La Polla de Tomás 10
Tomás no solo las tiene a todas en la cama, sino en la palma de su mano. Mientras sus amantes se disputan su favor, él observa desde las sombras cómo sus maridos y novios revelan sus secretos más sucios. La noche es joven, las cámaras están grabando, y el castigo para los que se atrevan a cruzarlo será implacable.
Agradezco el seguimiento de la serie. Si les gusta el relato ya saben una valoración o un comentario se agradece.
"Tomás la rodeo con su brazo y Pili se quedó oliendo el cuerpo de hombre de su dios, estaba feliz, recordó los insultos y amenazas de su marido y de su hija, todo lo que dejaba atrás habiendo dado el paso de ser sirvienta de Tomás, se reconfortó sabiendo que a su lado ya no tenía que preocuparse de nada. Por primera vez en su vida, se sintió útil y valorada. Era feliz."
La Polla de Tomás. Capítulo 10
En casa de Tomás Carmen y Raquel habían cogido una cogorza de dos pares de huevos. Las encontró la mañana a las dos desnudas y espatarradas en el camastro balines. Raquel se despertó y vio a Carmen acurrucada a ella, hacia la fresca del amanecer, las dos se habían quedado dormidas. Raquel fue a por una manta y la extendió sobre Carmen para protegerla del frio y se metió ella debajo también, abrazó a su amante y la acarició, Carmen al notar el calor del cuerpo de Raquel, se abrazó también a ella. Las dos abrazadas con los síntomas del agotamiento de la resaca eran como una postal lésbica. Raquel acariciaba con amor la cabeza de Carmen y no dejaba de mirarla. ¿Cómo era posible que ella se hubiera enamorado de aquella mujer? Madre de dos hijas, nunca antes se había mirado a una mujer de esta manera, ni nunca antes había sentido nada parecido con alguien. A Tomás lo quería, pero era otro tipo de amor, al amor a Carmen se le unía la devoción con la pasión.
La miraba ahí durmiendo, abrazada como la tenía, era para ella el ser más hermoso sobre la capa de la tierra. Aún le vino a la boca el dulce sabor de su coño y se relamió los labios para conservarlo y recordar con que pasión se vació Carmen en su boca, en un orgasmo que acompañó unos gemidos que los escuchó hasta Satanás. Carmen se despertó levemente, abriendo los ojos y vio a Raquel que la miraba y abrazada a ella y la animaba a continuar durmiendo a base de caricias. Su almohada eran los pechos de ella, y volvió a acurrucare a ellos y continuó durmiendo, sabía que Raquel velaba su sueño.
Tomás sentado en la terracita de la habitación del hotel, frente al horizonte del mar, vio como salía el sol. De hecho, esa alborada era lo que Tomás había ido a buscar en la costa. Se lio un canutillo de marihuana y se lo fumó mirando el espectáculo. Ya cuando el sol había salido en toda su plenitud, Tomás volvió a entrar en la habitación. Pili aún dormía, la observó, estaba realmente bella y hermosa ¡qué buena está la cabrona! Sus largas piernas bien torneadas, su cintura y esas tetas le pusieron caliente. Pili se despertó con los besos suaves y cariñosos que Tomás le daba por todo el cuerpo, cuando se percató de ello, no quería despertar, era la mujer más feliz del mundo. Tomás recorría su cuerpo lenta y suavemente, sus besos cada vez más húmedos llegaron a sus pechos, se le erizaron y pusieron en punta los pezones, sus piernas se abrieron automáticamente cuando notó los besos en su ombligo camino al monte de venus. Tomás le besó con suavidad el coño y estuvo entretenido en el hasta que Pili tuvo un orgasmo.
Tomás se estiró en la cama panza arriba y ahora era Pili la que repetía la jugada que él le hizo, no quedó ni una parte del cuerpo de su dios sin recibir un beso cálido y húmedo de ella. Le comió la polla con la maestría de vieja zorra y con la adoración que le tenía a su dueño, cuando la polla de Tomás estuvo bien lubricada por su saliva y alcanzó su máximo esplendor y dureza, se levantó y se sentó, despacio, introduciéndosela lentamente en el coño, hasta meterla entera dentro. Su vagina se contraía y Tomás notaba esas contracciones de su vagina, y las agradecía, el placer al notar estas apretadas de coño era sublime, Tomás se dejaba follar por Pili y era realmente delicioso. Las sentadillas que ella le practicaba terminaron haciéndola llegar a un orgasmo que se vio más recompensado cuando notó como le quemaban las entrañas al recibir la leche dentro de su dios.
Pili limpiaba la polla de Tomás con su boca, mamándola despacio y tragando los restos que habían quedado en ella. Tomás llamó al servicio de habitaciones y encargó el desayuno. Tomás llamó a Carmen mientras Pili continuaba mamando.
- Hola Tomás, soy Raquel, Carmen está aún durmiendo ¿Quiere que la despierte?
- Bien, déjala dormir, ¿Cómo va todo por ahí?
- Bien, nos hemos quedado dormidas en el camastro de la pérgola, ahora yo me levantaré y le preparare el desayuno.
- Vaya, así me gusta que cuide a Carmen, debe estar contenta con usted y ¿usted con ella? ¿Cómo se siente con Carmen?
- Tomás tengo que serle sincera, estoy enamorada de ella, es tan dulce, tierna y especial, jamás en mi vida me hubiera imaginado enamorarme así de una mujer. Si usted cree que merezco un castigo puede aplicármelo, pero a usted no puedo mentirle ni fingir lo que siento por ella, si usted es mi dios, ella es mi diosa.
- Bien Raquel, así me gusta, ama a Carmen. Pronto vendrá Anna, que limpie bien la zona de la pérgola, el gimnasio y la cocina, hacedla limpiar también vuestra habitación y la de Pili, Recoged la ropa sucia y metedla en una bolsa, mañana vendrán de la lavandería a traer la ropa limpia y se llevaran la sucia.
- Sí Tomás, de acuerdo.
- Cuando despierte Carmen, le dices que me llame. Adiós Raquel
- Adiós Tomás
Pili continuaba con la mamada y los besos al cuerpo de Tomás, había escuchado la conversación y se había reconfortado en aquel cuerpo que besaba y abrazaba.
Tocaron a la puerta y se levantó Pili a abrir. La camarera de piso casi le da un infarto cuando contemplo a Tomás estirado en la cama en pelotas y con la polla tiesa.
- ¿Dónde les dejo el carrito del desayuno?
- En la terracita por favor, desayunaremos ahí.
La camarera no quitaba ojo de la polla del muchacho, seguramente pensó que era el gigolo de la señora, por diferencia de edad, cuando ya iba a salir sus miradas se encontraron y apareció una sonrisa cómplice en ella.
