, quedó desvanecida, yo salí despacio, solté y guardé las esposas, me di una ducha y luego salí con la bata a buscar mi vaso de Whisky… Ella seguía en la misma posición pero no me hice problemas porque veía que su pecho subía y bajaba acompasadamente… A la media hora volvió en sí y me miró sorprendida…

“¿Ya descansaste?... ¿Querés ir a cenar o querés que sigamos?”…

“¡Por Dios, qué fue esto?... No quiero a ningún hombre más, ni a mi marido lo quiero al lado, antes han

estado conmigo y yo he estado con ellos, fue eso sólo, nada más, la verdadera “señora cogida” la he recibido hoy, estoy molida a polvos, destruida a pijazos… Idiota de mí que creí que sabía… Gracias Guille y no tengas dudas que mi culo será sólo tuyo”…

“Mío y de tu marido, a él no debés descuidarlo y conmigo es “cuando quiero, con quien quiero y como

quiero”, ¿queda claro?”…

“¿Me vas a prestar para que me usen otros?”…

“Con otros hombres jamás, con otras, ya veremos… Andá a bañarte que vamos a cenar y después la

seguimos”…

“¿Más todavía?”…

“Sí, todavía falta más, si no querés no hay problemas, te bañás, te cambiás y te vas para tu casa, si te

animás nos quedamos y dormís conmigo”…

“Cenamos y me quedo”… La cena fue muy amena y entretenida…

***********************

CAPÍTULO 43.

AMISTAD - DÍA DE CAMPO ESPECIAL.

En la cena no dejé que se pusiera la remera, empezó a comer tratando de taparse y me paré para ponerme detrás de ella, le tomé las tetas una en cada mano y se las acaricié pellizcando al pasar los pezones, se puso a mil y quiso pararse, le pedí que se quedara quieta para mí era tanto placer el acariciarle las tetas como para ella recibir las caricias, le dije que eran hermosas y que si no sentía vergüenza al yo tocárselas tampoco debería sentir vergüenza para comer con las tetas destapadas… Lo entendió y me senté nuevamente para seguir cenando, ella ya no hizo amago de taparse, después conversamos de muchas cosas, era huérfana de padres y madres desde hacía cuatro años y conocer al novio y luego marido le sirvió para, de alguna manera, estabilizarse y el “tengo ganas” sirvió para que me jurara fidelidad, salvo con el marido y que no pidiera nada, yo buscaría las oportunidades…

Al terminar tomamos un café y se sentó en mis piernas, me dio un par de besos y me abrazó fuerte, las caricias en las tetas volvieron a cumplir su función y se “aceleró” nuevamente, tanto que se arrodilló me abrió la bata y trató de mamarme metiéndola hasta la garganta, no pudo, tuvo un par de arcadas fuertes y el riesgo de que vomitara todo lo ingerido era mucho, entonces la llevé a la habitación… Sin estar atada era un pulpo que tocaba, apretaba y se movía por todos lados… Esta vez el orden fue distinto, la coloqué en cuatro y su culo, sus gritos y después su placer acompañado de orgasmos fue primero, el turno fue luego para su vagina con fuerzas, ganas, “chirlos” en las nalgas y orgasmos encadenados, quedó disfónica de los gritos de placer que profirió y a punto de terminar la hice girar para que el fondo de su garganta recibiera toda mi leche… Gloria estuvo en la Gloria y quedó semi desvanecida para luego continuar durmiendo… En la mañana, en el baño, recibió otra ración, menor en duración pero igual de intensa… Le costó montar en el cuatriciclo pero se fue sonriente y bien cogida…

La mañana del sábado fue absolutamente tranquila, era extraño pero placentero estar tomando mate debajo del alero sin escuchar nada más que los sonidos del campo y sin nadie que hablara, pasara o interrumpiera mi elegida soledad, me pasé un par de horas así hasta que, un poco antes de las doce del mediodía, vibró mi teléfono, era Carolina…

“Hola mi vida, te llamaba para contarte que estamos volviendo al puerto, ya hicimos lo que vinimos a

hacer, fue emocionante, la negra lloró mucho y nos agradeció la compañía… Por las dudas todas nos tomamos la pastilla para los mareos pero, salvo en la salida del puerto por las olas cuando entrábamos al mar propiamente dicho, el barco no se movió mucho y para mejor estaba “planchado”… Ahora que estamos volviendo se empezó a mover todo y algunas están un poco mareadas y con el estómago revuelto, Ana María es una de ellas por eso no te habla, igual es todo muy emocionante, nunca habíamos visto la ciudad desde el mar”…

“Bueno, me alegro que todo haya salido así, ¿todo bien en el hotel?”…

“Sí, fantástico, llegamos antes de las ocho de la noche, nos acomodamos en las habitaciones, nos

bañamos, cambiamos y cenamos en el mismo hotel, a Gracia y a otras no les daban los ojos para mirar todo, después de cenar salimos a caminar por la Rambla y fuimos a una calle peatonal, la ciudad está llena de turistas, miramos vidrieras, nos divertimos, tomamos helados y agotamos las memorias de los teléfonos sacándonos fotos además, como estábamos bien vestidas nos fuimos un rato al Casino pero no jugamos, miramos un rato y nos volvimos, tomamos algo en el bar del hotel luego “jugamos” un rato todas juntas en la habitación que ocupamos con Ana y después nos dormimos”… Ahora vamos a almorzar, después un rato de playa, en la del hotel que es más exclusiva y luego haremos algunas compras”…

“Eso me pone a temblar un poco, ¿todas las chicas se portaron bien?”…

“Sí, sí, ningún problema, integración total y no te hagas problemas que no voy a gastar mucho”…

“Eso es lo de menos Cielo, no se priven de nada y dale los gustos a las chicas y ustedes dos, claro”…

Carolina gritaba y se escuchaba el viento en el teléfono, pedí que me contaran luego y que siguieran divirtiéndose.

Luego de cortar la comunicación con Caro la llamé por Skype a Berta, me atendió Rocío y se puso feliz y contenta de verme, tanto así que besaba la pantalla…

“Hola mi amor, ¿cómo estás por allí?, nosotras extrañándote, Camila no puede hablar de vos cuando

estamos juntas porque se pone a llorar… Mamá ya viene está atendiendo a unos pescadores extranjeros que nos mandaron de una Agencia de Turismo de la capital, nosotros les cobramos un 20% más que a los locales pero nos paga la Agencia y ellos les cobran a los turistas… Hoy por la tarde vienen dos parejas que nos alquilaron las cabañas toda una semana, Amanda está de lo más entusiasmada y acá esto anda cada vez mejor, se pelean por los turnos y estamos trabajando a destajo pero las cuatro tenemos un problema “cular””…

“¿Qué les pasa, andan con problemas en la vista”…

“Jajajaja, no, Guille, no es “ocular” es “cular” los cuatro culos te extrañan”…

“Loca, no te había entendido bien y me hiciste preocupar pensé en una conjuntivitis contagiosa”…

“En realidad es para preocuparse pero ya encontré la solución, por Internet hay unos “juguetes” con

cinturones adaptables y voy a comprar un par, no es lo mismo aunque ayuda”…

“Estás terrible, decile a tu madre que me alegro que las cosas estén bien y que en otro momento la

llamo porque ahora tengo que salir”…

“Estamos todas terribles Guille, estamos… Mamá se va a poner mal cuando sepa que llamaste, quería

verte, te mando besos y abrazos”… Le dije que igual para todas y corté la comunicación…

Ya casi la una y no me iba a poner a cocinar, me subí a la camioneta y me fui a comer al restaurant… Francisco se alegró de verme y me acomodó cerca de la caja, el local estaba lleno de gente, almorcé viendo que el “material femenino” daba gusto de verlo y algunos me saludaron con la mano, aún sin saber quienes realmente eran, me quedé como hasta casi las cuatro de la tarde haciendo sobremesa y “chusmeando” con Francisco… En un momento le pregunté…

“Francisco, no hablamos de la ensalada que hay que poner para la comida, ¿pensaste en algo?”...

“Guille, ya te dije que te quedaras tranquilo, ya tengo preparados unos diez bol para ensaladas con

distintos ingredientes, también llevo las fuentes y las condimento mañana, se van a enloquecer con las ensaladas y la presentación… Hay que armar una mesa como para veinte y que las sillas no estén muy juntas, llevamos las ensaladas y los cochinillos enteros, yo los trozo en el momento y cada uno se sirve”…

“Sí, claro y vas a laburar como loco”…

“Vos estás loco, quince minutos como máximo, olvidate, dedicate a recibir felicitaciones, a todo esto,

¿qué tal está el del helicóptero o el custodio?”…

“No sé, no los conozco y aún si los conociera no sabría sobre esos gustos”…

Se notaba que Francisco tenía ganas de hablar, me parecía un tipo sensacional y me sentía halagado que se brindara así conmigo y siguió…

“De eso no me caben dudas, lo tuyo es “revoleo” de tetas y conchas, está claro que tenés una mujer que

es hermosísima, profesional y muy inteligente así que deduzco que no debe estar al margen de todas las otras que tenés”…

“¿Qué tenés hoy, tomaste algo fuerte, aspiraste de la “buena”, fumaste “maría”?”…

“Jajajaja, no uso nada de eso, ni alcohol tomo, pasa que, en mi condición aprendí a respetar los secretos

y silencios pero son años de tratar y observar a la gente, miradas, modos, poses, acercamientos, roces… Hasta te podría decir quiénes son ellas aunque seguro que alguna me queda en el “tintero”… De la misma manera que vos, sabiendo mirar, sos como un “libro abierto”, un tipo bueno, carismático, sincero, frontal, enemigo de la hipocresía y amigo de no meterse en las cosas de los demás o de los que no te importan, más o menos como un Ángel pero lo que muchos no saben es que podés ser un Demonio con quienes no juegan en tu misma sintonía”…

“Cada vez estoy más seguro, algo tomaste”…

“Jajajaja, no, lo que sucede es que es muy difícil encontrar a alguien que maneje conceptos similares a

los míos, yo te “calé” en el primer momento y olvidate de lo sexual, queda claro que para vos respetar al otro en esos gustos no incluye compartir los mismos y eso es también muy ponderable y respetable porque tampoco juzgás”…

“Jajaja, parece que me hubieses robado mi “Diario Íntimo””… Evidentemente la tenés clara, a mi me

llevó varios años de Cursos y experiencias aprender y ser así, como decís, con la gente, me entrego hasta que me fallan pero no vivo esperando la falla del otro… Hay varias formas o modos en mi que hacen que ignore a la gente como si no existieran, una es que me fallen y es cierto, en estos casos puedo ser muy malo, la prepotencia, la hipocresía, la ignorancia, el abuso, la mentira o que de entrada no me generen nada… He llegado a convencerme que el único modo de proceder es el que utilizo pero, no lo exijo, sólo lo hago cuando doy y reniego o soy proclive a renegar de las segundas oportunidades… Se me da por creer que no soy tan difícil de entender”…

“Yo lo entiendo clarito, son los demás que no lo saben ver y es mejor porque estarían siempre tratando

de “meter las narices” en nuestra forma de ser”…

Estas eran las clases de cosas o de modos de pensar y actuar que yo entendía que podía derivar en una amistad, siempre había entendido que la amistad sólo se da cuando hay profundidad de conceptos que no se basan sólo en lo mundano… La conversación banal, las jodas, las risas, las palmadas en la espalda y mucho de lo superfluo no se puede llamar “amistad”… Amigo es el tipo al que vos le aceptás todo lo bueno o todo lo malo que te diga porque sabés que lo hace desde lo profundo de un sentimiento que no se compara y es recíproco porque uno sabe que lo que se le dice a un amigo, bueno o malo, es aceptado del mismo modo en que uno lo hace…

“Evidentemente, no se te puede discutir el conocimiento para con la gente y estás, como me dice a

veces Carolina, “un paso adelante””…

“A fuer de ser sincero, no encuentro el modo en que lo lográs, ya quisiera yo y no te lo voy a preguntar

porque sé que no me contestarías pero… A los ojos del común sos un viejito interesante y con dinero, más no dejás de ser “viejito”, ergo: piensan que la que está a tu lado está movida por el interés y yo estoy absolutamente convencido que no es por dinero, la mujer que está a tu lado te adora porque aparte de cama recibe atenciones y dedicación de vos”…

“Jajajaja, no entiendo otro modo y al respecto, hubo una de tus clientas que me dijo eso mismo, lo de

“viejito”, en la cara y después de una hora conmigo, hoy daría lo que fuera para que le diera bola”…

“Jajaja… ¡Eso es una maldad!, a una “puta chusma” como yo no le podés decir eso, la voy a empezar a

buscar pero me huele a “almacenera y amiga o amiga y almacenera”, esas que ahora parecen “novias”… Yo tenía “cara de Póker”… “Está bien con esa “cara de Póker” no puedo competir… Hoy estoy muy contento, feliz diría, no te imaginás los años que han pasado desde la última vez que hable así con una persona afín y desde ya te digo que podés contar conmigo y con mi discreción para lo que sea, incluso si te “volteas” a la Gobernadora”…

“Jajaja, que “película” que te hacés, sos terrible aunque debo admitir que está muy bien, quizás no

tanto en lo físico pero tiene “nivel” y es el “tipo de mujer” que te atrapa”…

“Ves, ese puede ser uno de tus secretos, vos mirás primero a la mujer y después a la hembra o, en todo

caso, la hacés surgir y eso les encanta”…

“Eso es parte de mi lógica pero no te podés olvidar del famoso “sex appeal” porque uno tiene lo suyo,

jajaja”…

La conversación era muy interesante y habían pasado más de dos horas, en eso vibró mi celular, era Ana María y yo no me cuidé para nada con Francisco enfrente…

“Hola mi negra hermosa, ¿ya estás mejor, se te pasó el mareo?”…

“Hola mi cielo, sí, ya estoy mejor, recién volvemos de la playa y vamos a ir a comprar algo… Gracias por

esto Guille, fue muy emocionante y me llegó pero ya está, ya pasó, vos sos el único dueño de mi alma, te amo”…

“Yo también mi vida, vayan de compras, compren y disfruten, diviértanse esta noche en el boliche”…

“¿Cómo sabés que vamos a ir a un boliche?, bueno algunas, Rosalía, Graciela, Gracia y Marta se van a

una obra de teatro, en el hotel les consiguieron entradas preferenciales, las demás vamos a bailar pero quedate tranquilo, toda nuestra “mercadería” se mira y no se toca”…

“Ya sé, si se portan mal las espero con el rebenque, besos para todas”…

Corté la comunicación y lo miré a Francisco…

“Era Ana María, estaba muy emocionada porque cumplió el deseo del finado y todas la acompañaron

en ese momento, fueron mar adentro y tiraron las cenizas”…

“Menos mal que se murió el tipo, no le quedaban bien los cuernos… ¿Ella es la número 2?”…

“No señor, en confianza, es tan número 1 como Carolina y ellas lo entienden así, como entienden

también todo lo de las demás mujeres”…

“No te digo yo… Me dijiste que fueron ocho al mar, más Gabi y Emilia que hablaron aquí conmigo y las

“enganché” en el aire, más las venezolanas y alguna que otra suelta por ahí, ¿cómo hacés?, encima son todas mujeres “monumentales””…

“No, “las” venezolanas no porque la más chica es la novia de mi hijo, es intocable, igual que Gimena, la

dueña de “Los Nogales”, esas tienen “bigote y barba””…

“Bueno, con Gimena dejémoslo ahí, ahora es la novia de tu hijo pero antes no tenía “bigote y barba” y

se le notaba a la legua la adoración, como sea, ¿de qué manera te arreglás?”…

“Del mismo modo en que vos lo debés hacer con el personal, dos más dos, cuatro y al que no le guste, a

otra cosa, no falla nunca, los tratás bien, le das lo que quieren y el que se tuerce pierde muchísimo y, es verdad, no tiene que ver con el dinero aunque no me importa gastarlo”…

Había hablado con Francisco de cosas que nunca le había mencionado a nadie y sabía en mi interior que podía hablar de muchas cosas más, lógicamente, había cosas en particular que yo no hablaba ni con mi espejo… Para todo lo demás, Francisco era un tipo en que se podía confiar…

“Bueno, creo que me voy a ir para casa, no te voy a pedir comida porque anoche no fui a lo de mi hijo y

tengo”…

“Me imaginaba, anoche estuvo tu hijo comiendo aquí con Gimena, ¿te vas a quedar solo en tu casa?...

Venite para acá, hoy sábado se reúne a comer la elite del pueblo y hay un par de señoras muy bien puestas”…

“Mejor no, cuanto menos trato tenga va a ser mejor, la “flaca” viene a casa para convencerme de algo

muy concreto y yo le escapo a la Política”…

“Como Intendente le harías doler el culo a varios, vendría muy bien para el pueblo”…

“Mirá, creo que nos hemos descubierto amigos así que a vos te lo puedo decir… Yo estuve muy metido

en los entuertos Políticos de toda índole, de hecho, hay amigos míos que están ahora de Políticos y han trabajado conmigo en las épocas jodidas y “pesadas” del país, hasta hace unos meses no tenía más que mis ingresos como Jubilado, tuve suerte en un sorteo y me saqué millones, muchos millones en verdes y cambié muchas cosas del exterior pero mi esencia es la misma y mis amigos saben cómo soy y como actúo, no hay cargos de Poder que me “muevan el piso”… En la reunión en casa de hace unos meses accedí a financiar al candidato para el pueblo pero como les dije que es un pelotudo, me contestaron que lo eligen y se lo llevan a la Provincia a “vegetar” en un puesto “X”, iría como Intendente el Primer Concejal pero no tiene peso político… No me lo dijeron aunque creo que quieren que aparezca yo, como mandado desde la Provincia, a hacer “limpieza” porque saben que no me “caso” con nadie… El problema es que ya estabilicé la Estancia, ahora quiero que se estabilice la Clínica y después me iba a ir de Crucero por el Mundo con Ana y Carolina, esto me atrasaría todo tres o cuatro meses más”…

Francisco me escuchaba atentamente asintiendo en algunas cosas y moviendo la cabeza negativamente en otras…

“Sinceramente, creo que deberías de aceptar, nadie te puede discutir nada, sos honesto, pusiste una

Clínica de la gran flauta con atención y medicamentos gratuitos, creo que estás por poner una radio que en el pueblo nunca hubo, pagás los mejores sueldos, tus empleados matarían por vos, índice evidente que no querés lucrar con la plata del pueblo como hace todo “pelagatos” que adquiere algo de Poder y tres o cuatro meses pasan rápido… También podrías ponerles un límite, decir que lo harías desde tal fecha a tal fecha… De todos modos yo no entiendo mucho del tema y caigo en el error de opinar como un ciudadano más que espera soluciones”…

“Mejor esperemos a ver con que se aparece mañana porque en una de esas me estoy haciendo una

“película” equivocada”…

“Eso no te lo crees ni vos, sabés muy bien de lo que hablás”…

“Posiblemente pero, ¿nunca tuviste ganas de estar equivocado en algo?”…

“Seguro que si pero, las cartas están echadas, veremos qué pasa, mañana estoy temprano por allí,

¿entro directamente no?... Le dije que sí, que el camino lo llevaba y me despedí de él… En camino para casa no iba pensando en las posibilidades o no del trabajo que me quisieran ofrecer, pensaba en que la Gobernadora tenía un buen par de tetas y un lindo culo que ocultaba siempre detrás de ropas holgadas… Ya veríamos que pasaba el domingo…

