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Relatos 77- La conductora del bus me hizo suyo

Entre la rutina laboral y una ruta de senderismo inesperada, Juan descubre que la verdadera recompensa no está en el paisaje, sino en la conductora del autobús. Lo que empieza como una mirada furtiva se transforma en una tarde prohibida en un motel, donde los límites del matrimonio se desvanecen bajo el sudor y el deseo.

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Relato 77 - Viaje inesperado, gracias a la invitación de mi amiga Marta, dió para conocer a varias personas especiales y a varias hembras monumentales,

No esperaba que la agenda de mi semana, planificada de antemano cambiase por desconocer una festividad local que no tenia prevista.

- Hola Marta, como estas, perdona que te llame hoy sábado. Dije

- Nada, dime.

- Mañana salgo para Galicia, tenia pensado pasar el lunes por la panificadora y el martes por la metalúrgica, como lo ves?

- Martes 28/3 es festivo local, no lo sabias? Dijo.

- Pues no, entonces cambio te veo el lunes en el despacho y el martes aunque sea de mañana voy a la panificadora, hay no existe el festivo.

- Te cuento yo el lunes estoy todo el dia, pero si el martes quieres puedo acompañarte por la mañana, hasta las 12, después salgo de ruta con las compañeras del grupo de senderismo, vamos a pasar la tarde y noche a un sitio precioso que no conozco pero me hablaron mucho de él.

- O sea que por la tarde vais? Se puede unir cualquiera o es para vosotras? Pregunté.

- Yo puedo invitar a un amigo/a, sale a 30 euros cabeza, vamos en bus y tenemos una cenita encargada. Dijo.

- Puedes apuntarme, te invito yo, te debo mucho por tu apoyo. Dije.

- No Juan, ya arreglo yo, tu trae ropa cómoda para andar, aunque no es muy dura la ruta, trae ropa adecuada. Dijo.

- Vale, tengo ropa adecuada, no te preocupes. Dije.

- Bueno pues preparado, el lunes nos vemos y ya planificamos para el martes. Dijo.

- Gracias Marta, eres un sol, cuidate mucho y dale un abrazo a tu marido de mi parte.

- Hoy trabaja, mañana llega por la mañana. Besos.

- Besos. Chao.

El lunes me levanté en casa de Antonio y Maria José, había pasado la noche con ellos y nos íbamos juntos para la empresa, seria un día largo, reuniones con cuatro departamentos y en uno tengo especial dificultad para entenderme con Ana, una flaca, mal encarada que me amarga y contradice todas mis opiniones, pero de todo hay en la viña del señor.

Como predije, salvo Ana, todo lo demás perfecto y se analizaron los datos del primer trimestre que termina y se planifica la estrategia para el segundo, aplico siempre pequeños indices correctores para que no se sientan demasiado presionados pero si enfocados en lograr los objetivos.

A las seis de la tarde, terminé las reuniones y fui a ver a Marta, me explicó la ruta que se iba hacer y el lugar donde tomar el bus, era cerca. Tiempo hacia que no iba en autobús de excursión.

Esa tarde noche, la pasé con Virginia hija, dormí en su apartamento y a las siete de la mañana aparecí en la panificadora, ella ya estaba allí se levantó a las seis, a las ocho vino Marta y nos pusimos al curre. Terminamos a las 11,30 para tener media hora para cambiarnos, ella fue a su casa, yo me cambie en el vestuario de los trabajadores del pan.

A las doce había ya un grupo importante esperando y como estaba previsto apareció un midibus de 40 plazas para hacer el viaje. Lo conducía una conductora joven de unos 35 años.

Subimos y ya sentados tomó la palabra Fran, el responsable de la caminata y conocedor de la ruta, antes de organizar estas caminatas, van dos o tres a conocer la dificultad.

- Hola a todos/as, es un placer poder disfrutar de una tarde especial, hemos elegido esta hora para salir, porque la parte final de la ruta la vamos a repetir, después de hacerla de día la haremos de noche para que sintáis las sensaciones y los distintos ruidos de la noche y el bosque. Como sabéis todos vamos a hacer “La ruta de los contrabandistas”, es una zona de la famosa raya entre Galicia, Ayuntamientos de Crecente (PO) y A Frieira (OR) y el portugués de Melgaco.

Era una ruta usada en tiempos de estraperlo de café y otras materias que faltaban en España sobre todo durante y después de la Guerra Civil.