Mientras desayunaban viendo el mar, Pili le dio su teléfono a Tomás
- Por favor Tomás, mírate estos mensajes y dime que debo hacer, mira de hoy solo ya hay cinco más
- A ver que hay ahí
Tomás empezó a leer los mensajes, los del día antes ya los conocía, los nuevos no. Eran más de lo mismo, amenazas e insultos de su marido y de su hija, hasta uno de su yerno que la amenazaba que si no les pasaba dinero a su hija y a él, haría público un affaire que él sabía que había tenido con un hombre, un cliente de su marido. Lo que no sabía este imbécil era que se folló a este cliente precisamente para que no cancelara un pedido a su marido y con el beneplácito del cornudo.
- Pili, escríbeles un mensaje común a todos, a tu marido y a tu hija. Diles textualmente que les den por el culo, que ya no estás en su vida, que espabilen sin ti, que ya no te tendrán más. Dile a tu marido que mandarás a una persona a por tus cosas.
- De acuerdo Tomás
Tomás continuó mirando los mensajes, había varios sin interés, los de Ruth, uno interesante de Cristina la acompañante de Ruth en el casino, que quería hablar que ella como directora “Out site” para que le preparara una cita con Tomás y le aceptara una invitación a una comida de trabajo porque está interesada en su proyecto. Tenía en el móvil también varios mensajes de admiradores exaltando su belleza y haciéndole invitaciones para estar con ella.
- A todos estos pretendientes, les contestas que pronto tendrán noticias tuyas, que esperas verlos en la presentación del proyecto que tendrá lugar pronto y que serán invitados por ti, que luego hablaras con ellos, que ahora mismo no dispones de tiempo por el trabajo que desempeñas. Diles también que te has separado de tu marido.
- De acuerdo Tomás, así lo haré.
Terminaron de desayunar y Tomás invitó a Pili a ducharse con él. Tomás enjabonó a Pili, y Pili enjabonó a Tomás, Tomás follo a Pili de pie en la ducha en la postura que a él más le gustaba, de pie, ensartada y sentada sobre su polla con un dedo metido en su culo. No fue un gran polvo, pero si intenso y lleno de amor. Pili al sentirse tan querida por su dios y después de que este le solucionara el tema de los mensajes estaba radiante de felicidad. Esa felicidad se transmitió a su belleza, delante del espejo del tocador se sintió la mujer más hermosa y afortunada del mundo.
- Pili, ahora me iré a dar un baño en la playa con Cayetana, llamaré a Ruth, para que me la traiga aquí a la habitación. Tú te encargarás que Ruth no nos moleste, llévatela a hacer turismo por el pueblo, hasta que recibas mi mensaje para que acudas donde yo te diga. Escúchala i sonsácale información, quiero preparar un encuentro con ella en este piso que me comentaste, incítala a que me invite allí. Mañana, harás para verte con Cesar en este piso, tal como me dijiste que alguna vez os habíais encontrado ahí, tienes que hacer lo posible para conseguir una llave de este piso, estoy meditando colocar en el unas cámaras de video y cuando antes lo hagamos mejor. Intenta ver cuál será la mejor hora para que os encontréis, cuando lo sepas, yo me ocuparé de que no os moleste Ruth y de mantenerla lejos.
- De acuerdo Tomás, lo haré lo mejor posible.
- No lo dudo Pili
Tomás llamó a Ruth, aún estaban durmiendo, la llamada las despertó. Ruth apenas había dormido en toda la noche, ni Cayetana tampoco recordando la visita de Tomás. Las dos aún soñolientas se presentaron en la habitación de Tomás tal y como les había ordenado en la llamada. Pili ya vestida con un pantaloncito holgado y una camiseta con tirantes y radiante de felicidad, les abrió la puerta. Ruth se la miró, la vio como una rival incapaz de superar, Pili estaba con esta ropita, hermosa y buenísima y ella terminada de levantar y sin maquillaje, tenía en el rostro las arrugas marcadas de la edad y la almohada, además de la falta de dormir, el agotamiento y la tristeza de sentirse una doña nadie para Tomás. Pero su objetivo era que Tomás contentara a la niña, que le hiciera creer que sería su novio, al menos hasta el día de su cumpleaños. Era la niña más tontita que Tomás había conocido, aunque no estaba mal, ni físicamente ni de hermosura, era guapetona y estaba buenecilla. Ya le dijo Pili una vez que la niña era tonta, caprichosa y consentida, como todas las niñas que asistían al colegio religioso donde estudiaba.
Ruth observó a Tomás que aún estaba en pelotas por la habitación, se sintió mal y desplazada. Cayetana miraba a Tomás y su polla embelesada.
- Bien chicas ¿Quieres ir a la playa conmigo Cayetana?
- Si, Tomás sí, pero no traigo biquini, mamá ve a comprarme un biquini rápido
- Hija hoy es domingo, ahora no iré a una tienda a comprarte un biquini
- Te he dicho que vayas a comprarme un biquini o lloraré.
Tomás alucinaba con la conversación que tenían las dos y Pili se reía por sus adentros escuchando a semejante par de tontas, pero recordó que ella era igual hasta hace bien poco con su hija. Tomás intercedió
- Cayetana, ven aquí, desnúdate
- ¿Cómo?
- Que te desnudes o no vienes a la playa
Cayetana se desnudó. Ruth estaba nerviosa, que estuviera Pili viendo este espectáculo, aún la ponía más inquieta.
- Ves Cayetana, estás más hermosa desnuda, como yo, ahora hacemos buena pareja, además la playa es nudista y los biquinis al igual que la ropa interior afean a las chicas hermosas, no permiten que su belleza aflore. Ves te ha subido hasta el guapo de golpe
- ¿De verdad? ¿Te gusto mas así Tomás?
- Pues claro, eres más guapa ¿No lo ves? Mírate en el espejo
Cayetana se fue frente al espejo del tocador, Tomás se colocó detrás de ella, Ruth se acordó del día en que Tomás en la cafetería se puso así detrás de ella frente al espejo. Tomás pasó su polla entre las piernas de Cayetana y la hizo salir por delante.
- Agárrala Cayetana y mírate en el espejo
Cayetana agarró la polla de Tomás como si se tratara de un apéndice suyo y se miró en el espejo, se rio “tengo pene” jejeje, mientras despacio se masturbaba el coño con aquel rabo que empezó a crecer entre sus manos y se puso a hacerle una paja. Ruth era un saco de nervios mirando como su hija se calentaba con aquella polla entre las piernas, tenía todos los síntomas que a una marrana como ella le podían entrar; celos, calentura y deseo, ganas de lanzarse a mamar aquel trozo de polla que sobresalía entre las piernas de su hija.
