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Estrenando al hijo de mi vecina

La puerta se abre y el aire se corta. No era su vecina, sino un joven sudoroso y desnudo que la mira con lujuria. En ese instante, la deuda de dinero se convierte en una deuda de placer que ninguna de las dos puede pagar sola.

Ishtar Veronica54K vistas9.1· 19 votos

Estrenando al hijo de mi vecina

Hola soy Sandra Veronica, mejor conocida como Ishtar, tu Cougar favorita, la siguiente experiencia sexual que te voy a contar me sucedió hace unos días. Antes de iniciar quiero agradecer el apoyo a todos mis amantes, clientes, fans y a mi cornudo digo esposo, sin ustedes no seria posible vivir estas experiencias y disfrutar del sexo. No olvides seguirme en mis redes sociales, me encuentras como Ishtar Flores. Sin más preámbulo comenzamos. Que disfrutes el relato, le mando besos a tu miembro.

Físicamente, soy una mujer alta mido 174 cm, delgada, vientre plano, deliciosas piernas, buen culo, soy hermosa. Me gusta vestirme provocativamente, usar mini vestidos, muy pegados a mi cuerpo, que resalten mi figura. Tengo un estilo de vestir que combina, la elegancia y la putería. Es decir, soy una Puta Elegante, me encanta provocar. Adoro usar puti vestidos, sin embargo, en algunas ocasiones uso pantalones, leggins, pero casi siempre, son puti vestidos o mini faldas.

Aquel domingo 13 de agosto, mi cornudo digo esposo fiel a su costumbre salió con un socio, mis hijas disfrutando las vacaciones con sus novios. Por lo que nuevamente estaría sola, así que decidí salir al centro histórico en busca de un semental. Aquella tarde, saliendo de la ducha, fiel a mi costumbre elegí mi última adquisición, un puti vestido entallado color blanco, que me llegaba a la altura de mis muslos, con mangas largas, hombros cubiertos, espalda descubierta, con un escote pronunciado, lo acompañe de unas medias color negras y tacones color blanco, finalmente lo acompañe con una mini tanga plateada, al ser una mini tanga permitían que se asomaran mis cabellos de mi monte Venus, porque estaba vez decidí no depilarme y andaba muy silvestre.

Querido lector, si has seguido mis relatos y en redes sociales, especialmente en Facebook, sabrás que me encanta usar mini vestidos o mejor dicho puti vestidos, dicha prenda está diseñada para que la mujer no se pueda agachar ni sentar, y mucho menos cruzar las piernas, ya que, si lo hace, estará exponiendo algunas áreas que en teoría son privadas. Este mini vestido por lo regular se usa sin ningún tipo de ropa interior y suele ser difícil de poner, pero fácil de quitar. Esta prenda hace resaltar mi sexy figura, confieso que me excita usar esta prenda y también les excita y encanta a mis amantes siempre me lo dicen, lo mismo que excita a los caballeros que encuentro en la calle, quienes me piropean y halagan mi forma de vestir.

Ya estaba arreglada me miraba en el espejo con lujuria y deseaba un macho cabrío, solamente me faltaba tomar mi abrigo, cuando sonó mi celular, era mi esposo Joel, quien me dijo lo siguiente: amor, no se te olvide ir a pagarle a la vecina del 17, molesta le dije que sí e inmediatamente colgué porque deseaba ir a coger con un semental, pero tenía que ir a pagar, así que decidí ir al departamento de la nueva vecina, para poder irme a centro histórico. A estos nuevos vecinos, no los habíamos tratado, solamente por negocio, así que no sabía si el matrimonio tenia hijos. Subí por las escaleras, y llegue a la casa, decidí tocar el timbre y nadie salía, nuevamente lo hice, y nada, en ese momento llame por celular a la vecina, pero no me respondía, hice un último intento y no había respuesta ni de la casa ni en el celular, decidí irme, pero ahora decidí esperar el elevador.

El elevador tardo por lo que decidí bajar por escaleras, pero di un último llamado al timbre, y esta vez se escuchó una voz molesta que decía; ya voy, al abrirse la puerta, un joven sin playera y atlético, en puro short, se quedó impactado con mi presencia. A su puerta estaba llamando la mujer con la que siempre fantaseó. Era una imagen digna del porno, una Cougar seduciendo a un joven semental. Le dije: Hola, disculpa la molestia e insistencia, estará tu mamá. Aquel joven aun con la boca abierta, tardo en reaccionar y dijo a Hola, discúlpame, no, no está, alcanzo a decir tartamudeando. Añadí: ¿Te molestaría, si te dejo el dinero que le debo a tu mamá? No sé si te interrumpo, añadí con una sonrisa.