Me fui a dormir temprano y me levanté muy animado, a las siete y media de la mañana ya estaba bañado, perfumado, cambiado, de elegante sport con ropa y calzado que me había comprado Caro y desayunado… Muy poco antes de las ocho llegaron casi juntos, el peón en un coche de alquiler y Francisco con su camioneta, no bien descendió, nos saludamos, saludó al peón y activó todo… Lo mandó a prender el fuego indicándole como quería que colocara los cochinillos, elegimos un lugar cercano debajo de árboles para colocar la mesa que era desarmable pero muy bien estructurada y distribuyó las sillas contando incluso el lugar del parrillero, armamos otra mesa más pequeña por si había que utilizarla para colocar algunas cosas y me dijo de entrar en la casa para ver la cocina y buscar los platos, cubiertos, manteles y demás utensillos… Íbamos para la casa y me dijo…

“La verdad, tengo que felicitarte, sabía que era una casa hermosa pero desde afuera es una belleza,

incluso desde la entrada de la tranquera ya es un espectáculo y cuando al dar la vuelta al bosque te encontrás con la casa, te deja sin palabras, imagino que adentro debe ser igual”…

“Ahí está, es toda tuya, hacé uso y abuso o “chusmeá” a placer”… Al entrar en la cocina dio un gritito de

alegría…

“Es maravillosa, me sale la “loca” de adentro cuando veo una cocina cómoda y surtida con todo lo

necesario”… Le ofrecí algo para tomar y dijo que un poco de coñac, si era bueno, no le caería mal, de hecho, fue a mirar las bebidas y elegir las copas, calentó una copa grande y se sirvió un par de dedos, lo degustó y dijo que estaba exquisito… Dejó la copa y fue a arrimar la camioneta a la puerta de la cocina e ingresó todo lo que traía, los bol de ensalada, las fuentes, los vasos de tragos largos, las frutas, después me pidió que cerrara esa puerta, que abriera la puerta del living para que la gente se moviera porque la cocina desde ese momento pasaba a ser “su territorio”, que revolvería todos los armarios para saber dónde estaban algunas cosas… Me reí con la salida que tuvo, algo propio de chef por cierto…

Estaba todo en marcha y ya a las 09.30 estaba aterrizando el helicóptero en el parque frente a la casa, lugar había de sobra y salimos junto con Francisco a recibir a las visitas… Una juvenil Gobernadora, vestida de remera ajustada y short de jeans, fue la primera en bajar y se acercó para darme un abrazo, diciendo que era un gusto volver a estar en mi casa, mis “ratones” actuaron rápido cuando sentí sus tetas duras sobre mí pecho y me pareció notar una sonrisa de complicidad en Francisco… Le presenté a Francisco como un amigo, que era el dueño del mejor restaurant del pueblo además de, chef y repostero internacional y sabiendo que ese fin de semana no había personal en la casa, se había prestado a ayudarme… Él también recibió el agradecimiento y un abrazo de Leticia, así pidió que la llamaran, por su nombre, se notó enseguida un lazo de simpatía mutua entre los dos… Le conté rápido el motivo de la soledad sin mujeres y lo lamentó pero no fue más allá…

El helicóptero había detenido sus motores y se acercaron todos a saludar, la presentación la hizo la propia Leticia, primero fue la hermana, dos o tres años menor, muy simpática y vestida de forma similar, en realidad todas estaban vestidas para un día de campo con short o jeans ajustados, zapatillas y remeras, además, todas oscilaban en una edad que no pasaba de los treinta y cinco años… La Secretaría era una morocha alta, de lentes pero con ojos muy vivaces aparte tenía un porte y un cuerpo espectacular, también irradiaba simpatía, luego fue el matrimonio amigo… La rubia de 1,70 aproximadamente tenía un modo y un cuerpo similar a Gabriela, la Técnica de la Fundación, incluso se notaba trabajado en gimnasio, tenía mirada de infiel y tramposa y se conocían con Leticia desde la Secundaria, el marido, un tipo alto y muy elegante, cercano a los cuarenta o más, resultó ser el Vicepresidente del Banco dónde yo tenía mi cuenta aquí y en el exterior y ya me conocía en los papeles, me lo dijo sonriendo y lo di por lógico… Me pareció notar que los ojos de Francisco y él brillaron cuando se dieron la mano… El helicopterista y el Custodio saludaron muy serios, Leticia les dijo que se soltaran, que estábamos entre amigos y el trato se hizo más ameno…

Pasamos al interior y les di a elegir habitaciones, una para el matrimonio, otra para Leticia, la hermana y la Secretaria y otra para los restantes hombres… Fuimos hasta la parrilla, les presenté a Julio y les dije que si querían conocer el lugar o andar a caballo que lo hablaran con él que les proveería de todo lo necesario… La rubia amiga, de nombre Mora, dijo que ella tenía ganas de montar, Julio le dijo que no había problemas, que ya tenía los caballos listos pero que era conveniente que se cambiara los short porque el roce con la montura le lastimaría el interior de los muslos, acostumbrada a hacer lo que quería, se contrarió…

“Viste, yo te dije que tendríamos que haber traído más ropa”… -dijo dirigiéndose al marido-… Aquí

intervine yo…

“Si no lo tomás a mal, te puedo ofrecer unos jeans de mi mujer, creo que te vendrían perfectos, eso sí,

elegí vos, yo no entiendo mucho de eso”… Me contestó que por favor le mostrara y le pedí a Julio que ensillara los tres mejores caballos mansos, cuando íbamos para la casa Francisco invitó a todos a la parte de la pileta porque había preparado unos tragos y unos tentempiés para antes de almorzar… Estuvo rapidísimo y se llevó a todos al otro lado de la casa, yo me fui a la habitación acompañado de Mora que movía el culo para agradar al “viejito”…

Al ingresar a la habitación y luego de recibir elogios por la casa y el lugar, me miró y me preguntó si podía ver la ropa, me senté en el sillón individual que había y le dije que podía fijarse a gusto en el placard… ¿Qué mujer se resistiría, no?, abrió las cuatro puertas del placard de par en par y comenzó a mirar y tocar toda la ropa, incluso lo que se notaba que no eran propiamente pantalones, por último llegó a los pantalones y sacó tres de distintos colores, los que dejó sobre la cama…

“Tu mujer tiene una ropa sensacional, ¿te importa que me pruebe estos tres?”… Le dije que lo hiciera

con tranquilidad e hice el amago de levantarme, en realidad le iba a indicar que podría hacerlo en el vestidor pero, me miró con cara de pícara…

“No te molesta, ¿no?, total ya debés estar acostumbrado con tu mujer”… -dijo y, dándose vuelta,

procedió a bajarse el short dejando a mi vista unas nalgas claras espectaculares, sin dudas trabajadas en el gym y tapadas sólo por una tirita de la tanga… “Mi amigo” se encabritó de golpe y a la rubia caprichosa le podría salir caro eso de tratar de “calentar al viejito”…

Seguía sentado y la miraba sin hesitar, lo que, en cierto modo, le “jugaba” en contra y trató de provocarme un poco más… El pantalón le quedó perfecto pero se lo volvió a sacar mostrando nuevamente su culo y “metió la pata”…

“Si tu “pitito” se pone loco, decile que se aguante un poquito, me encantan estos pantalones, jajaja”…

Estaba sacando una pierna del pantalón y le contesté…

“Jamás se pone “loco” y no es “pitito” pero esto está mal Mora, no vamos a tener tiempo y “tengo

ganas” de romperte el culo que me estás mostrando”… Se quedó dura dándome la espalda y mirando a la pared, segundos después giró con los ojos brillantes de deseo y se me acercó…

“¡Ohhh, Guillermo hacelo, por lo que más quieras hacelo, necesito que me lo rompas, ¡qué calentura

que tengo!, usame, dame, por donde sea pero cogeme, estoy como desesperada, cogemeeeee”… Me echó los brazos al cuello y me besó apasionadamente pegando todo su cuerpo al mío, no tardé en introducir dos dedos en su vagina empapada y gimió fuerte aflojando su postura…

“No te voy a coger porque harías un escándalo, chúpame un rato el “pitito””… Saqué a “mi amigo” por

la bragueta y sus ojos se abrieron sorprendiéndose, me senté en la cama y ella se arrodilló en la alfombra… No estuvo mal pero acostumbrado a mejores bocas me pareció insuficiente…

“Te la voy a poner un poquito y acabá rápido, antes que te busque tu marido, a la tarde la seguimos y te

cojo mejor… Apoyate en la cama”…

“Mi marido es puto asumido, no sé si la voy a aguantar pero dame algo que quiero acabar”…

Apunté el glande abriendo sus labios y encontré rápido su agujerito, empujé hasta un poco más de la mitad y ella tuvo la precaución de hundir su boca en el cubrecama para no dejar salir su grito… El conducto estaba estrecho -siempre estaban estrechos cuando “mi amigo” entraba así- y acusó con dolor la penetración, luego de unos segundos quieta, comenzó a mover sus nalgas…

¡Qué tremenda pija!, me rompiste toda y me encanta, movete un poco que acabo, ¡qué placer!...

Apenas fueron tres o cuatro movimientos sin profundizar y acabó con contorsiones y ahogando nuevamente su grito con la cara hundida en la cama, salí despacio cuando se calmó…

“Quiero más, Guille, quiero más, seguí, rompeme toda”…

“Te dije que ahora no, a la tarde, cambiate y contame como es Leticia en la cama”…

“Es muy buena “mina” pero con esto del puesto que tiene anda muy necesitada, todos se le acercan

para lograr algo, conmigo hace rato que no pasa nada porque nunca tenemos oportunidades pero estuvimos juntas muchas veces desde el Colegio, ¿cómo te diste cuenta?”…

“No importa, si a la tarde la invito para ir a ver unas casas en la camioneta, subí con nosotros y las cojo

a las dos”…

“Sí, no sé cómo voy a aguantar hasta la tarde pero contá conmigo”… Se cambió rápido, se arregló el

cabello y salimos a juntarnos con los demás…

Salió muy alegre a contarles a las demás mujeres que el guardarropa y el vestuario eran espectaculares y que no había resistido la tentación de probarse varios jeans y un par de vestidos…

“Guillermo es un tipazo y con una paciencia tremenda, hasta me alcanzaba la ropa al vestidor”…

“Tendríamos que ir todas a probarnos algo, las mujeres nos enloquecemos con eso”… -dijo la Secretaría

de Leticia mirándome con picardía-… Vi que tenía puesta una tanga e imaginé que habría escuchado alguna exclamación de Mora cuando fue a cambiarse…

“Ya lo sé, por eso a mi mujer no la acompaño nunca a comprar, la dejo en el comercio con la tarjeta y yo

me entretengo en otro lado”… Francisco que estaba de muy amena charla con el marido de Mora me miró sonriéndome… Mora tomó rápido un trago y se fue a andar a caballo, lo mismo hicieron el del helicóptero y el custodia… Leticia se arrimó a mí, me tomó del brazo y dijo que la estaban pasando muy bien, que Francisco les había preparado unos tragos que eran para saborearlos todo el día… En ese momento la hermana nos dijo que iría a ponerse el traje de baño y Francisco con el marido de Mora se fueron a poner la mesa…

Nos quedamos solos los dos como si estuviese preparado de antemano pero no fue así, sólo surgió…

“Guillermo, luego tenemos que hablar de trabajo pero lo vamos a dejar para el final, no te imaginás

que bien que me siento rodeada de tus atenciones y de este lugar maravilloso, es un oasis en el desierto de líos en el que me muevo todo el día”…

“Me alegra mucho que te sientas así y te lo entiendo porque algo conozco de todo eso”…

“Algo no, vos conocés y mucho, no te lo voy a pedir porque creo conocer tu respuesta pero me

encantaría tenerte a mi lado, alguien que se acerca sin pretender obtener beneficios y sea leal es invalorable”…

“Te comprendo pero, pensando así, podés cometer el error de medir a todos con la misma vara y eso es

perjudicial tanto en lo laboral como en lo personal”…

“Ves lo que digo, nadie tiene los…, bueno para decirme las cosas así, de frente y sin esconder nada en la

manga”…

“Nadie no, alguno bueno tiene que haber, José, por ejemplo es un tipo frontal y no te engaña además

tendrías que auto evaluarte vos para ver como procedes”…

“Con José pongo las manos en el fuego… Me interesa que me aclares eso de la auto evaluación, si hay

algo que me disgusta es tener errores sin darme cuenta de ello y sé que existen”…

“Yo no puedo decirte cómo actuar pero te puedo dar un ejemplo de mi proceder… Yo sé que a mi

personal le pago los mejores sueldos y trato de darle todas las atenciones, a cambio les exijo lealtad y un cumplimiento estricto respecto a lo que yo decida, aclarando que no son ilógicos ni ilegales, veamos, si pido los palos de la alambrada a la misma altura, todos los palos deben estar a la misma altura porque les pago para ello, si están a distinta altura, al responsable ya no lo quiero conmigo, no hay “tu tía” y ellos lo saben”...

“Está claro pero esto es Política…”...

“Es cierto pero la Política no debe permitir que alguno “meta la mano en la lata” o sea corrupto o haga

las cosas como se le ocurran sin respetar lo que se decide en la “mesa chica”… Vos tenés los medios legales y técnicos para “taparles la boca” y evitar que “lleven agua para su molino” porque exponés ante los votantes las fallas y los motivos para dejarlos de lado y los hundís primero, hasta el propio Presidente tiene que saber que con vos “no se jode” y que no permitís “entuertos y componendas”, salvo aquellos que beneficien tu gestión en favor de la gente… Las urnas son más proclives a ver estos gestos que lo que vos crees”… Moverse sin que te “tiemble el pulso” y con cuatro o cinco colaboradores de extrema confianza, es fundamental”…

“En definitiva, ahora más que nunca te querría a mi lado”…

“No se puede con vos, yo ni siquiera sé aconsejar, sólo expongo lo que haría, luego cada uno decide”…

No pudimos seguir, ya nos llamaban para comer… La mesa era un espectáculo aparte, las ensaladas, las fuentes tapadas con los cochinillos adentro, tres de las cuales Francisco se ocupó de trozar y repartir en cada plato luego de las fotos que la Secretaria sacaba… Leticia le pidió a Julio que, por favor, se sentara con nosotros y éste accedió orgulloso… Las bromas para Francisco se sucedían y éste las salpimentaba con comentarios que eran del agrado de todos, los “aplausos para el asador” no faltaron, lo mismo que varias fotos de Julio con la Gobernadora y de Francisco con ella -las mismas, en poco tiempo, decoraron las paredes del restaurant- Los dos cachorros de ovejeros que enloquecieron a todas las mujeres se pusieron al día cambiando el menú… Pensé que ya no podrían comer más y Francisco me demostró que un par de postres exclusivos, creados por él, abrían cualquier apetito casi vencido, los devoraron, salvo los que dejó preparado para las mujeres de casa… De última fue el café y ninguno quería más…

Leticia les contaba a todos el tema de la Clínica, la primera en su tipo en todo el país, según dijo, les contó de la casa-consultorio que teníamos en la Estancia para los trabajadores, de una FM con un alcance inusitado que sería utilizada en beneficio de los habitantes del pueblo y alrededores, allí opinó Francisco…

“Ustedes vinieron en helicóptero pero yo, aunque no me lo dijo, me di cuenta que mandó a asfaltar las

ocho cuadras de ingreso desde la ruta a la Estancia e hizo iluminar los cuatrocientos metros hasta la casa y, como dijo Leticia, no sé cuantas cosas más”…

“Creo que la única que te falta son las cuatro casas que mandé a edificar en los límites de la Estancia

para colocar Puesteros o la chacra que compré para instalar la radio o la casa-residencia para que vivan las Médicos y Enfermeras de la Clínica, todas totalmente amuebladas y algunos que otros arreglos en los alrededores, antenas de Internet satelital incluidas, no es gran cosa”… Aquí preguntó Mora…

“Quién te paga todo eso, ¿estás gastando por gastar?”…

“No me lo paga nadie, no necesito que me lo pague nadie, bueno, en realidad, me lo pagan… El Banco

que representa tu marido me paga unos buenos intereses que me alcanzan y me sobran para esto y para los sueldos y no me llama eso de guardar y guardar”… Lo miraron al marido de Mora e hizo un gesto como que era mucho… Después de un rato todos se fueron a la pileta y Francisco dijo que prepararía otros tragos para que se deleitaran…

Todos disfrutaron del aire, del agua y del sol, las cuatro mujeres en trajes de baño estaban para infartar a cualquier desprevenido, las tetas enormes de Leticia, amplificadas por lo exiguo de su espalda, llamaban la atención, tampoco desentonaban la cintura fina, el vientre liso, caderas, culito parado y duro junto a muslos apetecibles, la hermana tenía un físico similar, Mora tenía un cuerpo “trabajado” y llamativo, lisa y llanamente “cogible” a primera vista, de esas que uno las ve y no piensa “¡qué linda mujer!, no, era de las que, lo primero que hacen pensar es, ¡cómo me cogería a esta mina!”, ¿se entiende? y ella lo sabía pero, la que estaba mortal era la Secretaria, de nombre Lidia, tenía ahora puesta otra tanga escueta y el físico era muy parecido al de Belinda aunque de tez clara, también sabía el “lomo” que portaba y debía hacer estragos entre los hombres de la Gobernación… Sentado en una de las reposeras las estaba mirando a todas ellas y se acercó con dos tragos largos Leticia sentándose a mi lado…

“Estás muy ensimismado mirando a las chicas, ¿te llama la atención alguna más que otra?”…

“Sí, me llama la atención la Gobernadora pero vos no digas nada”… -noté que se puso colorada-… “No

vayas a creer que soy un “viejo verde”, vos ya conocés a las chicas de la Estancia y a mi mujer, estoy acostumbrado a estar rodeado de bellezas, lo que me llamaba la atención es que las chicas de la Estancia están negras, tostadas, íntegras y literalmente tostadas por el sol -con esto le di a entender que tomaban sol desnudas- y a ustedes las veo muy blancas, índice evidente que se la pasan trabajando y con poco tiempo para disfrutar del verano”…

“Es verdad, sos más que observador, salvo Mora que se puede dar un poco de rayos o tomar sol en la

casa, las demás descansamos sólo cuando el sol ya no está… Notás alguna cosa más”…

“Cualquiera diría que estás probando como pienso y si, notó algunas cosas más”…

Se me quedó mirando, dudando si contestarme a lo que le había dicho sobre “probarme como pienso” o preguntarme qué cosas más había notado…

“Es verdad, algo te pruebo pero, ¿no me vas a dejar con la duda sobre lo que notaste, no?”… Me

sonreí…

“Para nada, ¿estamos entre adultos, no?... Tu hermana parece una chica “calladita” de las que se

“transforman” los viernes o sábado por la noche, es de tener muchos “amigovios” pero vive con indecisiones y no está para nada de acuerdo con los protocolos… Mora, hace lo que “se le canta” y trata de pasarla más o menos bien porque su matrimonio es una fachada, me animaría a decirte por qué pero es muy íntimo de ellos, como sos su amiga íntima seguro sabrás, sólo diré que noté las miradas entre el marido y Francisco… Lidia sabe que tiene “el lomo” y lo suele utilizar en su provecho pero te es leal y no deja que nadie se acerque demasiado porque, al igual que vos, piensa que los que se acercan buscan beneficiarse por la cercanía que tiene contigo… Espero no haberme equivocado demasiado”… Su cara no podía disimular la sorpresa ante lo que yo decía…

