Xtories

A mis órdenes

Él le ordenó que se desnudara en plena calle. Ella dudó, pero el deseo y la obediencia vencieron. Ahora, sobre un banco público, su cuerpo es el escenario de un espectáculo que nadie debería ver, pero que todos contemplan.

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Acordamos que iba pasar un día a mi merced. Antes yo ya había pasado un un día al suyo, pero esa historia ya la contare en otro momento.

Somos una pareja casada de casi cuarenta años y con 2 hijos. Habíamos salido a pasar un fin de semana sin hijos a una ciudad no muy lejana, pero si lo suficiente para no conocernos con la gente. El juego empezó después de comer, fuimos al hotel nos duchamos, los dos juntos y comenzamos a calentarnos. Nos tumbamos en la cama, apoyo su cabeza en mi abdomen y empezó a pajearme y comerme la polla. Yo de mientras le acariciaba el culo y le metía los dedos en coño. Estábamos muy calientes y me pidió:

métemela,

No, quiero correrme en tu boca, hoy mando yo-le dije.

Sabía que querrías eso- sonrió.

Y siguió comiéndome la polla. A mi mujer le gusta comerme la polla, pero no tanto que me corra en su boca. Normalmente suele querer acabar follando, aunque alguna vez si me he corrido en su boca, nunca se ha tragado mi leche.

Siguió comiéndome la polla, yo le agarre de la cabeza mientras me chupaba y con la mano me acariciaba lo huevos. Cuando estaba casi al correrme le agarré, le dí la vuelta y la puse boca arriba y yo encima con la polla metida en su boca, le di unas embestidas en su boca y me corrí en su boca mientras ella contenía las arcadas. Cuando acabe, intento sacarse la polla, pero le dije:

No, no, no te la sacas hasta que te tragues todo- y le empecé a acariciar el clítoris.

En seguida comenzó a calentarse y mojarse, y sentí que me relamía polla y se estaba tragando. Le deje de acariciar y le saque la polla.

Sigue – me pidió.

No, le dije, ahora te vas a quedar con las ganas, acabaras el día contenta, pero todavía te toca sufrir un poco con las ganas. ¿Qué tal tragando? - le pregunte.

Al principio mal, pero cuando me has calentado, incluso me ha gustado tragarme todo – me dijo.

Estuvimos un rato encima de la cama, y le dije:

Ahora nos volvemos a duchar, vestirnos y vamos a la calle, nos damos un paseo, y tomamos algo. Tu ropa, te saco yo.

Le saque un vestido de verano azul, escotado y con botones adelante, finito. Unas sandalias con algo de tacón y un tanga del mismo color. Ella tiene unas tetas pequeñitas y con el vestido, sin sujetador, se le notaban los pezones bastante. Yo no me puse calzoncillo.

Salimos, dimos un paseo, no perdíamos ocasión para tocarnos. Fuimos a tomar algo, tomamos unas cervezas y algún pincho. Ya estaba oscureciendo y los dos íbamos bastante calientes y algo bebidos.

Vamos al hotel – me dijo.

Aún no, vamos a tomar otro trago a un pub de allí, primero – le dije.

Fuimos para allí, y en camino, le agarra del culo, le bese, y le pregunte:

¿Estas caliente?

Si – me djo – Te follaría ahora mismo.

O.K. eso quería. Vamos a entrar al pub, como si no nos conociéramos, vas a la barra, tomas algo y empieza a moverte, a bailar o lo que quieras. Quiero que ligues con alguien, que le calientes a alguien. Pero no el primero que se te acerque, alguien que te parezca atractivo.

¿Cómo? – me dijo. – Hace mucho que no hago eso… Ademas, que hago hablo con el o.. ¿qué quieres que haga con él?

Quiero verte hablar, besaros, y tocaros en bar. – le dije

Y ¿después?

Cuando me parezca suficiente, o te mandare un mensaje la móvil o entrare como si fuese un amigo de tu marido y te llevare a casa. Si me quieres decir algo, me escribes o vas al baño y te espero en la puerta.