No es muy difícil la ruta, son 12 km para la primera parte, la haremos después de salir del Museo de Melgaco, sobre las cinco de la tarde, luego tendremos una merienda suave y sobre las nueve, haremos la segunda parte, será como una hora, la hacemos de noche, para que escuchéis la noche, tenemos una guía y nos dividiremos en parejas para evitar perdernos, aunque no es difícil, parte se repite. La guía nos dará mapas y explicara todo el recorrido, repito, la parte de la noche, ya la habremos hecho de dia, por lo tanto no será difícil. Bueno, pues nada más….. perdón, no presenté a Juan, todos ya nos conocemos, Juan es un invitado de Marta y se une a la expedición, espero que disfrute mucho de esta experiencia.

Y dijo dirigiéndose a mi:

- Juan ya ves somos 33 con la conductora 34 y treinta son mujeres, estamos en minoría, o sea que debemos obedecer al sexo débil, jajajaj.

Lo abuchearon, jajajaj.

A la una y treinta paramos a comer algo en un restaurante de la ruta, como estaba el bocata de jamón en ese pan gallego de calidad, increíble. Pille un par de bocatas para la mochila.

Me dí cuenta que el gallinero estaba revolucionado y luego Marta me dijo que todas le habían preguntado de donde había sacado el buenorro, jajajaj.

Fuimos al museo, salimos sobre las cinco en dirección a Cevide, no tardamos más de 10 minutos y nos recibió la guía, se presento como Fara.

Me fui fijando en todas las féminas que componían el grupo, he de ser sincero, eran 29 mujeres, pero realmente me gustaban siete u ocho, no más.

Por diferentes razones cada uno tiene un perfil de mujer que le gusta. Tres de ellas estaban con sus maridos, Fran y Paula, David y Gema, Mario y Rosa, las otras eran Leire (unos 21 años) Ana (40 años) Beli (35 años) y la conductora Cristina, que esta más buena que el pan (32 años).

Salimos de ruta y disfrutamos mucho de la caminata, la confluencia de los ríos Trancoso y el gran Miño, producían una sinfonía especial cuando pasan entre los peñascos que tanto utilizaron “Os estraperlistas da Raia”.

El recorrido era suave y podíamos hacer grupo para hablar, preguntar a la guía. Nos agrupamos como 10 para hacer el recorrido juntos, un poco más atrás, hubo un momento que cerraba el grupo. Delante iba Leire, una cría espectacular con un cuerpazo, con un leggins apretado que dejaba ver sus nalgas y el oscuro de su tanga en medio, joder que buena está pensé.

Seguimos hasta una zona de cuestas y el grupo se estiró casi en fila india, era más estrecha la senda. Y al bajar nos reagrupamos para que la guia explicase como seria la segunda parte de la ruta, comenzaba ahí y serian como ocho kilómetros, se harían al anochecer, por lo tanto dijo que tomásemos referencias.

Volvimos al inicio sobre las siete y media, nos tenían preparados unos ágapes de picoteo y los que deseaban tenían vinos y los demás refrescos.

Marta, me presentó a todas sus conocidas, bueno, casi la totalidad de los participantes terminamos en grupo muy bien avenido.

En un momento, me separé del grupo y le lleve a la conductora, unos triángulos de queso, uno de los bocatas de jamón y una coca- cola. Nos intercambiamos los teléfonos y quedamos de hablar en otro momento, ambos sabíamos lo que había y nos deseábamos, lo vi claro, pero tendria que esperar a quedar con ella cuando no estuviese trabajando.

Llegó el sorteo de las parejas y fueron sacando números, si sacabas el uno te emparejabas con el dos y así sucesivamente. Me tocó una mujer de unos 48 años, Mariam, fuerte, no muy agraciada pero como pude comprobar estaba físicamente fuerte, luego supe que en su juventud había sido montañera.

Cuando estábamos organizando el recorrido se acercó Leire y dice:

- Tía con quien te toco el recorrido?

- Voy con Juan, estoy encantada. Dijo.

- No hagas caso Leire, no va con Juan, voy yo con ella, seguro que es más experta. Dije.

- Lo es, no se pierde ni en el Himalaya, jajaja. Dijo la joven.

Me fije bien en ella, tiene un cuerpazo, unas patas y unas nalgas, uffff y se notaban unos tetones a pesar de que llevaba un top apretado debajo de la chaqueta.