“No puede ser… Te faltó decirme el número del teléfono de la casa, ahora tengo un poco de temor por

lo que puedas decir de Leticia”…

“Me encantó que me dijeras “de Leticia” porque Leticia es la mujer, la Gobernadora es el papel que ha

elegido desarrollar y mostrar... Leticia es una guerrera, dulce, femenina, inteligente, sensible pero guerrera al fin, lo que sucede es que al final del día son tan pocos en los que confía que suele irse a dormir con la armadura puesta porque no le quedan fuerzas para quitársela y mirarse al espejo como la mujer que es y eso le impide ser completamente feliz… Vive a la defensiva por la falta de confianza y los golpes recibidos que hasta oculta sus hermosos atributos de mujer porque se mueve en un mundo plagado de “puñaladas arteras”… Yo lo veo más o menos así pero no me des mucha bola, deben ser los tragos largos que preparó Francisco”…

“No te voy a contestar porque tengo ganas de llorar… Me hablaste como si conocieras el antes, el

ahora y el después”… Se quedó callada porque se le llenaron los ojos de lágrimas… Yo tomé su vaso y fui a que Francisco me preparara otro par de tragos, esta vez sin alcohol…

Al regresar con los tragos y sonriendo para mis adentros porque Francisco me había comentado que se había conseguido un novio y que tenía a “la flaca” en el bolsillo, me volví a sentar al lado de Leticia y le alcancé el vaso sin decir nada…

“Guille, tengo ganas de que me muestres las casas que mandaste a construir para los Puesteros, creo

que es lo único que me falta ver… Además, necesito que me hagas un favor enorme, tenés que hacerte cargo de “limpiar” el Municipio de este pueblo, con mi total apoyo y anuencia”…

“Dale, primero te muestro la entrada que tampoco la viste y luego vamos a ver las casas, te puedo

mostrar dos porque dos están ocupadas pero son todas iguales… Respecto a lo del Municipio tendríamos que hablarlo tranquilos en tu oficina, en realidad yo no quiero saber nada con la Política, ya lo sabés porque te lo habrá dicho José, pensaba dejar todo en marcha por aquí e irme a pasear por el Mundo con mi mujer pero, ya he visto que ahí adentro es un despilfarro y el candidato un inútil manejable…”…

“Sí pero ese tipo no queda, vamos a poner a otro”…

“También lo sé aunque no lo conozco, lo único que podía hacer que suspendiera mis planes y mi viaje

por unos cuatro o cinco meses más es precisamente porque dijiste las palabras mágicas, “necesito que me hagas un favor enorme” y como un favor hacia vos, estoy dispuesto a hacerlo, no obstante, tengo algunas condiciones para discutir pero no creo que no nos pongamos de acuerdo”… Como para que nadie dudara de su alegría, me echó los brazos al cuello y me dio un sonoro beso en la mejilla… La Secretaria, que seguramente sabía, se sonrió satisfecha…

Les avisamos a todos que nos íbamos a ir un rato como de una hora a ver las casas de los Puesteros y la entrada nueva… Mora que estaba atenta a la “jugada” se levantó como un resorte y dijo que ella también iba, Lidia no se quedó atrás y se acopló porque hizo hincapié en que sacaría fotos de todo el lugar… Les contesté que no había problemas, que se pusieran unas batas y nos íbamos así en la camioneta, que por allí no había un alma, saldríamos directamente de la cochera así que los cuatro nos fuimos para sacar la camioneta… Demás está decir que hasta la cochera les encantó, al igual que la camioneta último modelo que Mora elogió… Leticia estaba exultante, le contaba a Lidia que yo había aceptado la propuesta y que en la semana nos veríamos en la Gobernación para conversar bien del tema… Salí por detrás de la casa hasta la tranquera, esperamos que Lidia sacara las fotos de la calle asfaltada, dimos la vuelta en el asfalto y entramos hacia la casa, antes de doblar el bosquecito me hizo parar y sacó fotos de camino de ingreso con las columnas de alumbrado, pasar el bosquecito y encontrarse con la casa las deslumbró como a todos, después me fui para el lado de los puestos, mi destino era casa número 4, la más lejana…

Miraron los animales y todo el verde parejo de los campos, Mora no pudo aguantar y me preguntó por la extensión de tierras y dijo que todo eso habría salido una fortuna, con indudables ganas de saber cuánto había gastado en la propiedad… Se los dije, total, lo podría haber averiguado con el marido…

“La Estancia no es tan grande, sólo tiene 400 hectáreas pero todas muy bien cuidadas, a la casa

principal no le falta nada, tiene todas las comodidades, está relativamente cerca de todo y la zona es muy tranquila y segura… Con la tierra, la casa, las reformas, las casas nuevas que hice, el asfalto, la camioneta de mi mujer, la mía, la Clínica, la radio, la casa-residencia para las Médicos y las Enfermeras debo haber gastado unos seis y medio o siete millones de Dólares, con todos los impuestos pagos para que no me rete la Gobernadora”…

“Eso es un montón de dinero todo junto, una fortuna”… -dijo Lidia-…

“No lo tomen como soberbia pero no es tanto para mí que la tengo, preguntale al marido de Mora y te

va a decir que ese gasto lo amortizo con siete u ocho meses de los intereses que cobro y como sé que no me la voy a llevar en el cajón la utilizo para mi comodidad y para la comodidad de quienes me rodean”… Leticia me miraba y no decía nada…

“¡Este hombre es de otro planeta!”… -gritó Lidia provocando las risas de todos-… Ya habíamos llegado a

la casa número 4 y descendimos para que la vieran… No podían creer que tuvieran cable, Internet, sombra, tranquilidad y una construcción excelente, me pidieron que les abriera las puertas y les contesté que no tenían llave y aún se sorprendieron más…

Les comenté que cada una de ellas estaba pensada para matrimonios sin hijos u hombres solos y que iban provistas de un cuatriciclo para movilizarse, se reían cuando le dije que era porque ni mi hijo ni yo queríamos que un caballo estuviera todo el día atado y ensillado para cuando lo necesitaran… Entraron y las tres me dijeron que eso era un lujo para un Puestero… Leticia no se aguantó…

“Guillermo, vos podrías decirme cuánto es el importe que se gastó en la construcción de una de estas

casas, con muebles y sin muebles”…

“Imagino porque lo preguntás pero ahora no puedo decírtelo, no obstante, te lo puedo hacer llegar

mañana vía mail porque mi empleada tiene todos los costos, incluso de la mano de obra aunque te aclaro que aquí no hay sobreprecios que valgan”…

“¿Por qué crees que te lo pregunto?”… No esperé más, ataqué…

“Chicas, ese es el dormitorio, yo sumo, tres bellezas, una cama y “tengo ganas” de penetrarlas a las tres

y que nos hagamos el amor participando entre todos”… Esperaba que la primera que reaccionara fuera Mora, sin embargo fue Leticia la primera que se me arrojó encima besándome con ganas…

“¡Sí, por Dios! que calentura atroz, vamos a la cama, cogeme, hagamos todo lo que queramos, chúpame

toda, chicas no se queden paradas”… -dijo sin mirarlas y éstas se sacaban las batas y los trajes de baño en un parpadeo y comenzaban a besarse con desesperación-… Todas las tetas eran de pezones chiquitos pero igual de duras, las mejores, las de Lidia, luego Mora pero Leticia no se quedaba atrás, un poco caídas por el peso pero muy poco y muy apetecibles y sensibles…

Nos subimos los cuatro a la cama y nos comimos la boca con Leticia mientras le acariciaba una teta con una mano y jugaba con su vagina con la otra, gemía y se movía con desesperación cuando le introduje dos dedos y empecé a moverlos, enseguida le chupé las tetas con ganas de arrancárselas y sin sacar los dos dedos le metí el anular en el agujerito del culo, se resistió poco a la introducción y su orgasmo endureciendo todo el cuerpo y elevando el torso, se hizo sentir con un grito de descarga… Lidia y Mora a nuestro lado terminaron su 69 con otro grito similar casi al unísono y se quedaron quietas unos instantes… Me lancé a lamer y chupar sus labios y clítoris diciéndoles a las chicas que nos ayudaran, Lidia se puso a besar a Leticia y a apretar sus tetas alternando en una y otra, Mora me bajó el bóxer y se prendió a tratar se tragar todo lo que podía, estaba lanzada a lograrlo pero siempre quedaba algo afuera, entonces la dejé un instante a Leticia que dijo “Noooo” y empujé la cabeza de Mora que me babeó todo pero siguió luego comiéndose mi pija hasta su garganta… Leticia chorreaba flujos cuando volví a su clítoris y aproveché lo resbaladizo para meterle dos dedos por la retaguardia, acusó la entrada pero acomodó las caderas para que siguiera…

Les pedí que cambiaran y Mora pareció querer comerse a Leticia…

“Cuánto hacía que no nos besábamos así Morita, comeme las tetas como vos sabés”… Le faltó

masticarlas y yo, con tres dedos adentro del culo de la Funcionaria, absorbí con fuerza su clítoris y la empecé a llevar a un orgasmo brutal…

“¡Qué pija, por Dios, qué pija!, no me va a ganar, me la voy a comer toda”… -decía Lidia y hacía

esfuerzos por lograrlo dándome un tremendo placer… Con Mora arriba de su cuerpo y conmigo apretando sus caderas y sus muslos, aguantamos el orgasmo de Leticia que gritó como si la estuvieran matando…

“Gritá Leti, grita que te hacía mucha falta acabar así pero más vas a gritar cuando Guille te perfore con

la pija que tiene”…

“Ya me parecía que había escuchado bien y que te estaban cogiendo cuando fuiste a ponerte los

jeans”… -le dijo Lidia a Mora-…

“No sabés… Me la metió por la mitad y me hizo ver el cielo, ahora quiero más por dónde quiera”…

Leticia estaba recuperándose y le pedí que se pusiera en cuatro, lo hizo y las dos amigas se prendieron de sus tetas, yo “pincelé” la zona y comencé a presionar en su entrada “normal”, lo hice despacio para sentirla y que me sintiera y vaya si lo hizo…

“Sí, sí, sí, me está partiendo la concha, me duele, chicas, me duele, ayyy, Virgen santa no la aguanto,

esperá no la saques, esperá, ahora, ahora entrá todo y dame fuerte”… Entré hasta chocar en su interior y grito dolorida, ya no me importó y aceleré mi ritmo, primero fue un orgasmo chiquito que no le dejé disfrutar mucho porque seguía entrando y saliendo fuerte y profundo, el siguiente a los pocos minutos fue terrible porque gritó elevando su cuerpo y separando las manos de la cama, las chicas se apartaron porque seguramente se dejaría caer y así fue, estrelló la cara y las tetas en la cama y se quedó laxa…

Yo salí despacio y mientras Mora acariciaba la cara de Leticia, Lidia me pidió que se la metiera a ella…

“Dame con todo Guille, yo me aguanto”… También se puso en cuatro y, a pesar de aguantar el “pijazo”

entrando de un sólo golpe de cadera, la escuché putear contra la cama, le apliqué el mismo tratamiento poniendo los pulgares en su culo y noté que dilataba bien, mi ritmo se hizo acelerado hasta que entró en una cadena de orgasmo, no terminaba uno y entraba en otro gimiendo fuerte y moviendo el culo acoplándose a mi ritmo… Al aprestarse a un orgasmo más fuerte se lo corté cambiando de agujero e imprimiendo la misma velocidad que por el otro lugar… El grito fue de terror, tanto así que sus dos amigas saltaron en la cama, Lidia lloraba pidiendo que se la sacara y Mora se lanzó por abajo a chuparle el clítoris mientras Leticia se aferró a una de sus tetas con la boca, se calmó rápido y comenzó a moverse para acoplarse, no aguantó mucho, el orgasmo anal creo que la sorprendió y volvió a gritar fuerte pero esta vez de placer y aún moviéndose con contracciones hablaba rápido y alto…

“¡Qué cogida me han pegado, el polvo de mi vida!, quedate a vivir en mi culo Guille, seguí moviéndote,

cogeme más, necesito tu pija dónde sea… ¡Mamita querida!, no puedo terminar de acabar”…

“Ahora me toca a mí, no seas egoísta, por favor Lidia, me estoy derritiendo”… Mora rogaba por volver a

sentirme…

También salí despacio con toda delicadeza que Lidia agradeció y Mora se estiró boca arriba pidiendo que la penetrara de frente, le hice caso y cuando luego de besarla me preparé para penetrarla, Leticia acercó su mano, me rodeó el tronco y notó que no alcanzaba a tocarse la punta de los dedos con el pulgar…

“¿Todo eso me metiste, todo este pedazo me provocó semejante placer?... Te lo presto un ratito pero

después lo quiero de nuevo”… -le dijo a Mora- y lo acercó a su vagina, sólo tuve que empujar, en la mitad Mora contrajo todo su cuerpo y me cruzó las piernas a la cintura, también gritó cuando choqué en su interior, lo mismo hizo cuando comenzó a tener orgasmos seguidos por mis movimientos de entradas y salidas, se reía feliz y pedía más, yo aproveché sus piernas levantadas y elevé un poco más su cadera para cambiar de agujero… “Nooooo” gritó cuando se dio cuenta de mi intención, fue tarde ya había entrado hasta la mitad y no me importaron sus gritos y lágrimas y sus pedidos para que tuviera piedad, en este caso también ayudaron las chicas, Leticia apretando su clítoris y Lidia sorbiendo sus pezones, entré y salí varias veces más y ya no me quise aguantar esperé a que comenzara con su orgasmo y lo potencié bañando sus intestinos con leche caliente… Se enloqueció gritando y moviéndose para todos lados, gritaba, reía, pedía más y Lidia y Leticia la dejaron para matarse comiéndose la boca y gimiendo con las manos en sus respectivas entrepiernas…

Mora me apretaba fuerte los brazos cuando yo iba saliendo de ese culo bien cogido, después me besó diciendo…

“Gracias Guille, voy a extrañarte mucho a vos, a tu pija y a los orgasmos que me has sabido sacar…

¡Qué intenso chicas!, no sé ustedes pero, por un tiempo largo, no voy a dejar que ningún hombre se me acerque, me he hartado de pija por una larga temporada, jajaja”… Lidia la abrazó reafirmando lo que decía y Leticia, sin decir nada, me besó, limpió con la sábana a “mi amigo morcillón” y se lo llevó a la boca, semiflacido le entró hasta la garganta y se apuró a sacarlo cuando empezó a crecer, sólo jugó con el glande, su boca más chica no permitía ingresarlo más, estaba seguro que me lastimaría con los dientes, de todos modos se esmero con su chupada y sus lamidas, ya era hora de volver y tomándole la cabeza con las dos manos ingresé el glande y un poco más para acabar dentro de su boca, tosió cuando el chorro chocó con su garganta pero se tomó todo y lamió el glande hasta dejarlo reluciente… Se limpiaron, se vistieron, se peinaron y arreglaron el cabello con un cepillo de Carolina que había en la camioneta y nos volvimos, más que tranquilos y muy satisfechos… Lidia se empezó a reír sola y todos la miramos…

“Quién diría que una salida de campo iba a ser tan productiva y tan satisfactoria, ¿no? y estoy de

acuerdo con vos Mora, por un tiempo largo, al que pretenda acercarse, se la corto, jajaja”… No nos quedó más que reírnos a carcajadas…

Cuando regresamos se los notaba a todos muy relajados y de muy amena charla, las chicas se despojaron de las batas y se arrojaron al agua, yo me acerqué a Francisco que me miró con complicidad…

“Por aquí ni preguntes, cuando la pendeja se perdió en el bosquecito con el custodio y el helicopterista,

tuve que usarte una de las habitaciones, la pasamos genial y me puse de novio… Por tu lado ni me cuentes, por la cara de felicidad de las tres y la forma de caminar le rompiste el culo a placer… Sííííí, mentira, contame que me muero por saber, la “chusma” que llevo adentro está desesperada”…

“Jamás te voy a contar que la única que salvó el culo fue Leticia, no daba más, lo dejé para la próxima y,

en confianza, te hice caso, en la semana me reúno con ella y voy a “limpiar” el Municipio”…

“¿Cómo hacés?, miralas están todas brillantes… Estoy seguro que a la pendeja se la cogieron esos dos y

está tan mustia como cuando llegó… Te felicito por el compromiso en favor de todo el pueblo”…

“Francisco, te agradezco con el alma todo lo que hiciste y creo que te debo algunos Pesos aunque la

forma en que te brindaste no tiene precio”…

“Entonces no me jodas con pavadas, el día, la alegría y la satisfacción de hoy no puede mancillarse con

lo material… Que me hayas brindado tu amistad es invalorable… Tomate un trago largo que tenés un olor a concha tremendo en la boca, jajaja”… Preguntales si se quedan a cenar, aprovechamos las brasas, le ponemos un poco más y tiramos la carne y las achuras junto a lo que quedó de lechón y ensaladas…

¿Quién se iba a negar?, eran las siete y media de la tarde, la tarde calurosa se moría tranquila con un sol que se ocultaba rojo en el horizonte, la estaban pasando de maravillas dejando de lado cualquier tipo de obligación, sin Prensa, sin tener que disimular nada, había que ponerle la guinda al postre que significó este día… Leticia preguntó si alguno tenía algún inconveniente, todos dijeron que se quedaban y Francisco hasta dio opciones para la comida, podía ser el asado con achuras, lechón, ensaladas sobrantes que convertiría en una exquisita y/o sushi y otros platos… Todos bromearon con él y tres de las chicas junto al marido de Mora lo desafiaron a ver si era capaz de hacerles un plato de sushi y otra cosa más que le pidieron… Francisco ni se inmutó y muy serio les dijo que él se los preparaba si se lo comían todo… Todos dijeron que si…

“Listo, el desafío está hecho”…

Le dijo a Julio que preparara el fuego que él ya le alcanzaba la carne y las achuras y se metió a la cocina, después salió con toda la carne, las achuras y medio cochinillo lo dejó porque se lo llevaría Julio junto con dos cabezas, a los veinte minutos salió de la cocina trayendo un tentempié que había hecho con partes de los cochinillos y algo de ensalada, también trajo vasos y un vino tinto añejado que yo tenía en la bodega…

“Entreténganse con eso, en unos cuarenta y cinco minutos les traigo el sushi con una salsa que se van a

chupar los dedos”… Yo lo había visto entrar en la cocina con el celular en la mano e imaginé como “venía la mano”, efectivamente, a los quince minutos arribó una camioneta que Francisco salió a recibir, el conductor no bajó y el chef volvió a entrar a la cocina con dos enormes bolsas en sus manos… Había llamado al restaurant para que le trajeran los ingredientes que necesitaba…

A las nueve de la noche nos pusimos a comer en la mesa que habíamos instalado frente a la casa pues las chicas decidieron comer a la luz de la luna y escuchando los sonidos del campo… Julio hizo un asado con achuras que salió espectacular, el marido de Mora comió el plato pedido y las tres chicas se empacharon de sushi con una salsa que todos los demás envidiamos y algunos, a pesar de las fingidas protestas de Francisco, la usamos con el asado… Tal como fue al mediodía, hubo nutridos aplausos para el asador y para el chef, quedamos todos que no nos podíamos mover y el postre la terminó de completar, apenas si quedó espacio para el café e hicimos una sobremesa de casi una hora para digerir algo… La despedida fue con abrazos, besos e intercambio de números de teléfonos…

El helicóptero despegó a las once y media de la noche, ascendía lentamente y todos nos saludábamos cuando entró la combi con las chicas que volvían de Mar del Plata y descendieron rápido de su vehículo, los de la aeronave las vieron, saludaron dando un par de vueltas sobre sí y amagaron descender, yo les hice señas para que se fueran y se perdieron en el cielo oscuro… Las chicas saludaron a Francisco con un beso, a mí con abrazos y besos, Gracia y Sol junto con Belinda siguieron viaje hasta el pueblo… Bajaron una cantidad enorme de bolsas y Francisco después de reír un rato con mis chicas y mostrarles los postres que les había hecho, se despidió diciendo que mañana mandaría por todo lo de él… Subió a la camioneta con Julio, contento porque llevaba una buena comida y unos cuantos billetes… Les dije a las chicas que mañana tendrían para entretenerse pero que ahora dejaran todo así… Sólo nos quedó irnos a dormir…

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CAPÍTULO 44.