Tomás giró a Cayetana y la puso enfrente de su madre, tenía la polla totalmente erecta y a la niña le llegaba hasta el ombligo, ella continuaba pajeándolo con ambas manos, despacio mientras la hacía rozar en su coño y vio como a Ruth se le hacia la boca agua. Le dio un chupetón al cuello a Cayetana, chupetón morado que guardaría días en su cuello y le susurró al oído
- Cayetana, dile a mamá que venga a chuparme la polla
- Mamá, ven a chupar la polla a Tomás
- Hija
- Mamá, ven a chupar la polla de Tomás
Ruth, se quedó de piedra e inmóvil, hasta que oyó otra vez la voz de la niña ordenándole que chupara la polla que le sobresalía del coño mostrándosela. Pili ayudó a que Ruth se arrodillara frente al coño de su hija donde emergía la verga de Tomás. Le iba susurrando suave y repetidamente a Cayetana lo que tenía que repetir a la madre
- Mamá saborea el capullo de mi novio
- Mamá trágatela entera y ponle mucha saliva
- Mamá con la lengua dale un poco a mi clítoris
Y mamá hacia todo lo que Cayetana le ordenaba. Viendo el espectáculo Pili se descojonaba por dentro, si es que Tomás es la ostia, se decía. Cuando Tomás consideró terminar el juego, saco la polla de entra las piernas de Cayetana
- Ruth, ve a vestirte a tu habitación, después con Pili os vais a dar una vuelta, yo me llevo a tu hija a la playa.
- Vengo contigo a ayudarte Ruth, vamos a dejar la pareja solos, vamos
Pili cogió por el hombro a Ruth y se la llevó hacia su habitación. Ruth estaba en otro mundo, en el de la consternación, no terminaba de creerse lo que en aquella habitación había pasado, ella toda una señora millonaria, esposa de un renombrado psiquiatra, había comido la polla del que quería que fuera novio de su hija, mientras esa se la daba a mamar y hasta le había dado lametones al clítoris, al de su propia hija ¡dios mío que he hecho!. Su cerebro no había asimilado aún todo esto que estaba ocurriendo. Pili intervino
- Ruth, yo de ti me pondría una camiseta y un pantaloncito, a Tomás le gusta que vistamos así y sin ropa interior, hazme caso, si no tienes te puedo prestar uno, yo me he llevado un par ¿Quieres?
- Gracias Pili ¿Esto está ocurriendo en realidad, o estoy en un sueño?
- Ruth, somos amigas desde hace tiempo, y puedo decirte y sincerarme contigo, lo que te está ocurriendo con Tomás también me ocurrió a mí, para mi Tomás es ahora mi dios, no existe nada más que su voluntad, me limito a obedecer y así lo tengo, de otra manera no lo tendría. Ruth, Tomás ha dado sentido a mi vida, ahora me siento útil y valorada y además ha solucionado mi ruinosa economía. En casa nada iba bien Ruth, pero ahora soy feliz aunque deba de compartir su amor con otras mujeres, me da igual, también lo gozo y lo tengo. Le obedezco en todo.
- ¿Obedecerle?
- Sí Ruth, obedecer de obedecer, en todo, nunca preguntarle el porqué de una orden suya, siempre servirlo al primer mandato, no interponerse en lo que hace, ni en sus deseos y estar a su disposición sexual y para lo que desee, siempre, solo así se consigue obtener algo de él, es así.
- Obedecer. ¿Sabes que me hizo Pili? Es inhumano, podía haberlo denunciado y todo, me ató a un potro aprovechando un estado de inconsciencia que me provocó una catarata de orgasmos que había tenido. En este estado se aprovechó, me ató al potro de gimnasia y me follo el culo, me partió en dos, y me folló de tal manera que cuando sacó su polla de dentro de mi culo, me cagué ¿y él? él no tuvo bastante que con un plumero con cintas de cuero me azotó por haberme cagado. ¿Tú crees que esto me que me hizo es normal?
- Vaya, eres afortunada, te pegó un buen polvo cabrona, que suerte tuviste, no todas sus mujeres tienen la suerte que tú has tenido, por eso te has quedado enganchada, ya sabes pues, todo depende de ti, a mí también me follo así, si te contara la forma en la que me sedujo fliparías.
- Me ha hecho cometer incesto Pili, me ha hecho lamer el clítoris de mi hija ¿No lo ves?
- He visto que nadie te ha obligado a hacerlo, y además quien te lo ha pedido ha sido tu hija, no él. Y vi cómo te mojabas solo en acercarte a comerle la polla delante de tu hija. No te engañes a ti misma Ruth. Haz el paso Obedécele en todo.
- Cayetana es virgen Pili, con esta tremenda polla la destruirá
- Y para que la has traído si no es para que Tomás se la follara, o acaso ¿No es así?
- Bueno, me prestaba yo, a que me follara a mí en vez de a ella, así se guarda virgen hasta el matrimonio.
- Ruth, por favor, ¿Crees que soy tonta? ¿o qué? Mira Ruth, ya te he dicho hasta demasiado, toma estos pantalones, ponte una camiseta y nos vamos
Tomás se había bajado a la playa con Cayetana a cuestas, la playa era nudista y el hotel aceptaba el nudismo en una parte de su interior, al que daba a las habitaciones con acceso directo a la playa. No hay que decir que por donde pasaba Tomás, la pareja causaba admiración, como lo había nombrado Inés, a la que preñó la noche anterior “Apolo” aparecía con una débil niña preciosa y sonriente en brazos hacia el agua de la mar.
Tomás manejaba a Cayetana como quería, su poco peso, era como una pluma para su potencia física, se metieron dentro del agua y aquella infantil y tontita niña pija jugó como nunca había jugado dentro del agua. Tomás estuvo tentado y tuvo que reprimirse varias veces para no follarla, pero no quería hacerlo, quería que madurara su deseo, aquella niña no sabía ni masturbarse bien, estaba aprendiendo.
Estaban Tomás y Cayetana jugando dentro del agua cuando a su lado aparecieron Inés y Pedro
- Hola Tomás, buenos días
- Hola pareja, buenos días, mirad os presento a Cayetana, una linda niña que el miércoles cumple su mayoría de edad, es de mi ciudad y su madre ahora está de compras con Pili.
- Oye Tomás, la realidad es que te estábamos buscando ¿Podría hablar contigo un momento?
- Por supuesto Inés, dime
Inés, se desplazó un poco para que Tomás se acercara a ella
- Primero darte las gracias por lo de ayer Tomás, seguro que nunca se me olvidará el polvo que me metiste, vaya manera de gozar, gracias
- No hay de que, Inés, tranquila
- Tomás hemos pensado con Pedro, que quizás no estaría mal que me volvieras a inseminar, aunque sea un mete saca rápido, te podemos compensar, así nos quedamos más seguros
- Jajajaja, no necesito compensaciones Inés, no las podrías pagar si las cobrara, acércate mas
- Si
- Cógeme la polla y mastúrbate con ella, tu hijo será Nereo jajaja
- Tomás ¡qué suerte haberte conocido! no te olvidaré nunca
Inés se masturbó con la polla de Tomás mientras se besaban profundamente. Pedro se puso contento, ya intuyó lo que pasaba y que Tomás había dicho que sí. Cayetana a nado se fue hasta la pareja y se agarró a la espalda de Tomás
- ¿Qué hacéis?
