En vacaciones ...
La cena con Adrián, el hombre con quien tuvo una aventura hace dos años, se convierte en una noche de pasión desenfrenada. Pero la sorpresa llega cuando el padre de Adrián se une a la escena, transformando una infidelidad en un trío prohibido.
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Verano 2014…
Hacía dos años que habían pasado los acontecimientos con Adrián, en esos dos veranos había bajado a veranear a casa de mi abuela y no había vuelto a coincidir con el, ni siquiera cuando me pasaba por delante su casa y miraba si había alguien o si se escuchaban ruidos. Ya había perdido toda la esperanza y mejor, porque la relación con mi novio se estaba consolidando, en 8 meses no le había puesto los cuernos con ningún chico o chica.
Ese verano mi chico y yo no teníamos las vacaciones al mismo tiempo, por lo que solo íbamos a poder coincidir 5 días, el venia a casa de mi abuela un viernes y yo al siguiente miércoles empezaba a trabajar en nuestra ciudad, a 400 kilómetros de allí, así que le dejaba en su pueblo que estaba más cerca de la ciudad y podía disfrutar de la familia y los fines de semana ir a visitarme, que tenia la casa para mi sola y la suya también.
Ya había gastado 10 días en la playa, y en vez de salir de fiesta cada noche y conocer todos los baños y asientos traseros de coches me había propuesto cosas nuevas. El verano anterior me había sacado el curso de buceo y este año he vuelto a practicarlo, como es una actividad temprana, me acostaba pronto, cosa que sorprendía a mi abuela y a mi novio, que siempre me daba las buenas noches metida ya en la cama. Pero como dice el refrán tanto va el cántaro a la fuente que al final se rompe.
El día antes de que viniera mi novio ya estaba más salida que un adolescente en plena edad del pavo. Me acuerdo que había disfrutado mucho del buceo, había visto peces luna, un par de caballitos de mar y un pulpo se había pegado a mi traje, notando sus tentáculos por algunos sitios como si fuera una película hentai.
Después de la inmersión y de despedirme de la buena gente de club de buceo me fui a la playa, le hice videollamada a mi chico contando lo del pulpo y tanto el como yo nos pusimos calientes, a menos de 36 horas de vernos y arrancarnos la ropa.
Yo estaba ya que no podía más con el calentón sería por las ganas o por lo excitada que estaba que tenia los pezones marcándose en mi bikini, y le vi. Como para no verle, venia en mi dirección y aunque lo más seguro que no me hubiera reconocido, salía del agua hablando con un amigo y seguro que no se ponía a mirar a todas las chicas que había en la palaya.
Me entro un sudor frio por la espalda y eso que era pleno julio, mis pezones se pudieron aún más tiesos solo de pensar en cómo me había follado hacía dos años, si bien es cierto que no ha sido el mejor polvo de mi vida, puedo decir que estaba entre los 5 mejores de infiel y entre los 10 mejores de mi vida, que puedo decir esas cosas se recuerdan.
Ya solo faltaban 10 metros para que llegara a mi lado, y podía hacer dos cosas, ponerme el sombrero que me cubría lo suficiente para que no se me viera la cara y esperar que no se acordara de mi cuerpo, o exhibirme y que se fijara en mi.
Antes de que llegaran a los 5 metros ya estaba sin la parte de arriba del bikini, aunque no quería dar esa impresión. Además que con los pezones marcados si miraba en mi dirección y seguro que lo hacía, que con una talla 100 pocos hombres no miran aunque sea de refilón, me verían.
Adrián por supuesto que me miro, y una mueca se le hizo en la cara, la típica mordida de labios de pensar, ese culo me lo he follado yo antes y si tendría razón, me lo follo y muy bien, por cierto.
Pero no se paró, ni saludo, aunque algo si hizo y eso que no lo vi, cuando me paso por el lado y caminaron unos cuantos metros más, estoy segura que le dijo a su amigo que a esa chica me la he follado antes.
Bueno pues ya le había visto, y que puedo decir, había mejorado un poco y ya es decir con respecto a hace 2 años, se le notaban más marcados los músculos y con una los años parecía más maduro, maduro como para metérmelo de nuevo en la boca y chupar hasta que le saliera todo el jugo.