INVITACIÓN - VIAJES.

Mis “esposas” pretendieron ser incisivas con sus preguntas respecto a quienes eran los que habían pasado el día en casa, les dije que primero me tendrían que rendir cuentas de lo que habían hecho, adónde habían ido en Mar del Plata y después les contaría sobre quienes habían venido… Se “atropellaban” para contarme pero como el sueño me estaba venciendo, dije que la seguiríamos después de bañarme, por lógica, se desnudaron y se metieron al baño conmigo… Me bañé rápido y cuando salía vi que Ana María tenía un mordisco bien marcado en su espalda, me puse serio…

“¡Ana, eso es un mordisco en tu espalda y parece de un hombre!, ¿cómo me vas a explicar esto?”…

Carolina saltó como picada por una víbora…

“Fui yo amor, fui yo, no me di cuenta, fui yo, no hubo ningún hombre”…

“No puedo estar seguro, yo no estuve viendo y vos no sos de morder a nadie, mejor me voy a dormir

porque esto va a terminar mal”… Estaba seguro que había sido como me lo decía pero estaba “fusilado”, “mi amigo” estaba semi derrotado y yo estaba aún atiborrado de comida, si no hacía algo iban a querer “mimos” y no estaba para responder a nada… Me hubiera sido fácil decirles lo que había hecho pero me gustaba más así, a la mañana haría lo que quisieran… Cuando vinieron a la cama yo estaba en el octavo sueño y se abrazaron a mí dejándome dormir…

En la mañana me desperté con las dos alternándose en las chupadas a “mi amigo”, dos o tres veces una y dos o tres veces la otra… Me “escapé” de ese martirio y le dije a Ana que se pudiera boca abajo y abriera las piernas, lo hizo sin problemas y abrí sus nalgas, escupí en par de veces en su ano y apoyé el glande, se relajó enseguida y no tardé en llegar a lo más profundo de sus tripas… Ana dio un gritito, movía el culo y bufaba cuando yo iba entrando, comencé a acelerar mis arremetidas y le mordí la nuca, se dejó ir en un orgasmo escandaloso y la saqué sin miramientos dejándole el culo abierto y a ella tratando de calmar sus contracciones… Después le dije a Carolina que se pusiera en la misma posición y obtuvo el mismo tratamiento aunque gritó más fuerte y pidió más cuando le mordí la nuca para hacerla estallar en un orgasmo muy placentero, salí igual escuchando un “plop” y les pregunté si querían leche, las dos giraron y se pusieron a mamarme hasta que me secaron y se repartieron la sustancia blanca…

“Casi tres días sin tu pija y tu leche y ya me estaba volviendo loca, en realidad, nos, estábamos

volviendo locas las dos” -dijo Carolina y me contó lo de la marca en la espalda de Ana-… Al margen yo había notado que la marca no era grande y unos quince centímetros por debajo de dónde yo llegaba…

“La culpable fue Belinda, estábamos Gracia, Ana y yo penetrándonos con el strapón, Gracia lo

recibía de Ana y yo entraba en el culo de la negra… Gracia nos hizo calentar a todas con sus gritos y sus temblores y Belinda, en el mejor momento, me metió un consolador en el culito, me agarré tal calentura que acabé como una loca y le mordí la espalda a Ana que ni lo sintió porque también estaba acabando, ahora no tiene nada pero casi le arranco un pedazo, pobre mi negra, ya le pedí disculpas”…

“Yo la disculpé pero… se la tengo jurada”…

Sin darle mayor importancia a eso, les pregunté como la habían pasado y como habían estado Graciela y Marta… Me contaron todo lo que hicieron, adónde fueron, dónde comieron, que compraron y como se rieron en la playa con todas las que no conocían el mar y una gran ciudad, para ellas era una sorpresa detrás de otra, mucho más para Gracia y Sol, respecto a Graciela y Marta me dijeron…

“La que tiene o tenía dudas y trataba de incentivar a Marta era Graciela porque no acababa de

entender el tema de compartir entre todas, ha tenido una educación muy cerrada y muy poca experiencia… De todos modos este viaje les sirvió de mucho, se abrieron y se brindaron con todas por igual, se notaban muy, muy dadas, como entregadas sin hacer diferencias”… Yo la miré a Ana María…

“Yo noté exactamente lo mismo y sabés que soy más dura que Caro para juzgar actitudes, asimismo, no

se me escapa que han evaluado otra serie de cosas desde la certeza que no están enamoradas, pasando por todo lo que perderían quedándose al margen y dejando de lado lo material que quieras o no influye, es muy difícil, diría que horrible saber que por una equivocación en el modo de pensar y actuar quedarían al margen de disfrutar de placeres que les tocaron las fibras más íntimas”…

“Vos querés decir que son interesadas”…

“No nos engañemos Guille, en la mujer lo material siempre influye pero yo diría interesadas en no

perder lo ganado en lo íntimo y placentero y, antes que lo olvidemos, nos dijeron que quieren charlar con vos a solas para explicarte o para lo que quieras… Vos no estás incluido en ningún tipo de dudas aunque creo que ya no tienen ninguna… Vos decidís”…

“Luego veremos y ahora les voy a contar que fue lo del domingo”…

Como dos nenas, con las rodillas juntas y apoyando las nalgas en los tobillos, -lo de “nenas” es un decir porque esos “lomos” y esas tetas no eran de nenas pero me refiero a la pose adoptada-, quedaron expectantes y esperando…

“El viernes minutos antes de que ustedes se fueran me llamó José diciendo que la Gobernadora quería

hablar urgente conmigo para pedirme algo y quería pasar un día de campo para sacarse el estrés del trabajo que la está sobrepasando, le dije que no había ningún inconveniente y no les quise decir nada a ustedes porque seguramente suspenderían el viaje que ya tenían programado, incluso con la combi en la puerta, tampoco les dije cuando hablaron por teléfono porque eran capaces de volverse”…

“De eso que no te quepan dudas, más si venía ella que es una mujer excepcional… ¿Cuántos vinieron y

como te arreglaste?”…

“Vino ella, la hermana, la Secretaría, un matrimonio que son amigos personales, el del helicóptero y un

custodia… Querían cochinillos porque José no puede mantener la boca cerrada y habló maravillas de cuando vino a comer y le pregunté a Francisco dónde podía conseguirlos, le conté para que y resultó un “tipazo” con todas las letras, con Julio, uno de los peones para asar y por si querían montar y él, se solucionó todo… El domingo a las ocho de la mañana estuvo acá, se hizo dueño de la cocina, ya traía como doce ensaladas distintas desde el restaurant, hizo los postres incluso para ustedes y presentó una mesa de reyes, espectacular, ya verán las fotos cuando me las manden… A la tarde preparó tragos largos a elección como el mejor barman, de hecho lo es y con premios internacionales y para aprovechar el sobrante de comida, les dijo de quedarse a cenar, ahí cocinó a la carta con sushi incluido y asado con achuras y otros postres, quedamos para reventar”…

Se miraron las dos y ya me las imaginaba hablando con Francisco para que viniera en otro momento a cocinar para ellas… Fue Ana la que habló…

“Parece que la pasaron mejor que nosotras, ya vamos a hablar con Francisco para lograr que nos haga

unos “mimos” a las chicas de la Estancia, primero vamos a probar los postres, para vos no hay”…

“No se imaginan lo que fue, se los compró a todos apenas bajaron del helicóptero, anduvo con la

Gobernadora del brazo de un lado para el otro y además acaparó al tipo del matrimonio, que es el Vicepresidente del Banco dónde tengo mis “ahorros”, resultó ser gay asumido y tiene un matrimonio de conveniencia… Me hizo reír tanto, “me puse de novio” me dijo y estaba chochísimo, hoy o mañana vamos a comer allí y le piden que les cuente… Antes que lo olvide Caro, te saqué un par de jeans para que pudieran andar a caballo porque tenían short, ya sabés que la montura y el roce lastiman”…

“Si les entraron mis jeans estaban bien físicamente”…

“Sin ninguna duda, las más fea es la Gobernadora, la Secretaría es Belinda pero con color de piel claro y

la amiga íntima de la “jefa”, se conocen desde la secundaria, es muy parecida físicamente a Gabriela”…

“Mejor hablemos de otra cosa, ¿qué quería pedirte?...

“Lo que me pidió fue como favor personal y por eso acepté, quiere que meta mano en la Municipalidad

y haga “limpieza” de corruptos y de gastos indebidos”…

“Jajaja, a tu “juego te llamaron””… -dijo Ana abrazándome-…

Les comenté que todavía no estaba todo decidido, de hecho el miércoles teníamos que ir a la ciudad de La Plata, sede de la Gobernación para aclarar algunos puntos y ver como se llevaría a cabo todo…

“Vos querés decir que tenemos que ir, ¿nosotras también?”… -preguntó Carolina-…

“Lógico, ¿querés que me vaya con alguna otra?, pensé que mis “esposas” iban a ir conmigo… Podemos

ir el miércoles, reunirnos en la tarde o el jueves a la mañana, después ir a algún espectáculo, conocer algo de La Plata y volver el viernes o el sábado”…

“Tengo que ver como están las cosas en la Clínica, no puedo descuidar todo eso”…

“Listoooo, Ana, andá pensando a quien podemos llevar para que haga de otra “esposa”, la “original”

tiene mucho trabajo como para acompañar al marido”… Ana agarró la broma en el aire y me contestó…

“Tenemos para elegir y no van a poner problemas, Sol, Marta, Rosalía, Graciela cualquiera de ellas

vendría con gusto, Belinda y Gracia no porque trabajan en la Clínica y la Directora no les va a dar permiso”…

“Ni loca, en un rato me voy a la Clínica y entre hoy y mañana dejó todo listo, ni borracha dejo de ir a

algún lado con mi marido y la otra esposa”… Ana María no pudo contener las carcajadas…

No les iba a decir nada y lo iba a dejar para mucho más adelante pero entendí que las dos tenían que hacerse a la idea desde ahora…

“Amores presten atención porque esto que les voy a decir lo vengo pensando y haciendo planes desde

hace un tiempo y siempre hay algo que surge que me lo tira para atrás… Yo no quería saber nada con el tema Político, acepto hacerle el favor a la Gobernadora porque me lo pidió personalmente pero va a ser sólo por tres meses después “desapareceremos” por otros seis meses… No se asusten, ya hay un montón de problemas que están solucionados, la Estancia marcha bien y no necesita nada raro para proseguir en ese camino, la Clínica ya está bastante estabilizada y faltaría muy poco personal, a los Laboratorios no hay necesidad de pagarles con efectivo o cheque, hay que hacer los pedidos y se lo descuentan directamente del Banco, los sueldos y los aportes sociales quedan cubiertos automáticamente con los intereses que me acreditan mensualmente y sobran mucho más de la mitad… Sol puede hacerse cargo perfectamente de los gastos que se susciten en la Estancia y Carolina tendría que nombrar a Belinda como Vicedirectora para que se haga cargo de su puesto, Marta podría quedar como Encargada de la casa y, en seis meses, nosotros tres nos dedicaríamos a recorrer el Mundo por dónde a ustedes se les ocurra, Italia, España, Grecia, Egipto, Alemania, África, EE.UU, el Caribe”, por dónde sea, hay teléfonos para comunicarnos e intérpretes en todos lados… Las caras de las dos con las bocas abiertas de par en par fue otro de los momentos en que lamenté no filmarlas y sacarles una foto al instante… La primera que reaccionó fue Carolina…

“¿Vos decís que los tres podremos estar en todos esos lugares de las fotos que se muestran y en los

tours?”…

“Sí pero mejor porque no iríamos en tours, llegamos, vamos a los mejores hoteles, alquilamos un auto,

una intérprete y nos largamos a recorrer, no tenemos que andar corriendo de un lado para el otro, podríamos estar una semana en cada sitio… Eso es lo que quiero hacer con las dos, vayan pensándolo pero no digan nada todavía, ya veremos cómo lo “manejamos””…

Les dije que mejor nos íbamos a desayunar y Ana María seguía sin reaccionar, miraba a un punto fijo sin ver, no hablaba y las lágrimas corrían por sus mejillas… Le iba a hacer una broma pero me puse a su lado, la abracé fuerte y le dije al oído aunque Carolina escuchó…

“Me haría muy feliz que mi negra adorada me acompañara en esos viajes junto a mi Doctora

adoraba”… Me abrazaron con fuerza y el llanto desconsolado fue de las dos, como siempre, las dejé descargarse y las llevé a que se ducharan, yo me fui a desayunar con un té digestivo y saludé efusivamente a las tres chicas que extendieron un poco sus besos dejando que tocara sus nalgas a gusto, después me fui a ver a Sol… Entré en su oficina y trabé la puerta, la besé recorriendo toda su boca y acariciando sus nalgas en profundidad, sin contenerme dejé deslizar un dedo en su culito y se quejó…

“Pero mirá vos, mi “putita rubia chiquita” anduvo cogiendo todo el fin de semana y ahora no me deja

hacer nada”…

“Rosalía, Belinda, Graciela y Marta me dieron por todos lados y me destruyeron pero no se la llevaron

de arriba, yo también les di con todo, fue un fin de semana maravilloso, todo lo que vivimos, lo que conocimos lo que disfrutamos y lo que te hicimos gastar, no se puede explicar con palabras Guille, igual nada de eso se compara a lo que siento cuando te tengo adentro, metela un ratito por dónde quieras, rompé sin miedo”… No terminó de decirlo y ya tenía la tanga en la mano y me urgía apoyada en el escritorio…

Gracia, la madre de Sol tenía un culito precioso, extremadamente parecido al de las hijas pero el culito de Sol era “especial” para mí y no me cabían dudas que era porque le pertenecía a Sol… Le pasé el glande por el agujerito que vi bastante irritado y comenzó a mover sus caderas, bajé un poco más y lo lubriqué abundantemente en su vagina que chorreaba y volví hasta su ano… Entré despacio y a pesar de la dilatación, noté su estrechez, escuché que gemía y me pedía más fuerza retrocediendo sus nalgas, no la dejé penetrarse, yo sabía que la penetración lenta la volvía loca de placer y le di un “chirlo” sonoro para que se quedara quieta y me dejara gozar de ese culito voraz al que yo había sabido poner hambriento desde mis primeras cogidas… Al llegar hasta lo más profundo dio un suspiro y un gemido que denunció sus ganas de gozar, la saqué despacio y ahora el gemido sonó a desilusión, no salí del todo y volví a entrar muy despacio, al volver a chocar con sus nalgas estaba casi desesperada y comencé a aumentar mis entradas y salidas, cada vez más fuertes y profundas hasta dónde me lo permitía la longitud, me apoderé de sus pezones y seguí dándole duro hasta que otra vez mordió el taco de papel para evitar el grito que desató su orgasmo, no paré y seguí sin dejarla recuperarse hasta que se volvió a tensionar para que otro orgasmo se hiciera presente y cuando lo comenzó, le llené las tripas de leche potenciándolo… Tuve que agarrarla firme de la cintura para que no se cayera de rodilla y la mantuve así hasta que dejó de temblar…

“Nada se puede comparar con vos, mi culo sabe que sos su único dueño… Gracias por esto y gracias por

todo Guille, te quiero”…

La besé, me arreglé la ropa y salí de su oficina, caminé un par de metros y volví a entrar, Sol estaba en el baño y preguntó quién era, le contesté que era yo y quería preguntarle cómo estaba la madre y que le había parecido todo, salió del baño y me contestó…

“Está feliz de la vida, más feliz que en toda su vida, así me dijo… Esta mañana me abrazaba y me decía

que había esperado mucho tiempo para tener las oportunidades de felicidad que vos le brindabas… Hoy estaba radiante y como en una nube pero físicamente, más destruida que yo, jajaja, parecía una loca queriendo probar todo lo que las chicas nos daban y se daban, no sólo eso probó todas las comidas y en la calle parecía absorber todo lo que veía, la felicidad de mi mamá es algo que tampoco nunca podré agradecerte en la medida de lo que siento”…

“Decile a tu madre que ustedes lo merecen pero estoy enojado porque no me trajeron ni un solo

alfajor”… Me acordé de pedirle un informe detallado de todos los gastos que había demandado construir una casa de los Puesteros, que materiales se habían utilizado y el precio de los mismos, así como el precio detallado de los muebles que había en cada una más los honorarios del Arquitecto y de la mano de obra puesta en la construcción y que después me lo hiciera llegar… Me comentó que era bastante fácil porque, de entrada el Arquitecto había separado los gastos individuales de cada una, incluso detallando honorarios y salarios, que en un par de horas los tendría listos…

En la cocina Carolina y Ana María ya habían terminado de tomar algo y viendo que aún las dos estaban pensativas con lo del viaje le dije a Ana y a Caro que al mediodía nos íbamos a ir al pueblo a comer y le pregunté a las chicas si ya tenían listo todo lo de Francisco, contestaron que sí y me preguntaron si lo cargaban en mi camioneta… No terminaban de decirlo y apareció Francisco con su camioneta a buscar todo… Las “esposas” se reanimaron y salieron a abrazarlo y a besarlo diciéndole que estaban enojadas porque había preparado comidas especiales y a ellas nunca las había “mimado” así, Francisco se reía y no sé que les contestó pero entraron a la cocina todos sonrientes, ellas, tomándose de sus brazos…

“Lo siento Fran, no pude ocultarles las exquisiteces que nos hiciste”…

“No importa, ya me resarciré… Venía buscar las cosas y a pedirles disculpas a estas damas por si hice

mucho lío en su cocina o cambié alguna cosa de lugar”… Un “bolazo” porque la había dejado impecable pero las tres chicas se pusieron de lo más contentas…

En un aparte me preguntó si había “bronca” porque se notaba que habían llorado…

“No, para nada, les conté lo que me pidió la Gobernadora y después le conté los planes que tenía para

recorrer el Mundo con ellas dos, no las podía parar, lloraron hasta más no poder, me tienen un poco desorientado”…

“Pero, pedazo de…, eso es felicidad pura, con vos se les cumplían montones de cosas plagadas de

felicidad y eso fue la “guinda del postre”, superaste todas sus expectativas, ya se les va a pasar dejalas que lo elaboren… Si no tienen problemas en que yo sepa de ellas y vos, me las llevo al restaurant y charlo un rato con las dos de mujer a mujer, te las dejo “mansitas”, les falta mucho mundo a ambas, más a Ana”…

