Xtories

Cornudo feliz

Siempre supo que su esposa tenía un cuerpo que pedía ser visto por otros, pero nunca imaginó que la noche de la boda sería el escenario perfecto para que él solo fuera el espectador. Mientras el camarero la seduce bajo la luz de las estrellas, Pablo comprende que su lugar no está al lado de ella, sino escondido en la oscuridad, disfrutando del castigo que ella misma le ha preparado.

Elendila45K vistas8.9· 35 votos

Siempre he tenido la fantasía sexual de ser cornudo, y también de que un buen macho me follara a su gusto. Desde adolescente. Cuando comencé a salir con la que ahora es mi mujer, enseguida tuve esa fantasía con ella. Con los años le expliqué mi deseo de verla con otros hombres o mujeres, pero siempre se negó, y más cuando tuvimos nuestros dos hijos.

En el momento del relato ella, que se llama Maria, tiene 49 años, es rubia, 1,60 y 80 de pecho, con un buen culito. Yo me llamo Pablo, soy muy normal, delgado y con el pelo canoso, con poco vello y pene más bien pequeño de unos 14 cm.

A veces cuando estoy caliente me conectó a algun chat de sexo para fantasear con otros hombres sobre mi mujer o sobre mi. Hace unos meses estando solo en casa contacté con un tío que me puso muy caliente, y me hizo vestirme con la lencería de mi mujer, y pasarle fotos y videos mientras fantaseamos sobre lo que nos haríamos si nos encontráramos juntos. Estaba tan emocionado pajeandome con él por skype que no me di cuenta que llegó mi mujer a casa y me pilló infraganti, en pelotas con su tanguita y meneándome la polla con el otro tío al móvil. No me monto un espectáculo, pero me castigó varios meses sin follar. A partir de entonces, me comenzó a preguntar si me había puesto alguna braguita suya, cuando paseando pasabamos por delante de una tienda de lencería o sex shop me preguntaba si el modelito que veíamos le gustaba para ella o para mi. Eso hacía que se me pusiera siempre dura y me di cuenta que me excitaban sus comentarios sobre mis gustos o mi poca hombría.

Al final volvimos a follar, pero esta vez no se callaba y se quejaba cuando me corría antes que ella, y no dejaba de comentar lo pequeña que tenía la polla en comparación con otros novios que tuvo antes de salir conmigo. ella se daba cuenta que sus desprecios me excitaban y cada vez lo hacía más a menudo, según ella porque a mi me gustaba, y era cierto.

Pasaron unos meses más con poco sexo y un fin de semana nos desplazamos a la Costa Brava a un casamiento de un familiar lejano pero que nos hizo gracia asistir.

Se celebraba en un jardín muy bonito y muy grande con vistas al mar.

Pasamos la noche en un hotel y al día siguiente a la tarde nos desplazamos al lugar de la boda. Mi mujer iba con un traje verde turquesa de tirantes bastante escotado que le marcaba la cintura y le llegaba a los tobillos. De ropa interior se puso unos sostenes rosa y blanco con una tanguita a juego.

Después de la ceremonia pasamos al jardín donde nos sirvieron todo tipo de aperitivos y bebidas. Aquí nos separamos y fuimos hablando con los otros invitados, la mayoría de los cuales desconocíamos. Me fije que un camarero se entretenía mucho en servir a mi mujer, y que hablaban animadamente. Cuando el camarero se fue a servir a otros invitados me acerqué a ella y le pregunté de qué hablaba tanto con el camarero. Me dijo que se llamaba Toni y que era muy simpático. Y también bastante guapo pensé yo. Los vi hablar varias veces y cada vez se entretenían más hablando. Noté que me estaba empalmando cuando los veía juntos, y con la polla dura llegó el momento de la cena. En la mesa que nos tocó había invitados que no conocíamos así que no hablamos mucho. Comimos y bebimos abundantemente. Y seguro que no era casualidad, el camarero llamado Toni nos servía en nuestra mesa y continuó cortejando a mi mujer, mirandole las tetas sin disimulo, y mi mujer ofreciendo unas buenas vistas de ellas. En un momento dado, mi mujer que veía como les miraba cuando Toni se acercaba a hablar con ella, me dijo: - Se te ha puesto dura de verme con ese chico verdad? Pues disfruta que yo también lo estoy pasando bien. A estas alturas ya me dolía la polla de tanto rato como llevaba empalmado de ver a mi mujer pasándolo bien con ese camarero, y además veía como se le marcaban al vestido los pezones de la excitación cuando él venía a hablar con ella.