Pasaron 5 minutos o así hasta que vino, aunque a mi me parecieron horas, desde que me paso lo de Adrian por darle la hora ya no llevo reloj a la playa, por no cometer esos pecados.
Adrián se acerco por detrás, se puso a mi lado haciendo una sentadilla, manteniendo los pies en el suelo y con la tensión marcándose algo su paquete, le hice un repaso rápido detrás de mis gafas de sol y al quitármelas fue cuando supe que el marcador después de 8 meses se iba a poner a cero de nuevo
- Hola, me suenas de algo, pero no te situó- me dijo.
- Bueno, si quieres te puedo decir donde nos hemos visto a ver si te acuerdas.
- Pues si, porque soy muy malo para las caras.- (aunque me miraba más a los pechos que a los ojos)
- Pues fue aquí en la palaya hace dos años mas o menos y después en el sofá de tu casa.
- Ostias es verdad, joder y que tal? No te había visto en todo este tiempo, con lo bien que lo pasamos.
- Pues bien, disfrutando unos días por aquí antes de volver a trabajar. Así que te acuerdas de mi, me alegro que te llevaras un buen recuerdo de esa noche.
- Si, Elena verdad, me dijiste que tenias novio y que te ibas al día siguiente, puff, me acuerdo de la noche, menuda noche.
- Gracias Adrián, ves yo también me acuerdo de ti y de esa noche.
Nos pusimos a hablar, por supuesto no dejaba de mirarme los pechos y parecía que se le iba llenando de sangre su miembro mientras la conversación avanzaba y nos poníamos al día.
Por fin surgieron las palabras que tanto temía y tanto esperaba, me pregunto si quería cenar con el esa noche. Por una parte me encantaba y por otra parte me aterrorizaba la idea de ponerle los cuernos de nuevo a mi chico, pero una frase suya me hizo decidirme, al contarle que ya no hacia esas cosas me contesto que a lo mejor mi chico me los estaba poniendo a mi y que tenia que devolvérselos.
Pensar en mi chico poniéndome los cuernos casi me hizo gracia, me dijera lo que me dijera estaba decidida a hacerlo. Le dije que me parecía bien, cenar pero no en su casa. Que sino al final podíamos terminar como hacia dos años. Al principio se hizo de rogar diciendo que no lo habíamos pasado tan mal cenando y después si que acepto lo que le dije y quedamos en la puerta de su casa a las 9, le pregunte por la calle y el numero haciéndome la tonta. Yo había borrado su contacto y lo más seguro que el tampoco tuviera el mío, así que volvimos a empezar.
Esa tarde no volví a la playa, ya había decidido que tenia que arreglarme porque al día siguiente vendría mi novio, al final adelantaría los acontecimientos pero bueno, solo iba a ser una cena, aunque me dijera eso a mi misma, sabia que iba a pecar, lo estaba deseando.
Me depile de nuevo y eso que ya lo estaba desde el inicio del verano, me puse maquillaje por primera vez desde que estaba en casa de mi abuela, elegí un conjunto interior rojo de tanga y sujetador palabra de honor sin tirantes, y un vestido parecido al que llevaba la noche de hacía dos años, unas sandalias y metí en el bolso un botecito de aceite corporal, para facilitar... la lubricación.
Mi abuela me pregunto al verme tan arreglada a donde iba, y le dije que a cenar con los compañeros de buceo, me dijo que me lo pasara bien y que tuviera cuidado que seguro que había algún pulpo entre tanto buceador, me entro la risa y salí de allí mandándole un mensaje a mi chico, diciéndole que había surgido lo de la cena y que me iba con mis compis, pero que volveríamos pronto que los monitores al día siguiente tenían que trabajar.
Llegue pronto a la puerta de la casa de Adrián, me estaba esperando en la entrada, con unos pantalones de lino blanco y una camisa negra remangada, si no había mojado el tanga antes, en ese momento lo deje empapado, si no es porque aun caminaba gente por la calle, le hubiera hecho una mamada en ese momento y follarmelo 4 minutos después.