- Estamos fabricando a Nereo
- ¿A Nereo? ¿Qué es eso?
- El dios del mar Cayetana
- Solo hay un dios omnipresente, si te ve haciendo esto te castigará porque es pecado
Tomás no tenía ganas ni de escuchar ni de discutir con Cayetana, se limitó a no contestarla. Cogió a Inés en brazos y anduvo saliendo del agua. Cayetana continuaba aferrada y agarrada a su espalda como una garrapata. El impacto que provocó en la playa ante los bañistas era de corto cinematográfico. Ver aquel Apolo, con una polla descomunal erecta con dos mujeres pegadas a él, a algunos les causó admiración, a otros envidia y a otros rechazo, a las mujeres a casi todas, les causó humedad vaginal.
Tomás se fue con ambas hacia su habitación, los seguía Pedro, participe un poco avergonzado por la situación. Tomás tendió a Inés en la cama y sentó a Cayetana en el sillón
- Cayetana ahora quiero que mires como se fabrica un niño, para que tu cuando quieras ser madre, lo hagas, mira, observa y aprende, y sobre todo calla y no digas nada ¿Vale?
- Vale Tomás, lo que tú digas
Con la mirada y la voz calma, pero profunda con la que Tomás le dijo estas palabras, Cayetana se quedó callada y mirando. Pedro dijo, que esperaría a Inés en el bar y se fue. Tomás se estiró en la cama le dijo a Inés que se lo follara
- Inés, hazme lo que tú quieras, solo ten en la mente que soy un regalo para ti, úsame, hazme lo que tus perversiones más recónditas tengan ganas de hacer, es la única oportunidad que tendrás en la vida de utilizarme.
Inés casi se corre ya con estas palabras, aún recordaba como Tomás la dejó la noche anterior temblando de orgasmos y como su polla palpitaba sola dentro de su coño. Empezó a besarlo por los pies, le comió los pies, pasaba su lengua entre dedos, frotó su coño en ellos, le besó las piernas, hasta que llegó a sus huevos, inmensos, grandes, de un tacto como una tiza de talco, sin pelos. La noche anterior Tomás la folló mucho, pero ella se quedó con las ganas de comerse bien su polla, de saborearla, de ensalivarla y olerla, ahora quería dedicarle una buena mamada.
Inés se la mamó bien, se hartó de polla, se pegó con ella la cara, los pechos y su coño, la usaba como palo para darse golpes fuertes que en alguna ocasión hasta le dolieron a Tomás. Se subió como una amazona sobre la polla de su semental y lo cabalgó y cabalgó, en sus orgasmos no reprimía los gritos que tenían asustada y caliente a Cayetana.
Cayetana no sabía lo que estaba pasando, desnuda, sentada con las piernas flexionadas y abiertas sobre la butaca no cesaba de tocarse instintivamente el clítoris como le había enseñado Pili y se meó, aunque en principio le dio un poco de vergüenza haberse meado sobre la butaca, continuó tocándose mientras iba observando a Inés y Tomás follando.
Tomás se corrió en abundancia dentro de Inés. Ella estaba desfallecida acostada inmóvil sobre él. Tomás le besó la boca y la giró sin sacarle la polla de dentro
- ¿Sabes a lo que le llaman un polvo conejero?
- Enséñamelo ¡Oh Apolo! Enséñamelo ¡Dios mío! Como gozo contigo Tomás
Tomás en la posición del misionero, empezó a martillear con una rapidez supersónica el coño de Inés. Los gemidos de Inés eran como los chillidos de las chinchillas cuando se pelean, ya había entrado otra vez en el estado de la inconsciencia consciente a la que Tomás dejaba a sus amantes, en el mismo estado convulsionar de ayer. Tendida con los espasmos finales de un gran orgasmo Inés gozaba en la cama con la polla de Tomás palpitando ella sola dentro de su coño, sollozaba palabras inteligibles.
Tomás descorchó su polla del coño de Inés y se fue a la butaca donde estaba Cayetana. Le cogió una mano, después la otra y las llevó a su pene. Cayetana se había quedado también colgada en otro mundo mirando la función pornográfica
- Cayetana escucha
- Sí Tomás
- ¿Ves todo esto viscoso y blanco que tengo en la polla?
- Sí
- ¿Quieres jugar a un juego?
- Sí Tomás
- Se trata de comer niños, todo esto comételo, saboréalo y así podrás probar y saber a qué saben los niños, esto es la semilla de muchos
Cayetana sin saber bien lo que decía Tomás, acercó su boca a la polla y empezó a lamer y comer. Debió gustarle, porque le puso ganas en comerse la polla, llegó hasta a meterse una cuarta parte de polla dentro de la boca. Cuando le hubo limpiado bien el rabo y lo dejó sin restos, Tomás se agacho y le dio un beso tierno en la boca, que hizo suspirar a Cayetana.
Inés se estaba recuperando, miró la escena de la niña comiéndole la polla a Tomás con curiosidad ¿Quién era en realidad su Apolo? Lo admiraba, gozosa de haber sido preñada por semejante semental, ya se imaginaba a un hijo atlético, fuerte, guapo y con una polla como aquella. Se despidió de Tomás y Cayetana agradeciendo el polvo y se fue.
- Cayetana, ahora vete a tu habitación, dúchate y vístete, recuerda, sin bragas ni sujetador, va ves
- Sí Tomás enseguida voy, te quiero
Se había ido ya casi la mañana entre juegos, Tomás llamó a Pili
- Pili, veníos al hotel, mándame a Ruth y tu pasa por la habitación y recoge nuestras cosas, déjalas en la recepción del hotel, después ven a la terraza del club de playa del hotel.
- De acuerdo Tomás. Te amo
Estaba Tomás en el club de playa en la terraza bebiéndose un vermut con sifón típico del lugar, cuando llegó Ruth
- Hola Ruth, Cayetana esta en tu habitación esperándote, se ha divertido mucho y está muy contenta, quiero que sepas que no me la he follado. Iros ahora ya a la ciudad, después por la tarde habrá los domingueros que están de regreso y habrá mucho tránsito. Mañana te llamaré, estate pendiente de mi llamada, hablaremos.
- Vale, quería decirte tantas cosas que ahora se me han ido las palabras
- Ruth, relájate, te pones fea con tantos nervios, ve con calma, todo irá bien, verás, tranquilízate, ven
Ruth se acercó a Tomás y este la sentó sobre sus rodillas, la rodeo con sus brazos y le besó tiernamente en la boca. Ruth también lo abrazó a él y se reconfortó en sus brazos a base de besos y caricias.
