Xtories

El amigo de mi novio en una feria 3

Xiomara siempre fue la chica decente y reservada, hasta que Fabián, el amigo de su novio, la obligó a arrodillarse. Ahora, con la puerta cerrada y la memoria de su verga aún latente, ella decide no ser la víctima que todos creen, sino la mujer que exige más.

Escritoraperversa13K vistas7.0· 6 votos

Hola soy Xiomara, les recuerdo que ésta fue mi primer experiencia siendo infiel, era la típica nerd en la prepa intelectual de lentes un poco gordita pero con un cuerpo muy bien formado, mis pechos son medianos no tan pequeños tampoco muy grandes, pero cuando me pongo algo para levantar mi escote se me ve mucho, lo que nunca pude esconder fue mi enorme trasero, al principio no entendía porque muchos hombres se me quedaban viendo a mi corta esas, era muy ingenua, saliendo de la prepa y entrando a estudiar mi carrera, conocí a mi novio el cual era el chico guapo para nada inteligente e interesante, me ignoraba mucho y eso fue lo que ocasionó que le fuera infiel, tiempo después terminé con el porque me trataba muy mal, me hacía sentir mal con mi peso y se notaba que ya no me amaba, pero eso pasó en los meses que llegó como su amigo, solo se quedó borracho como siempre, siempre lo tenía que cuidar y eso con el tiempo afectó nuestra relación.

Después de esa noche no volví a ver a Fabián por años, mi novio y el se fueron temprano al siguiente día, no sabía cómo sentirme, estaba la sala viendo la tv, nada bueno como siempre, aún tenía muchas ganas de hacerlo porque en vez de sentirme satisfecha quería más de la verga de Fabián, me ponía más cachonda aún más el saber que pensar así como lo que no era, una fácil y una zorra, pero fui despacio, nunca me arrepentí, no tuve muchas experiencias así con muchas personas pero si mucho sexo, era muy sucia en mi manera de hablar cuando me ponía muy caliente, porque soy muy decente y no lo digo de broma, por eso supe cómo poner más cachondos a los hombres y hacerlos terminar cuando yo quisiera, pero Fabián fué mucho más allá, debido a que solo una vez estuve con alguien que tenía la verga de 20 cm. Y muy ancha pero esa es otra historia que también les contaré.

No había nadie en la casa, mis padres llegarían tarde, me subí para mi cuarto y apagué todo, cerré mi puerta y me cambié de ropa, me puse una minifalda, un top y una tanga de tela, cerré los ojos y me acosté sobre mi cama, empecé por tocarme la piel pensando que era Fabián, recordé el día anterior como me tenía sometida a su gusto, tan solo recordar cuando me arrodilló frente al sillón con mis manos en los asientos, sabía que me iba a doler cuando entrara su enorme pene, pero no puedo negar que estaba casi exigiéndole que me cogiera, estaba muy caliente y mojada, me toqué el clítoris y noté que me rosaba, me dolía poquito debido a como me abrió así de brusco con su grueso tronco, me dolían muchísimo las piernas cuando las apretaba para masturbarme, cuando me tenía en esa posición mis piernas no dejaban de temblar porque me estaba dando súper duro, no recuerdo haber gemido nunca siempre jadeaba de placer cuando el paró de cogerme en esa posición me dijo que me pusiera de pie, obedecí pero primero le rogué con voz de zorrita que me dejara darle una mamadita, me puso de rodillas y me dijo saca la lengua, comenzó a pegarme en la lengua con la punta de su verga, era perfecta su cabecita golpeteando mi lengua, me volvió a decir que sacará mi lengua pero más, en un tono irrespetuoso, saqué lo más que pude la lengua, cuando sentí Fabián me había dado un empujón con su verga diciendo toma zorra, solo recuerdos borrosos de esa vez porque estaba muy ebria hacia todo lo que el me decía, y le gustaba que yo no dijera nada, poco a poco metió su vergota en mi boca, me tomó de mi chonguito y me empujó hacia sus huevos, nunca pude lamerle los huevos mientras tenía su verga en mi boca pero si entró bastante yo tenía las venas de los ojos bien marcadas y lloraba y tosia mucho, cuando el quiso me levantó y quedé de espaldas hacia el, me cogía mucho como nunca me habían cogido, el resto es historia lo conté en el otro relato, me dejó mi cara llena de mocos lo bueno que tenía los ojos cerrados, comencé a limpiarme con su verga y me comí todo lo que pude, después le saqué hasta la última gota de la punta de su verga, nos quedamos platicando un rato el solo se puso un boxer y una playera, llamé para pedir un taxi.

Cuando colgué noté que su verga estaba otra vez erecta dentro de su boxer, no dije nada y empecé a tocarla mientras lo miraba a los ojos, comencé a chuparla rápido dando vueltas a mi cabeza y metiendo su verga hasta mi garganta, ya no pudo venirse porque llegó mi taxi, solo le dije gracias por la linda velada, le di un fuerte beso en la punta de su verga y me salí.

Continuará....

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