Nos saludamos y empezamos a caminar en dirección a una barraca, un sitio típico de allí, que según Adrian tenia un buen sitio para cenar, y después podríamos ir a dar un paseo por el paseo marítimo. intento caminar a mi lado cogiéndome de la cintura, pero le tuve que alejar o simplemente con su olor y su presencia se me hubieran terminado las fuerzas que tenia de no lanzarme a por el.
La cena estuvo llena de indirectas por su parte, aunque muy directas otras, ya no se cortaba en mirarme las tetas, y con frases como "el postre seguro que te va a gustar", "si no quieres helado, te dejo que chupes un rato y del helado también", "me acuerdo que te gustaban los combinados y bailar sobre mi" me estaba poniendo malísima.
Por fin llegamos al postre ya después de las raciones que habíamos comido me pedí un helado para llevar, y Adrián también, pagamos la cuenta a medias, aunque se ofreció a pagar el toda la cena y salimos a dar una vuelta por la playa.
En una mano llevaba las sandalias y en el otro el helado, el también se descalzo e iba comiendo el helado. Con el calor que hacia se me iba derritiendo el helado y tenia que apartármelo un poco para que no me manchara el vestido, y al ser de cono iba chupando las gotitas que se iban derritiendo, resbalando por el cono y llegando a mis dedos y en mi calentura iba chupando el cono y mis dedos como si fuera su polla.
Adrián se dio cuenta y se termino el helado más rápido que yo, cuando por fin tuvo una mando suelta, afortunadamente se cambio los zapatos de mano y me toco con la que tenia limpia y no con la de comer el helado, me sobo bien el culo mientras seguíamos caminando, poco a poco notaba como su mano iba recorriendo las nalgas comprobando la dureza y supongo yo que también si llevaba ropa interior o no. yo tenia las dos manos ocupadas y no podía mas que mover mi cintura para alejar a su mano, pero creo que con cada movimiento el la movía más y yo me calentaba todavía más.
Yo me aparte de el, y le dije que nada de tocar, que solo era una cena, a lo que me respondió, que para una cena no me había arreglado así, que me había arreglado para que me follara y al decir eso me aparto el helado, y me empezó a comer los morros, saboreando mi helado de pistacho y mi lengua a partes iguales.
ambos dejamos caer el calzado y aunque yo sostenía el helado estaba por dejarlo caer, pero me lo cogió, lo puso encima de mis tetas para que fueran cayendo unas gotitas, que aunque estaban frías me sentaron muy bien y cuando iban surcando mi canalillo metió su cabeza, mientras que con la otra mano me apretaba el culo y acercaba mi pelvis a la suya, para que notara bien su paquete.
Su lengua me recorría con ganas, al igual que su mano pero estábamos en medio de la playa y aunque era de noche y había algo de oscuridad todavía había gente en el paseo y no estábamos muy escondidos nosotros precisamente. Me aparte de Adrián y me di la vuelta en dirección a la avenida, supongo que fue un breve momento de lucidez y de arrepentimiento, pero no duro mucho.
Adrián me alcanzo cuando ya estaba limpiándome los pies para ponerme las sandalias. me miro con una sonrisa malévola y lo único que pude decirle que en medio de la playa no era el mejor sitio para meterme mano y que aun pasaba gente por allí.
Por supuesto su reacción fue la esperada, me dijo que podíamos ir a su casa, pero le dije que no, que además de quedar lejos yo solo había salido a cenar, aunque a estas alturas ya ninguno de los dos se creía esa mentira.
Adrián me dijo que entonces le acompañara a un sitio, que quedaba cerca. Me cogió de la mano y me beso en los labios, con pasión y sin meterme mano, lo que hizo que recordara los besos con mi novio y me derretí un poco más.
Le pregunte donde íbamos y me dijo que cerca, saco el móvil y le costo 5 minutos mientras mandaba mensajes decirme que me iba a encantar.
Llegamos a un hotel de una conocida cadena, 4 estrellas en la pared y coches buenos aparcados en la entrada. Al llegar se paso por recepción y recogió una tarjeta. ni nos pidieron datos ni nos dijeron nada.
Fuimos al fondo del pasillo, yo miraba al recepcionista, era un hombre joven mulato, algo mayor que Adrián, con un cuerpo bien moldeado por horas de gimnasio, aunque tenia una mirada de profesor no de culturista, posiblemente estaba en un trabajo de verano, pero no hubo nada que pareciera que era amigo de Adrián, tampoco que hubiera pagado nada.