“Para nada, sé que no van a tener problemas”… Al “toque” les pidió que lo acompañaran que necesitaba

hablar algo muy íntimo con ellas, me preguntaron y les dije que yo iría a comer en un rato y las traía… Antes de irse les dijo a las chicas que los postres eran “especiales” para ellas, que esperaba que los probaran, ellas se lo prometieron diciendo que las críticas las harían más tarde, él se rió y se fueron “las” tres muy charlatanas hacia la camioneta…

No bien se fueron, Graciela y Marta se acercaron pidiendo hablar conmigo a solas, le dije a Rosalía que hablaría con ellas dos y que no quería ser molestado… Fuimos al escritorio y me senté esperando por lo que me tenían que decir, ellas se quedaron paradas, no iba a preguntar nada, la primera en hablar fue Graciela…

“Guille, yo quería pedirte disculpas porque me equivoqué mucho con mi modo de pensar y actuar, creí

que buscaba la felicidad hasta que me di cuenta que era efímera y perdía mucho de lo que me ha hecho muy feliz hasta ahora, además he sido egoísta porque dejé de lado a quienes se entregaban a mí desinteresadamente y si no tengo todo eso voy a ser completamente infeliz en lo que me reste de vida, te prometo que algo así no va a volver a suceder”…

“Yo opinó igual, te necesitamos mucho a vos, pudimos llegar a pensar que con nosotros bastaría pero

nos dimos cuenta que necesitamos de todas y queremos seguir brindándonos con todas tal como ellas se brindan a nosotras, ten por seguro que no volveremos a cometer ese tipo de errores, por respeto a los demás y por respeto a nosotras misma”…

“Me hicieron enojar bastante porque pensé que habían entendido cuando dije “yo tengo ganas” que

sean fieles, leales y dedicadas, sin ningún tipo de condicionamiento, por esta vez pasa todo pero les repito “yo tengo ganas” que no me vuelvan a fallar, ni a mí ni a ninguna de las chicas y ahora me van a tener que contar como la pasaron todas juntas y, por lo que sé, bastante amontonadas”…

Las noté más distendidas y quisieron contar las dos a la vez, las frené y comenzó nuevamente Graciela…

“Estuvo genial, conocimos lugares que nunca hubiésemos podido conocer, el hotel, el teatro a pasos de

los artistas, las calles atestadas de gente, la playa, el mar, la vista de la ciudad desde el mar y todo lo demás”…

“Imagino que cuando decís “todo lo demás” te referís a que cogieron y se cogieron todo no”…

“Eso también Guille, disfrutamos como nunca y era acabar y acabar hasta quedar semi muertas, fue

fantástico”…

“Yo puedo opinar lo mismo Guille, agregando todas las cosas que compramos que nunca esperamos

tener y sí, las cogidas estuvieron espectaculares, nos dieron con todo, nos cogieron con tres consoladores pero nosotras también actuamos”… Las acerqué a las dos a mis costados y comencé a acariciarles las piernas subiendo las manos hasta tocar sus nalgas…

“Hicieron de todo y no guardaron algo para mí”…

Mis dedos tocaban sus agujeros llevándolos mojados con flujo hasta sus culitos que noté dilatados, ellas comenzaron a gemir cuando introduje los dedos en ambas oquedades y les pedí que se sacaran la ropa, no tardaron nada y me desnudaron a mí aprovechando para acariciar a mi miembro que estaba más que duro…

“¿Quién me la va a chupar primero hasta atragantarse?... Las dos se arrodillaron y Marta lo tomó en sus

manos para llevárselo a la boca, lo engulló de una y tuvo arcadas de las que se recuperó rápido, sentí cuando traspasaba su garganta y entró a subir y bajar como enloquecida, Graciela le pellizcaba los pezones y después vi como preparaba dos dedos y la “atacaba” desde atrás, casi se ahoga cuando los dedos de la amiga entraron no sé dónde… La toqué en el hombro a Marta y le dije que la dejara a Graciela que hizo lo mismo pero tuve que forzar su cabeza para que entrara toda, a ella la hice llorisquear y me llenó la entrepierna de saliva… Le pedí a una que se sentara en el respaldo y que la otra la chupara dejando sus nalgas a mí disposición… Marta subió y Graciela se amorró a su vagina empapada y a su clítoris endurecido haciéndola gemir…

Cuando penetré su vagina en un golpe de cadera Marta amortiguó el grito de Graciela tomándole la cabeza y enterrando su boca en la vagina luego ésta giró la cara y me dijo…

“Dame duro Guille, rompela toda, yo la presto sólo a las chicas pero todo eso es enteramente tuyo”…

No la hice desear y Marta tuvo que volver a presionar la cara de Graciela entre sus piernas para evitar el grito desencajado por el orgasmo, yo no paré y apenas se calmó un poco, la miré a Marta y entendió, cambié de agujero y, semi dilatado o no, quiso gritar como desaforada cuando perforé su culo hasta el final de mi pija, el ritmo fue terrible para Graciela y tuvo dos orgasmos casi seguidos, uno enorme cuando le llené el culo de leche y esperé muy adentro y tranquilo hasta que se calmó y dejó de tener contracciones, al sacarlo se giró y se lo metió en la boca para limpiarlo y dejarlo reluciente, su cara mojada y resplandeciente de deseo junto a sus ojos brillantes me hicieron saber que estaba completamente entregada…

De inmediato subió al respaldo del sofá y la que se arrodilló fue Marta… Con Marta fue distinto, acusó el dolor de la primera penetración y tampoco gritó porque Graciela no la dejó, no esperé a que se recuperara y la penetré igual de fuerte y profundo por el ano, allí si gritó y quiso salirse, un “chirlo” fuerte en cada nalga y se “amansó” de golpe, después intercalé las entradas y salidas en uno y otro agujero hasta lograr que los dos orgasmos se juntaran y el mío ayudó bastante, fue algo brutal y gritó tanto que hasta Sol vino a ver qué sucedía, Rosalía la paró en la puerta explicándole que era yo con un correctivo para las dos “rebeldes”…

“Nunca más Guille, nunca más voy a pensar en prescindir de esto, acabo de ver el Cielo”… Luego de

besarme fueron a lavarse y se dio por terminado el problema, yo tendría que arreglarme para ir al restaurant…

Había sido una mañana “movidita” pero me sentía muy bien, fui hasta la cochera rodeando la casa y pensando que es lo que estarían hablando “la” Francisco, Carolina y Ana María aunque en mi interior sabía que no sería malo, había tomado una confianza absoluta en mi nuevo amigo… Subí a la camioneta y vibró el celular, era José, ¿con qué me saldría ahora?... No me dijo ni decir hola…

“Guille, ¿qué le hiciste a la “flaca” y a la Secretaría?, están enloquecidas con vos”…

“Buen día José, ¿cómo estás?, ¿qué te pasa amigo, vos también estás acelerado?”…

“No, disculpame Guille, buen día, estoy contento, “chocho” de la vida… Recién vuelvo del despacho de

la Gobernadora, ha dicho delante de los otros Ministros que soy su hombre de extrema confianza y les ha marcado a todos unas “reglas de juego” muy estrictas, el que se tuerce o no obedece los lineamientos se va, nadie se corta solo y para el que se tenga que ir por una mala función, ella misma en persona denunciara ante los medios y los miembros del Partido los motivos de la salida… ¡Y no me jodas Guille!, eso es propio de tu modo de pensar”…

“¿Te parece?, no para nada José, yo sólo le comenté como procedo con respecto a mis empleados, sabés

que no me animo a dar consejos”…

“¡Qué hijo de tu madre!, te conozco como si te hubiera parido… Eso no es nada, después de la reunión

me hizo quedar para agradecerme la idea de los cochinillos y entre la Secretaría y ella me “ametrallaron” contándome del día que habían pasado, que llevaste un chef internacional que las volvió loca con los platos, los tragos y el buen trato, que hasta les hizo sushi para cenar, que se “mataron” en la pileta y andando a caballo, que regresaron agotadas y felices, jajaja, están insoportables hablando de vos”…

Evidentemente mi amigo Francisco había causado sensación con su trato y don de gente, sumando también su capacidad como chef…

“Francisco es un amigo que se ofreció a ayudarme porque no había personal en la casa, ya te dije que se

habían ido todas a Mar del Plata, lo hizo “de corazón”, no me cobró una moneda”…

“Como sea, me alegro que haya estado, se los metió a todos en el bolsillo… Ya me comentó Lidia que te

mandó todas las fotos al mail, están sensacionales, esa mesa servida debajo de los árboles es la envidia de todos, otra que está “enamorada” de vos es esta “potra” de Lidia, como dicen los “gallegos”, lo único que te faltó es “llevártelas al huerto”, jajaja”… -jajaja, si José supiera-…

“Me dijo que aceptaste lo que te pidió como un favor hacia ella y que quiere ver si puede juntarse con

vos el miércoles, estás invitado con tu mujer a una función de gala del Ballet Nacional, van a estar a su lado como invitados especiales y después no se vuelve a la casa, se queda en la suite que tiene en el hotel y allí quiere reunirse con vos para decirte las condiciones y escuchar las tuyas”…

“No hay problemas José pero con dos salvedades, yo voy con mi mujer y otra acompañante, ellas dos

pueden estar junto a la “flaca” como Estancieras y como Directora de la Clínica gratuita, a mi dame un asiento en segundo o tercer plano, sabés que no me gusta la “fanfarria”, de hecho voy a pedir una suite para tres en el mismo hotel y me voy a quedar hasta el sábado inclusive pero eso lo pago yo, esto es sin discusión”…

“Sé que no puedo discutir eso pero, por lo menos te mando a hacer las reservaciones para que cuando

llegues sólo tengas que dar tu nombre y el de las mujeres… Ya hablaremos más cuando estés por acá”…

“Listo José, yo estaré por allí a las cinco de la tarde, nos estamos viendo, ¡Ahh!, decile que hoy les

mando por mail las especificaciones de gastos de las casas que me pidió, las están pasando en limpio”… Corté la comunicación con José y me fui para el pueblo…

Cuando entré en el restaurant estaban sentadas con Francisco en una de las mesas, las caras de alegrías de las dos al verme me hizo saber que la charla con mi amigo había sido muy productiva… Las dos me abrazaron sin cortarse y me dijeron que Francisco las iba a ayudar a buscar lugares para ver y recorrer, lo mismo que buscar hoteles y hacer una lista detallada para tratar de abarcar y disfrutar todo lo que pudieran…

“De aquí a unos seis meses van a hacer una lista impresionante y hasta pueden armar los recorridos

para no saltearse nada, te agradezco la ayuda Fran pero, en lo inmediato van a tener que pedir turno en el Salón de Belleza, las quiero despampanantes para el miércoles a la noche”… -Abrí la computadora para mostrarles la publicidad del evento-… “En esta función de gala del Ballet Nacional van a estar sentadas en primera fila como invitadas especiales y junto a la Gobernadora, yo pedí más atrás porque no me gusta estar en eso… Nos vamos el miércoles al mediodía y regresamos el sábado a la tarde”… Francisco pegó un gritito de alegría que no pudo contener y las abrazó a las dos que volvieron a quedarse mudas y después me miró…

“Guille, ¿no te animás a llevarme?, me quedo el miércoles y el jueves me regreso, aprovecho para

ayudar a las chicas a arreglarse, ver el Ballet que me encanta y me “guardo” una noche entera con mi nuevo novio”… Era tal la cara de alegría que no dudé, además mis “esposas” asintieron, allí mismo lo llamé a José y le pedí otra ubicación en el espectáculo y otra habitación, le dije que iría con Francisco… Me contestó en el acto que a la “flaca” le encantaría, que contara con ello… Francisco comenzó a agradecerme y le dije que se dejara de joder y nos diera de comer que estaba muerto de hambre… Se fue “reloca” de contenta a hacernos los pedidos…

Ana María seguía callada producto de sus temores para no hacerme quedar mal y Carolina estaba exultante…

“Guille, va a ser un problema para presentarnos yo voy a tratar de no desentonar pero vos como te vas

a mover con las dos”…

“Es fácil, las presento como mis “esposas” y al que no le guste que se las aguante”…

“Nooo, no podés hacer eso”…

“No mi vida, no lo voy a hacer sólo por respeto a ustedes y para que nos las hagan sentir mal porque

nunca falta un hipócrita mojigato, Carolina puede ser mi esposa y vos mi Secretaría personal y Administradora de la Estancia o viceversa, ustedes deciden”…

“Vamos a seguir con Carolina como tu pareja y yo lo demás, así no nos hacemos líos”… Allí habló

Carolina…

“Como nos hizo entender Francisco, te acompañaremos, amaremos y disfrutaremos a conciencia de esta

nueva vida junto a vos, hasta que la muerte nos separe pero… antes debo arreglar el tema de la Clínica y apenas terminemos de comer voy a hablar con Belinda y le voy a pasar el mando para que se ocupe cuando yo no esté y contrate a otra Médica y otra Enfermera que ya están en carpeta, yo pasaré sólo a controlar cuando no esté ocupada con mi marido y mi negra, ya lo decidí”…

“Siendo así, yo también aceleraré las cosas, voy a hablar con Sol para que se encargue de toda la

administración y los gastos y con Marta para que cumpla el trabajo que vos tenías antes Ana, ¿qué les parece?”...

“Nos parece perfecto y también tenemos que llegar con tiempo para comprar los vestidos, las sandalias

y un esmoquin para vos”…

“Si salimos a las once y media, llegamos a las tres o cuatro de la tarde, hasta las nueve y media que es

la función tenemos tiempo”… Quedamos así y se lo hicimos saber a Francisco que estuvo totalmente de acuerdo y además se sentó a comer con nosotros…

El almuerzo fue muy ameno y divertido con toda la “salsa” y el buen trato de Francisco que decía tener ganas de “largarse al Mundo” nuevamente… Recordé al final de la comida que tenía las fotos en la bandeja del mail y, en el momento del café, se las mostré y las dejé que lo “pelearan” a Francisco por la mesa que les había preparado a las visitas y elogiaron los tragos largos diciendo que esperaban tener la oportunidad de probarlos… Les pasé varias fotos al mail de Francisco, principalmente las que tenía junto a la Gobernadora… Luego nos despedimos con abrazos y nos fuimos a la Clínica y allí recibí todas las efusividades de Gracia que estaba a punto de irse y de Celeste que recién llegaba, recordé decirle que la mandara a Azul a la radio para hablar con el Encargado de parte mía por el tema del trabajo administrativo, Celeste y Gracia me agradecieron y la melliza se acercó a mi oído para decirme que las dos me extrañaban, Gracia, que ya a esta altura estaba “putísima y jugada”, me miró y sólo se sonrió…

Cuando Ana María y Carolina se encerraron para hablar con Belinda, la abracé a Gracia y la acompañé hasta la puerta…

“Me dijeron que la “putita” rubia la había pasado muy bien y no había dejado “títere con cabeza””…

“Fue algo sensacional Guille, en mi vida creí que iba a tener una experiencia tan maravillosa, el mar, la

ciudad, las compras, el teatro, el hotel, la camaradería y las cogidas porque, de verdad, me dejaron de cama, me dieron para que tuviese y guardase, bueno, yo tampoco me quedé atrás… Es inenarrable, culos, tetas, vaginas, bocas de cuerpos infartantes y consoladores a elección, verdaderamente un paraíso, así y todo… mi culito me dijo que necesitaba un “pedazo” especial que sólo un hombre puede darme, jajaja”…

“¡Qué tremenda que estás!, ya no sos una “putita”, ya sos una de mis “grandes putas””…

“Si señor y orgullosa de serlo, pero, me falta algo, me faltan las mellizas para hacerla completa y no me

digas que no podés, ya te vi como te miran, estoy segura que ya probaron el “pedazo”, decime que vamos a poder y ya me echo un “polvo” de parada aquí mismo”…

“Prometido, en cuanto podamos lo hacemos los cuatro o los cinco”… Posiblemente fue cierto lo del

“polvo” porque se agarró de mis brazos cuando se le aflojaron las piernas… La dejé que se fuera pensando…

Cuando entré nuevamente Carolina le explicaba a todo el personal que Belinda, a partir de ese preciso momento, sería la Vicedirectora a cargo de toda la Clínica y todas las decisiones pasarían por ella cuando la Directora tuviera que ausentarse o no viniera por la Clínica, no hubo ninguna disconformidad al respecto y todas la saludaron felicitándola, para variar, la venezolana no pudo aguantar las lágrimas y se abrazó a mí para descargarse… Preguntó si podía avisarle a la madre y a la hermana y si podía ir más tarde por casa porque necesitaba “hablar” con nosotros, Ana y Caro dijeron que sí y yo no iba a negarme… Al regresar a casa todavía no eran las cinco y le dije a Sol que mandara el mail de los gastos a la Gobernación, le di el mail personal de la Gobernadora y que imprimiera las fotos de Julio con la Gobernadora en la fotocopiadora para entregárselas, en diez o quince minutos tenía todo listo y lo llamó a Julio para darle las fotos en un tamaño grande, éste no sabía cómo agradecer y según Sol, los volvió locos a todos en la combi mostrándoles las fotos… Las chicas se prepararon para ir a la pileta y yo me fui a dormir la siesta acunado con el aire acondicionado… Cuando me desperté un par de horas después, Marta me hizo saber que cuando quisiera estaba disponible porque Ana María y Carolina le habían dicho que yo quería hablar con ella… Las “esposas” no perdían el tiempo y no pasaban por encima de mí…

Le dije que ni bien me preparara unos mates y ella me hiciera una picada de fiambres y quesos estaba dispuesto a conversar con ella… Al tener todo listo me fui a sentar debajo del alero de la casa y la llamé a Marta para conversar con ella… Vino y se sentó a mi lado con aire de preocupada…

“Bien Marta, en vista de la confianza que me has demostrado y atento a que no vamos a tener más in-

convenientes respecto a ninguno de nosotros, te quiero hacer una pregunta… ¿Vos sabías bien el trabajo que realizaba Ana María como Encargada?”…

“Sí, se encargaba de todo el movimiento de la casa, de las lista de compras de comestibles y cualquier

artículo que se necesitara para la casa y hacía los pedidos que luego se encargaba de abonar Sol, además, nos controlaba y nos pedía las cosas relacionadas con nuestro trabajo aunque eso nunca fue necesario y nos brindó siempre un trato de igual a igual sin que tuviera que imponerse con órdenes”…

“Bueno, eso mismo y, sin que aparezcan ningún tipo de problemas con las chicas, es lo que vas a hacer

vos desde ahora en más, sin que creas que sos más que cualquier otra por esto… Te voy a dar la responsabilidad de Encargada y vas a cobrar un sueldo similar al que cobraba Ana María, lo que no te voy a cambiar es el aloja-miento, seguirás con las chicas… Las decisiones o directivas serán mías o de Caro o Ana y ya sabés que no somos de ordenar sino más bien de pedir… Cuando ninguno de los tres esté en la casa, vos serás la responsable para decidir… Los hombres y todo lo relativo al campo y la hacienda lo maneja Ricardo… Sol es independiente y sólo recibe órdenes mías y se va a ocupar de toda la Economía cuando estén solas”…