Era obvio que aquel joven estaba masturbándose, y esto lo deduje porque me había atendido en short y sin playera, con su cuerpo en sudor. Se notaba que estaba desnudo por la casa y se puso eso para atender la puerta. Sumado que a kilómetros se divisaba un gran bulto producto de una reciente erección. Seguramente había interrumpido una buena masturbación adolescente. Me respondió, señora le ofrezco una disculpa lo que pasaba es que estaba haciendo ejercicio y por eso me tarde en abrir, no me molesta, y claro que puede dejar el dinero. Mira son $ 5000, dáselo a tu mama, le dije el recibo después me lo das, iba a dar media vuelta y dijo no, espera acá tengo las notas de remisión, te puedo hacer el recibo. Yo tenia ganas de ir al centro histórico, pero decidí que me diera el recibo para evitar problemas con el pago.

Me dijo pase, decidí aceptar y al entrar a la sala había olor a encierro, a sexo... a hormonas adolescentes. Fue en ese momento que mi lujuria despertó y me empecé a excitar por estar sola con un cachorro pajero. Saco el recibo y me dio la nota, dijo ya solamente lo voy anotar en la computadora, para que observes que tu pago queda registrado, ok le dije. Agarro la laptop y la abrió y oh sorpresa, apareció en pantalla una página pornográfica, y un video en pausa de una MILF siendo penetrada analmente por un joven, muy excitante por cierto, aquel joven se puso super rojo, discúlpame y cerro violentamente la tapa de su laptop. Al ver esa escena sumado al clima de masturbación, mis pezones ya estaban duros por la excitación y mi vagina comenzaba a humear, lo miré a los ojos y le dije: tranquilo joven. Es lo más normal del mundo. Además, estás solo, es obvio que te vas a hacer unas buenas pajas. Todo el mundo lo hace, la masturbación es parte de nuestra sexualidad. Debemos vivirla sin tabú.

Sorprendido, dijo, bueno tiene razón señora, pero no deja darme pena. Me llamo Verónica y no tienes que sentir vergüenza, es normal, usted lo hace, alcanzo a decir, claro, yo también lo hago cuando se va mi marido a trabajar. No pasa un día sin que me masturbe. ¿En serio? Dijo con sorpresa, señora que grosero soy, me llamo Ciro, le añadí Ciro como el grande (persa), dijo riéndose si, grande como la erección que se te marca, dije en mi mente. Bueno joven, ya entendiste que masturbarse no es malo, me paso a retirar, dijo sí, es linda la masturbación, porque puedes cogerte a quien quieras, soltó una risa, y dije lógicamente, se le notaba una gran erección. El tamaño era enorme, ese short iba a reventar, el parecía no percatarse, y yo, ya tenía más ganas de que ese pene sea mío.

Después añadí, sabes aun mas rico que la masturbación es el sexo, ¿verdad? Y quedo mudo, le dije no me digas que eres virgen, dijo no, aunque era obvio que sí, me acerque y le agarre su verga sobre su short, parece que se va reventar tu short, tiernamente dijo disculpe señora, no baby, no tengo nada que disculparte y lo bese, el respondió con intensidad y empezó un rico cachondeo que prosiguió por varios minutos, me dijo mis padres no vendrán hasta la noche tenemos tiempo, le sonreí y le mordí el labio, acto seguido le masturbe su verga el short le daba un especie de lubricación, -aaa que rico señora- comencé a restregarme en su verga, y jalarla, enseguida, mordí su pene y sintió un placer enorme, aaa, para después bajarle el short y su verga salió a la luz. Enorme, venosa, gorda... una de las vergas más lindas que vi, en lo que va del 2023, su pene ya babea, un poco de semen se asomaba supongo que gracias a la paja que se hacia sumado a los besos, estaba su miembro mojado igual que mi vagina.

