Xtories

Nuestros primeros juegos

El jacuzzi burbujea mientras él introduce el juguete en su interior sin previo aviso. Ella gime, sorprendida por la intensidad de un placer que creía perdido. Esta vez, no hay límites, solo la promesa de que su cuerpo puede aceptar más de lo que imaginaba.

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Cuando salí del departamento de Laura (que les comenté en mi relato anterior) y camino a casa me sentía muy extraña, creo que me había hecho muchas ilusiones en ese encuentro y si bien fue muy excitante y placentero para mí la forma en que terminó aquel encuentro me daba muchas vueltas en la cabeza ya que no sabía si fue por algo que hice o no supe hacer y esa sensación me preocupaba pensando en los planes que tenía con mi pareja.

Sin embargo, la semana estuvo cargada de mucho erotismo con mi esposo, pues cada vez que hablábamos nos decíamos lo bien que lo íbamos a pasar el próximo sábado como lo habíamos planeado, en mi caso ya había planificado todo, ya tenía quien se encargara de mis hijos, inclusive, los juguetes estaban listos en una cartera que usaría ese día y conforme llegaba el día me ponía más nerviosa, varias veces revise esa bolsa verificando que todo estuviera completo y tuve que hacer muchos esfuerzos para vencer la tentación de usar alguno de ellos.

El día esperado salimos de casa, pensé que iríamos de frente a un hotel, sin embargo fuimos primero a almorzar, anduvimos caminando por un centro comercial, viendo tiendas y en el recorrido terminamos justo en el aparador de una tienda de lencería, si bien es cierto me sentía con muchos deseos aún no me sentía lo suficientemente sexy para poder usar ropa así o al menos sentía que no fuera necesario, si había cambiado mi forma de pensar respecto a mi cuerpo y me sentía deseada no podía usar esa ropa, sin embargo igual entramos y estuvimos viendo ropa. Todo iba bien hasta que mientras veíamos un modelo, la vendedora se acercó y nos dijo:

- Disculpen, pero en aquel extremo pueden encontrar algunos modelos que si tenemos en su talla

No me molesté solo me dio risa y le lancé la ropa que tenía en las manos a su pecho y salimos de la tienda muertos de risa.

- Creo que antes de que nos malogren el día vamos a un lugar más íntimos – por fin propuso mi pareja

Definitivamente tenía razón, y no me iba a malograr el día aquella mala vendedora, además sinceramente, la ropa que estaba viendo juro que pensé que JAMAS en mi vida podría usar ese tipo de ropa, porque hasta ese momento nunca había comprado lencería para tener sexo, si usaba lencería sexy, es decir pequeña o de encaje, pero que igual usaba durante el día.

Esto solo como preámbulo de lo que sucederá en algunos relatos posteriores.

En fin, llegamos al mismo hotel que estuvimos la semana anterior, pedimos una habitación con jacuzzi, teníamos toda la tarde por delante y porque no tal vez algo de la noche.

Prácticamente, vacié mi bolso sobre la mesa, y empecé a desvestirme, cuando terminé mi pareja ya ese encontraba igual desnudo y llenando de agua el jacuzzi.

Vino a mí, su pene ya mostraba una erección total, su pene se encontraba duro, como lo recordaba, como me había hecho gozar muchas veces y que después del nacimiento de mi hijo me costaba tanto trabajo soportarlo en mi interior.

- Quieres que te sirva algo de tomar – me preguntó

- Si – le respondí – sírveme un poco de vino.

Definitivamente no podía esperar que en ese hotel encontráramos copas no tampoco habíamos traído las nuestras pero si una botella de vino blanco helado el cual sirvió en un par de vasos que se encontraban sobre la mesa. Me ofreció uno de ellos y brindamos.

- Por la mujer mas hermosa y rica que he conocido – me dijo juntando su vaso al mío

- Por el hombre que tanto placer me ha brindado – respondí yo.