“Me dejás sin palabras Guille, esto no lo esperaba pero que no te quepan dudas que voy a hacer todo lo

mejor”…

“Vos verás si es necesario traer a otra chica aunque creo que no es necesario y vamos a tratar de no me-

ter a nadie más en nuestra intimidad”…

“No creo que sea necesario porque yo no me voy a quedar de brazos cruzados, trataré de trabajar a la

par de las chicas… Ni en sueños te volveremos a fallar”…

“Pedile luego a Ana María que te pase los uniformes que están sin usar y que te aclare cualquier duda,

yo después se los comunico a las demás”… Quedó feliz y contenta diciendo que hoy iba a cocinar ella…

Terminada la charla ingresó un automóvil de alquiler trayéndola a Belinda que pagó el recorrido y esperó que se alejara para acercarse a mí, abrazarme y partirme la boca con un beso apasionado que le respondí…

“Hola mulata, me alegro que no estés llorando”

“Es como ya te dije con vos y con las chicas es una sorpresa agradable detrás de la otra y no puedo con-

tener las lágrimas de felicidad, si las tuviera que aguantar, reviento por dentro”…

“Bueno, Vicedirectora llorona, ¿le avisaste a tu madre y a tu hermana? de tu nuevo puesto”…

“Sí, estaban enloquecidas de contentas, ¿a qué no sabés que hizo mi mamá cuando le conté?”…

“Como ya es de familia seguro que se largó a llorar, son todas una lloronas, jajaja, anda a buscarlas a

tus amigas que no sé por dónde andarán porque hace rato que me dejaron solo”… Estaban las dos en el escrito-rio mirando por dónde podían empezar el viaje y bajando fotos de Internet de los lugares que le gustaban más y Belinda se “prendió” con ellas… Ya me las veía armando un álbum de fotografías para controlar después que el ori-ginal fuera igual o sólo parecido…

En la cena les comuniqué la novedad de Marta a todas, no alcanzaron brazos y bocas para abrazarla, besarla y felicitarla, les dije lo que le iba a decir a Sol y les avisé que Belinda pasaba a ser a partir de hoy la Vicedirectora de la Clínica y se repitieron las felicitaciones y los abrazos… Después de toda la algarabía le “entramos” a los dos postres que quedaban, uno de ellos había pasado a “mejor vida” en el almuerzo de Marta, Graciela, Rosalía y Sol… Estaban exquisitos, yo comí media porción porque dije que ya veía postres hasta en la so-pa, Rosalía comentó que estaban riquísimos y no entendía que no me gustaran… “Yo te voy a explicar” le contes-tó Carolina y fue a buscar las fotos de la mesa del Domingo…

“Está así por esto que hicieron el domingo aprovechando que no estábamos, se atiborraron de comida y

postres, sin contar los tragos largos que también les preparó Francisco”… Todas miraron las fotos y como po-niéndose de acuerdo dijeron que había que “apretarlo” a Francisco para que les hiciera algo igual, Ana María y Ca-rolina dijeron que ya lo estaban “ablandando” para eso…

En la pila de fotos del domingo Carolina trajo también algunas que habían bajado de Internet de no sé qué lugares de Europa… Rosalía las miró y dijo que esas no eran del domingo, que eran de paisa-jes, Ana las guardó y dijo que eran para otra cosa que sólo les podría decir Guille… Las seis volvieron la cabeza pa-ra mirarme y les conté…

“Los cambios que he llevado a cabo tienen que ver en gran parte con esas fotos, pensaba hacerlo antes

pero como la Gobernadora me pidió un favor tuve que posponer los planes más importantes hasta dentro de seis meses, mientras tanto se va a intensificar nuestra vida social y debo aparecer en distintos lugares con Carolina y Ana, con las dos juntas o individualmente, lo que nos llevará a estar dos o tres días afuera de la Estancia… Las fotos son porque planeaba ir con ellas en un viaje por el Mundo y eso nos llevará meses lejos de aquí”…

“Pero, van a volver, ¿no?”… -preguntó Rosalía con cara compungida-…

“Sin dudas, esta es mi casa y ustedes mi familia, no podríamos dejar de volver”…

“Ahh, bueno, creo que nos quedamos todas más tranquilas y sólo hay que desear que se diviertan, que

lo pasen sensacional y nos manden fotos… Cuando nos toquen vacaciones yo voy a hacer lo mismo, a Europa no pero algún lugar lindo voy a elegir para las primeras vacaciones de mi vida”…

“Les voy a dar una más, si dejan todo ordenado y se ponen de acuerdo, dos pueden salir desde el lunes

próximo, se van diez o doce días y las otras dos salen un día después que las primeras regresen, si es en el país yo les pago el pasaje y el alojamiento, los otros gastos que hagan se lo “bancan” ustedes”… Eso sí, Marta y Sol no pueden salir juntas, piénsenlo, elijan los lugares y me dicen”…

Se armó un alboroto de aquellos y hablaron hasta por los codos y todas juntas y por lógica, no hubo acuerdos, por lo menos no en lo inmediato…

“Paren, paren chicas, tómenlo con calma porque si no las parejas las voy a decidir yo… Puede ser Marta

en el primer turno y Sol en el segundo o viceversa, ustedes eligen con quien se van además, no es necesario que vayan las dos al mismo lado, si una quiere ir al mar y la otra a la sierra lo deciden ustedes, es más, en vacaciones y sólo en vacaciones las dejo “jugar” con quien quieran, a la vuelta se lo guardan y no lo cuentan, yo no voy a preguntar”…

“Eso de “jugar” creo que no lo pensamos ninguna pero yo quería salir con mi hermana e ir a Mendoza

que es el lugar de dónde eran mis padres y ninguna de las dos conoce para colmo se le fue el marido y anda me-dio deprimida”…

“Por tu hermana no te hagas problemas, si es ella sola, la incluyo en el mismo “paquete”… El tema es

así, el miércoles nosotros tres nos tenemos que ir y no volvemos hasta el sábado a la tarde, se ponen de acuerdo entre todas y las dos que salen me mandan, el jueves a más tardar, un mail con los nombres y a los lugares a-dónde quieren ir para hacer las reservaciones de los pasajes y de las estadías… Yo voy a hablar con Ricardo para que las lleve con la camioneta hasta la ciudad a tomar el micro, si quieren viajar en avión van a tener que irse mucho más lejos a tomarlo”…

“No, que nos lleve a la ciudad y desde ahí tomamos un micro y nos quedamos esperando si no coinciden

los horarios, yo estoy dudando entre el mar o las sierras pero ya mañana me decido”… -dijo Marta-…

Quedamos así y una más contenta que la otra, se había hecho un poco tarde y pregunté si tenía que llevarla a Belinda… Me dijeron que no, que se quedaba porque se iba temprano con Carolina y Ana que tenían turno a las ocho de la mañana en el Salón de belleza…

“Hagan como quieran, yo me voy a dormir”… Se quedaron un rato más charlando de los viajes y

acomodando toda la cocina y cuando vinieron para la cama, las tres completamente desnudas, yo estaba totalmente dormido y cuando esto sucedía, no había “calentura” que las llevara a despertarme… Seguramente se desquitarían a la mañana…

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CAPÍTULO 45.

BALLET EN LA PLATA - OTRO LÍO.

Tal como sabía que iba a suceder, a la mañana tuve que “atenderlas” a las tres… Belinda estaba desaforada y, en realidad, Caro, Ana y yo la “atendimos” a ella porque a la par que me hacía una mamada prodigiosa las chicas se ocupaban de sus dos agujeritos con sendos consoladores, después me pidió penetraciones intercaladas en ano y vagina mientras le arrancaba un orgasmo a Carolina con su boca absorbiendo el clítoris, bastó que Caro terminara para que se corriera a hacerle lo mismo a Ana María que no pudo controlar su grito de placer… El tiempo las apremiaba a las tres y cuando me dejé ir en lo profundo de su culo mulato gritó como una enloquecida durante un orgasmo con contracciones que se prolongó bastante, parecía querer demostrarnos todo el amor y la entrega que tenía hacia los tres… Las dejé que se bañaran juntas, se cambiaron y salieron disparadas porque se les había hecho tarde, yo seguí un rato más haciendo un poco de “sebo”, me dormí y desperté pasadas las nueve de la mañana, me bañé y me fui para la cocina, estaban allí las cuatro chicas restantes a las que saludé con efusividad…

Hacía un rato largo que estaban hablando con Sol y poniéndose de acuerdo con el tema de las vacaciones, es más, ya habían tomado una decisión, saldrían el viernes… En primer turno se iría Marta a las sierras de Córdoba y Rosalía con la hermana se irían a Mendoza, sabiendo esto, pedí los datos de todas y me fui para el escritorio, saqué los pasajes vía Internet, además me comuniqué con los mejores hoteles de las localidades turísticas mencionadas y reservé habitaciones con pensión completa (desayuno, almuerzo, merienda y cena) a utilizar como quisieran… Las reservas eran por quince días a contar desde el sábado, asimismo dejé pagas y reservadas tres excursiones que brindaba el hotel para cada una de ellas… Los micros saldrían de la ciudad, uno a las siete y otro a las ocho de la tarde-noche, Ricardo tendría que llevarlas a las cinco de la tarde… Me confirmaron todo por medio de mail, tanto de la empresa de micros como de los hoteles, con los nombres de las interesadas, los imprimí y se los di para que los llevaran… Me volvieron a agradecer y contentas salieron disparadas a preparar sus cosas o a confirmarle a la hermana en el caso de Rosalía… No puedo negar que al mirarle el culo a Rosalía también pensé en el de la hermana, sería lindo que fuera parecido, ¿no?...

Me quedé con Graciela y con Sol, a las que les dije que se prepararan porque saldrían en unos veinte días, que les sobraba tiempo para decidir adónde ir… Mientras tomaba unos mates me puse a explicarle a Sol lo que pretendía de ella…

“El asunto es muy sencillo, vas a pasar a ser la Administradora de la Estancia, Marta como Encargada te

pasará las listas de las compras y vos te encargarás de pedirlas y abonarlas, lo mismo pasará con Ricardo, deberá consultar con vos por los gastos que quiera efectuar, así como abonar honorarios de Veterinarios, Herrador, de Viveros u otros que surjan y, lógicamente, los viáticos de los trabajadores. Lo mismo que los sueldos que deberás aumentar cada tres meses acorde a la inflación aunque eso tendrás que hacerlo recordar y hablarlo con el Contador, aclarando que la que decide sos vos no él”…

“Ayy, Guille, es una responsabilidad tremenda, me cae todo junto de “sopetón””…

“Por eso te la doy a vos, sé que estás absolutamente capacitada y llevás al detalle todo el tema de los

gastos sin que se te escape nada y no sos de despilfarrar… Te voy a dejar una chequera firmada y habilitarte en el Banco con las tarjetas de crédito y débito, incluso tendrás que hacer tarjetas personales que digan “Estancia “Tranquilidad” - “fulana de tal” - Administradora”… Además, claro está, tu sueldo será superior al de Marta en un 50%... Sabés que yo quiero que el trato con los demás no varíe por un cargo o poder de decisión o nombramiento superior”…

“Por eso quedate tranquilo Guille, nadie me va a pasar por arriba pero sé muy bien como es tu modo de

pensar al respecto, ¿me vas a decir por qué es todo esto?”…

“He aceptado un cargo que implica tener más vida social y alejarme por días de la Estancia y quiero

estar tranquilo, por otro lado, en seis meses nos vamos a ir con Caro y Ana a recorrer el Mundo y necesito la tranquilidad de pensar que aquí está todo bien aunque nos podamos comunicar por teléfono y vía Internet”… Se alegró mucho por la noticia y me dijo que esperaba envidiarnos cuando viera las fotos…

Después de esto lo llamé a Ricardo para avisarle de las decisiones y pedirle que las llevara con la camioneta a las chicas hasta la ciudad el día viernes a las cinco de la tarde para que tomaran los micros, lógicamente, no puso el más mínimo “pero”… Solucionado este tema lo llamé al Gerente del Banco de la capital y le pedí que hiciera una transferencia al Banco del pueblo por Un Millón de Dólares, me contestó que lo haría de inmediato, asimismo debería transferir todos los meses el 30% de los intereses mensuales a este mismo Banco, tras cartón lo llamé al Gerente del Banco local para avisarle de la transferencia actual y de las futuras, darle los datos de Sol avisándole que sería la Administradora de la Estancia y le pedí las tarjetas de crédito y débito correspondientes autorizándola a movilizar esa cuenta… También le di los datos de Belinda para que extendiera otra tarjeta de crédito que utilizaría para los gastos de la Clínica o la casa-residencia, ambas tendrían que pasar por el Banco a firmar las solicitudes y se lo hice saber a las dos… Había acelerado todos los tiempos pero me sentía conforme y satisfecho… Me preparé otra vez el mate y me disponía a gozar de la mateada individual pero… el día se prestaba a convertirme en un “paganini” aunque no tenía más remedio, yo lo había prometido… Al segundo mate me llamó Gabriela desde la Fundación, ya antes había hablado varias veces con ella y con Emilia pero, ya sabía a que obedecía esta llamada en particular…

Luego de las consabidas conversaciones en que me enteré como estaban las dos y como marchaban las cosas en la Fundación, les pregunté directamente dónde querían ir de vacaciones…

“Siempre tan directo Guille, me daba un poco de vergüenza decirte y me aclaraste todo de entrada…

Con Emilia salimos de vacaciones en una semana y teníamos ganas de ir a un lugar del Caribe”… Me dijo el lugar y que disponían de quince días a partir del lunes siguiente, me comentó que eran tres porque Emilia iba con la hija y que no les importaba compartir la habitación… Le pedí que me llamara en media hora y le tenía una respuesta… Hice lo mismo que con las chicas de casa, llamé por teléfono a la Compañía Aérea y aboné los tres pasajes de ida y vuelta para un vuelo que partía la noche del domingo, luego llamé al mejor hotel de la zona que visitarían y pedí una suite residencial para tres personas abonando los quince días desde el lunes, el “paquete” incluía las comidas, servicios de spa completos, espectáculos y confitería bailable que brindaba el hotel y tres excursiones guiadas a corales y acuarios… Mi tarjeta hacía “milagros” y de inmediato tuve las confirmaciones detalladas por medio de mail que trasladé a los mail de Gabriela y Emilia… Cuando volvió a llamar ya había recibido los mail y daba unos gritos tremendos por el teléfono agradeciendo lo que les daba… Le dije que se dejara de joder y que lo único que les pedía a cambio es que disfrutaran, asimismo les dije que cualquier problema que se les presentara me llamaran… No fue mucho gasto para mí y cumplía con lo prometido, me sentí bien y volví a mis mates…

Pasada la una de la tarde volvieron Carolina y Ana María, estaban hermosas, se habían hecho una depilación completa con laser, apenas un poco de maquillaje y unos cambios en el corte de cabello que las hacían ver muy bien, las manos y los pies parecían esculpidos… Las alabé y me dijeron que era todo por y para mí, también comentaron que habían pasado por la Clínica para darle un par de datos a Belinda y se habían enterado por Gracia del nombramiento de Administradora para Sol y que ésta estaba de lo más contenta, aprovecharon para acompañar a Belinda al Banco porque la había llamado el Gerente para que fuera a firmar la solicitud de la extensión de la tarjeta, me hicieron saber que el Gerente estaba exultante por las transferencias… Yo sólo quería almorzar y tirarme a dormir la siesta pero antes les conté de las novedades de los viajes de Rosalía y Marta y también les dije que había llamado Gabriela, les conté que les había prometido las vacaciones y se iban al Caribe el domingo junto con la hija de Emilia…

“Tengo que llamarla a Gabriela, tengo un montón de cosas para contarle y con todos los líos siempre lo

dejo pasar, me va a terminar puteando”… -dijo Carolina-...

“No creo que te diga nada, te lo va a entender y se va a alegrar”… -afirmó Ana-…

“Después de las vacaciones seguro que se dan una vuelta con la tía que quiere conocer la Estancia y en

una de esas la dejó “culo para arriba” a la vieja”…

“¡Guilleeee, lo único que te faltaba!... -dijeron las dos casi en un solo grito, una porque sabía que era una

mujer mayor, la otra porque la conocía, yo me fui a dormir la siesta-…

La única salvedad de la siesta fue la presencia de Gloria, la Puestera de la casa número 2 y esposa del Encargado… Golpeó las manos frente a la casa y salió a atenderla Ana María poniéndose una bata que mal tapaba su desnudez, según me dijo después la negra, “la chiquita que vestía un short corto y una remera muy ajustada, abrió grandes los ojos cuando la vio y venía a comunicarme que el gallinero estaba completamente terminado y a preguntar cómo debía hacer para comprar las aves necesarias”… Ana María le preguntó si estaba sola, ella le contestó que sí, que el marido ya se había ido para la casa, que él no quería preguntar nada porque eso le correspondía a la Puestera… Con toda la santa intención (que de santa no tenía nada porque yo ya me había dado cuenta antes que le había “echado el ojo”) le dijo que a mí no se me podía molestar a la hora de la siesta y la hizo pasar a la zona de la pileta para que hablara con Sol que era la Administradora… Se reía con Carolina cuando me contaba que la Puestera se había sorprendido y no sabía dónde meterse cuando Sol la atendió completamente desnuda junto a todas que se paseaban igual sin darle importancia a la presencia de ella totalmente vestida… Delante de ella Sol llamó al criadero y pidió que le mandaran al día siguiente la treintena de aves que la Puestera le pidió, además le dijo que las semillas para la huerta se las pidiera mañana a los Jardineros…

Gloria no sabía para dónde correr mirando esos cuerpos de mujeres hermosas y, animándose, le habló a Carolina…

“Señora, la verdad que las envidio y las felicito, usted no hace diferencias y parecen pasarla todas muy

bien”

“Como dice Guille, no es “señora”, yo soy Carolina o Caro, ella es Ana María o Ana y está Sol que es la

Administradora y ya hablaste con ella además de Rosalía, Graciela y Marta, la Encargada… Para todas nosotras vos sos Gloria y hay algo que debés saber, ningún hombre entra en la casa o sus adyacencias sin el permiso expreso de Guillermo, si querés disfrutar un rato de la pileta con nosotras, sos bienvenida pero, esto se muere con vos, si tu marido u otro hombre se entera, habla o quiere meter las narices, el despido es inmediato”…

“Quédese tranquila Carolina, yo no cuento intimidades de mujeres a mi marido y sé guardar secretos,

no voy a poder siempre pero me gustaría pasar un rato con ustedes aquí”… En el acto le dijeron que podría sacarse la ropa y nadar o estar un rato desnuda… No se animó, sólo lo hizo cuando Sol le prestó la tanga de ella y las tetas se las cubrió con el sostén de Rosalía, todas le alabaron el físico chiquito pero nutrido en donde hacía falta y bromearon con sus tetas abundantes comparándolas con las de Sol, luego nadó un rato, tomó un par de refrescos, se divirtió charlando con todas -no sé de qué porque no me lo comentaron- y después de un rato que estimó prudente se volvió muy contenta para la casa porque, según dijo frunciendo el ceño, ya era hora que el marido despertara de la siesta…

Dormí casi hasta las siete y media de la tarde y cuando desperté fue cuando me contaron todo esto, las miré serio y les pregunté a que venía todo eso y si habían hecho algo más…