Terminamos la cenita y comenzamos a caminar, nosotros por consejo de Mariam colocamos un brazalete fosforito en el brazo además de la linterna de cabeza. Caminamos muy tranquilos y fuimos hablando de todo un poco.

Hablamos de mi actividad, que por ella conocía a Marta, etc. Ella me contó que vive con su hermana la madre de Leire, está las dos separadas y viven en su casa paterna, se llevan muy bien. Tiene una hija psicóloga que trabaja en Madrid para una mutua de accidentes (se llama Laura y tiene 28 años).

Quedó embarazada muy joven y se separó cuando la niña tenia 16 años.

Así transcurría el recorrido, entre comentarios y atención a la ruta, haríamos el camino en no más de dos horas.

De repente me dice Mariam

- Juan perdona, tengo que hacer un pis, me separo un poco de la ruta, ahí hay un sitio que no se vé nada.

- Tranquila, yo también tengo que hacerlo, ahí hay un buen sitio. Dije dirigiéndome a un pequeño hueco que dejaba la vegetación y una gran roca.

- Vale. Primero tú, dijo ella.

Me coloqué de lado para orinar, si ella miraba podía ver la sombra de mi polla y como salia la orina sonando al caer el chorro, lo hice intencionadamente. Ella no se inmutó, seguía de pie en el mismo lugar. Mientras, yo dejé escurrir las últimas gotas, ella dio dos pasos y sin más, se bajo el leggin y se puso a orinar, a dos metros de donde estaba yo, guardando la polla. Como soy muy malvado lo hice lentamente y dejando que ella viese perfectamente el perfil de mi polla porque mi luz de cabeza iluminaba bien esa parte.

Su chorro de orina sonaba fuerte y cuando terminó sin importarle que estuviese allí, sacó un pañuelito de su mochila, sin subir el leggin y se limpió tranquilamente.

Nos miramos, dejé que saliese delante y cuando ya estábamos de nuevo en la ruta me dice:

- Juan lo que vi, me impresionó, estas muy dotado verdad?

- Bueno, creo que normal. Dije

- Normal? Tu llamas normal a ese pedazo de tranca, la vi perfectamente y aun quedaba trozo dentro, se ve enorme. Dijo.

- Bueno, si es completa, pero nada que no tengan otros. Dije.

- Jajaja, otros dices? Hay mucho picha pequeña que va de campeón, jajaja. Dijo.

Mi mente sabia que podía dar un paso más pero no era una mujer que me volviese loco, pero desaprovechar me parecía un crimen, llevábamos una hora de ruta y aún quedaban unos kilómetros para volver.

No me corté y acercándome a ella, le dije:

- Quieres tocarla? Mirando a su cara. Miré pelo corto castaño, su cara y sus ojos oscuros se clavaron en los míos y sin más echo la mano.

- Dios mio, menudo pollón, esto es una pasada, me encanta lo grande que es. Dijo palpando mi polla.

- No lo desaproveches, estamos bien de tiempo y si quieres sentirla dentro es el momento, que dices? Pregunté.

Me agarró, hacia una zona de vegetación y buscamos un poco de espacio de hierba para tumbarnos. Ella sacó de la mochila una toalla y me dijo:

- Tumbate en el suelo, yo me encargo de todo. Dijo mientras sacaba los botines y los leggins.

Nada más estaba tumbado y ella sin la parte de abajo, se lanzó a comer la polla, quería ponerla a tope para clavarse encima.

- Mariam, no tengo condones. Dije.

- No importa, no te corras dentro, trago la leche yo, me encanta. Dijo.

- Vale, tu mandas. Dije.

Siguió comiendo mi polla bien y cuando ella consideró me dijo:

- Quiero toda dentro, hace tres años que no follo y me encantó la polla que tienes, mi ex Vicente, tambien tenia una buena polla pero no tan grande. Me encanta sentirme clavada y llena. Ya esta entrando el capullo en el coño de la separada y madura, en ese momento pensé en su sobrina Leire y lo buena que estaba.

Estaba en ello cuando ella se dejó caer del todo y dio un gemido.

- Muchacho, menudo aparato que tienes, ya sabes que tienes hembra para cuando quieras, me encanta tu polla y ya me dijo Marta, que eres una persona muy especial, ella es mi mejor amiga, me tiene al corriente. Cuando sortearon y me toco contigo me sentí genial, las demás también lo deseaba, todas me felicitaron por la suerte que tuve.