Acabó la cena comenzaron los discursos de los amigos y después el baile. Había una mini discoteca montada y la música era muy buena.

Llevábamos un rato bailando cada uno por su lado, y me puse nervioso cuando vi que se me acercaba el Toni y me hizo señas para hablar conmigo. Nos fuimos un poco a parte de la gente y cuando el ruido de la música ya no era tan fuerte comenzamos a hablar:

-Espero que no te moleste que te haya robado a tu mujer tanto rato, pero es que es muy simpática y esta muy buena, pero como nos mirabas raro he querido preguntarte si te he molestado y si es así, la evitaré el resto de la noche.

-Noo, que va, no soy nada celoso, todo lo contrario, me gusta ver a mi mujer disfrutando de la compañía de otras personas.

Me estaba poniendo cachondo por momentos y él creo que lo notó. se me acercó más.

-¿Eres de los que le gusta compartir a su mujer? Entonces fantástico. ¿Hasta donde me dejas llegar con tu mujer?

-Hasta donde ella quiera.

-¿Estas cachondo verdad? Se nota. Pues voy a ir a por todas, que ella me ha parecido que también estaba cachonda, y con lo que ha bebido...

Y se fue a continuar repartiendo bebidas. Yo estaba super caliente y me puse a bailar cerca de María pero no le dije que había hablado con Toni. Ella bailaba ajena a todo, con unos cuantos moscones a su alrededor.

Pasó un buen rato y cada vez se iban más invitados a dormir, se me acercó el Toni y me indicó un lugar del jardín para que me escondiera, con unas buenas vistas a un banco donde llevaría a mi mujer y pasaría un buen rato con ella. Me escapé hacia allí, me escondí como me dijo, y esperé un buen rato.

Oí unos ruiditos. Por el caminito del jardín venía mi mujer con Toni murmurando cosas al oído y riendo. La polla se me empinó de golpe. Intentaba no hacer ruido al respirar, pero lo que vi a continuación me puso a cien. Toni, un perfecto desconocido, la cogía por la cintura y le iba dando piquitos en la boca a Maria. Ella iba soltando risitas y le decía algo al oído que no podía oír. Estaban tan embelesados que no se daban cuenta que estaba a 3m de ellos. Se sentaron en el banco y Toni comenzó a morrearla ya sin reparo y su mano subió por la cintura de Maria y comenzó a sobarle las tetas por encima del vestido. Al cabo de lo que pareció un largo momento, volvió a bajar la mano y la metió por la falda que hacía rato estaba arremangada y comenzó a acariciarle la entrepierna. Ella comenzó a suspirar más fuerte y me pareció que le decía que yo les iba a pillar en cualquier momento. Oí claramente como le decía:

- Pero si me has dicho que tu marido lo estaba deseando. Mira nos voy a grabar para que el disfrute también de sus cuernos.