En el ascensor me empujo sin que pudiera ver a que piso íbamos y me empezó a besar el cuello, cosa que ya termino de mojarme, intento meter su mano por dentro del vestido para llegar a mi tanga, pero le cogí la mano y se la puse en mis pechos, cosa que no le pareció mal y me empezó a apretar y a pellizcar el pezón.
Subimos a la planta 15, entramos en una de las suite. Nunca había estado en una habitación así, lo primero que me llamo la atención fue el jacuzzi en el baño, el tamaño de la cama también era mas grande de lo habitual, y la terraza que tenia, que era tan grande como otra habitación, con sus sillones y su mesa para desayunar o para lo que quisieras. y por ultimo más sorprendente, una mesa de billar.
Adrián se puso detrás de mi, agarrándome las tetas por encima del vestido y me pregunto si le gustaba el sitio. Yo no había perdido la oportunidad de menear mi culo por encima de su pantalón, comprobando una vez más la dureza de ella polla que tanto esperaba liberar.
Claro que me gustaba y mas cuando no lo iba a pagar, ni a medias ni un poquito, yo estaba acostumbrada a las habitaciones de moteles de polígonos con mi novio, o lo mismo pero sin mi novio, en la que el baño era minúsculo, la cama dura y las sabanas olían a lejía para desinfectar todos los restos biológicos que se producían y se impregnaban en ellas. pero esta habitación era otro nivel.
Mi mente aun estaba pensando en como seria la cama y la ducha cuando de repente note como unos dedos empezaban a tocar mis labios vaginales buscando mi clitoris. en el instante en el que lo encontro, me tuve que encoger y caer de rodillas de lo excitaba que estaba.
- bueno si te vas a poner así, entonces ya que estas, me podrías ayudar con esto- dijo señalándose el bulto en el pantalón.
- yo encantada de ayudar, ya sabes que soy muy buena en estas cosas.
- pues empieza que me voy a correr en esa boquita tuya.
- Tan pronto, pues si que vamos a desperdiciar entonces esta suite.
- no te creas Elena, esta suite tiene muchos sitios y muchos secretos, de momento me la vas a chupar, y después vamos a jugar al billar para recuperarme, el que meta la primera bola decide lo que le hace al otro.
- no es justo yo no juego al billar, y seguro que tu has jugado bastante.
- bueno, no te preocupes, que te dejare meter alguna.
Y lo primero que hice fue bajarle el bóxer para empezar a chuparle la cabecita y continuar con todo su aparato. Ya no tenia el piercing de la lengua y me gustaba más sin el, podía hacerle muchas cosas con mi lengua.
Iba subiendo y bajando la mano y mis labios rodeaban su falo, me lo iba introduciendo poco a poco, saboreando con la lengua su cabecita y dejando caer saliva por toda su extension, a ese truco mi novio lo habia apodado la hormigonera, porque despues de darle vueltas y mezclarlo bien con su semen, lo escupia todo junto, y otras veces me lo tragaba.
Mi mamada le estaba gustando bastante, lo notaba no solo en sus gemidos, en sus pocas palabras sino también en como me intentaba follar la boca, aunque le paraba cuando empezaba a mover su pelvis, yo quería una mamada no una follada de boca.
Cuando vio que no queria que el hiciera nada, se dejo atender por mi boquita, porque ya no utilizaba las manos, no se si por haberle frenado sus intenciones o porque le gustaba mas hacerlo sin avisar, note que su pene empezaba a palpitar y en dos segundos empezo a soltar todo lo que tenia acumulado en mi boquita.
Ya estaba preparada, deje su cabeza dentro y con la lengua iba frenando los disparos y acomodarlo en mi boca, no fue mucho y en cuanto termino y le deje limpio el glande le enseñe la boca llena de lefa y me lo trague, la habitación merecía algunos extras.
Después me levanto, me llevo a la mesa de billar y me tumbo en ella. aunque su pene aun tenia algo de consistencia no iba a poder follarme bien, y el lo sabia. Así que lo que hizo fue abrirme de piernas y empezar a lamer mis labios y buscar el clítoris mientras una mano subía hacia mis pezones y la otra abria mis labios para guiar a su lengua.