Me dijo ven vamos a mi cuarto, y llegamos, nuevamente nos besamos apasionadamente, mientras sus manos me manoseaban, entraba y salían por mi mini vestido, después de unos minutos, me puse en cuclillas y finalmente, frente a mí quedó cimbrándose su pito, largo, como de algunos 17 cm, y tieso como un palo, su forrito retraído por la erección y una cabeza rosada y brillante con una gotita de líquido asomando por su punta. Pensar que esa verga que se veía riquísima no había sido disfrutada por nadie antes que yo terminó con el poco recato que me quedaba. He tenido que estrenar a muchos jóvenes sementales, y cada uno tiene un encanto único. Me acerqué y le di un tierno beso en la punta, luego me retiré para mirar su cara; un hilito de líquido se estiró entre mis labios y su glande. Él me miraba con una felicidad que no cabía en su rostro. Pasé la lengua por mis labios, el sabor, de su líquido era delicioso, hasta diría que casi dulce. Mientras lo saboreaba, con mi mano derecha tomé su tronco y comencé a masajearlo lentamente llevando hasta atrás la delicada piel que lo cubría, lo que ponía más grande y brillante su cabeza. Después, abrí mi boca y la introduje en ella, mi lengua recorría aquella verga por todo su contorno, él respiraba agitadamente.

Después de unos minutos, lo saqué y lo dirigí hacia arriba afirmándolo con mi mano, empecé a lamerle sus testículos, desde allí mi lengua subía por su miembro hasta llegar a la punta, le mamaba un ratito su cabeza y volvía a bajar recorriendo el mismo camino. Reconozco que estaba disfrutando como loca, quería comerme todo su pito, lo lamía con desesperación, su cabeza estaba hinchada al máximo. Él gemía como loco y me agarraba de la cabeza intentando asegurar que no me escape. De pronto, mientras subía, aquel miembro joven comenzaba a escupir mas leche, como la gran experta en felaciones que soy, sabía que, si seguía la felación, aquella verga virgen iba escupir rápido su semen, por lo que la tome con mucha fuerza de la parte inicial de su tronco y la oprimí cerrando mi puño, un grito desgarrador salió de ese joven –aaaaa me lastimas—le dije amor, es por tu bien, para que no te vayas a venirte rápido. Tienes mucha experiencia, dijo, a lo que respondí con unos dulces besos en su tronco.

Nuevamente, nos besamos y empezamos a fajarnos, quiero cogerte ya, meterte toda mi verga decía, mientras me besaba e intentaba desabrochar el vestido con desesperación, -calma Ciro, la verdad quería hacerlo enloquecer- pero al mismo tiempo le dije, tienes que controlarte para que no te vayas a venir rápido por la emoción de tenerme, ok dijo resignado, mientras me manoseaba, le dije así debes masturbarte con intensidad luego bajar el ritmo, para que dures más, nuevamente me hinque, y le metí mi lengua en su frenillo, lo que lo hizo gritar de placer, para después morderle su prepucio suavemente, eres una Diosa, me dijo, mientras sentía un enorme placer. Minutos después me di cuenta que otra vez le empezaba a correr su rico semen pero esta vez era en mayor cantidad, el cual no dudé en lamer y tragármelo. Dijo apenado: ¡Perdón!! ¡Es que usted me calienta a mil!: Tranquilo ¡qué bien sabe tu joven semen!

Minutos después rodie el glande con mi lengua: utilizaba la lengua para rodear toda superficie del glande, primero lentamente y sin olvidar ninguna de sus partes. Después con mis labios: los utilice para rodear el glande y moverlos de arriba abajo. A esa estimulación, le sume el movimiento de mi lengua. Le estaba dando una mamada fenomenal -aaa señora—sus dos cabezas estaban rojas y apunto de estallar de placer, las venas de su verga parecían reventar- después imaginé que su miembro era un helado y comencé la succión: imaginando que se trata de un helado y, con suavidad, jugaba a succionar el glande mientras este seguía rodeado por mis labios... El mix definitivo: finalmente llego cuando, mame su verga, aumentando la intensidad combinando todas las técnicas. Utilizando mis los labios, la lengua, y la succión de manera simultánea. Mi joven vecino, no se pudo contener y comenzó a soltar chorros de su rica leche, era mucha la cantidad que cayeron, repartidas en mi frente, mis mejillas, un poco en mi ojo y finalmente en mis labios. Como llevada por una fuerza incontenible, rápido metí su delicioso miembro en mi boca alcanzando a recibir el último disparo de leche en mi lengua, lo saborie como un manjar tragándolo con gusto –aaaa gemia Ciro- le dije que rico joven, salió mucho semen, pegajoso, oloroso pero sabroso. Un joven semental había acabado en mí. Tragué todo lo que pude. Él estaba rendido viendo la escena.