Hablaba y se clavaba arriba y abajo, el coño empezó a mojarse y no tardó en disfrutar de una buena clavada.

Unos minutos después me dice:

- Me voy a correr, me encanta como me llenas, ufff que pasada, quiero que correrme y que me folles a cuatro patas, me encanta.

- Lo hacemos como quieras. Dije mientras estiraba las manos metidas debajo de su camiseta fosforito que tapaba su sostén. Tetas grandes flácidas con buen pezón, lo palpe, pellizque y frote, para su deleite.

- Ufff, no aguantoooo, aggg, ahhh, aggg. Se corrió intensamente, se movió rápido en los primeros lances, pero luego se corría sin moverse, mientras yo empujaba la pelvis hacia arriba.

- Así, correte Mariam, asíiii. Dije.

- Ufff me partes, me partes, aggg, ahhh. Daba sus últimos jadeos y se dejó caer sobre mi, nos besamos juntando las lenguas.

Ella se levantó y me dijo:

- Me apoyo en esta piedra, dame caña por detrás, agarrame fuerte por las caderas y dame rápido, me vuelve loca y me saca corridas múltiples. Dijo.

Se colocó y metí el capullo en el coño de la madura.

- No te corras dentro por favor. Dijo.

- Tranquila, aguanto mucho. Dije.

- Aguantas mucho? Eso me encanta, me gusta mucho follar duro y tener polla para gozar seguido. Dijo.

- Pues tienes la mía. Dije mientras la metía toda hasta el fondo, comencé a bombear el coño de Mariam y en unos minutos estaba jadeando como una perra.

Llegó a tener un squirt de larga duración mientras le clavaba el coño y frotaba el inmenso clítoris que tiene.

- Ahhhh, aggg, ahhhh, no pares, no pares me derrito, aggg, ahhh. Así jadeaba y disfrutaba de varias corridas con jugos abundantes que soltaba su coño cuando la penetraba y frotaba el clítoris, como gozaba la tía.

Ella se estaba relajando y yo iba a correrme, se lo dije:

- Mariam voy a correrme. Dije.

- Espera que te como la polla y me llenas la boca de leche. Dijo.

Me separé y ella de rodillas, meté la polla en la boca, me dio unos segundos de mamada y no aguanté, agarré fuerte su cabeza y le follé la boca para llenarla de lefa hasta el estomago.

- Ufff como mamas, como mamas, me encanta, traga que sale la leche, aggg, ahhh, aggg. Mi leche salia a borbotones dentro de la boca de la madura y ella no iba a dejar que una sola gota se perdiese.

Relajados, nos besamos, miramos el reloj y me dice:

- Ven controlo esta ruta y podemos atajar, llegaremos con los demás.

- Perfecto, dije.

Caminamos rápido y cuando llegamos ya había como siete parejas en el destino marcado. Nosotros nos separamos, ella se fue a hablar con amigas y yo me fui a charlar con Fran, nuestro jefe de grupo.

Pasamos un buen rato disfrutando de la preciosa noche de luna, aunque soplaba una brisa muy suave.

Subimos al autobús, tomé el micro y agradecí a todo el grupo lo bien que me habían tratado, halagué a Marta por lo que significa para mi y dí mi numero de móvil a todo el grupo para que pudiesen llamar si en algo podía ayudarles.

Esa noche eran ya las doce y le escribí a Virginia madre:

- Hola preciosa, acabo de llegar de una ruta de senderismo, estoy libre, tu que haces?

- Pues leyendo un rato antes de dormir. Dijo.

- Perfecto, pues deseo que descanses. Dije como despidiéndome.

- No me digas que no vas a venir a pasar la noche conmigo? Preguntó.

- Perfecto, voy volando.

Pasamos un par de horas magnificas y después a dormir, me apetecía mucho descansar, al día siguiente me iba a la cooperativa y ya sabéis que tengo buenas amigas, Aurora no me perdona nada más llego.

Trabajé todo el día hasta las seis de la tarde, que me fui a casa de Aurora para hacerla gozar un buen rato. Me puso al corriente de todo lo que iba sucediendo y nos despedimos antes de las once, al día siguiente debía visitar a Roberto en su empresa de transportes.