Lo intentare – me dijo sonrojada.

Entramos al pub, primero ella y yo después. Fue a la barra y pido una copa. Y fui a la otra esquina y tomé una cerveza. Mientras estaba en la barra, se acerco uno, pero no le izo mucho caso y se fue. Estuvimos así un rato, yo me escurrí entre la gente, y para que no nos viéramos y anduviese más tranquila. Después de un rato, la busqué, y cuando la vi estaba hablando alegremente con chico, mulato. Un par de veces miro hacía los lados como buscándome, pero creo que no me vio. Seguían hablando, cada vez más cerca, y el le acaricio la cintura, le dijo algo y se fueron a la barra. Se acercaron a la barra, el se acercó por detrás, no le veía bien y me acerque por otor lado. Estaba mi mujer en la barra pidiendo algo y el estaba apoyado en ella con la polla apoyada en su culo, mientras le acariciaba a la altura de abdomen. Mi mujer miro al reloj, supongo que para ver si tenía algún mensaje, se giro y le dio un beso. El no desaprovecho la ocasión y le contesto con otro beso, mientras le acariciaba el culo, incluso por dentro del vestido.

Siguieron besándose un rato, en un momento el le levanto agarrado del culo, por debajo de la falda, ella le dejo y el se la llevo en brazos a una esquina. allí siguieron besándose y el se cortaba aún menos, le había soltado algún botón del vestido y metido la mano a las tetas. Ella le dijo algo y se fue, en camino cogió el móvil, escribió algo, y me llego: “En el servicio”

Fui a la puerta y me encontré con ella, me dijo:

¿Suficiente?

¿Estas muy caliente no? – le dije.

Muy – me contesto – Vamos al servicio y follemos aquí mismos – me dijo.

¿O prefieres ir al servicio con él? – le dije.

Vamos – me repitió.

¿No me vas a contestar?

Me da igual – me dijo – Estoy super caliente, quero follar, contigo o con él, me da igual.

Pues, ve adonde el, y follatelo.

Dudo un poco y se marchó, me aleje entre la gente, y le vi llegar a donde el, se volvieron a besar y en seguida le volvió a agarras de culo, pero ahora mi mujer también le acariciaba su miembro por encima del pantalón. Estuvieron un rato y se empezaron amover. Me metí en los servicios y esperé en una cabina. Se me hizo largo. Pero les oí llegar y se metieron en la cabina en la cabina de al lado. Oía jadeos. Puse el móvil en el suelo para ver y gravar lo que pasaba. Al lado. Estaban enredados y el le soltó los botones y le quito el vestido, le bajo el tanga y le lamio el coño un rato. Después se puso de pie y mi mujer le saco la polla y le comio todo. Se la saco de la boca y le dijo:

Metemela.

El le dio la vuelta. Y le hizo para que se agachara y le metió de golpe. Tenía una polla enorme. Estuvo un rato bombeando mi mujer se corrió, pero al parecer el aún no, se la saco y le empezó a meter por el ano. Al principio parecía costarle, pero mi mujer estaba para que lo intentara. Y poco a poco le metió hasta dentro y estuvo bombeando hasta que empezó a salir leche por el culo. Se la saco. Se vistió cogió el tanga de mi mujer en el bolsillo y se marcho sin decir nada. Cuando abrió la puerta, mi mujer aún estaba desnuda. Cerro de golpe. Yo Sali y le espera fuera del servicio. Al poco apareció ya vestida y no se le notaba nada.

¿Que tal? - le dije.

Muy bien – me sonrió.

Le agarre del culo y le dije.

Vamos para el hotel, ¿el tanga?

Se lo he regalado. Vamos.

¿Que habéis hecho? – le pregunte – Cuéntame todo..

Lo que hacen una pareja en el baño. – me contesto – tu lo has querido.

Pero quiero saber, ¿le has comido? ¿te ha follado?

Las dos cosas… estaba muy caliente y se ha aprovechado de mi todo lo que ha querido.

¿Dónde se ha corrido?