Pasado un breve tiempo de clímax, el joven recostado en la cama, le dije ven ponte pie conmigo, y vi que me miraba la cara, debido a la lujuria, no me había secado el semen de mi cara, el cual ya parecía Resistol pegado en una hoja, tiernamente me lo quito, y le comencé a mamar el pene flácido, y sus bolas, -aaa gemia—a pesar de que ya había exprimido toda su leche, yo parecía un ternero pegado a su madre, exprimiendo y exigiendo más leche. Mi ojo estaba un poco cerrado e irritado por aquella leche, me dijo tiernamente discúlpame, a lo que le dije calma amor. Nuevamente la emoción se apodero de él, y me manoseaba y besaba, y comenzaba a subirme el puti vestido y agarrarme la vagina, le dije quítame la tanga, se agacho, subió el mini vestido, quito mi tanga tiernamente la olio y la beso, la dejo en la cama, vi que quedo con sorpresa, baby no me he rasurado, por eso tiene mucho cabello te gusta, le dije, a lo que respondió, si, esta muy greñuda dijo, a lo que conteste, con una semana que no me rasure me crece mucho pasto. Le dije siéntate en la cama, observa y escucha, lo siguiente:

Mira la vagina, puede ser de diferente tamaño, forma, pueden ser de infinitas maneras, mientras decía esto, me frotaba mi zona, ven toca mi monte venus, jálalo, se levantó y lo hizo con fuerza mis cabellos, siéntate amor y así lo hizo, en ese momento era una maestra dando clases a su alumno, el cual ponía una gran atención, mira baby esta es la anatomía de la vagina, abrí mis piernas, y le dije observa, para comenzar están los labios vaginales, los labios externos que se ven a primera vista, y también los labios internos que serian estos, mientras los abría con mis manos, y este es el clítoris, mientras se lo señalaba, algo importante mi clítoris es grande se ve a simple vista, en algunas mujeres no se ve a simple vista, pero esta es su ubicación baby, continuamos abrí mi vagina, y le dije mira aquí abajo esta es la uretra por donde sale la orina y este hueco más grande es por donde entra el pene, Ciro estaba completamente embobado, y su miembro ya estaba erecto y otra vez babeando. Y, como se puede tocar la vagina, como realizar un buen oral para hacer llegar a un orgasmo a una mujer. La respuesta es por la estimulación del clítoris en la mayoría de los casos, el clítoris puede ser lamido de diferentes formas, la lengua entera, la punta de la lengua en circulo o arriba y abajo, o bien puede ser frotado, siempre hay que humedecer con saliva o lubricante para que la estimulación sea mucho mejor. Siempre el foco debe ser el clítoris.

Bien amor ahora vamos a la práctica, Ciro estaba completamente endiosado solamente obedecía, momento baby, y me volví a colocar la tanga y me baje el mi mini vestido, toma la iniciativa, le dije. Sorprendido, tartamudeando dijo, si, algo torpe me manoseo subió el puti vestido y me acostó en la cama, y le dio unas palmadas a mi vagina, y luego froto mi tanga y dio besos sobre ella, finalmente la quito se la enredo en su miembro y jalo su pene la dejo ahí, y comenzó a masajear los muslos, luego morderlos, chuparlos, -aaa que bien—cuando estuvo frente a mi concha, le dio besos tiernos, de piquito, iba de menos a más, y luego a besos tipo succionando, --aaa Ciro- alcance a decir y jalar su cabello, después escupió y con la lengua hacia giros en mi clítoris, -mmmm que rico- metio un dedo, luego dos y tres finalmente y comenzó bruscamente a agitar mi vagina, mmm, le dije tranquilo amor, ibas bien, y ahora lo hiciste como en el porno, se sonrojo y dijo tienes razón, me explicaste bien pero me deje llevar, nuevamente comenzó a besar tiernamente mi clítoris, y a jalar los cabellos de mi monte Venus, después lo jalaba con su boca, lo que me hacia vibrar, metió dos dedos y chupo mi clítoris, mordiendo suavemente, -aaaa me hacía gemir como perra en celo—luego dio unos besos a mis labios externos, tiernamente los mordió y procedió hacer lo mismo con los internos, mi vagina estaba hirviendo, volvió al clítoris, y fue cuando ahora yo tuve un orgasmo rico -aaaaaa baby, mmm- y le moje su boca completamente, un grito desgarrados de placer retumbo en el cuarto.