LA CONDUCTORA

A las once treinta recibo un whasapp, me dice.

- Hola guapo, estoy libre mañana por la tarde, puedes quedar? Preguntó

- Si, después de las cinco soy todo tuyo. Respondí.

- No puedo estar por la ciudad, me apetece pasar un buen rato contigo, te parece bien ir a un motel? Preguntó.

- Perfecto, así nadie se entera, tu dime donde te recojo y quedamos. Escribí.

- Voy aparcar en la zona exterior del aeropuerto y allí cerca está el motel, debo ocultar el coche, muchos conductores pasan y conocen el coche, ya te digo como hago. Me indicó.

- Perfecto, mañana a las cuatro y media espero tus instrucciones, guapa. Dije.

- Hecho, no olvides que soy una señora y que no quiero por nada del mundo que esto se sepa, solo deseo vivir alfo especial y me pareces genial para mi fantasía. Vale? Escribió.

- No se hable más, hasta mañana. Me despedí.

Este whasapp era fruto de una conversación telefónica que mantuvimos bastante tiempo y nos sinceramos, ambos nos deseábamos y mucho.

A las cinco de la tarde, como habíamos quedado, llegué al parking cerca del aeropuerto, tuve que dar una vuelta completa porque no encontraba a Cristina, hasta que al fondo justo detrás de un furgón.

Bajó de su coche y pude comprobar que no me había equivocado la noche del martes, estaba impresionante, radiante, espectacular.

Vestía una falda de flores con vuelo con colores sobre azul oscuro, una blusa azul turquesa con lazo al cuello, medias azules tupidas y zapatos azules de charol. Llevaba gafas de sol grandes. Es una mujer espectacular, mide 168, pesa 62 kilos, piernas potentes, cintura estrecha y un pecho de 110 de diámetro, es una hembra cañón, pero lo mejor es su cara preciosa con una melena y ojo negros azabache, uffff un bombón en toda regla.

(De verdad, os describo a las mujeres lo más ajustado a la realidad posible, os dejo claro que no todas las mujeres son así, es más, viaje con 30 mujeres y solo me ponen seis o siete, las demás no me producen ningún efecto).

Se subió al coche, solo dijo:

- Tira que este no es buen sitio para mí, puede venir cualquier bus o conocido y se lo larga a mi marido sin dudarlo. Me conoce mucha gente.

- Tranquila, nos vamos ya y solo hay tres kilómetros al motel, vamos allí verdad?

- Claro, por supuesto, me preparé para una tarde única, lo deseo. Dijo.

No tardamos en llegar a la entrada, entregué mi DNI y pasamos a la habitación 21, está en la zona más alejada. Metí el coche en la plaza de garaje y sin más me dice:

- Como estas? Estas bien? Preguntó.

- Si claro, estoy bien y deseo hacerte disfrutar. Dije.

No hubo más palabras, nos besamos y la abracé intensamente.

No tardamos en subir y antes de tumbarnos sobre la cama me dice:

- Juan, te voy a confesar una cosa, me cuesta mucho correrme, desconozco el porque, lo hable con el medico y no encuentra explicación, es cierto que no tuve muchas relaciones, dos novietes antes y mi marido ahora, llevamos 9 años juntos, aunque casados cuatro, tenemos un niño de 3 años.

- Tranquila, yo aguanto mucho y espero que disfrutes de mucho placer.

- Ufff menos mal, mi marido dura unos quince minutos y yo aun empiezo, luego tarda en ponerse y a veces se duerme dejándome eléctrica.

- Tranquila, descuida, veras como lo logras, tu dejate llevar y disfrutaras. Dije.

Nos besamos intensamente, separé la colcha y nos dejamos caer sobre la cama, menuda belleza Cris, espectacular tener una mujer así para disfrutar una tarde.

Nos besamos constantemente, poco a poco terminamos desnudos, ella dejó puesto el sujetador, las bragas y las medias con los zapatos.

No tardamos nada en hacer un 69 en toda su plenitud, metí dos desos en su coño mientras ella tragaba mi polla con dificultad, pero la tragaba, estaba muy salida, luego me dijo el porqué.

Estuve como 15 minutos comiendo el coño de Cris con la braga apartada hacia un lado del coño, la comía todida, agarré su clítoris bien fuerte entre mis labios y le hice una señora mamada de coño, estaba jadeando a pesar de estar tragando polla.