- Ponte guapa, anda ve a por tu hija y regresad a casa.
- Adiós Tomás
- Adiós Ruth
Ruth se fue y llegó Pili
- Hola Tomás
- Hola Pili ¿Quieres un vermut?
- Sí, gracias Tomás. Ya tienes llaves del piso de Ruth. Se las he robado y mientras ella entró en una tienda a probarse ropa, al lado había un sitio que hacían copias y arreglaban zapatos, con la excusa de un tacón me he metido dentro y he hecho copias. Luego se las he devuelto y ni se ha enterado.
- Perfecto, esto hace variar un poco mis planes para mejor, te ahorrarás de follarte al pringado de Cesar.
- Por eso lo he hecho jajajaja
- Hacemos buen equipo Pili, felicidades. Jajaja
Tomás y Pili se tomaron relajadamente el vermut mientras observaban al personal que por ahí pululaba. Tomás se paró en recepción, Pili recogió las bolsas con sus cosas y Tomás pasó a liquidar la cuenta. Fue una sorpresa cuando el recepcionista le dijo a Tomás que la cuenta la había liquidado la señora Inés Martínez.
- Nos ha salido bien el fin de semana Pili, nos han invitado
- Esa muchacha siempre recordará los polvos que le metiste
- Y los de hoy también Pili, me la he vuelto a follar
Tomás le contó lo que había sucedido en el agua y después en la habitación, de cómo la niña Cayetana se comió a los niños y se rieron mucho de todo lo acontecido en el hotel desde que llegaron hasta ahora.
- Tomás, ves, contigo una no se aburre, vive, esto es vivir para mi Tomás, seré la mujer más fiel y servidora tuya que tendrás nunca, te obedeceré siempre, y siempre, te agradeceré que seas mi amo, te adoro, eres mi dios.
- Me alegra tenerte conmigo, te dije que ibas por buen camino y lo has conseguido, ya eres como Carmen, ya eres señora en mi proyecto e importante.
- Gracias Tomás
- Por cierto a la que hayamos solucionado lo de tu divorcio, te abriré una cuenta donde se te ingresará el sueldo. Esta semana ya tendré los papeles oficiales como sociedad unipersonal, la que he montado, tendrás tu seguridad social y tu sueldo, espero que sepas ahorrar, vas a ganar mucho dinero.
- Tomás, yo estando contigo ya me siento pagada
- Pili, es una orden. Tienes que tener y amarrar un futuro
- De acuerdo Tomás, yo obedezco.
En la casa Anna y su hija habían terminado la tarea y ya se habían ido. Carmen y Raquel continuaban en la pérgola, se habían hecho eternas ahí, dándose besos y abrazadas como dos enamoradas aún sumergidas en una resaca eterna. Sin Tomás no sabían que hacer ni eran nada, lo necesitaban, su vida necesitaba Tomás.
Tomás y Pili llegaron al atardecer a la casa. Salieron al jardín y vieron a Raquel y Carmen abrazadas durmiendo. Tomás no las despertó y se fue con Pili a su habitación.
- Pili, eres la segunda persona aparte de yo que entrará en esta habitación, considéralo un privilegio, no toques absolutamente nada ¿De acuerdo?
- Claro Tomás. Vaya es impresionante de grande, parece una vivienda en vez de una habitación.
- Mira, desnúdate, ponte debajo de aquellos focos, te voy a echar unas fotos, tendrás que hacer las posturas y lo que te vaya diciendo ¿Ok?
- Hare de modelo para ti jajajaja
- Espero seas buena modelo jajaja
- Ni lo dudes, la mejor jaja
Tomás le hizo posar en muchas posturas, algunas increíblemente obscenas, espatarrada con el coño abierto, mostrando el ojete y da pie, estirada, sentada. Otras también vestida. Cuando terminó con la sesión de fotos fue hacia ella y la abrazó y la magreó.
- Es que llegas a estar un rato buena Pili. Bien mañana por la mañana iremos al juzgado a pedir el divorcio, vamos a solicitar una recogida de tus enseres personales, bajo la supervisión de la policía. En los mensajes hay muchas amenazas que el juez seguramente procederá a exigir a tu familia una orden de alejamiento hacia ti. Vendrá también Carmen, ella también tiene mañana de juzgado. Ahora encargaré cena para los cuatro, espero que aquellas se hayan despertado ya de su sueño lésbico jajaja
- Hacen buena pareja jajaja
- Vamos a despertarlas, por cierto, hoy dormirás conmigo y con Carmen, os tengo ganas a las dos, cada día me pones más caliente Pili, nos acostaremos temprano, pero antes pasaremos por este piso de Ruth a colocar unas cámaras.
- Lo que tú digas Tomás, gracias por quererme un poco, no sabes lo que significa para mi estar a tu lado, no deseo otra cosa en la vida ya.
- Hacemos buen equipo Pili
Tomás y Pili bajaron al jardín, Carmen y Raquel abrazadas se estaban dando piquitos en los labios cuando vieron a Tomás
- Tomás, Tomás, Gracias a dios que estas aquí ¡Cuánto te he añorado!
- Hola Carmen, hola Raquel, veo que estáis muy enamoradas, me gusta que os queráis así. ¿Os apetecerá para cenar una pizza?
- Sí encantada Tomás lo que tú digas
Carmen se echó a los brazos de Tomás y Raquel también, Tomás las abrazó y besó a las dos.
- Bien decidme ¿Qué habéis hecho?
- Tomás, te quiero, te amo, sabes que te pertenezco, soy tuya para todo
- Ya Carmen, eso quiere decir ¿Qué no habéis hecho nada?
- Tomás, la verdad es que desde que te fuiste no me he levantado del camastro, lo siento, pero… es que
- No digas más Carmen, lo entiendo perfectamente, además descansar es bueno ¿Raquel sus hijas bien?
- Sí Tomás las he llamado hace poco, hemos quedado que mañana las veré. Rocío empieza el turno de tardes en la fábrica y Rosalía hasta la tarde tampoco tiene nada que hacer, se ve que ha quedado con unos amigos para irse al río a bañar.
- Bien. Mañana Pili y Carmen vendrán conmigo al juzgado, vamos a ir los tres, vamos a arreglar los asuntos de Carmen y los de Pili, usted ahora Raquel puede irse a su casa, hace un control familiar. Por la tarde la necesitaré, a partir de las dos estese un poco pendiente del teléfono. Ahora encargaré unas pizzas, encargaré tres más para sus hijas, se las comen esta noche a mi salud.
- De acuerdo Tomás, lo que usted diga
- Por cierto Raquel, vamos a dejar ya de tratarnos de usted, ya eres una miembro del equipo del proyecto, eres de la familia.