Tengo que decir que es una de las cosas que más me gustan y que más disfruto de mis amanantes, que no lo hacen igual que mi novio y eso es un extra en las infidelidades, porque cada uno tiene un estilo y me hacen llegar al orgasmo de diferentes maneras.
Adrián no llego al récord ni de menos tiempo en hacerme correr ni de mayor placer, pero sus aproximadamente 8 minutos lamiendo, besando, mordiendo y saboreando me llevaron a un estado de clímax total, tanto que al igual que el a mi yo no le avise, pero tenia claro que el notaba que estaba apunto de llegar cuando tuve que arquearme y sentir el orgasmo desde mi clítoris hasta el ultimo cabello de mi cabeza.
Cuando tuve el orgasmo aun seguía moviendo su lengua y sus manos en mis pechos, pero como me sentía muy sensible. Baje de la mesa y por no estropear mas el vestido que aun tenia medio puesto me lo quite, y la ropa interior tampoco la iba a necesitar. El aprovecho también para quitársela y quedarnos los dos en bolas. Fue entonces cuando le dije que me explicara el juego del billar.
En que momento le dije esa frase, casi fue peor que cuando le di la hora en la playa 2 años antes.
Su idea de jugar al billar me trastoco completamente, y es que por cada bola que yo metiera me iba a dar 200 euros, y por cada tres que el metiera, yo tenia que hacer algo que el dijera.
Lo primero me hizo sentirme como una puta, y yo por mucho que me follara a otras personas sin que mi novio lo supiera, no lo hacia por dinero. Pero lo peor fue lo segundo, dado que tendría que hacer cualquier cosa. por supuesto en ese momento de la noche le dije que no iba a seguir esas reglas y tuvimos que negociar.
Adrián me dijo que los 200 euros no eran para pagar el sexo sino para que yo me esforzara en jugar bien, porque así seria mas interesante para el meter las bolas antes que yo. entonces le dije que si era así, que pusiera 500 euros por bola, y accedió.
No solo accedió, sino que se fue un momento al dormitorio y volvió con 15 billetes de 500. diciendo que si era capaz de meter las 15 me los llevaría todos.
En ese momento los dos estábamos desnudos y mojados, yo mas que el que tenia sus líquidos por mi garganta y los míos por las piernas. pero estaba muy excitada como para pensar en cualquier cosa. me pidió que me pusiera una bata del baño mientras pedía una botella de champan, el se puso otra y mientras nos poniamos al dia en cosas de esos dos años esperamos al personal del hotel que llegara.
Cuando llego, me fije que era un hombre de mediana edad, más cerca de los 60 que de los 40, se le notaba un aire de dominar el mundo de los hoteles y ser discreto, porque aunque si que es verdad que tenia la bata puesta y nada abierta, me fije en que habia visto mi ropa interior tirada y ni se inmuto y supongo que también sabia que ninguno de los dos teníamos nada debajo de la bata.
En cuanto se fue, nos servimos dos copas y empezamos la partida.
Empecé yo, rompiendo, pero no fui capaz de meter ninguna de las bolas, a si que el primer punto de partido fue para Adrian, que en su turno fue capaz de meter 3 bolas.
Le pregunte si quería jugar toda la partida y al acabar hacer recuento o cada vez que metiera dos entonces le hacia yo un favor. Me dijo que mejor terminar la partida, que sino a lo mejor se enfriaba la cosa o estábamos tan cansados que no podría ni sujetar el palo.
Conseguí meter una bola en el lateral, pero le deje la bola blanca perfecta par que volviera a meter unas cuentas, la partida por supuesto no estaba reñida y pienso que en alguna ocasión Adrian fallo a propósito. pero aun así el marcador se quedo 13 a 2 a su favor.
Como el marcador le dejaba a el algo colgado me propuso aumentar el numero de bolsa, el tenia que meter 2 mas para llegar a 15 y entonces tendría que hacer 5 cosas. y si eso era a si, el me daria otras 2 bolas más para mi, entonces en vez de 1000 me daría 2000 euros por esa noche.
