Canas al aire
La música tapa los suspiros, pero el deseo grita más fuerte. Entre el ruido de la fiesta y la presencia de sus maridos, una caricia prohibida enciende una chispa que no se apaga con la noche.
CANAS AL AIRE
Estoy convencida de que todas las personas coleccionan canas al aire dentro de sus relaciones de pareja. Con mayor o menor gravedad, en un momento todos hemos cometido actos de infidelidad que mantenemos en secreto para nuestras parejas. Yo, pese a mi imagen de mujer recatada y fiel, no soy ninguna excepción. La última ha sido durante estas navidades.
La tarde del 24 de diciembre salimos de copas, como es costumbre en mi ciudad, 3 parejas. Mis amigos Lydia y José, mi hermana Tatiana y mi cuñado Pedro, y yo con mi marido Marcos. La verdad es que nos lo estabamos pasando muy bien. El buen rollo general es evidente y la tarde empezaba a caer cuando el alcohol nos deshinibia a todos. Así llegamos a La Gruta donde un grupo local, Angel's, tocaban versiones de los años 90.
Después de un buen rato y varios gin tonics, mi marido Marcos intentaba seguir el ritmo de la música acompañando en los bailes a Tatiana, mi hermana, y Lydia, mi amiga. Yo no paraba de reír viendo a mi marido hacer movimientos imposibles. Junto a mi estaba José, el marido de mi amiga, cada vez más cerca de mi cuerpo.
Tengo que decir que José es un auténtico personaje. Es el típico tío sobon que no desaprovecha la ocasión para rozarse con cualquier mujer. Sin ser feo no es el prototipo de hombre atractivo aunque su actitud arrogante y, hasta cierto punto, machista y babosa hace que me resulte morboso.
La cosa es que en un momento, el tipo se acercó a mí oído y me susurró que tenía un polvazo. De entrada me empecé a reír echando la cabeza hacia atrás pero él volvió a la carga "si no estuvieran estos aquí te llevaba al baño y te metía la polla". Aquello retumbó en mi cabeza de manera excitante. Un tío hablaba de follarme mientras su mujer y mi marido bailaban a pocos metros de nosotros.
De repente se situó a mi espalda y metió su mano dentro de mi pantalón. Pude notar como su mano paseaba por uno de mis glúteos. Casi de manera instintiva yo restregué mi culo por su paquete que noté abultado. No pude evitar echar la mano atrás para palparlo. Se le marcaba una buena herramienta. Después con un leve gesto desabroché el botón de mi pantalón para que José tuviese vía libre.
Su dedo buscó la raja de mi coño y la recorrió desde abajo hasta el clitoris para hacer el camino inverso después. Sentí un calambre recorrer mi cuerpo que hizo que se inundara de inmediato mi vagina. José descendió la mano introduciendo una falange entre los labios de mi coño obligándome a morderme el labio inferior para no gritar. Me remató cuando me introdujo el dedo completo en el culo. Me corrí. Mis piernas me temblaron y el ruido de la música evitó que se oyera mi suspiro de satisfacción.
Luego todo sucedió muy rápido. Acabó la música, José sacó la mano, Lydia se fue al baño, Macos salió a fumar y Tatiana fue a la barra junto a mi cuñado que llevaba un rato allí. Yo la seguí. Y le hice saber que le tenía que contar algo. Tatiana no se podía creer lo que acababa de sucederme y mucho menos que me hubiese llegado a correr. Sin tiempo para más tuvimos que cortar la conversación al llegar mi marido acompañado de José invitando a otra ronda.
A la 1 de la madrugada, habían pasado 5 horas de todo aquello y yo estaba en la cama junto a mi marido, que roncaba, y sin poder dormir. Estaba caliente como una perra recordando la sensación del dedo del marido de mi amiga recorriendo la raja de mi coño. Me lo pensé mucho pero al final decidí enviarle un WhatsApp que él respondió iniciando una conversación.
"Espero que hayas pasado una buena noche"
"Gracias, igualmente. Pero lo bueno ha sido la tarde..."
"Uuuffff, la tarde ha sido una locura."
"Ya comprobé que te lo estabas pasando muuuuy bien..."
El tipo no se andaba por las ramas.
"Así que me hubieras follado en los baños, ¿no?"
Tardó un poco más en responder pero cuando lo hizo me llevé una sorpresa. Me envió una foto de su polla totalmente empalmada. La verdad es que no estaba nada mal. Era una de esas cabezonas en las que el capullo es más ancho que el tronco. Al verla mi coño se inundó de flujos calientes. En una especie de locura transitoria le envié una foto de mi coño. Abrí las piernas y separando los labios con los dedos me hice una fotografía de mi peludo coño inundado de flujo caliente. Lo tenía bien dilatado por la excitación.
"Joderrrr" fue lo que contestó José antes de enviar un vídeo haciendose una paja hasta eyacular varios chorros de lefa.
No lo pude aguantar más y me tumbé boca abajo. Llevé mis dedos a mi coño y viendo el vídeo en bucle me pajeé fantaseando con la polla del marido de mi amiga mientras mi marido roncaba a mi lado.
Relatos similares
- Hetero: Infidelidad
Las antípodas (Capitulos IV - V)
El alcohol, el alcohol y la mirada fija de extraños encienden una chispa prohibida. En una sala privada, el juego de billar se convierte en pretexto…
Comparte:Infidelidad consentidaExhibicionismo accidentalBdsm suave
- Hetero: Infidelidad
Infiel Frenesí
El escenario está vacío, los focos cegadores iluminan solo dos cuerpos y el silencio del teatro encierra un secreto inconfesable.
Comparte:Infidelidad consentidaBdsm suaveExhibicionismo accidental
- Hetero: Infidelidad
Pase de ser esposa aburrida a una amante golosa 3
Llevaba catorce años siendo la esposa invisible, pero una noche en el escritorio de su oficina todo cambió.
Comparte:Infidelidad consentidaBdsm suaveExhibicionismo accidental
- Hetero: Infidelidad
Historia de Eva- 5
Sabía que al llevarla allí, ella le pertenecería a otros por unas horas. Él solo tenía que mirar, contener los celos y dejarse arrastrar por el morbo…
Comparte:Infidelidad consentidaBdsm suaveExhibicionismo accidental
- Hetero: Infidelidad
Descubriendo el placer de viajar - 07
El vestido negro deja poco a la imaginación y la mirada de su marido no la suelta ni un segundo.
Comparte:Infidelidad consentidaBdsm suaveExhibicionismo accidental
- Hetero: Infidelidad
Los deseos de mi amigo para su mujer
Juan Carlos no solo acepta que su esposa tenga relaciones con otro, sino que la prepara, la desnuda y la entrega a su mejor amigo.
Comparte:Infidelidad consentidaBdsm suaveExhibicionismo accidental