- Gracias Tomás
No era tarde, no era aún la hora de la cena, pero Tomás hoy quería acostarse antes y mínimo una hora necesitaría para colocar las cámaras en el piso de Ruth, por lo que encargó ya las pizzas y alitas de pollo, además no había comido al medio día y tenía hambre. Llamó también a Anna
- Hola Anna ¿Cómo ha ido el día?
- Hola Tomás, pues bien he venido a su casa con mi hija a limpiar lo que me dijo. Espero haberlo hecho bien
- Seguramente lo habrá hecho inmejorablemente. Mañana le diré el plan de la semana. Prepare su documentación y la de su hija, para darlas de alta como trabajadoras.
- De acuerdo Tomás
- Bien, pues nos decimos Anna, bienvenida a AFRODITA
- Gracias Tomás estamos muy contentas, tanto mi hija como yo, ya la conocerá, es un encanto y trabajadora.
- Muy bien Anna, buenas noches
- Buenas noches Tomás.
Llegaron del catering las pizzas y las alitas de pollo. Raquel tomó el pedido que Tomás le hizo, las pizzas y alitas también, se despidieron y se fue a su casa. Se quedaron bajo la pérgola cenando Carmen, Pili y Tomás. Con una botella de cava compartida y cenaron. Durante la cena Pili y Tomás comentaron algunas de las anécdotas del fin de semana en el hotel y se rieron mucho, Carmen estaba triste, ella no había participado en estas anécdotas que contaban, se culpaba de haber desobedecido a Tomás y ser la culpable de que este ahora la rehusara. Miraba a Pili y la envidiaba, le estaba quitando el privilegio a ella de ser la señora. Tenía que recuperar la estima de Tomás, se propuso en sus pensamientos así hacerlo.
Cuando terminaron de cenar, más triste se puso Carmen al ver que se iban Pili y Tomás y se llevaba consigo una bolsa que ella no sabía lo que contenía.
- Carmen, te quedas en casa hasta que lleguemos, no te vayas a dormir, hoy dormirás conmigo y con Pili. Hasta ahora
- Como tú digas Tomás, hasta ahora
Por si acaso y para asegurarse de que Ruth no estaría en el piso Tomás le mandó un mensaje: ¿Te puedo llamar? Al poco rato sonó su teléfono.
- Tomás, hola, dime
- ¿Habéis llegado bien?
- Si, Tomás, Cayetana está muy feliz, parece que hasta ha cambiado, me ha comentado que habéis jugado a comerse niños y se lo ha pasado muy bien, te lo agradezco. Pero a mí me tienes olvidada
- ¿Dónde estáis ahora?
- Ahora en casa, yo ya llevo el pijama, pero si me dices que me lo quite para ti, lo hago y vengo donde me mandes.
- Ahora no es momento Ruth, pero un revolcón pronto si me gustaría contigo, a ver si coordinamos un momento
- Yo a tu disposición siempre Tomás
- Quedan ya solo tres días para el cumple de Cayetana, tienes que ayudarme a elegir el regalo, te llamaré pronto
- Sí Tomás, te lo ruego, te necesito, yo ya no puedo vivir sin ti, me volviste loca, desde entonces no dejo de pensar en ti en ningún momento. Te obedeceré.
- Bien, obedecer está bien Ruth, ahora relájate y descansa, te llamaré, un beso, buenas noches
- Buenas noches Tomás, te amo.
- Pili podemos ir tranquilamente al piso, Ruth está en su casa y Cayetana feliz de haber jugado a comerse niños jajajaja
- Jajajajaja, es que eres tremendo Tomás, pobrecita, pero es que llega a ser tontica la niña.
Llegaron al edificio, Pili guio a Tomás, fuera y dentro del piso, y le enseño como desconectar la alarma de la entrada. Tomás instaló cuatro mini cámaras en una habitación y cuatro en el salón, perfectamente camufladas e invisibles. Cerraron el piso y se fueron.
Al llegar a casa, Tomás subió solo a la habitación a comprobar que las cámaras estaban todas funcionando y grabando. Cuando terminó se dirigió a la pérgola del jardín donde Pili y Carmen comentaban acerca de la mantelería de Villa Carmen. Tomás se desnudó ante ellas. Carmen llevaba ya dos días desnuda y Pili al ver a Tomás desnudarse, rápido lo hizo. Tomás se fue a la piscina y se tiró a ella, empezó a nadar como él lo hacía para ejercitarse, rápido e intenso entrenamiento durante media hora. Ellas lo miraban embelesadas desde la pérgola. Cuando salió del agua se fue hacia su tumbona
- Niñas ¿Quién me prepara un wiski con hielo?
Las dos se apresuraron a preparárselo, Pili cogió el vaso y le puso hielo, Carmen le puso el wiski y ambas fueron a llevárselo.
- Bien, así me gusta que me quieran mis niñas, mis señoras. Venid, sentaos aquí
Tomás las hizo sentar en el suelo, a la altura de sus piernas, una en cada lado, les acarició el pelo y les fue acercando la cabeza a su regazo. Las dos estaban enfrente de la polla de Tomás. El capullo parecía que las mirara a las dos. Colgando en estado de reposo aquel pene pedía ser mimado. Fue Pili la que empezó a darle besos al tronco del rabo, besos con los labios carnosos y húmedos le daba Carmen al capullo
- Eso es, hacedme una buena y tranquila mamada relajante, mis niñas ¡Qué buenas estáis joder! A ver quién me la chupa mejor, la que gane tendrá un premio extra. Cada momento requiere una mamada diferente, a ver si percibís como tiene que ser la mamada de ahora ¿Como la haréis? A ver quién gana.
Tomás las puso en competición, Pili era más zorra, percibió enseguida y mejor como debía de ser la mamada, era lenta, con mucha saliva, despacito, le chupaba bien los huevos y cuando se tragaba polla lo hacía con delicadeza y tragaba un buen trozo. Carmen por el contrario, le ponía más pasión y ritmo, y lengüetazos quizás un poco demasiado bruscos, pero cuando tragaba, se metía más trozo dentro de la boca, Carmen era capaz de meterse dentro de la boca por increíble que pareciera casi toda la polla de Tomás, Pili alucinaba cuando la vio tragar de aquella manera y le tentó hasta casi besar a Carmen cuando miraba aquellos carnosos labios húmedos recorrer en beso el tronco de la polla de su dios. Cuando Tomás las paró porque ya estaba pronto a correrse, pero no quería hacerlo aún, las levantó del suelo y levantó las manos de ambas hacia arriba
- Empatadas, habéis empatado y habrá recompensa para las dos, vamos
Ambas lo siguieron hasta la habitación. Tomás las hizo posar bajo los focos de sus cámaras, por separado, juntas, besándose y hasta comiéndose mutuamente una a la otra el coño y el culo.
- Buenas modelos chicas, venid
Tomás se estiró en la cama, les dio un pañuelo negro.