Me agarro de la mano y se la metio debajo de la falda. Se paso mi mano por su culo.

¿No tocas humedad?

Aunque sabía lo que había pasado, quería que me contara. Le salía leche aún por el culo. Le meti un dedo para adentro, y le pregunte:

¿ Te ha metido también por el culo? ¿sin condon? ¿Y se ha corrido ahí no?- Se estaba volviendo a calentar. Y yo también.

Si… - me sonrio.

La tenía grande – le pregunte mientras le besaba.

Si..- me dijo mientras me agarraba de la polla.- Mas que esta…

Estábamos caminando por la calle, cerca de un parque, me puse enfrente y empecé a besarle, estaba poniéndome muy cachondo, le empecé a desabrochar la camisa.

Vamos para el hotel – me dijo

Aún mando yo le dije.

Y le desabroché la camisa totalmente y le empecé a comer los pezones en plena calle. De momento no pasaba nadie pero estábamos a la vista de cualquiera que pasara. Le subi la falda mientras le seguía comiendo los pezones y le agarraba por el culo metiéndole los dedos a sus agujeros. Ella también volvía a estar muy mojada y como aún le salia algo de leche por el culo, este se unía a su flujos… Mientras estábamos así paso una cuadrilla de chavales que nos miro con descaro. Nosotros seguimos a lo nuestro. Le quite la camisa y empecé a soltarle la falda.

Que estamos en plena calle- me dijo.

Te voy a desnudar y follar aquí mismo le dije.

Le quite la falda y le acerque a un banco.

Ponte en cuatro patas encima del banco- le dije.

Me hizo caso y así se puso, en plena calle, una mujer de casi 40 años, totalmente desnuda, en cuatro patas encima de un banco. Me acerque por detrás me baje los pantalones y le acerque mi polla a su ano. Aún había rastros de leche. Le acerque al coño y se la metí y empecé a bombear lentamente mientras le agarraba del culo. Poco a poco le estaba follando con más fuerza y le propinaba algún cachete. Pasaron algunas persona y todas nos miraban, algunos con disimulo que otros. Ella estaba entre muy caliente y avergonzada, gimiendo, pero con disimulo. Le di otor cachete y le dije.

Disfruta, que estamos dando un buen espectáculo.

Parece que le hizo efecto, levando la cabeza, y lanzo un par de gemidos muchos más sonoros. Seguiamos follando pero ya sin ningún pudor los dos. Le vi a un joven de unos 20 años cerca mirándonos.

Tu – le dije- ven, saca la polla del de comer, que tiene hambre.

Mi mujer me miro atónita pero no dijo nada. Y el chico se acerco medio avergonzado. Mi mujer le agarro con una mano lo acerco y le ayudo a c sacarse la polla y se la metió en la boca sin decir nada. Volvio a apoyar las manos en el banco y siguió comientodole la polla mientras yo le follaba. Yo le empujaba de la cabeza para que se la metiera hasta el fondo. AL poco estábamos los tres a punto de corrernos.

Traga todo- dije- que no se caiga ni una cota, no le dejes sacar de la boca hasta vaciarle bien.

El chico le agarro de la cabeza con fuerza y le vi como vaciaba su leche en su boca, yo también le estaba vaciando la mía en su coño. Y mi mujer se retorcía e intentaba gemir mientras se corría. Así acabamos los tres. El jove estaba como paralizado, y le dije.

Te puedes ir.

Y se marcho sin decir nada. Yo le ayude a levantarse y vestirse a mi mujer.

Ahora creo que podemos ir al hotel a dormir. -le dije- ¿o te que dan ganas para más?

Por hoy me vale- me sonrio.- estoy molida.

¿Te ha gustado? ¿As disfutado?

Mucho. El mejor dia de mi vida sexualamente hablando. No pensaba que pudiera difrutar tando siendo sometida. ¿a ti te ha gustado?

A Mucho. A sido magnifico verte convertido en una putilla capaz de todo.

Nos fuimos al hotel nos duchamos y nos fuimos a dormir.