Estaba tirando del clítoris y dando lamidas, metí dos dedos en el coño y uno lo metí en el culo, no dijo nada, es más aceleró sus gestos de placer.

No quería que esta hembra monumental, que había dado el paso de poner los cuernos a su marido, se fuese a medias, es más deseaba repetir más veces el placer de follarme a esta mujer casada tan espectacular y joven.

Seguí con el coño y ella, cuando habían pasado 25 minutos de 69, me dice:

- Acelera los dedos, creo que voy a correrme si sigues, me está encantado, estoy muy caliente, auuuggg, me encanta.

- Tranquila, no te preocupes por mí, goza, disfruta y correte. Dije.

Seguimos como 15 minutos más sin cambiar de postura hasta que noté que ella abría más las piernas y frotaba con fuerza su coño contra mi boca, lo sabia iba a correrse como nunca.

Aceleré las lamidas y las clavadas de dedos en coño y culo, lamí con fuerza y me lancé a por el clítoris como un poseso.

- Me corrooooo, me corroooo, ahhh, aggg, me corrrrooooo, aggg, ahhh. Se descargaba de la tensión de desear un orgasmo y no lograrlo en una relación con un tío.

No dejé de lamer, solo se escuchaba a ella jadear y grititos de gusto durante su corrida, lo estaba gozando y yo no debía parar, esa es la clave.

No paré hasta que se relajó del orgasmo.

Se dio la vuelta, nos besamos y admiré la hembra que me acompañaba en la cama, está buenísima pensé.

Nos enzarzados en un beso largo y muy intenso. Cuando paramos un rato me dice:

- Menuda polla tienes, estas muy dotado, me apetece probarla, nunca estuve con alguien con una polla así.

- Me alegro que te guste, lo gozarás mucho, verás. Dije.

Ella tiró su cuerpo hacia atrás y me dice:

- Quiero que me folles como un animal, me gusta fuerte y rápido, si agunatas me harás disfrutar mucho.

- Perfecto. Dije, mientras ella abría las piernas, me puse el condón que estaba sobre la colcha y acerqué mi glande a la entrada del coño de una hembra preciosa, me miraba con cariño y no iba a decepcionarla, la follaria para que gozase como nunca.

No dijimos nada, me dejé caer sobre ella, saque las tetas de su sostén y con mi mano derecha enfoque la polla al coño de Cris y empujé. Entraba despacio y ofrecía resistencia a mi capullo, pero mi peso y mi fuerza lograron ese plof, que me anuncia que entra en la vagina, que aunque esté mojada es estrecha y hay que traspasarla, empuje para que sintiese mi fuerza dentro y cuando llegué la fondo, ella se comenzó a quejar:

- Dios es enorme y esta muy dura, uuuufff me revienta, uffff.

- Tranquila, tranquila poco a poco te dará placer. Dije moviéndome muy suavemente mientras abría el coño en plenitud.

Quería llenarla y cuando estuviese abierta bombear con fuerza.

Clavada ya la polla, me incorporé para agarrarla por las caderas mientras me colocaba de rodillas sobre la cama. Comencé a tirar de ella incrementando el ritmo, al principio seguía quejándose pero en unos minutos ya abría bien las piernas para recibir mis envestidas, agarraba fuerte las caderas y fui acelerando a buen ritmo.

- Dios, es enorme, me llena, sigue, sigue, sigue, asíii, asíii, más rápido, más asíii, asíii. Decía mientras yo me aplicaba aumentando mi velocidad de empuje y clavando a tope la polla.

En todo momento, ella jadeaba, gemía como una loca, movía su cabeza a los lados y mordía su labio inferior, estaba eléctrica y yo en esos 12 o 13 minutos comencé a sudar. Me preocupaba que algunas gotas mojasen a Cris y le dije:

-Cris tengo que secarme, estoy sudando. Caen gotas de mi frente.

- No,nooo, no te seques, me encanta ese olor y las gotas de sudor, me ponen a mil, sigue, sigue, asíiii, asiii, aggg. Me decía mientras empujaba con su pelvis para sentir el coño lleno hasta el útero.

Fueron 25 minutos de reloj de follar duro y rápido a Cris, pero logre lo que buscaba, se corrió como nunca, eso me confesó.

Cuando la estaba follando rápido y ella empujaba, me ayudaba y pensé:

Si le froto bien el clítoris seguro que se corre.