Quede extasiada por unos minutos y al recuperar la conciencia, nos pusimos de pie, y Ciro, dijo: Verónica, ya no puedo más quiero cogerte- Comenzó a besarme con más intensidad y quiso desabrochar mi vestido, con fuerza con desesperación, le dije;: tranquilo amor, calma, desabrocha el vestido, no espera le dije, y seguimos fajando, después no aguanto más, y me subió mi puti vestido hasta la cintura. Finalmente, mi vagina peluda quedo enfrente de ese miembro gordo y con curva, empecé a jugar con su miembro, lo ponía a la entrada de mi vagina, era un careo, lo estaba haciendo enloquecer, metió la cabecita, y un gemido salió de mi ser -aaaa- y lo saco, luego froto su pene con mis labios vaginales, haciéndome gozar como loca, pero deseando sentir ese miembro, asi que dije -ya métemela, ahora yo era la que suplicaba, métela amor, la quiero toda adentro- Mientras yo estaba extasiada, el aprovecho y metió su pene largo de un solo golpe, aaaaaaa mi gemido debió escucharse en toda la casa, inicio un mete y saca demoniaco, nuestras carnes chocaban, y él ponía sus manos en mis nalgas para empujar y que así la penetración fuera mas rica, literal, sentía su pene latir en mi vagina, después de recuperar el conocimiento, comencé a moverme, para que yo fuera la que llevara la iniciativa, lo abrace por el cuello, y ahora empujaba mi cadera para que entrara mas su pene, nos besábamos muy rico, pasaba sus manos por mi espalda descubierta, por mis nalgas.

Después, lo acosté sobre la cama, su pene apuntando al techo, no imaginan lo lindo que se veía. Volví a chupárselo como si estuviera embrujada, no podía parar, era una yegua en celo y subiendo a gatas por la cama me senté sobre él metiéndomelo hasta el fondo mientras ambos nos veíamos a los ojos. Me subí sobre él y me la metí en mi concha. Comencé a cabalgarlo gimiendo como una puta. Le decía: Si Ciro, dame duro. Que hermosa y rica verga tienes, el respondió: ¡Resultaste bien puta Verónica! ¡Cabálgame yegua! Sus palabras agresivas me calentaban más aún- ¡Si, soy tu puta! ¡Dame duro! Aaah: ¡Toma puta toma! Eres una maquina sexual, de hoy en adelante serás mi semental, le decía con orgullo. Yo pasaba mis tetas en su cara, restregaba mis pezones alternadamente en sus labios. Montada en ese miembro hinchado e incansable, fue cuando tuve otro orgasmo. –mmmmmm,aaaaaaaa-. Ciro se venía abundantemente y casi sin ablandarse su falo.

Le dije cógeme en la posición de misionero, asi lo hizo, puso su miembro curvoso a la entrada de mi vagina y de un solo golpe la ingreso, -¡Ooooh qué rico! Exclamé al sentir su glande abriéndose paso en mi panochita. Mi vulva lo apretaba con fuerza al sentirse llena, sentía sus bolas calentitas chocar contra mi culo, en cada profunda embestida que dábamos. Me tomo de mi mini cintura, y me daba unas rica embestidas, así continuamos varios minutos, mientras me besaba el cuello, luego dije despacio, cógeme ahora despacio, y asi lo hizo, saco su miembro y la fue ingresando despacio, -mmm si baby—sentía cada centímetro de ese trozo caliente, abriéndome mi vagina, mientras jugaba con mi clítoris, aaaggghhh…,así! La sentí, hasta el fondo. Estábamos ¡dándole duro a la fornicación!, mientras yo me le colgaba de su cuello, besándolo con pasión, sintiendo como sus golpes penetraban y penetraban en lo más íntimo de mi ser, ¡hasta el fondo de mi vagina! En ese momento lo abrace con mis piernas a Ciro, aaa que rico señora- después me levanto mis piernas las coloco en sus hombros, mmmm que rico, sentía todo su miembro, posteriormente las bajo y se echaba sobre de mí; me dejaba caer todo el peso de su cuerpo, y empujaba para metérmela más, para partirme en pedazos: ¡lo sentía delicioso!