Y sacó su móvil y se grabó mientras la morreaba y oía sus lenguas y como compartían sus salivas. De parecer que se resistía un poco, mi mujer pasó a un papel más activo, ya me la imaginaba con todo el coño mojado de excitación. Se apartó de él, y le desabrochó el cinturón y el pantalón mientras continuaban con sus morreos. Él se dejó hacer hasta que le bajó los boxers y ella se exclamó al ver el tamaño de la polla de Toni. Desde donde yo estaba aprecie bien su tamaño, al menos 22 cm de buena verga.Se arrodilló ante él y le comenzó a mamar la polla. Es una buena mamona así que Toni disfrutó lo indecible. Le estuvo un buen rato mamando y masturbandole con la boca, hasta que él la separó. Él la cogió por la cintura y le apartó la tanguita para sentarla encima de su polla. Maria soltó un gritito y comenzó a gemir al sentir ese pedazo de polla entrando en su coño, el cual hacía muchos años que solo tenía a mi pollita. Yo alucinaba viendo como la modosita de mi mujer, la madre de mis hijos, que nunca queria fantasear con sexo, se habia vuelto en una puta que solo buscaba placer. El vestido me ocultaba la imagen de esa enorme polla entrando y saliendo de la vagina de mi mujer, pero lo imaginaba perfectamente y oía el ruido de los fluidos de su coño con la polla de él. Ella lo cabalgó unos minutos mientras él le desabrochaba el vestido, le arrancó el sujetador que tiró por el suelo y comenzó a chuparle los pezones y lamerle las tetas. Ella subía y bajaba encima de Toni, hasta que comenzó a gemir cada vez más fuerte y más rápido. Entonces me corrí como un cerdo. Todavía eyaculaba cuando la puta de mi mujer comenzó a correrse también y empezó a emitir sus grititos que hacía cuando conseguía que se corriera, pero mucho más fuertes y auténticos.

Toni la apartó y le sacó la polla y le dijo que se pusiera a cuatro patas. le acabo de arrancar el vestido y la dejó en pelotas, también le arrancó la tanguita que todavía llevaba. Yo Me acababa de correr y ya volvía a estar empalmado. Pensé que si venía alguien vería a mi mujer completamente en bolas. Toni se acercó por detrás y comenzó a penetrarle el coño otra vez como a una perra. Al principio Maria parecía que no disfrutaba y que le dolía un poco, pero con las embestidas de Toni comenzó otra vez a disfrutar y gemir como una puta en celo. Las tetas que le colgaban, se movían al compas de las embestidas de su macho, era casi hipnotico.Veía claramente como mi mujer babea y ponía los ojos en blanco del éxtasis al que estaba llegando otra vez con la polla de Toni, y en ese momento él comenzó a hablarle totalmente excitado:

-¿Te gustaría que el cornudo maricon de tu marido te viera disfrutar como una perra? Seguro que se la meneaba como un loco si te viera follar asi!

-Si, mmm si…

-Voy a follarte hasta que no pueda más y voy a vaciar mis huevos en tu coño!

-Nooo Toni, correte fuera que puedes dejarme preñada…

Él continuó follandola, sacándola y metiéndola cada vez más rápido, y ella cada vez más extasiada a punto de volverse a correr.

-Si no quieres que me corra dentro, paro y te acabas con los dedos.

-Nooo, no pares ahoraaaa.

-No pararé guapisima, quiero que tu marido vea como me corro dentro hasta que te salga la leche por las orejas. Sal Pablito maricon, mira como se corre de verdad tu mujercita sin tener que fingir el orgasmo! Sal te digo cornudo!

Salí con los pantalones bajados y manchados con la anterior corrida con la pollita tiesa otra vez. Mi mujer no cambió su expresión de placer y continuó gimiendo.

-Saca el móvil y gravanos cornudo de mierda. Mira a la cara al cornudo de tu marido y dile que no sabe follar.

Me miró con la cara congestionada y soltó entre jadeos:

-Mira como me follan de verdad, cabron. El si sabe hacerlo, mmmm. Contigo siempre tengo que acabar haciendome una pajaaaa...

-Me voy a correr dentro de tu mujer cabroooon..

Y comenzó a tener espasmos, al mismo tiempo mi mujer también se corrió, y yo para no ser menos también. Y todo sin dejar de grabarnos, porque aunque el Toni no me lo hubiera pedido, yo lo había grabado todo desde el principio.