- Vamos a jugar. Yo estirado así como estoy ahora en la cama con los ojos vendados. Por separado me vais a follar las dos, primero una y después la otra, hasta hacedme correr no podéis parar de follarme, una vez me haya corrido, me limpiareis bien la polla con la boca, dejándola limpia para la próxima ¿Me habéis entendido?
- Sí Tomás que te follamos, primero una y después la otra. Dijo Carmen
- La que elija que ha sido la mejor follándome va a tener el premio especial. Por cierto, podéis moverme, girarme, levantarme, yo haré lo que vosotras me pidáis, si me decís ponte así, me pongo, si me decís dame así, os doy ¿Entendido?
- Sí Tomás, que vas a ser nuestro esclavo durante un polvo ¿No?
- Así es Pili, aprovechaos de mi
- ¿y cual empieza?
- Echáoslo a cara o cruz
- ¿Tenemos monedas?
- Ahí encima hay una chapa, servirá igual, yo me vendo los ojos.
El lanzamiento otorgó ser a Pili la primera, Tomás no lo sabía, pero creó reconocerla, por la forma de besar y el contacto de sus labios, no es que fueran malos, ni que besara mal, peo los labios de Carmen eran únicos e inconfundibles.
Tomás ahí estirado recibió los primeros besos en sus pezones, suaves, haciéndole pequeños chupetones, fueron deslizándose camino a sus huevos absorbidos por una cálida boca con lengua viva rodeándole toda la bolsa, continuar con los besos su camino tronco arriba, hasta que llegaron al capullo, la boca de la mamadora parecía una fuente de saliva, lubricando todo el cipote. Notó como ahora eran otros labios, los que su capullo acariciaba, esos eran los labios inferiores, muy húmedos y calientes, quemaban su capullo cuando empezaron a tragarse hacia dentro la polla, parecía que la succionaban, sí, el coño estaba succionando el pene, con pequeñas contracciones que en cada una metía más trozo dentro. Tomás no recordaba que Pili ni Carmen succionaran con el coño así su polla. Le encantaba, esa sensación de ser engullido, absorbido era sensacional. Cuando ya tuvo toda la polla dentro, le dio un poco de dolor, y a su folladora probablemente también por los gemidos que emitía, pero sus huevos apretados y agarrados, una mano experta los metió también dentro de la vagina. Todo su aparato reproductor estaba ahora metido dentro de un coño, y la mano que agarraba la base del troco y mantenía los huevos dentro, sacudía la polla para que vibrara en su interior, así estuvo un buen rato. El placer fue sublime y aunque Tomás quiso aguantar, no pudo contenerse y al rato largo se corrió abundantemente dentro de aquella vagina. No era intención de la folladora sacar la polla de dentro, se debía crear una especie de vacío vaginal porque los huevos habían pasado a ser un tapón dentro del coño. Como si de la bola de un perro se tratase. Al rato aunque la polla de Tomás continuaba tiesa y dando pequeños espasmos, los huevos pringados con todo lo que dentro de aquel coño había salieron. Su folladora empezó a moverse y a cabalgar sobre el pistón rígido que tenía dentro, entraba y salía a gran velocidad y con grandes sacudidas hasta que notó como la folladora se corría por segunda vez. Entonces, ella, sacó la polla de su interior y pasó a lamerla, comerla y a dejarla limpia para su contrincante.
El nuevo turno comenzó con un coño en la boca de Tomás. La folladora en cuquillas deslizaba suavemente el coño por la boca y la nariz de Tomás, muy suavemente, a él esto le provocaba una especie de cosquilleo agradable, notaba las gotitas que caían de aquel coño, gotitas de flujos que saboreaba como si fueran una golosina. Al momento noto en su nariz un ano que se la follaba. La nariz entraba y salía como si de un pequeño pene se tratara, a la vez que una boca engullía casi al completo su polla, notó como traspasaba la campanilla y se alojaba parte dentro de la garganta. Cundo salió de la boca un baño de bilis y líquidos cayó sobre la polla.
De golpe aquel culo que se follaba su nariz, ahora se abría para engullir su polla. Lubricada como estaba se fue metiendo dentro del ano sin dificultad alguna, hasta que los huevos los aplastó su ojete. Quizás para emular a la contrincante, le agarró los huevos como lo había hecho la otra y los metió dentro del coño ante la imposibilidad, no sin intento, de metérselos dentro del culo, pero las quejas silenciosas de Tomás por el dolor la hicieron desistir.
Con la polla en el culo y los huevos dentro del coño, la folladora empezó a moverse en círculos y de arriba y abajo. Empezó a follarse a Tomás despacio, pero el ritmo era cada vez más rápido, sus huevos dentro del charco que se había convertido aquella vagina iban nadando de un lado a otro y la polla sin salir llegaba a la misma puerta del ojete para meterse otra vez entera dentro. Después de un buen rato fallándose así a Tomás la folladora notó como se quemaban sus entrañas cuando su dios se corrió y le llenó los intestinos de semen.
Despacio fue sacando aquella verga del culo y los huevos hicieron un “bluf” cuando salieron del coño y cayeron sobre el colchón. Más que una limpieza de rabo lo que le hizo a Tomás fue una mamada en toda regla, de las mamadas que uno sueña siempre que le hagan, pausadas y profundas, sin roce de dientes salvo algún mordisco que otro en tronco y huevos.
Tomás se sacó la venda de los ojos y las vio a las dos ahí de rodillas sobre la cama, sonriendo, contentas por el trabajo realizado, esperando el resultado de ver cuál de las dos había ganado. Él, se incorporó y se arrodillo también sobre la cama frente a ellas, se les acercó, las abrazo a las dos y empezó a besarlas, besos con lengua húmedos en la boca, transportaba la saliva de una hacia la otra y viceversa, les magreaba con caricias suaves las tetas y estiraba sus pezones.
Su polla se había vuelto a poner tiesa, rodeo con un brazo fuerte a Carmen y la estiró en la cama, con el otro brazo colocó pegado a él detrás suyo a Pili y se colocó entre las piernas de la puta pija madura a la que quería un montón, gracias a ella, las consecuencias en querer ayudarla habían avenido a crear un proyecto de venganza a la gente que se aprovechó de ella que iba a ser devastador. Hizo que Pili le agarrara el rabo y lo moviera dentro del coño de Carmen. Tomás le masajeaba y de vez en cuando les daba algún que otro cachete, a los pechos que eran casi la perfección mamaria, que tenía Carmen. Pili no se andaba corta y los pezones de ella acariciaban la espalda de Tomás.
Llevaban ya cuatro horas follando. Tomás había follado a Carmen y Pili con ganas, les tenía ganas, tenía ganas de ellas, de las dos, quería hartarse de sexo y lo consiguió. Ellas agotadas, satisfechas y felices, yacían en la cama abrazadas a su dios.