“Ni locas Guille, sabés que si vos no estás o no autorizás ninguna de nosotras haría nada, es que me hizo

acordar tanto a mí, reconozco que a ésta se la nota un poco más “lanzada” pero en lo otro es igual a como yo era, “mal cogida y usada”… Tendrías que verla bien y, por otro lado, no está nada mal, culito bien parado, unas tetas muy sensibles porque al ponerse el sostén se le endurecieron los pezones al máximo, con la anuencia de “mi hombre” yo no le haría ningún asco”…

“¡Anaaa, ¿qué te pasa?!”… -le pegó el grito Carolina-…

“No sé, lo de mañana y las noticias que nos ha dado Guille para el viaje me tienen en el aire y

excitadísima, ¿no te pasa a vos?”…

“Sí, para que te lo voy a negar”… Me lancé a reír por las salidas de las dos y les contesté…

“Tienen dos opciones, lo violan a Francisco en el viaje o esperan hasta el miércoles a la noche que en

una de esas hacemos algo o les alquilo un travesti”…

“Con Francisco, humm, él es genial pero pasamos de largo las dos, con un travesti ni ahí, en nuestras

conchitas y culitos entrás sólo vos y, bueno, los consoladores”… -dijo Ana con énfasis-…

Al irnos a acostar sólo cumplí pero ellas se quedaron un rato más y no precisamente hablando… A las diez y media después de saludar a Rosalía y a Marta y desearles felices vacaciones y de llamar a Sol y a Graciela para autorizarlas a no privarse de nada con la debida discreción, nos fuimos a recoger a Francisco… Éste, siempre elegante, nos esperaba con un bolso de mano y la funda del esmoquin… Viajamos tranquilos salvo el par de veces que tuve que decirles que aflojaran el parloteo porque me estaban volviendo loco, ¡para lo que sirvió!, apenas un rato y vuelta a darle a la lengua, ¿dormirme manejando?, ni soñando… Llegamos al hotel a las tres de la tarde, nos acreditamos en el mostrador y pagué la suite y la habitación de Francisco con la tarjeta, si nos trataban bien porque las reservas se había hecho desde la Gobernación, al momento de pagar cambió todo el trato para mejor, que el spa estaría habilitado a horas ilógicas, que el servicio de habitaciones era por las 24 horas, que la cochera estaba a disposición y… toda otra serie de detalle… Francisco me miró sonriendo…

“Como cambia la “historieta” con ese “plastiquito, ¿no?”…

“Sí, lo he notado varias veces, antes me jodía un poco, ahora lo utilizo a mi favor”…

“Y bien que hacés” -me contestó después nos fuimos a las habitaciones-…

Entramos en la habitación y apenas utilizaron tiempo para recorrer la suite, probar la cama sentándose arriba, peinarse un poco y salir disparadas a hacer las compras, “las” tres preguntaron en el mostrador del hotel adónde se podrían dirigir y les dieron la dirección correspondiente… Carolina sabría lo que comprarme, una de las ventajas de mí físico “acomodado” a gusto era el de las medidas de la ropa, lo que me pusiera me calzaba perfecto, no lo había pedido así pero, venía con el “paquete” y no me parecía para nada mal… Tardarían fácilmente un par de horas largas y me fui al bar del hotel a tomarme un whisky y a mirar un poco el ambiente… Había una excelente “mercadería” dando vuelta por la recepción y por el bar pero yo pensaba en cómo me las iba a arreglar con Leticia y si estaría Lidia o si aparecía Mora, al rato me di cuenta que era “al pedo” pensar así, podría arreglarlo todo con el “tengo ganas”…

En ese instante me llamó José, andaba por el hotel y quería saber dónde estaba yo, le dije dónde estaba y me contestó que venía… En el interín se acercó a mí una pelirroja despampanante que ya había visto conversando con un empleado de recepción, seguramente quien le “marcaba” los posibles “clientes”… Alcanzó a decir “hola” y huyó despavorida cuando el Ministro de Seguridad se arrimó y me dio un abrazo, si hay algo que las “profesionales” conocen son las caras de los Funcionarios de la Gobernación, mucho más a éste…

“Hola Guille, que gusto que ya estés aquí, ¿te espanté un “asunto”?”…

“Hola José, para nada, ya sabés que soy un hombre casado”… La carcajada de él sonó clara y fuerte…

Me preguntó por mi mujer y le dije que se había ido a hacer compras con mi Secretaria y con Francisco…

“Estarán “locas” revolviendo todo”… -le dije-…

Se sentó a mi lado en la barra y me miró serio y pensativo…

“Dale José, desembuchá, ¿qué es lo que te ronda?”…

“Yo te quería agradecer el espaldarazo porque estoy seguro que algo has tenido que ver para que la

“flaca” me haya dado tremendo aval de confianza delante de los demás Ministros, me gané algunos pseudo enemigos pero eso no me calienta tanto, los puedo manejar, de hecho hoy me pidió los “trapitos al sol” de todos y más de uno anda con el “culo a dos manos””…

“Yo no le pedí que hiciera o dijera nada, me comentó que me querría como “hombre de confianza” a su

lado y como sabrás, me negué pero… le dije que el mejor hombre de confianza que tiene al lado sos vos, no creo haberle dicho nada raro”…

“Palabra santa, no sé que le habrás hecho a la “flaca” pero lo que vos decís pasa a ser indiscutible…

Como sea, me ayudaste un montón, te vine a agradecer y a dejarte las entradas preferenciales, la función de gala comienza a las 21.30 pero quiere hablar con vos una media hora antes… Las quiere a las dos mujeres y a ese Francisco sentadas junto a ella, a vos te puse detrás… Va a haber Prensa, no sé qué hablaste con tu mujer”…

“Mirá José, a vos no te puedo engañar pero es un “secreto de Estado”, Carolina es mi mujer y la

Directora de la Clínica gratuita, Ana María… también es mi mujer, son las dos números 1 pero la podés hacer pasar como mi Secretaría y Administradora de la Estancia, ellas ya lo saben”…

“No podés, hijo de mil… Son dos mujeres infernales, no sé como harás pero conociéndote a vos, no creo

que estén al lado tuyo por la plata”…

“Para nada, me han demostrado su amor, fidelidad y entrega de mil maneras, digamos que es un

“matrimonio abierto” pero para mí solo, ¿se entiende?”…

“Vos con quien sea y ellas sólo con vos”, ni en eso cambiaste… Quedate tranquilo que de mi no sale

nada, igual no creo que la pasen mal y le darás todos los gustos”… Voy a seguir un rato más con los líos de laburo y después te veo… Se fue y me quedé tranquilo porque José era una “tumba” para los secretos y yo me fui a dormir un rato…

Me desperté como a las seis y media y fue por los grititos y voces de “las” tres chicas, estaban enloquecidas con las compras y les avisé que teníamos que estar a las nueve de la noche en el teatro… Francisco se fue diciéndome que iban a estar esplendorosas y las dos se metieron al baño a bañarse, yo me quedé afuera, me bañaría tranquilo cuando ellas hubiesen terminado, sabía que a mí me sobraría tiempo para cambiarme sin tantas vueltas ni maquillajes, me entretuve mirando la ropa que habían comprado para mí y me gustó todo, fundamentalmente el esmoquin y la camisa, Carolina no se había olvidado de nada y seguramente Francisco había “metido mano” allí… Tal como lo preví, me terminé de cambiar y vestir a las ocho y les dije que las esperaría en el bar, que tenían media hora para estar totalmente listas… Francisco apareció en el bar veinte minutos después que yo y venía impecable y muy varonil enfundado en un esmoquin de primerísima marca, no quiso tomar nada y las esperamos a las damiselas… Los dos le dábamos la espalda a la puerta y cuando escuché el murmullo le dije a Francisco, “Ya están listas, están entrando”, no me fallaba nunca, las dos juntas generaban siempre ese murmullo de admiración y sabía también que me encantaría verlas a las dos… Estaban despampanantes, los vestidos de noche tenían buen escote, uno largo casi hasta la cintura con un gran tajo que llegaba poco menos que más arriba de medio muslo en la pierna izquierda y el otro en forma de “U”, con un largo tajo en la delantera, en ambos casos tuvieron que usar sujetadores invisibles pegados a la tela para que las hermosas tetas de mis “esposas” no se escaparan…

El de Carolina era de un rosa oscuro y el de Ana María de un verde limón, en ambos casos resaltaban los colores de su piel, el sobre y las sandalias de tacos altísimos hacían juego y se las notaba sutilmente maquilladas en los ojos y brillo en los labios y en las mejillas… Sin ninguna dudas eran dos mujeres monumentales… Ambas se tomaron de mis brazos y salimos a la camioneta que nos esperaba en la puerta, el teatro no estaba lejos pero fuimos tranquilos para llegar a la hora estipulada… Al arribar la custodia preguntó mi nombre y ni bien se lo dije, la gente de Relaciones Públicas nos guió a un estacionamiento para invitados especiales, al entrar al teatro por una puerta distinta a la de todos, volvieron a preguntar mi nombre y no bien se lo dije a la chica de RR.PP. nos acompañó a ver a la Gobernadora… Nos recibió con una alegría que no pudo disimular y repartió abrazos para los cuatro, agradeciendo que hubiéramos aceptado la invitación, lo mismo hizo Lidia que estaba a su lado…

Leticia y Lidia estaban también muy bien vestidas e impactaban a la vista, principalmente Lidia que tenía un cuerpo de infarto que parecía no poder mantenerse dentro de esa ropa… Francisco demostraba estar en su salsa y cambiaba comentarios con las anfitrionas y con dos o tres mujeres que las rodeaban… Ana se separó un poco de todos y me agarró del brazo…

“Guille, amor mío de mi vida, por la forma en que te miraron Leticia y Lidia y por cómo le brillaron los

ojos, el domingo hubo más que almuerzo y cena, hasta me parece que están un tanto “mojaditas” al recordar, ¿a que sí?”…

“¿Qué querés que hiciera?, me pidieron que les fuera a mostrar las casas de los Puesteros”… Me miró

con esos hermosos ojos verdes y se rió diciendo que era terrible… Carolina giró la cabeza para mirarnos e hizo una seña con la cabeza como diciendo “yo también me di cuenta”… Eran dos “brujas”…

En el palco se sentó la Gobernadora, a sus costados, a izquierda y derecha lo hicieron Carolina y Ana María, al lado de Carolina se sentó Francisco, luego venía una fila de señoras y señoritas que eran Funcionarias de la Gobernación y yo me senté en la tercera fila junto a Lidia que, en la semioscuridad me tomó de la mano y me dijo

“Guille, te juro que estoy muy caliente porque recuerdo tu pija destrozando mi culo y Leticia debe estar

igual”…

“Me viene bien lo que me decís porque “tengo ganas” de acostarme con las dos de nuevo y hacerles

todo lo que quieran pero no puedo dejar a mis mujeres afuera y no sé si Leticia querrá”…

“Ayyy, Guille, ¡por Dios!, no me digas así que ya tengo ganas de acabar sin tocarme, yo la convenzo o la

agarro de los pelos… ¡Qué calentura que tengo!, ¡Cristo Santo!, estoy toda mojada, no sé cómo voy a aguantar”… Después se quedó callada por un largo rato y en el intervalo salió corriendo al baño, Leticia preguntó que le pasaba… Yo me acerqué al oído para decirle…

“Le comenté que “tengo ganas” de acostarme con las dos junto con mis dos mujeres y parece que no se

aguantó la calentura”… No me dijo nada pero se notó muy claramente que hacía esfuerzo por contenerse y me apretó fuerte el brazo apoyándose para que no le fallaran las piernas… Al llamar para seguir la función, me dijo al oído volviéndome a apretar el brazo…

“Dejalo por mi cuenta, nadie nos va molestar, ya quiero que esto termine”… Caro y Ana me miraban y

les hice señas para después…

Por fin terminó el espectáculo, reconozco que es hermoso pero nunca me gustó el ballet, para peor, tenía la cabeza en otro lado y “mi amigo” estaba inquieto… Al finalizar le pregunté a Francisco por su amigo y me dijo que lo esperaba en el hotel, ya lo había arreglado así con él y se iría enseguida… Había un ágape para los Funcionarios y los invitados pero Leticia lo llamó a José y le dijo que ella se retiraba para preparar todo lo que tenía que conversar conmigo y que, a más tardar en quince minutos, me llevara a mí junto con mis acompañantes a la suite que ella ocupaba… Se despidió de algunos después de atender a la Prensa que también se abalanzó sobre Caro y Ana que contestaron las preguntas con aplomo y sencillez y se fue… Carolina y Ana María se acercaron a mí y me preguntaron qué era lo que le había pasado que se había ido tan rápido…

“No sé, le dije que “tengo ganas” de estar los cinco juntos en una cama, le dijo algo a José que nos

llevara en quince minutos y se fue”…

¡Ay, Dios mío!, vámonos ya que estoy recaliente… ¿Nos dejás que nos demos con todo?”…

“Sí mi negra, vale todo, no sé Carolina porque está muy callada”…

“Si digo algo acabo así parada como estoy, estoy que vuelo… Ellas están calientes porque Guille se las

cogió, ahora van a quedar de cama cuando las agarremos nosotras dos, lástima que no trajimos los “juguetitos””… Pobres Leticia y Lidia, mis “esposas” estaban “sacadísimas” y las iban a agotar en base a orgasmos…

José nos mandó con un hombre de la custodia y luego de golpear Leticia asomó la cabeza y le dijo que podía retirarse y que no quería ser molestada por nadie… Una vez el muchacho se retiró, nos abrió la puerta y nos hizo pasar, calzaba las sandalias que tenía esa noche y tenía puesto un camisón muy corto, transparente y sin nada debajo, Lidia estaba igual salvo por una tanga muy chiquita… No bien cerré la puerta y la trabé escuché como caían los vestidos de mis “esposas” y Caro con Leticia y Ana con Lidia no perdieron tiempo y se prendieron besándose y tocándose como desesperadas caminando a tientas hacia la enorme cama… La voz cantante la tenían mis chicas y sus lenguas y sus bocas hicieron maravillas en las tetas, los labios íntimos, los clítoris y los anos de las Funcionarias…

La Secretaria no podía evitar gemir fuerte y tener contracciones cuando Ana absorbía el clítoris endurecido de ésta y metía primero dos y luego tres dedos en su culo imprimiendo velocidad a su mano… Leticia no la pasaba mejor, la boca y la lengua de Carolina era mortal cuando se empecinaba, la tenía encorvada con los dedos metidos en el culo, recogía los flujos con la lengua como si fuera una cuchara y subía a besarla para trasladárselos mientras seguí presionando con el pulgar el clítoris de la “flaca”, la cual entró en una sucesión de orgasmos que la dejaron laxa y pidiendo clemencia… Yo me había desnudado despacio y cuando Caro vio que comenzaba a recuperarse puso la cara de Leticia en su entrepierna para recibir la lengua de ésta y me hizo una seña… Yo fui por detrás, la incorporé un poco para que se arrodillara y entré en su vagina sin hacer escalas…

La “flaca” quiso gritar y no pudo, Caro se lo impidió apretando su boca y los movimientos que hizo para tratar de zafar terminaron acelerándola más… Mis entradas se hicieron fuertes, rápidas y profundas, sus gemidos eran tremendos y apenas si podía hacer algún sonido porque Caro le corría la boca sólo para que respirara y luego la volvía a retener… Después de varios orgasmos así, le hice señas a Caro para que se girara y lo hizo para poner su boca en el clítoris duro y sensible, pasándole además las manos por la cintura y aferrándola fuerte para que no pudiera escapar de lo que se venía… Aprovechando que aún se movía gozando cambié de agujero y comencé a penetrar despacio su ano, pataleó, lloró y el grito no lo pudo dar porque Ana le selló la boca con la suya…

Lidia con cara de destruida se puso detrás de Ana y le metía los dedos en el culo y la vagina provocando los movimientos de las nalgas de mi negra que gozaba con eso, gozaba besando a la “flaca” y gozaba acariciando sus tetas y pellizcando los pezones de quien dejó de sufrir cuando la tuvo completamente adentro de su culo y comenzó a experimentar el placer de mis entradas y salidas de ritmo fuerte, parejo y muy profundo, fueron tres orgasmos consecutivos mientras le destrozaba el culo y Caro y Ana le hacían sentir sensaciones multiplicadas… Mis mujeres también tuvieron compensaciones, Ana la hizo acabar a Carolina pellizcándole el clítoris con la mano que le quedaba libre y Ana gozó con los dedos de Lidia en su culo y vagina… Yo no quise aguantar más y cuando Leticia gozaba de su orgasmo combinado de culo y clítoris, empujé hasta el fondo y le llené las tripas de leche caliente, tembló a más no poder y ahora sí que le costó recuperarse, quedó tirada a un costado mientras yo sacaba despacio mi pija aún dura de su culo… Sin decirle nada, Lidia se aferró al miembro y se lo llevó a la boca para tragárselo hasta lo profundo de su garganta y limpiarlo con la lengua y su saliva, lo sacó reluciente y se puso en cuatro, sumisa y esperando el mismo tratamiento…

Ahora nadie la atendió, Carolina y Ana María se enfrascaron en un 69 mortal y yo sabía que estando en eso, nada más les importaba, salvo que fuera yo quien me metiera en el medio, por supuesto… A Lidia no le importó, ella quería ser cogida y no se la podía despreciar, yo tampoco quería, claro… La penetré por la vagina directo y fuerte y nuevamente la escuché putear por el pijazo, no era en mi contra, era contra ella por no poderla aguantar y luego de varios movimientos y tras notar su primer orgasmo, cambié de agujero y aquí no entré despacio y en dos caderazos me instalé en lo más profundo de su recto, evitó gritar porque en un último momento mordió el cubrecama pero moqueó sin contenerse y comencé a darle fuerte y parejo hasta que volvió a gemir y a contraerse sin poder disimular el orgasmo… Ana y Caro me pidieron que parara y la pusiera en otra posición porque querían chuparle las tetas, entonces la puse boca arriba, elevé sus piernas a mis hombros y volví a entrar y salir por los dos lados mientras las chicas tocaban, apretaban sus tetas y mordían sus pezones… El orgasmo fue devastador y Caro la besó para evitar el grito, salí rápido de allí y los culos de mis chicas se llevaron el premio de la lechada compartida, me lo agradecieron con un orgasmo cada una y unas miradas de amor que lo decían todo…

Me levanté fui al frigobar por una gaseosa para cada una y traje desde el baño una toalla húmeda con la que reanimé a ambas Funcionarias que seguían estando en un limbo no imaginado hasta hacía una hora… La primera en reaccionar fue Leticia que nos miraba sin entender nada o eso parecía… Hasta que se abrazó a mis mujeres y se le caían las lágrimas…

“Chicas, Guille, me han dado la mejor noche de mi vida, perdónenme si se los robé un rato el domingo,

pensé que aquello había sido sensacional pero esto fue sublime”… La que contestó fue Carolina…

“No hay problemas, ya lo sabíamos, nos alegramos las dos que lo hayan disfrutado pero como tienen

unas pieles bellísimas tengo ganas de seguir comiéndolas a las dos y estoy segura que Ana piensa lo mismo”… ¡Tremendas turras!, ellas sabían que ninguna de las dos quería más…

“Nooo, chicas, por favor, no quiero más, no tengo dudas que mi cuerpo les respondería porque ustedes

son maravillosas y me harían calentar como loca de nuevo pero les juro que me muero en el próximo polvo, además, no me puedo mover bien, con mi ex siempre fue un drama hacerlo por el culo y hoy Guille me partió al medio sin pedirme permiso y no se imaginan como lo gocé aunque está todo roto”…