Luego se acomodaba y me la dejaba ir, hasta el fondo, con fuerza, con saña, con mucho ardor y placer. Me sacaba su verga; la frotaba contra mi clítoris, me la paseaba por encima de mis labios, los recorría sin meterla y luego, de repente, ¡me la clavaba de nuevo! ¡Qué verga!, ¡que rica manera de coger! ¡Lo disfrutaba, de a mares! Fue cuando nuestros cuerpos al máximo clímax, no aguantaron más y nos vinimos juntos, mi squirt inundo su miembro y su semen inundo mi vagina, mientras nos fundíamos en un beso y mordíamos los labios de una manera deliciosa. Quedo unos instantes encima de mi, estábamos sudados, mojados, extasiados, saciados pero con ganas de seguir, aquel joven, era un cachorro de león y yo una leona en celo, que le enseñaba como aparearse, como usar su verga, al recuperar el aliento, se quitó de mi, y vimos como el semen, que había pegado en mi concha y monte venus, ya se había secado, parecía gel, Ciro, tuvo una idea linda y lo embarro en mi vello púbico, y le hizo un peinado exótico, soltamos la carcajada, y asi me penetro aquel miembro continuaba erecto, pasado un breve lapso de climax, crei que aquella aventura terminaría ahí, pero para mi fortuna, aquello no paró ahí, yo estaba como loca y él todavía lo tenía grueso y duro. ¡Juventud divino tesoro!, lo volví a montar y cabalgue como loca sobre esa rica verga, continuaba dándome duro pero a los pocos minutos, su pene fue perdiendo el rigor, y lo desmonte, a pesar de su juventud el periodo refractario se hacía presente, y tiernamente me dijo: perdóname, le dije no mi amor, es algo normal nene.

Lo desmonté y le dije ven, comenzamos a fajarnos, y le dije si tenia algo de beber, dijo que no tomaba pero que su padre tenia una botella de coñac, fue por ella y sirvió dos, dijo te voy acompañar, estábamos acostados, tomando y platicando de nuestras vidas, finalmente éramos dos desconocidos cogiendo, le dije como es posible con semejante verga y eras virgen, dijo tiernamente, soy muy tímido. Minutos más tarde su pito se puso erecto, el dijo, ya te puedo coger otra vez, pero para su sorpresa le dije no nene, debes disfrutar y administrar bien el tiempo, para que dures más, te voy a enseñar, y comencé a besarlo y el respondió un rico cachondeo, se sentó en el borde de la cama y lo monte, esa verga dura, me excitaba como loca, sus manos las metía por mi espalda descubierta, para luego pasarlas por mis muslo, uff que rico, yo le agarre su pene, y la punta ya tenia lechita fresca otra vez, nos levantamos el completamente desnudo y yo vestida, me comenzó a dar unos ricos arrimones de verga en mi culo, --aaa Ciro-no me importaba que mi vestido nuevo fuera manchado con semen,

Lo desmonte y nos pusimos de pie, para besarnos, dijo tienes un fetiche para coger con tu puti vestido, verdad, a lo que le respondí, que si, después el fue quien se puso de rodillas y comenzó a besarme, --mmm que rico—y jalaba los cabellos de mi monte Venus, seguimos varios minutos asi, y ahora el me dijo, mira y observa, este botoncito es el clítoris, es lo que más vuelve locas a las mujeres, lo que ahora estoy besando son los labios vaginales, gracias señora, por tener unos labios tan ricos, dijo para después comenzar a jugar con ellos, los besaba, mi clítoris lo lamia, luego introdujo unos dedos y fue cuando nuevamente me vine, le hice un squirt, aaaa mmmm si, Ciro, le moje la boca. Que bien lo haces niño se alcance a decir dando un aullido de placer, a lo que respondió, tuve una gran maestra que me enseño, me hizo sonrojar y es que era verdad rápido aprendía, aunque luego lo hacia brusco tratando de imitar a los actores porno. Mis piernas temblaban debido a mi orgasmo y el seguía besándome la vagina, le escupía, volvimos a tomar coñac, y el al no estar acostumbrado a tomar, se veía algo borracho, metió su miembro en mi vaso y me hizo beber coñac, dijo voy a orinar en tu boca, no te enojas, le dije claro que no baby, la lluvia dorada me encanta y así lo hizo, mientras bebia esa rica orina con sabor a semen, le dije ahora yo voy a orinar se acostó en el piso y yo de cuclillas lo orine, -aaaggg—y se bebio mi orina.