- Disfruta, disfruta, asíii, asíiii, asíi, Dije mientras daba clavadas y frotaba el coño.

- Ufff, me encanta, me encanta, me coy a correr, ufff que bueno, que bueno, no pares, dame más asíiii, asíiii, asiiiii.

- Te gusta como te follo verdad? Te gusta ehh? Pregunte.

- Me encanta, me encanta, dios que pasada que rápido me encanta. Dijo.

- Asíii. Asíii, le voy a follar siempre, te follo mejor que tu marido verdad? Eres una hembra preciosa. Dije.

- Si me encanta como me follas, mi marido es un picha floja, ahh, aggg, te necesito, necesito tu polla para gozar asíiii, asiiii, aggg.

- Goza, que la tienes cuando quieras y no dudes que te deseo mucho, estás buenísima, te deseo mucho. Dije mientras seguía dando duro.

- Me corrrro, me corrrrrroooo, aggg, ahhh, ahhh ahhhh, aggg. Se descargaba a gusto y entonces pensé en retirar un poco la polla y follar duro solo la entrada, si está muy caliente logras que alargue la corrida, dicho y hecho.

Se comenzó a soltar más en la corrida, abría sus piernas totalmente, estaba desbocada y no tardó en soltar un pequeño squirt que mojó mi estomago.

Seguí aguantando el ritmo, sabia que me jugaba follar a esta hembra que gracias a una invitación de Marta a una ruta de senderismo había conocido, no podía perder la oportunidad, la quería para ser su amante.

- Correte, correte, goza, asíii, asíiii. Dije.

- Aggg, ahhh, ahhh, aggg. Sus últimos chorros salían y sus ojos estaban en blanco se había corrido muy bien.

Fui bajando el ritmo hasta que ella, me pide:

- Ven besame, besame, me encantó, el mejor orgasmo de mi vida, dios que placer. Dijo.

- Me alegro Cris, deso que disfrutes mucho y me encantaría que fuésemos amigos íntimos, que dices? Pregunté.

- Ufff, me encantó, me encantó. De verdad que me encantó estar contigo, pero no se como voy hacer, jamas había sido infiel, dejame procesar esto y te contesto. Dijo. Me quedé un poco ploff.

Cuando pasó un rato, me salí aún sin correrme y fui a la nevera por bebida para los dos, hablamos un buen rato de todo, me explico su situación y porque trabaja en la empresa de autocares, está casada con el hijo del dueño que junto con su hermana llevan la empresa, el viejo solo está por allí.

No dejé en ningún momento de acariciarla, de besar su cara, de abrazarla, se sentía muy bien porque iba contándome más cosas intimas de su relación tanto personal como laboral. Me explicó que no gestionan bien la empresa familiar y creen que están en el siglo pasado. Me ofrecí a aconsejarla cuando tuviese alguna consulta para que se lo hiciese llegar sobre todo a su cuñada.

Habían pasado 45 minutos y ya se acercaban las ocho y media de la tarde, sobre las diez tendría que separarme de ella, quería provechar.

- Te apetece, subirte sobre mi polla?

- Si, dame un rato, voy al baño. Dijo bajando de la cama.

Cuando volvió pude admirar la maravilla de mujer que es Cris, sin gota de grasa, todo en su sitio a pesar de ser madre, pero una hembra joven desde luego se recupera mejor, uffff, menudo barco, menuda hembra.

- Me sentí muy a gusto contigo. Dijo. Mientras subía a la cama.

- Me alegro, a mí me encantó estar contigo y de verdad no me arrepiento de entrarte en el bus. Dije.

- Me encantabas físicamente, pero me ganaste cuando apareciste con algo para que tomase mientras os esperaba, eso me encantó. Dijo.

- Me pareció lo correcto. Dije.

- No es lo habitual, estaban 33 personas y solo tú te preocupaste. Dijo.

- Me alegro de hacerlo, pero te confieso que me encantaste desde el minuto uno, eres preciosa. Dije.

- Gracias, guapo eres tú, jo, seguro que más de una de las lobas que iban en el viaje si te pilla te devora, jajajajajj

- Jajaja, como eres, no es para tanto. Dije, tirando de ella y volvimos a besarnos.

Comenzó a lamer mi polla en una buena mamada, hasta que estaba empalmado, puso el condón con su boca y se montó encima y se puso a galopar.