“Sabemos muy bien lo que es… Dejame mirarte, quiero ver si está con alguna rajadura”… Carolina se

puso a revisarla y la tocó provocando un estremecimiento que fue muy notorio, para más, apoyó su lengua llena de saliva y jugueteó un rato allí, Leticia gimió y cometió el “error” de empujar con el culo hacia la cara de Caro que la tomó fuerte de las caderas y penetró con parte de la punta de la lengua en el ano dilatado… “Sííííí” gritó Leticia y no pudo contener su enésimo orgasmo volviendo a quedar tirada boca abajo-…

Ana, al toque, hizo lo mismo con el culo de Lidia que trató de zafar pero al sentir un par de centímetros de lengua dentro del culo dejó de resistirse y se dejó hacer colaborando con sus movimientos hasta que terminó mordiendo una almohada y tirada boca abajo como Leticia… Las dejaron descansar un rato y después se fueron las cuatro juntas a bañarse, según me dijeron las chicas, tuvieron que bañarlas ellas porque no podían ni moverse… Luego me tocó a mí y lo hice rápido para después vestirme, a posteriori los tres vestidos y las Funcionarias en batas, nos tomamos unas copas… Leticia me dijo que no quería hablar de trabajo pero me dio una carpeta con un contrato para que yo lo viera y si estaba de acuerdo se lo enviara firmado, le contesté que lo miraría… Más tarde se reían las cuatro por lo que estaría haciendo Francisco, José le había informado que el esposo de Mora había sido visto en el hall del hotel y enseguida se imaginaron para que estaba allí…

En un momento Leticia le tomó las manos a Carolina y a Ana y les dijo…

“Chicas, les quiero decir algo que estoy segura que Lidia también lo piensa… El domingo nos

descubrimos ella y yo como algo “especiales” para brindarnos cuando podamos porque en este ámbito es todo muy difícil pero descubrimos una cosa más importante todavía, vuestro “marido”, porque tampoco me caben dudas que su “matrimonio” es de tres y las envidio por ello, nos hizo darnos cuenta que tan mujeres y que tan hembras somos, ¿cómo explicarlo?”…

“No es necesario que nos expliques nada, nosotras en un momento sentimos igual y nos lo recuerda

todos los días, con mimos, caricias, atenciones, detalles y con el culo para arriba cada dos por tres, jajaja”… La carcajada ante la salida de Ana María fue unánime… Ahora la que habló fue Lidia…

“El gran problema es que ya no estará… Yo he “probado” un montón antes y les aseguro que nadie me

ha sabido llegar tanto y tan profundo como hombre haciéndome sentir mujer y hembra a la vez y bueno, sí, con lo otro también ha sabido llegar más profundo que nadie, jajaja”… Las risas se volvieron a instalar… Cuando ya la cosa no dio para más y eran aproximadamente las cinco de la mañana, bajamos un par de pisos y nos fuimos a nuestra habitación…

Quedamos fundidos y tirados sobre la cama, apenas si pudimos sacarnos la ropa, nos despertamos al mediodía, lo llamamos a Francisco para juntarnos a almorzar y dijo que ya había pedido el servicio a la habitación, que se quedaría allí hasta la cinco de la tarde en que tomaría el micro para volver… Le mandamos saludos, le dimos las gracias por la compañía y le deseamos feliz viaje… No teníamos muchas ganas de movernos y optamos por lo mismo, pedimos la comida a la habitación y tuvimos como cuarenta minutos para que nos la trajeran… En ese lapso de tiempo las chicas me dijeron que la habían pasado sensacional, que el espectáculo había sido maravilloso, que se habían sabido mover muy bien con la Prensa a pesar de los nervios iniciales y que estaban muy contentas de compartir esta nueva vida conmigo… Lógicamente, no pudo faltar lo bien que lo pasaron con Leticia y Lidia y Ana comenzó a reírse a carcajadas…

La miramos los dos y Carolina le preguntó…

“¿De qué te reís, loca?, contanos, no nos dejés con la duda”…

“¡Las matamos!... ¡Las destruimos!... ¡Las tuvimos que bañar porque quedaron de cama!, jajaja… Te

acepto que Lidia está como Belinda o se parece en el físico pero ni se le compara a Belinda, si la agarra la mulata se la come con fritas, jajaja”… Ninguno pudo aguantar la risa ante esas salidas…

“Tampoco se puede decir que están mal”…

“Nooo, para nada, son dos mujeres hermosas y muy dadas pero… lo que hay en casa es muy superior”…

“Cuando comparás es cuando entrás en un lugar común, así estén mejor, las de casa siempre van a ser

superiores porque corren con la ventaja del sentimiento, eso siempre las pone en un escalón más alto que cualquiera”…

“Tenés razón, son insuperable, no voy a volver a cometer el mismo error”…

“Perdón, con eso que querés decir, que vas a seguir “volteando muñecos”, muñecas en este caso”…

“Para nada, esas son tus decisiones pero, si a vos te gusta la pierna, no sé qué dirá Caro pero yo te

“hago la gamba” a muerte porque vos sos nuestro único amor y nosotras somos tus amores indiscutibles”…

Sin quererla Ana me estaba dando lugar a una idea que tenía desde hacía rato, ya era hora de disfrutar de otro tipo de mujeres y que mejor que hacerlo junto a las dos que amaba, sin que aparecieran nuevos compromisos de por medio… Era tiempo de aprovechar, disfrutar y no preocuparme si se sentían bien o mal, ya tenía a quien dedicarme con ello, ahora sería muy selectivo con las que fueran apareciendo y disfrutaría haciéndolas disfrutar a mis “esposas”, no se “desbandarían” porque yo tenía la potestad de frenarlas y pobres de aquellas que cayeran en sus manos… Carolina terminó de completarla…

“Yo no tengo ningún inconveniente hasta incluso podemos elegir a la que nos guste y vos intentás que

nos dé calce, si se da bien y si no se da intentaremos por otro lado, eso sí, bajo ningún punto de vista te podés olvidar de nosotras porque te estaremos “marcando de cerca””…

“A ver si entendí bien, ¿eso de “no te podés olvidar de nosotras” o “marcarme de cerca” son

condicionamientos? porque si es así les digo que se están equivocando, yo no acepto impedimentos ni condicionamientos de ninguna índole, se los digo de frente, pensé que me habían entendido todo cuando me fui unos días afuera, si me siguen estará todo bien si tratan de condicionarme en algo, una o las dos se vuelven a casa… Así no me interesa”…

Mis modos, mis gestos y mi mirada habían cambiado y tenía que imponer a rajatablas mi manera de pensar para evitar que, de alguna manera, tomaran el mando… Ana María saltó como leche hervida…

“No Guille para nada vos decidís y podés hacer como gustes… Carolina, ¿qué estás haciendo, ya volvés

a las pelotudeces de siempre?, ¿me podés decir cuando se olvidó de nosotras?, ¿desde cuándo es eso de estarle encima?... Pensé que habías entendido cuando me pasé horas hablando y vos llorando por ese tipo de idioteces que Guille dijo que no volvería a perdonar”… Se enojó feo Ana María y reaccionó peor… “hasta a mí me dan ganas de mandarte a la mierda cuando te aparece la “idiota independiente… Abrís la boca sin pensar y después llorás en los rincones, ¿dónde mierda tenés la inteligencia?”… Salió corriendo y se encerró en el baño llorando, yo lo entendí como una crisis porque Carolina siempre terminaba por hacer zozobrar todo… Aún sabiendo que debería controlarme y no darle bola o pasar por alto este tipo de discusiones, me cambié, abrí la puerta y me fui al bar porque, a la vez, me estaba empezando a enojar feo y si “eso” me dominaba podría llegar a mandarla a la mierda a Carolina y a todo lo que significaba…

Al rato bajó Francisco despidiendo a un nuevo “novio” y se vino a sentar a mi lado poniendo cara de preocupación…

“¿Qué pasó Guille, me llamó Carolina llorando a lágrima viva diciendo que era una estúpida, que no

sabe pensar, quise hablar con Ana María y cuando Caro le avisó gritó desde el baño que no quería hablar con nadie?... No te pregunto qué cagada te mandaste porque conozco a las mujeres y siempre son ellas las que “meten la pata””…

“Te lo digo sólo porque sos vos, aclarándote que no acepto ni críticas, ni consejos ni recomendaciones…

Carolina y Ana gozan de determinadas prerrogativas y facilidades porque son las que más quiero y hasta te diría que las amo pero en mis relaciones no acepto “feminismos”, “liberaciones femeninas”, “imposiciones” o “pelotudismos de igualdad” y/o las “mierdas” que se les ocurra exponer por una Educación “vanguardista” que lo único que logra es apartarlas y hacer que se queden solas llorando en los rincones… En contraposición, les doy todo lo que puedo, buen pasar, mimos, atenciones, detalles, creo que de sexo no se pueden quejar pero… yo decido, mando e impongo y no es acorde a como se me ocurre, todo esto está aclarado de antemano y bien explicitado, quien acepta y está de acuerdo sin dudas, se queda a mi lado, quien pone “peros” termina por no interesarme”…

“Ese modo de pensar y actuar podría discutirse de entrada pero, como somos adultos o lo parecemos, si

se aceptan todas esas premisas y están consensuadas no veo el motivo para que haya divergencias”…

“Eso tendría que entenderlo Carolina, dije siempre que no daba segundas oportunidades y ya tuve

varias “peloteras” con Caro porque no sabe mantener la boca cerrada y toma decisiones sin consultarme… La última fue cuando me fui a Corrientes para alejarme y pensar para no pegarle una patada en el culo… Ella lo pasó muy mal y la ayudó Ana María a tratar de pensar distinto y parecía haber entendido… Hoy volvió a cometer la misma “cagada” de hablar poniéndome imposiciones, por eso Ana está tan enojada y yo me vine a tomar algo para calmarme y no tomar ninguna decisión final que, sé muy bien que le haría mal”…

“Mujeres, ¿cuándo carajo entenderán?… Abren la boca y siempre la terminan embarrando… ¿Qué

pensás hacer ahora?”…

“No lo sé, sinceramente no lo sé”…

Verdaderamente no sabía cómo actuar, el “impulso testicular” me llamaba a mandar todo a la “mierda”, algo que se contraponía con mis sentimientos y con el “auto juramento” que me había hecho para no enojarme con todo… Evidentemente era una especie de “castigo”, mi capacidad para tener a la mujer que quisiera se contraponía con el sentimiento que había sabido cosechar con algunas… Francisco me miraba y no sabía cómo proceder, entendía que defender de alguna forma la postura de Carolina implicaba “atacar” la mía pero no tenía de dónde aferrarse para estar en contra de mi posición, el consenso y la aceptación de ellas a las condiciones impuestas por mí, dejaba a cualquiera de las chicas sin defensa… Francisco tomó una decisión, me dijo que viajaría más tarde y se iría con Carolina a tomar algo para charlar con ella…

“Mirá Francisco, te agradezco sinceramente la intención pero aquí la cosa y los arreglos deben ser de

tres, si lo entiende bien, si no lo entiende “a otra cosa mariposa”, si te metés en el medio corrés el riesgo de que me enoje con vos y no quiero que suceda… Ya conozco sus respuestas, va a llorar, me va a pedir perdón, va a decir que no se repetirá, que no sabe porque dijo lo que dijo, se ofrecerá hasta para un castigo físico y estoy un poco podrido de eso… Creo que el tema va a pasar por lograr calmarme y no darle pelota haciendo lo que quiero teniéndola en cuenta hasta por ahí nomás”…

“De acuerdo, tratá de tranquilizarte y nos vemos la semana que viene”… Francisco se fue a preparar sus

cosas para irse y yo me pedí otro whisky con hielo…

Cuando volví a entrar en la habitación iba bastante “picado”, sin darme cuenta había tomado tres copas y normalmente no lo hacía, por eso, con la poca cordura que me quedaba, les dije que me iba a dormir porque había tomado de más… Las dos estaban calladas esperando una “explosión”, como siempre, la más compungida era Carolina que miraba llorosa y no se atrevía a abrir la boca, para más, sabía que ahora tenía a Ana María en contra y no podría apoyarse en nadie… Les dejé dinero arriba de una mesita y les dije…

“Quiero dormir y que no me molesten y tampoco quiero hablar del tema, váyanse a caminar, a mirar

vidrieras, a tomar algo y no regresen hasta que sea de noche, después iremos a cenar”… Al instante de decirles eso recordé que ni siquiera habíamos almorzado… Me tiré en la cama, hambre, “pedo” y bronca no era buena combinación… Dormí un montón y desperté cerca de las ocho de la noche, me fui a bañar quedándome un rato largo bajo el agua y escuché cuando entraban… Salí del baño desnudo y secándome la cara y la cabeza, cuando pasé a secarme el cuerpo vi que no tenían ninguna bolsa de compras y, de alguna manera, me alegro, la “cosa” no estaba para ir de compras… Les pedí que se cambiaran que iríamos a cenar, yo quedé muy de sport, ellas estaban deslumbrantes, averigüé en la recepción del hotel por un buen restaurant de categoría y me dieron solícitos la dirección…

El lugar estaba cerca de un barrio denominado “El Bosque” y me dejó una impresión excelente, nos atendieron de primera y comimos mejor… Cerca de nuestra mesa, frente a nosotros, estaba sentada una reconocida cantante y actriz que siempre me había gustado, chiquita, menuda, con un cuerpo al tono pero con una cara y una mirada que provocaba un morbo especial, la acompañaba una chica de una edad similar a la que no conocí y a dos mesas a nuestro costado estaba sentada una actriz de unos cuarenta años muy bien llevados acompañada de un señor mayor, diría que de mi edad… Noté, en determinado momento, que me había mirado de modo bastante especulativo, lugar caro, “viejito” bien puesto, elegante, vestido con ropa de marca y cara y dos mujeres despampanantes, se quiera o no, llamaba la atención y daba para pensar… La miré a Ana María y volví la mirada a la mesa de la cantante en cuestión, la negra me hizo una señal de asentimiento pero no me decidí, no tenía ganas de estar con Carolina y pensé en mandarla para el hotel, algo que mucho no me cuadraba… Terminamos de comer, subimos a la camioneta, nos fuimos al centro de la ciudad y nos pusimos a caminar con las dos aferradas a mis brazos, tomamos helados, vimos la Catedral con todas las luces encendidas y luego de un tiempo nos volvimos para el hotel… Ana se quiso poner “mimosa” y le dije que no, que esa noche nada de nada con nadie, dormí a un costado con la negra abrazándome por la espalda, en clara alusión a que ignorábamos a Carolina, ni osó abrir la boca…

El viernes a la mañana, después de desayunar en la habitación, les dije de ir a “La Ciudad de los Niños”, seríamos como muy “mayores” para estar allí pero era un lugar que me encantaba, lo mismo le pasó a ellas que disfrutaron recorriendo las edificaciones chiquitas y sacando fotos a granel del lugar, regresamos al hotel y no bien entramos en la habitación me llamó José para preguntarme sobre la decisión que tomaría con lo que me había dado Leticia…

“José, no te enojes, entre pitos, flautas y otras cosas no me tomé el tiempo de leerlo, dame media hora

y te contesto”… Me dijo que no había problemas y que me llamaría en un rato… Se me otorgaba un Poder firmado por la Gobernadora y avalado por la Ley de Municipalidades para ejercer el cargo de Síndico y de Contralor de Cuentas, no se utilizaba la palabra Interventor pero era casi como si lo fuera… Era por tres meses a partir de la fecha siguiente a la elección de autoridades y renovable a mi criterio, lógicamente, en tanto y en cuanto la Gobernadora siguiera en su mandato…

En lo único en que no estuve de acuerdo fue en el tema de los honorarios, era un buen dinero pero yo no pretendía cobrar por eso… Primero opté por donarlo a una O.N.G. aunque pensé que repartir entre todas no le redituaría a ninguna y elegir a alguna por sobre otra sería como diferenciarlas, decidí que figurara como un trabajo ad-honorem, sin sueldos ni honorarios y así debería quedar registrado… Cuando lo llamé a José para que se cambiaran esas condiciones, me dijo…

“Era cantado, le dije a la “flaca” que no pusiera ningún importe para pagarte porque te ibas a negar…

Si lo demás está bien, hago registrar las modificaciones y te lo tengo listo en quince minutos para que vengas a firmarlo”… Me fui solo al Ministerio, firmé los papeles con el beneplácito de José, no pude verla a Leticia porque andaba por el interior pero cuando me iba por los pasillos casi desiertos del Ministerio me crucé con una mujer cercana a los cuarenta, pechugona y con cara de pícara, tenía puestos tacos y usaba una pollera tableada con el largo, apenas por sobre la rodilla… La encaré y le pregunté el nombre, me dijo que se llamaba Analía y que era la Secretaria de no sé que “fulano”…

“Mayor gusto Analía, te paré para decirte que “tengo ganas” de cogerte hasta que no des más de

placer, tendrás algún lugar para eso”… Se excitó enseguida y cruzó las piernas diciendo que no podía esperar, que ya estaba deseando tenerme adentro, me tomó de la mano y me llevó a un baño de mujeres que estaba cerca… Trabó la puerta desde adentro y levantándose la pollera se sentó sobre el mármol de las piletas, no utilicé ningún preliminar, le abrí las piernas y, corriendo su tanga, la penetré de un sólo empujón, ahogó su grito en mi hombro pero como su túnel se adaptó enseguida, le di ritmo a mis penetraciones, tuvo dos orgasmos casi seguidos y la llené de leche, yo guardé mi miembro y dejándola sentada en el mismo lugar me aparté para irme, atinó a preguntarme mi nombre y le dije, Guillermo…

Volví al hotel y les comenté que no había podido ver a Leticia ni a Lidia porque andaban por el interior pero les dije que una Secretaria me había atendido muy bien… Me bajé los pantalones junto con el bóxer y le dije a Carolina que me la mamara para limpiarme las huellas de la otra mujer y para que me hiciera gozar… Su mirada primero fue de alegría pero sus ojos se enturbiaron cuando se metió el pene en la boca, igual no dijo nada y siguió con su labor…

“Eso es para que te des cuenta que yo cojo, cuando quiero, con quien quiero y como se me dé la gana

sin que puedas o debas opinar al respecto”…

“Perdón, Guille, por favor, perdón”…

“Son demasiados perdones con vos Carolina, te lo digo delante de Ana María como testigo, ya no te

perdono más, pensé que lo habías comprendido bien cuando regresé de Corrientes pero insistís siempre con tus pelotudeces… La próxima vez que abras la boca para decir algo que me moleste o pongas el mínimo “pero” a lo que yo decida, hacés las valijas y te vas, te aparto definitivamente de mi lado y te arreglás sola con tus cosas… Si estás de acuerdo seguimos como hasta ahora, si no estás de acuerdo me lo decís y quedamos bien pero con vos afuera de nuestra vida”… Aceptó todo y como “mi amigo” estaba alborotado, aunque Ana María tuvo su parte, el culo de Carolina sufrió las consecuencias de una cogida brutal y, a pesar de estar acostumbrado, no pudo evitar sangrar…

Terminamos bien el viernes y el sábado al mediodía, después de almorzar regresamos a la Estancia con una Ana María satisfecha de las nuevas experiencias y una Carolina incómoda para estar sentada, las dos extremadamente cariñosas…

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