- Tenía ganas de vosotras. Sois las dos mis reinas por igual, os quiero igual, me hacéis gozar igual y hasta en los juegos empatáis. Estoy orgulloso de las dos y los tres sé que formaremos un buen equipo.
- ¡Oh Tomás! Gracias, eres mi dios ¡Cuánto te quiero! Gracias y mil gracias por quererme, te adoro, te obedeceré siempre, siempre. – dijo Carmen.
- Tomás, para mí, no existe nada más que tú y tu voluntad, sin ti, ya no soy nada, eres el único sentido de mi vida. Obedecerte me llena, y ahora que estamos los tres, si me permites me gustaría agradecer a Carmen, que gracias a ella te haya conocido. Reconozco que a veces me he sentido un poco celosa, al ver cuánto la quieres y lo importante que es ella para ti, pero puedo asegurarte que han sido celos sanos, a Carmen siempre la querré También. – dijo Pili.
- ¡Oh Pili! Cariño, te amo, y reconozco que yo también he sufrido celos de ti, al creer que Tomás te preferiría y hacías cosas con él en las que yo no participaba, pero te quiero Pili, fuiste la única persona que después de mi divorcio y todo lo que se lio no me diste la espalda. Te quiero Pili
Las dos se abrazaron, y no solo eso, empezaron a besarse y a besarse y acariciarse y tocarse los pechos una a la otra, hasta que acabaron en un sesenta y nueve que a Tomás lo volvió a encabritar y se pasó toda la escena lésbica follando ahora a una, ahora la otra, hasta que las regó de leche, ahí, de pie encima de la cama, se corrió como una regadera sobre sus caras y ellas degustaron su leche y le limpiaron la polla.
Tomás se despertó al rato para ir a mear, sin hacer ruido, ellas eran dos ángeles durmiendo, la belleza descansaba entre sus sábanas, las miró y se sintió orgulloso de tener a este par de bombones en su cama. Como si de una intuición se tratara se dirigió hacia el ordenador, desde la cama la luz de la pantalla no molestaba ni el ordenador se veía. Tomás conectó las cámaras del piso. Sorpresa, había habitantes en el piso, aunque había poca luz, podía divisar en la cama dos figuras follando y una de estas siluetas era la de Cesar, pero no distinguía bien a su compañera, de todas formas Tomás empezó a ver algo que no cuadraba. Se puso los cascos y el sonido que llegaba eran solo gemidos de Cesar.
A César lo distinguía bien, la otra persona no era ni Ruth, ni Cayetana, que usara el piso para sus fines sexuales, Tomás ya lo sabía, los había utilizado con Pili, pero ¿Quién era? ¿Iba tapada?, y ¿La postura? Lo veía todo muy raro.
Cesar estaba tumbado sobre la cama y le estaban follando el culo, ahora lo vio bien, no era que tuviera alguien encima suyo follándosela, no, era un tío quien le daba por el culo a él, desde una de las cámaras se percibía perfectamente. Vaya, pensó a Cesar le gusta que le soplen la nuca. Tomás tenía ganas de que acabaran para poder ver toda la grabación del video. Y como si le hubieran escuchado el que estaba dando por el culo a Cesar, se levantó y se sacó el condón de su polla, por cierto de muy buen tamaño.
Cesar se lanzó a comerse el rabo de su follador, al rato de comerle la polla, puso al follador en cuatro sobre la cama y le comió el culo. El ahora comido levantó su cara y una de las cámaras grabó su imagen, era un negro. Al terminar de comerle el culo y de hacerse una paja, Cesar encendió la luz.
Era un negro viejo, de unos sesenta o más años. El negro se vistió y más que ropa lo que parecía que se ponía eran harapos, lo recordó, Tomás recordó quien era este viejo negro de barba blanca. Solía ponerse siempre a dormir bajo una caseta de una zona ajardinada cerca del instituto, algunas veces pasando por ahí le había dado algo de suelto y calderilla como limosna.
Vaya con César, jajaja, Tomás se rio imaginando a este tipejo maricón casado con Cayetana. Lógico pensó que Ruth se le hubiera enganchado, su marido el psiquiatra con una polla ridícula, César otro igual, en el video parecía que en vez de polla tuviera una verruga. Sabia por Pili que Ruth, se lo follaba para mantenerlo en familia porque era muy adinerado, era la única explicación lógica, al igual que entendió porque Cayetana continuaba virgen, ahora conociendo a Ruth y Cayetana se compadeció de ellas a pesar de ser también uno de sus objetivos.
César cogió la cartera del bolsillo de su pantalón y le dio unos billetes que si mal no contó al momento Tomás eran cien euros, dos de cincuenta. El negro le hizo señas de que más, César le dio uno de veinte más.
Tomás sigilosamente para no despertar a Carmen, acarició el brazo de Pili para que se levantara y acompañara sin hacer ruido. Tomás llevo a Pili frente al ordenador
- Mira, las cámaras han dado el primer fruto
- El piso entran dos personas
- Verás lo que pasa, alucinarás
- Es César, ¡vaya el viejo negro roñoso del parque!
- Sí, mira que ocurrirá
- ¡Madre mía! Si no lo veo no me lo creo, le ha sacado la polla y se la está mamando, ¡no me lo puedo creer!
- Continua mirando y deléitate, verás
- ¡dios! ¡le está dando un morreo! ¡qué asco!
- Veras al final del video, alucinarás
Cuando César empezó a comerle el culo al negro pordiosero, Pili casi despierta a Carmen de la exclamación que le salió de las entrañas.
- ¡Dios que asco! Y pensar que he follado con este engendro, que te puede pegar cualquier enfermedad ¡madre mía Tomás! Si sus padres supieran esto se mueren de un ataque.
- ¿César tiene economía propia?
- Sí, es un chico rico, y no es vacile, heredó directamente de su abuelo una buena millonada, que ya debe disponer al ser mayor de edad. Su abuelo le pasó este patrimonio porque sus padres tienen ya mucho dinero y alguna rencilla familiar de por medio. Se habló en los ecos de sociedad esta herencia cuando murió el abuelo, si no recuerdo mal era de unos ocho millones de euros.
- Pili ahí está tu futuro, de algo te habrán servido al menos esos dos polvos que echaste con este tipejo jajajaja
- Adelante Tomás, vamos a por él, Pili ya no es la que era.
- Ni la que será. No comentes eso ni a tus sueños, cualquier pequeño detalle puede estropear las carambolas que se van a dar en esta partida
- Tomás, confía en mi por favor, eres mi dios Tomás
- Bien Pili, vamos a acostarnos ahora, la sesión porno ha terminado jajaja
- Jajajaja, si Ruth viera esto con lo espeluznante y rififi que és le da un ataque jajajaja
Tomás se acostó en medio de las dos, se abrazaron ambas a él otra vez y durmieron. Tomás descansó de su intenso día, mañana le esperaba otro día quizás aún más intenso.
CONTINUARÁ
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Continúa en
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