Ya era tarde noche, le dije ahora me cogerás analmente, me subí el mini vestido me puse en cuatro, y le dije escúpele y besa mi ano, así lo hizo metió su lengua en mi ano y una descarga eléctrica recorrido mi cuerpo, escupió y coloco su miembro cabezón y de un solo golpe entro -aaaaaa despacio, me lastimas- dije, aquella verga cabezona me lastimaba pero me gustaba, debido al efecto del alcohol, estaba vez no me hizo caso y siguió embistiéndome con fuerza, me tomo de mi delgada cintura y me embestía con fuerza, con saña, me cabalgaba, era un dolor infernal pero al mismo tiempo celestial, nuestros cuerpos chocaban. Después me castigaba dándome nalgadas. Y jalándome del cabello mientras sus manos pasaban por mis labios vaginales que se encontraban hinchados, era una leona recibiendo ya no a un cachorro, sino un semental león. Si bien mi ano estaba acostumbrado a recibir grandes cogidas, al metérmele de una forma brutal, de un solo golpe me hizo retorcer de dolor, fue como si me hubiera enterrado una daga al rojo vivo, sentí desvanecerme, era un dolor terrible, forcejeé, manoteé, con todas mis fuerzas, movía mi cuerpo, intentando hacerlo menos doloroso, pero lo único que conseguía era mover su verga en mi interior, intenté patalear, y lo que lograba era apretar su verga en mi interior, gritaba, ¡aaa, mmm, Ciro que rica verga tienes!

Me seguía doliendo cada embestida, pero cada vez mi conducto anal estaba más lubricado y dilatado, debido a los líquidos internos que salían de mi ano, cada embestida lo habría más, ensanchándolo, amoldándolo al grosor de la verga de mi macho cabrio, empecé a gozar mas y mas, mis paredes internas estaban muy rozadas y al mismo tiempo tan sensibles, que el roce de la verga me causaba oleadas de placer que recorrían todo mi cuerpo, una mezcla de dolor-placer me invadió, mis gritos ya no eran sólo de dolor, si no combinado con placer, tan así que cada que me la sacaba sentía un fuerte deseo que me la volviera a meter. Le dije vamos a ponernos de pie y asi me coges, me obedeció, - Agghh puta, que rico, me vas a sacar la leche, puta zorra, te encanta la verga. - Si, me encanta, metérmela, cógeme, dame más duro, reviéntame, agghhh, rómpeme el culo- grité. Me tomó de las caderas y me clavó toda su verga con fuerza, di un alarido, pero definitivamente un alarido de placer, mi culo ardía, pero seguía muy sensible, sentía el diámetro de sus hinchadas venas y cada centímetro de su largo tronco, empezó a embestirme a un ritmo endemoniado, mis piernas empezaron a temblar, todo mi cuerpo se estremeció, empecé a gozar como una perra en celo.

-aaa me vengo- dijo con una voz desfallecida,me agarro fuerte de mi cintura y siguió embistiendo un rato más, como queriendo prolongar la cogida al máximo, cada que la sacaba un poco de su espeso semen escapaba entre mis nalgas, respiraba agitado y sudaba, ya no sentía mis piernas, su verga palpitaba en mi interior, la movía lentamente, mi culito se contraía involuntariamente, como queriendo ordeñarlo, sacarle hasta la última gota, poco a poco fue perdiendo rigidez hasta que salió de mi interior, y su leche inundo mi ano. -uff señora- es usted una Diosa. Nos tiramos en la cama, descansamos y compartimos nuestros números y redes sociales para seguir en contacto, después de un tiempo, me empezó a besar y ahora si desabrocho mi vestido, dejándome con las medias y tacones, me dijo, ven vamos al baño, y comenzamos a ducharnos, iba a quitarme las medias y tacones pero dijo asi, entrando al baño, saco su rastrillo mira, con este rastrillo me rasuro mi área genital, te voy a rasurar, solamente sonreí, enjabono mi zona y comenzó a rasurarme hasta dejarme completamente depilada, me beso mi concha y el rastrillo y mis vellos púbicos, los guardo en una bolsa dijo será mi tesoro, quede sorprendida nunca nadie me había pedido mis vellos púbicos y le di un beso como agradecimiento.

Salimos de la ducha, nos secamos con toallas, fue por algo de comida y bebida, una media hora después, estaba otra vez firme bendita juventud, él completamente, su miembro salta libre, como un resorte, cuando lo libera de su pantalón y calzoncillos. Se incorpora para poder penetrarme, al hacerlo puedo ver su tremendo pene erecto, yo al ver esa maravilla abro lo que puedo mis piernas y con una de mis manos abro también mis labios vaginales y sin poder esperar más le digo: “baby, por favor, no puedo más, no me hagas sufrir por más tiempo, métemela ya!!. Fóllame, rómpeme el coño, por favoooorrrr……lo necesitoooooo…..cabróóóónnnnn……..” Estas palabras mías hacen que él se excite y se ponga aún más caliente que esta. Me agarra de las caderas y dirige su polla a mi coño húmedo y mojado, entrando de golpe, hasta el fondo, su miembro en mi vagina, Yo al sentirla dentro no puedo por menos que emitir un suspiro. Él se echa sobre mí y busca mi boca que encuentra entre abierta jadeando como estoy de placer. Introduce entonces su lengua en mi boca consiguiendo acallar con esto mis jadeos. Yo con mi lengua busco la suya y absorbo con fuerza y con ganas su saliva y él trata de hacer lo mismo con la mía, y me dice: “Ahhhhhh Veronica…..mi amor que bien besas, que rico es follarte” Comienza a penetrarme primero lentamente, noto como me roza con su larga y gruesa polla el interior de mi vagina, luego va acelerando poco a poco, hasta que consigue entrármela hasta lo más hondo de mi vagina, haciéndome sentir un gran placer cada vez que empuja su sexo contra el mío. Yo con mis manos le agarro sus nalgas apretándole contra mí, para evitar que se me escape, y mis jadeos van aumentado a la vez que le digo, penétrame analmente, ve alternando con mis orificios.