No imagináis la espectacular visión, una hembra brutal, de cara preciosa, unas tetas grandes y duras tiesa con pezones inflados y cabalgándote, para correrse como un crio de teta.

No quería que fuese así. Deseaba follarla bien a cuatro patas, lo pedía a gritos ese culazo y esa cadera.

- Estas buenísima, eres espectacular, me encantaría repetir, cuando tu desees. Dije.

- Lo pensé un poco, me apetece tener una persona como tu para desahogarme de vez en cuando, pero nada más porque no quiero engancharme, soy muy romántica. Dijo.

- Cris, por favor no quiero complicarte la vida, quiero que goces. Dije.

- Pasa una cosa, desde que te vi el martes al mediodía, sabia que haría lo posible por estar contigo y desde ese momento no me sales de la mente, me asusta, eso es todo. Dijo.

- No debe preocuparte, tranquila. Dije, no pude hablar nada más se dejó caer y nos besamos intensamente.

Galopo mi polla y estuvo a punto de correrse pero le costaba, entonces le dije:

- Ven preciosa, colocate a cuatro patas.

- Despacio, despacio que me rompes. Dijo mientras yo la colocaba.

Que pasada de hembra, que caderas, que cuerpo, el coño cerradito oscuro y las medias azules y los zapatos hacían de ella más una actriz porno que una mujer casada poniendo los cuernos al marido.

- Despacio, despacio, ufff, uuufff. Se quejaba mientras mi polla entraba.

- Tranquila relajate. Dije mientras sujetaba las caderas de Cris, imaginé a su marido corriéndose nada más se la mete y no lo culpo, es una hembra monumental y si no controlas estas muerto ante una jaca como esta.

Comencé a bombear y ella también empezó a jadear respondiendo a mis clavadas.

- Ufff, me encanata me llega al fondo la siento dentro, agg, ahhh. Dijo.

Jadeaba todo el rato, su aaaaggg, ahhh, asíiii, era repetitivo. Quería hacerla correr y soltar toda mi leche dentro del coño de esa hembra monumental y no tardaría mucho en estar en riesgo de soltarme.

Aceleré los empujones y le dije:

- Preciosa, voy a correrme, voy a correrme.

- Espera, espera, dame fuerte, asíi, asíii, asiiiii, asíiii. Dijo mientras jadeaba.

Aguante unos minutos pero mi polla ya comenzaba a inflamar el tubo seminal y mis huevos soltarían una cosecha de semen de verdad, estaba a cien y no aguanté mas, ver esa hembra me volvía loco, el espejo reflejaba y un cuerpo espectacular de la hembra clavada con esas tetas duras que respondían a mis empujones me parecía un lujo follar a una hembra así, de película.

- No aguanto, me corrroooo, me corrrroooo, aggg, ahhh. Mi leche salia.

- Agusta, aguanta que me corroo contigo, aggg, ahhh. Decía ella.

- Dios que corrida, que buena estas, eres espectacular, ahhh, aggg. Mi leche seguia descargandose.

- Así, asiii, asíii, me corro, me corro, aggg, ahhh, aggg, Ella empujaba para que la clavase mejor y desde luegio aun me quedaba un rato de polla dura para que llegase al clímax y lo logramos, se corrió muy intensamente, retorciéndose y convulsionando y le temblaban las piernas del placer.

- Dios que corrida, me encantóoooo, aggg. Dije aun dentro de ella.

- Ufff fue buenísimo, me gusta como me clavas, ufff, ufff. Te deseo mucho y se que termino repitiendo esto pronto, me encantó eres maravilloso. Dijo.

- Tu si eres preciosa, y recuerda te aviso cuando venga a Galicia, tu decides si quieres o puedes, jamás te molestaré.

Se dejó caer y nos fundimos en un beso enorme.

Nos prometimos repetir, en una whasapp que me mandó al día siguiente, mientras cenaba en casa de Fran y Paula, la pareja maravillosa que organizó la ruta y que querian conocerme más y mejor, jajajaj.

Esa noche da para un relato, ya que Fran, después de padecer el covid en dos ocasiones, la enfermedad parece que persiste, esta muy preocupado y me confesó lo que desea para su esposa, ya os contaré.

PD. Cuando se publique este relato estaré en Cadiz en compañía de Tami y David, pasaré a visitar a Cati y Ernesto, amigos de otras batallas.

Besazos, espero que os guste el relato.