Después de tomar casi medio vaso de un solo sorbo empecé a besarlo, aun había algo de vino en mi boca así como en la de él y el intercambio durante nuestros besos empezaba a encenderme. Me separé un poco y tome otro sorbe de vino dejándolo esta vez en mi boca y empecé a besarlo nuevamente para compartirlo con él, nunca lo había hecho y me parecía demasiado morboso y excitante esa acción. Mientras repetí esta acción varias veces, su mano acariciaba mis nalgas y empezaba a buscar mi ano también, lo cual seguía incrementando mi excitación. Sentía mi vagina muy mojada hasta ese momento y ni siquiera la habían acariciado.

El jacuzzi había alcanzado ya su nivel y me agache a cerrar la llave, al hacerlo deje mi trasero a su completa disposición y sentí en ese momento como se pegaba a mí, y empezó a besar mis nalgas, una de sus manos la paso entre mis piernas para tocar mi clítoris y poco a poco sus besos se fueron dirigiendo a mi ano,

El primer beso que sentí sobre mi ano me genero un fuerte orgasmo que hizo que mis rodillas se flexionaran un poco y provocando que esa ligera flexión le diera aun un mayor acceso a mi, nunca me había besado de la forma en que lo estaba haciendo en ese momento, pronto su lengua me abría muy sutil mente, de forma suave, sin formar provocando que yo misma le permitiera su acceso a mi, sus dejos seguían jugando con mi clítoris y cada vez me era imposible mantenerme de pie, recuerdo haber empezado a gemir y luego a gritar cuando un segundo orgasmo llegaba a mí, justo en ese momento, sentí una mayor presión sobre mi ano y de pronto como algo invadía mi interior, lo cual estaba segura no era ni su lengua, sus dedos ni su pene.

La sorpresa hizo que me levantara y llevara mi mano a mi ano, si bien es cierto sentía como algo me abría pero no sentía una mayor penetración, al llevar mi mano ahí me encontré con el plug anal que ya había colocado en su lugar, tocando una especie de piedra en el lugar donde siempre había tocado mi ano.

- ¡Como lo sientes? – me pregunto, viendo probablemente mi cara de asombro y placer - ¿te molesta? Tal vez debí preguntarte antes de introducirlo o ¿quieres que lo saque?

- No te preocupes, veamos como van las cosas, de momento no me molesta, es algo extraño ya que es la primera vez en mi vida que siento algo introduciéndose por ahí – le mentí. (quienes leyeron mis relatos anteriores sabrán a que me refiero)

- Vamos al jacuzzi antes de que se enfrié el agua

La sensación del agua tibia casi caliente proyectada contra mi cuerpo me mantenía en excitación, conforme iba introduciendo mi cuerpo ese masaje me prendía más, ya que al principio lo sentía en mis pantorrillas luego en mis piernas y después en mis nalgas. Sin embargo, al tratar de sentarme, uno de los chorros golpeo con fuerza el plug anal que tenía en mi ano, la fuerza con que lo golpeaba y la vibración que producía en el hicieron que me quedara sin moverme de ese lugar incrementado mi placer, mi pareja se dio cuenta en ese momento de lo que sucedía y me veía con una cara entre risa, malicia y depravación, estoy segura qué, mi cara era completamente de placer. No me moví de ahí hasta que mi cuerpo nuevamente sentía un nuevo orgasmo, el tercero ya del día.

Me senté para que mi cuerpo se recuperara y dándole finalmente espacio a mi pareja para que se sentara a mi costado.

- ¿Como lo estas pasando? – me pregunto

- Hasta este momento va muy bien y quiero más – le respondí al tiempo que lo besaba

La sugerencia de mi ginecólogo (si recuerdan o leyeron relatos anteriores) era que con la ayuda de algunos juguetes acostumbrara mi vagina nuevamente al pene de mi esposo para que pudiera disfrutarlo y esa era la finalidad de ir ese día a ese lugar, sin embargo me olvidé por completo y me monté sobre él, necesitaba definitivamente algo más en mi interior, puse su pene en la entrada de mi vagina la cual estaba completamente empapada no por estar dentro del jacuzzi sino de toda la excitación que tenía hasta ese momento y empecé a descender lentamente al tiempo que lo besaba, simplemente descendí hasta que nuestros cuerpos chocaron, de momento, no hacía más movimientos, pero fue el quien se fue desplazando dentro del jacuzzi de forma tal que nuevamente uno de los chorros golpeara nuevamente el plug anal que tenía.