Estaba ya en un punto de no retorno, y lo único que esperaba de esa noche era no acabar follandome a un perro. y en ese momento, antes de aceptar el dinero le dije que había limites. A lo que el me contesto, que no haríamos nada que no hubiera hecho ya, cosa que me relajo bastante.
Lo primero que me dijo Adrian fue que me guardara el dinero en el bolso. lo segundo que me bañara.
Hay le dije que ya había dado 2 ordenes así que solo le quedaban 3, a lo que me contesto con una buena cachetada en mis nalgas que eso solo eran sugerencias, que las ordenes me iban a gustar más.
Sali de la ducha relajada pero nerviosa, algo extraño pero era la verdad, sabia que me esperaba una buena noche, y eso que no eran ni las 10.
Lo primero que me encontré fue con un par de cosas para picar en la mesa del salón, una tabla de quesos, unas croquetas y coca cola. una cena rápida, o solo picar.
Me dijo que si quería podía ir cenando que el se iba a duchar. y que el primer acto empezaría cuando el saliera de la ducha, y diciendo eso dejo una cajita de metal encima de la mesa.
No fueron ni 15 minutos cuando salió de la ducha, desnudo y marcando abdominales, con una toalla que le ocultaba las piernas y esa polla que tanto quería volver a catar.
Se acerco a mi, me dio un beso en los labios y me dijo que íbamos a empezar.
5 cosas y que si quería ir una por una o saberlas todas a la vez.
Yo le dije que todas a la vez, que entonces podría decir si anulaba alguna, se rio de mi y me dijo que no iba a pasar.
Las cinco cosas que me dijo que me asustaron pero me calentaron muchísimo.
- Ropa sexy
- Una peluca
- Un tatoo de pega
- doble penetración
- grabarlo todo.
Las tres primeras cosas estaba claro que iban por la quinta, no se si pensaban subirlo a una pagina web o difundirlo entre gente de allí del pueblo y no querían que me reconocieran, pero me dijo que aunque me pareciera a la chica del video nadie me reconocería.
La ropa sexy que me puso delante era un uniforme de sirvienta, la típica doncella putilla.
La peluca era de buena calidad, pelo real y negro, cosa que me hacia parecerme a otra chica, y por ultimo un tatoo que se quitaba con alcohol y que era resistente al agua, para que pareciera que era autentico. No se porque pero me parecía que no era la primera vez que le hacían algo así a una chica.
Al preguntar por la doble penetración me dijo que era no negociable y que me gustaría, que si no quería saber quien era, que me daría un antifaz para añadir más morbo.
Acepte todas las condiciones, y al hacerlo se quito la toalla, abrio la caja de metar donde habia dos pildoras azules y se tomo una.
al instante me dij9 que se la empezara a chupar que quería empezar a darme caña.
Se la empecé a chupar y sentía como su miembro iba creciendo en mi boca, cada vez mas grande y grueso, mi lengua y mi saliva no dejaban de moverse dentro de mi boca y sus manos tampoco, empezó a pellizcarme los pezones, a cogerme de la peluca y a hacerme una coleta para que le chupara la polla o para sacarla y darme pollazos en la cara.
Yo estaba como en una peli, vestida de sirvienta y haciendo lo que el quisiera, la mamaba sin que se corriera, una cubana dejando mis pechos empapados, al final el tatoo era entre mi teta izquierda y el hombro, y ni con el aceite que me puso para que no hubiera friccion entre su polla y mis tetas se fue.
Todo eso era el calentamiento y con la pastillita que se había tomado, estaba seguro que la noche iba a ser larga.
Fue larga hasta las 3 de la mañana, me había follado ya por todos los sitios, la boca, el coño y el culo.
Me había metido la polla en el coño sin condón claro y con un consolador que tenia preparado me fue abriendo el culo, para después cambiar y ponerme otro consolador en el coño y el follarme el culo. en todo ese rato me había corrido más de seis veces y digo seis porque las primeras cinco las conte, y fueron espaciadas, pero con la doble penetración fueron unos orgasmos tan seguidos que podía haber tenido tres o siete en 2 minutos.
Adrían sabia lo que hacia, no se como podía conocer tan bien mi cuerpo, pero cuando no me hacia enloquecer por pellizcarme los pezones lo hacia por frotar su glande con mi clitoris.