Toni tuvo varias sacudidas mientras eyaculaba, y parecía que no iba a parar nunca. Mi mujer lo recibió todo con los ojos en blanco otra vez. Al final le sacó la polla y detrás salieron dos chorros de leche de lo rellena que le había dejado la vagina. Él se quedó jadeando encima de mi mujer que todavía estaba a cuatro patas.

Toni me miró sonriendo y me dijo:

-Has disfrutado eh cabrón.

Yo no podía dejar de mirar su enorme polla colgando, y me dijo:

-Límpiame la polla con la lengua, que lo estás deseando maricon.

Me agache sin pensarlo y comencé a comerle la polla enorme todavía con los restos de su semen y los jugos de mi mujer, y le lamí los huevos y el culo. Estaba todo delicioso.

-Mira como me come el culo el muy maricon, coméselo también a tu mujer cornudo maricon!

Y comencé a besar y pasarle la lengua por el culo a mi mujer. De su coño iba saliendo leche que también recogía con mi lengua.

Al final nos enderezamos todos, y Toni le ayudó a ponerse el vestido, que anteriormente le había arrancado y se había roto. A mi me dijo:

-Ponte su tanguita cornudo que te la has ganado. Tu mujer me ha contado que te pones su ropita, maricon. Aunque reconozco que tienes buen culo. Si no me hubiera vaciado tanto en tu mujer te follaría el culo cabrón.

Me puse la tanguita, me puse los pantalones y caminamos los tres hacia la salida, y Toni sin parar de besar y sobar a mi mujer, incluso delante de varios de los invitados con los que nos cruzamos, por duerte estaba oscuro y no nos miraron demasiado.

Me pidió que le pasara los videos por whatsapp que los quería pasara a sus amigos para que vieran la hembra que se había follado esta noche. Mi mujer ya estaba ko, pero a mi me dijo que contactaria con mi mujer por whatsaap para volver a follar mas tranquilamente otro dia.

Cuando subimos al coche mi mujer quedó dormida al instante, y yo conduje hasta el hotel.

Llegamos y llamé porque tenían la puerta cerrada al ser tan tarde.

Nos abrió un conserje de unos 65 años, mi mujer estaba KO ya entre la follada y las bebidas que se había tomado. Se ofreció a acompañarnos a la habitación. Maria iba con el vestido roto que se le veían las tetas y manchado con la leche de su macho, se dejaba llevar. El conserje la miraba lascivamente todo el rato, e incluso se animó a sobarla mientras nos dirigimos a la habitación. La dejamos encima la cama y me despedí del viejo, pero vi que era reticente a irse.

-¿No necesitan que les ayude en nada más?

Otra vez note como se me empinaba la polla al ver la cara de lujuria del viejo al mirar a mi mujer.

-No gracias, me voy al lavabo y ducharme.

Y le guiñe un ojo. Me fui al lavabo y encendí la ducha, me desnudé y me asomé por la puerta del baño para ver qué hacía el viejo. Había desnudado totalmente a mi mujer que continuaba durmiendo la mona respirando fuerte, con pequeños ronquidos, y la estaba sobando las tetas. Con el móvil le comenzó a sacar fotos. Del coño continuaba saliendo hilillos de leche, la había rellenado bien ese hijo de puta. El viejo se sacó la polla y se masturbó mientras sobaba las tetas y el pubis de mi mujer. Pero él no era el Toni y con su polla de vejete se corrió enseguida encima de mi mujer. Se volvió a subir los pantalones y se fue una vez satisfecho. Me duche otra vez excitado por el viejo conserje pero ya tenía los huevos vacíos, y salí del baño y me acosté a su lado, con el semen del viejo en la barriga y los muslos de mi mujer. Y me dormí con la tanguita de mi mujer puesta y soñando que volvía a comer la polla de Toni.