Ahora el placer que recibía era mayor, pues mi vagina estaba ocupada y el plug vibraba en mi interior, empecé a subir y bajar sobre su pene, no había tenido la menor de las molestias y volvía a disfrutarlo, sin embargo al elevar mi cuerpo el chorro de agua golpeaba en su pene y la entrada de mi vagina, alcanzando muy rápido un nuevo orgasmo para mí y me deje caer sobre él disfrutando nuevamente el placer que explotaba en el interior de mi cuerpo sin embargo, al no seguir en movimiento el chorro impactaba directamente en el plug prolongando el placer, ese orgasmo fue demasiado largo, mi vagina estaba completamente ocupada y el plug vibraba con el impacto del chorro,

Estando sobre mi pareja le pedí, le supliqué que por favor apagara el jacuzzi, mi cuerpo no podía aguantar más, mi cuerpo temblaba sore el de placer. Y ahí me quedé hasta que por fin pude recuperarme de ese maravilloso orgasmo.

Salimos del agua y muy superficialmente nos pasamos una toalla para ir a recostarnos en la cama, hasta ese momento había disfrutado con mi pareja y definitivamente un juguete, mis pensamientos no habían ido más allá.

Yo había tenido ya varios orgasmos mas no así mi pareja, su pene seguía muy duro, me acerque a él y empecé a chuparlo, mientras tanto el acariciaba mis nalgas mi vagina y jugaba con el botoncito del plug.

No se si es lo que buscaba, pero me puse en cuatro frente a él, no le dije nada, solo le ofrecí mi cuerpo, acomodó su pene en la entrada de mi vagina y empezó a penetrarme.

- Creo que ya no te ha molestado ¿verdad? – pregunto

- Al menos en le jacuzzi y ahora no he tenido la mas mínima molestia y me ha dado muchísimo placer

Con más confianza después de lo que le respondí empezó sus movimientos con un poco más de velocidad pero con mucha mas fuerza, mientras que empezaba a jalar del plug, no supe si era solo para generar alguna sensación o su verdadero interés era sacarlo, sin embargo fue tanto lo que hacia que finalmente termino sacándolo provocando un nuevo orgasmo en mi cuerpo al sentir como mi ano se abría para darle paso a su retiro, sin embargo el siguió haciendo disfrutar mi vagina.

Más que sentir una liberación despues de que me retirara ese pequeño intruso de mi ano, lo extrañaba, no podía entender como por las recomendaciones de mi padre me había privado de ese placer.

Pronto empecé a sentir que mi ano era presionado por algo duro, así que cuando voltee a verlo, simplemente me alcanzaba el vibrador a mi boca para que lo chupara, abrí la boca y metí casi la mitad.

- Mójalo bien con tu saliva - me dijo

Pensé en protestar, puesto que el aún estaba dentro de mi vagina y quería que empezara a preparar el vibrador para mí, pero lo estaba pasando tan bien que decidí entregarme a sus manos y sus deseos, después de un rato de estar chupándolo lo retiró de mi boca y yo hundí mi cabeza en la almohada, creo que esto levanto un poco más mi cintura dejando mi ano completamente a su disposición.

De pronto empecé a sentirlo entrar en mi, a diferencia del plug, la sensación era completamente diferente, el plug te abría el ano pero casi de forma inmediata te permitía cerrarlo, no del todo pero si menos de la abertura inicial, con el juguete era diferente, ya que te abría el ano y te lo mantenía así abierto, pero al mismo tiempo sentías como te iba invadiendo de una forma más profunda, diferente si, pero igual me empezaba a generar mucho placer. Buscando que me acostumbrara lo retiraba y volvía a efectuar el mismo procedimiento yendo cada vez mas profundo a mi interior, mientras tanto seguía bombeando su pene el interior de mi vagina.

Era algo extraño para mí, afortunadamente no había tenido nada de dolor y de pronto empezó a generarme placer, se dio cuenta de este detalle y empezó a moverlo a la misma velocidad con que metía y sacaba su pene, y ya mi mente empezó a volar, era como si mi pareja tuviera dos penes y me penetrara al mismo tiempo, pero poco tiempo me duraron esas ideas ya que se le ocurrió cambiar el ritmo de la penetración.