Y al final nos dieron las 4, estabamos los dos en la cama tumbados, cuando me dijo que como queria hacerlo. le pregunte el que, y me dijo que la doble penetracion.
yo pensé que había sido por el consolador, pero entonces recordé que una de las cosas era doble penetración y que me dijo si quería saber quien era el otro o me ponía antifaz.
Estaba tan cansada y excitada que no me acordaba. Le dije que si, que quería saber quien era.
Cogió el teléfono, marco el numero de la recepción y le dijo a la persona que ya podía subir.
Me imagine que seria el recepcionista joven que habia visto. solo de pensar en estar en medio de esos dos cuerpos me volvía a mojar y eso que tenia ya el culo y el coño escocidos. Y al dia siguiente venia mi novio, no se que le contaria si me preguntaba, podia decirle que de tanto estar sola me habia matado a pajas con un consolador.
Adri me dijo que me vistiera de nuevo con el disfraz de sirvienta y que me pusiera de rodillas al lado de la puerta. que venia el señor de la casa y tenia que hacer lo que el quisiera.
le conteste con un, "si señorito, atenderé al señor de la casa lo mejor que pueda".
Quede esperando y abrieron la puerta, pero no era el joven de recepción, era el señor mayor que nos trajo el champan, cuando me vio se me acerco y me dijo que le ayudara a desnudarse.
Al principio me quede un poco parada, pero al ver que me cogía la cara y me miraba con autoridad, fui directamente a su cinturón, se lo quite y después le baje la cremallera.
El me miraba entera, primero la cara, los pechos y lo que pudo de mis piernas y pubis pero como estaba de rodillas y con el disfraz no vio gran cosa.
Cuando termine de desvestirle, me ayudo a incorpornarme, me dijo que le esperara a cuatro patas en la cama.
Adrián ya estaba en la cama, tumbado y con la polla aun erecta, me quede al lado de la cama, a cuatro patas, sin tocarle, una cosa que he aprendido estos años es que el amo manda y la sumisa obedece, no piensa, por mucho que me hubiera gustado acercarme a lamerle la polla.
El amo se acerco por detrás a mi y me dijo que era buena chica, que podía comerle la polla al niño mientras el pensaba que follarme primero.
Y eso fue lo que hice, quedarme a cuatro chupándole la polla a Adrián mientras el amo me metía primero dos dedos en el coño y después en el culo.
Y fue ese ultimo agujero el que decidió invadir, mientras tenia una polla en la boca note como el esfínter se me abría más de lo que me había sentido jamás. intente girarme para ver el tamaño de su polla o si de verdad era su polla y no un bate de beisbol pero no pude, Adrian me cogió de la cabeza y me la incrusto entre sus piernas.
Por primera vez en la noche no estaba disfrutando, no controlaba la sesión, la incorporación del amo lo había cambiado todo incluso el ambiente era distinto, no solo por mis quejidos y mis lagrimas sino porque incluso Adrian se sentía mas cohibido. hacia lo que le decía el amo y no era tan delicado ni tan cariñoso, y eso que aun no me la habían metido los dos a la vez.
Eso pasó veinte minutos después, cuando el amo termino de dejarme el culo abierto, me hizo que le chupara la polla. un poco de asco si que me dio, pero no pude decir que no, no es que no pudiera cogerme y largarme en cualquier momento es que estaba tan impresionada que no podia pensar si queira en alejarme. por otro lado, tambien he de decir que me estaba follando muy bien. aunque la gordura de su aparato me causo dolor al principio, sabia utilizarla y me daba un placer increible.
Poco después de terminar de chuparle la polla, me dijo que tocaba el plato principal. el se tumbo en la cama, después me senté yo encima suya y estuve botando encima, mientras me apretaba los pechos y me los amasaba como si fuera la ultima vez que tocaba a una mujer y cuando menos lo esperaba, no solo por el placer que teníamos los dos sino por el ritmo que llevábamos, Adrián me empujo hacia su compañero de juegos, este me abrazo y me beso en los labios con lengua incluida y Adrian me penetro el culo de un solo golpe.