Él a oírme aumenta su ritmo de la follada y esta vez va alternando mis orificios, yo de nuevo no puedo más, el mete y saca de mi joven amante y noto como comienzo a correrme al llegarme un nuevo, largo y profundo orgasmo y no puedo por menos que decirle: aaa, si mi amor, asi que rico. Él da una última sacudida de cadera, introduciéndome aún más su pene, si puede ser, llegando hasta mi útero. Se queda inmóvil al sentir las convulsiones de mis paredes vaginales en su pene, a la vez que mis fluidos empapan su entrepierna. Y quedándose su cuerpo rígido comienza a correrse como un torrente dentro de mí, a la vez que me grita: señora puta, tome mi semen, quería que la cogiera, tome, Se sale de mi y cogiéndome de nuevo de la cintura me baja de la cama (parezco una muñeca en sus manos, parece mentira que un joven en su estreno me pueda manejar de esa forma y con tanta facilidad), agarra mi tanga y me la pone, y dice: asi te vas a ir, con tu tanga sobre mi semen. Quede sorprendida y finalmente me pone de rodillas en la alfombra, yo adivino sus deseos y me adelanto a sus órdenes. Agarro su palpitante miembro y me lo introduzco hasta el fondo en mi boca. Y con mi lengua le voy recorriendo a lo largo de toda su verga limpiándola de mis jugos y de los restos de su semen. Me la saco de nuevo de mi boca, le muerdo con delicadeza su punta y me la vuelvo a meter hasta mi garganta. Me la vuelvo a sacar y acercándome a sus testículos, me los meto en mi boca a la vez que con mi vista busco su cara, la cual encuentro llena de placer y felicidad. Entonces me dice: “Que bien la chupas Veronica. Desde que abri la puerta y te vi con tu puti vestido, supe que eras una mujer caliente, que eras una zorra una putaaaa, pero nunca pude imaginar que fueras una Diosa del sexo…..ahhhhhhh…..que bien lo haceeeeeesss”.

Le digo tengo que irme amor, mi cornudo digo marido me dice que va regresando y en 30 minutos esta en casa, me abraza fuerte y me dice no, y asi me tiene varios minutos, hasta que suena su celular y es su madre, diciéndole que desea de cenar, que están a la vuelta de la esquina y estan viendo que comprar para cenar, entiende que es necesario dejarme ir. Entonces él dándome un beso me dice: “Señora, Verónica, soy muy feliz, te quiero, me encantas, gracias por estrenarme. Debemos vestirnos, pero prométeme que seguiremos viéndonos, a lo que le digo que si, mientras nos besamos y comenzamos a vestirnos. Había sido una cogida fenomenal, un estreno sublime, acababa de follar y de nuevo estaba deseando volver a entregarme de nuevo a él, pero tenia que irme, ya habían pasado unos 20 minutos nos dirigimos a la puerta y pude ver su pene visiblemente erecto y lo comencé a mamar, y lo hice venir por quinta vez, aaaa Verónica eres fenomenal. Me despedí con un beso y sali rápido por las escaleras, olía a sexo, semen, orines, corrí rápido para mi casa, me percate que nadie nos viera, pero escuche el ruido de una puerta, pero no pude ver quien, al llegar a casa quite mi ropa y mi tanga pegada al semen a mi vagina, me costo quitármela, ese semen pegajoso parecía resistor, me bañe y al salir de la ducha, mi marido iba entrando, mientras aquel joven semental, me enviaba a mi celular fotos de su miembro. Recibí a mi marido con un beso y decidí acostarme, que cogida sublime, otro joven estrenado por mi grandísima experiencia.