Ahora cuando el metía su pene, sacaba el dildo de mi ano y cuando sacaba su pene metía el dildo, ya no era el mismo ritmo, y en ese momento se me vino a la mente la idea de que se trataba de dos personas diferentes, vasto pensarlo para tener el mayor orgasmo que hubiera tenido hasta ese momento en mi vida,

Imaginarme siendo sometida por dos hombres de forma simultanea me hizo gritar, pedía mas y mas, movía mi cuerpo hacia atrás para sentir con mayor fuerza las penetraciones, la lujuria volvía a mi cuerpo, hasta que me fue imposible sostenerme y las fuerza me abandonaron cayendo pesadamente sobre la cama.

Eso generó que el pene de mi pareja saliera de mi vagina, el dilo quedo en mi interior y justo en ese momento mi esposo empezaba a eyacular lanzando su semen en mi espalda, los primeros chorros los sentí en los hombros y conforme perdían fuera fueron cayendo mas cerca a él y de mis nalgas,

Aun eyaculando, retiro el dildo de mi ano para los últimos chorros dejarlos caer sobre mi ano, no lo ví pero estoy segura que había quedado abierto pues sentí que esas gotas entraban en mi interior.

El se recostó a mi lado viéndome

- ¿Estas bien? – preguntó

Mi cuerpo aún vivía ese torbellino de pasión y solo asentí, sentí como su mano restregaba en mi espalda su semen, lo unto en mi espalda, nalgas, un dedo travieso puso algo en mi ano y mi vagina, me encontraba entregada él.

- Gracias – Por fin podía emitir palabras – fue grandioso

- ¿Cómo para repetir?

- Aún no se si sea capaz de hacerlo nuevamente, además estoy segura que me escucharon hasta la calle

- Tal vez en el hotel si, no estoy seguro si fue hasta la calle

- Ojalá no sepan quien fue, porque definitivamente no me gustaría volver acá, me daría mucha vergüenza

No estaba segura de que haber dicho en ese momento, sobre todo porque lo que si tenía en mi memoria fue el de haberme imaginado que eran dos hombres diferentes.

- La próxima quiero probar si tu pene puede entrar en mi ano – le dije

- No te sientas presionada por favor

- No, en realidad quiero hacerlo.

Empezó a acariciar mi ano, en realidad a penetrarlo con uno de sus dedos el cual entraba y salía con mucha facilidad, mi ano había quedado muy abierto, y con esa sensación me quede dormida

Me desperté con su mano aún sobre sus nalgas mas no así dentro de mí, al moverme él también se despertó

- ¿Qué hora es? Nos quedamos dormidos los dos

- Si, el jacuzzi nos relajó bastante – le respondí al tiempo que le sonreía pícaramente.

- Son las 8.30 me dijo

- Creo que mejor nos preparamos para ir a la casa

- Si, no dijimos a qué hora regresaríamos y tal vez no se imaginen que sea tan tarde.

Me levante, me metí a la ducha para limpiarme el semen de mi espalda, cuando salí el se encontraba ya vestido y listo para salir.

- Claro, tu no tenías que sacarte el semen de la espalda – le dije

- No habría forma de que lo tuviera – me respondió

Y con ese comentario no se porque en mi mente me generó el deseo de verle su espalda como había estado la mía, sin embargo, nuevamente lo dejé solo para mí.

Al recoger mi ropa me encontré con el plug y mi menté calenturienta vino a mí, lo tome en mis manos y lo acerque a su boca, lo puedes lubricar para mi, quiero llevarlo puesto y sin darle tiempo a responder lo metí en su boca, girándolo para mojarlo, si bien el solo mantenía su boca abierta y su lengua extendida, mi vagina empezaba a mojarse, algo empezaba a encenderse en mi interior, lo vi mojado me puse en cuclillas y lo inserte en mi ano.

Mientras terminaba de vestirme él recogió las cosas y nos preparamos a regresar a casa, la sensación del plug en mi ano era excitante, me imaginaba que toda la gente se daba cuenta de él y me hacía mover aún más mi cadera.