Fueron unos minutos u horas increíbles, no se cuantos orgasmos pude tener ni cuantas veces me mordio el amo los pezones, o las nalgadas que me dio Adrian en el culo, solo se que en ninguna de mis otras infidelidades había gozado tanto, era la primera vez que podía decir que los cuernos que le ponía a mi novio no solo eran bien puestos sino también que no me iba a arrepentir.
El roce de sus dos aparatos me estaba dejando el coño y el culo tan rojos que iba a ser casi imposible que mi novio no se diera cuenta, pero no era momento para pensar en eso. ya solo quedaba una cosa y se lo dije a ambos, queria que se corrieran dentro de mi.
Y lo hicieron, Adrian aun después de tomarse la pastilla y con todo lo que me había hecho esa noche fue una gran corrida. y por otra parte aunque ese señor del que desconocía el nombre parecía tener una edad ya algo mayor, su miembro soltó una buena cantidad y aunque fue flojeando después en su vigor, incluso sentía como se movía dentro de mi.
Terminamos los tres rendidos, pero aun así permanecieron en la cama a mi lado. Adrian se puso a jugar con mis pechos y aunque tenían las babas de su amigo, un par de pasadas con la sabana y me volvio a comer los pezones, mi cuerpo ya no sabia si era dolor o placer lo que me hacia. y claro los efectos de la pastilla aun le duraban, el pobre hombre si que tardo algo más en recuperarse, lo hizo se fue al baño y volvio con su ropa, me dijo que se la chupara una ultima vez que se iba a terminar el turno.
No le podía negar nada, sabia que no se iba a correr en mi boca y por tanto se la hice con gusto y mi con maestría. Ese hombre tenia tal presencia aunque estuviera desnudo y solo armado con su polla y su mirada me hacia sentirme usada pero a la vez delicada.
Me saco la polla de la boca, se vistió y lo ultimo que dijo que termináramos antes de las 11 para que hicieran bien la habitación.
Quedaban 4 horas y aunque estaba cansada, agotada físicamente no quería desaprovechar esas horas.
Adrian me dijo que fuéramos al jacuzzi a relajarnos un poco el cuerpo.
Y lo hicimos, de las 4 horas solo gastamos 1 hora en el jacuzzi, mientras me contaba que ese hombre era su padre y dueño del hotel, que esa era su habitación y que me habían visto el otro día, peor yo a ellos no y le comento que me conocía y su padre le había dicho - seguro que te la has follado-, Adrian le dijo que si, y el padre le dijo que era el tipo de chica que le gustaba, que ojala pudiera follarla el o ver como follaba.
Su padre no vivia con el, se había separado de su madre hacia quince años y mantenían buena relacion, asi que le dijo que a lo mejor podría hacer algo con esos deseos sexuales, de un golpe de suerte al quedar conmigo había conseguido las dos cosas, y bueno que esos 2000 euros que había ganado eran de su padre por poder hacer realidad sus deseos. Adrián no me acompaño, pero si que me llamo a un taxi para que me acercara, y pagado por le hotel. Cuando baje, el padre de Adrián no estaba de recepcionista sino bien vestido como dueño del hotel hablando con gente que me sonaba de algún programa de cotilleo de tv. Les dejo un momento y se fue a despedirme, y me dijo que las puertas del hotel siempre estaban abiertas para mi.
Llegue a casa de mi abuela, y afortunadamente no estaba, me meti en la ducha, y a casa a ver como hacia para que mi novio no notara que estaba tan abierta con las puertas del hotel.
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Mi vecina... ¿prostituta de lujo?
El ascensor se detiene y el calor aprieta. Lo que empieza como un accidente vergonzoso se convierte en una obsesión cuando el exmarido de la vecina…
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- Hetero: Infidelidad
Preparando unos buenos cuernos – 1 -
Víctor no solo confía a Pelayo a su esposa; la viste, la excita y la humilla a distancia para que le sea infiel.
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- Hetero: Infidelidad
Mi Nuevo Amante Josè (2)
La casa está llena de secretos y cuerpos sudorosos. Mientras la empleada cree que el jardinero está trabajando, Yanny sabe que él está listo para…
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Despedida de soltera
La despedida de soltera prometía ser una noche de risas, pero para Sara y Paula, la noche se transformó en una trampa de deseo prohibido.
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