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Recuperando a mi Ex - Parte 1

Marta creía que volvería a conquistarlo con su cuerpo, pero Juan tenía otros planes. Esta noche no se trata de reconciliación, sino de demostrar quién manda realmente en la cama.

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Si no me lo dices, es porque son muchos

No te voy a decir con cuantos tíos he estado desde que no estamos juntos.

Pues si quieres que tengamos sinceridad entre nosotros, quiero que nos contemos lo que ha pasado en nuestras vidas estos meses, incluyendo todo detalle.

Mira, yo te he dicho lo que siento, te echo de menos y sé que ahora mismo no confías en mí. Pero dame tiempo para contarte todo, solo eso.

Bueno, por algo habrá que empezar. Venga, te veo esta noche entonces?

Si, además tengo ganas de pasar tiempo contigo. A las 9 me paso por tu casa y nos ponemos al día.

Llevaba meses separada de él, pero a pesar de haber estado con otros chicos, ninguno sabía llegar a ella como lo hizo Juan. No solo en la cama, si no como pareja. Muchas veces se había preguntado porque cortó esa relación, sabía que le había hecho daño. Pero, tras este tiempo para aclararse las ideas, Marta, había decidido contactar con él de nuevo y después de varios días hablando con el móvil, hoy iba a ir a volver a verlo.

En las últimas fotos que había subido Juan, se le veía mostrando lo fuerte que se había puesto. Por lo menos 5 kilos que sobraban se había quitado y alguno de músculo se había metido. Sus amigas le habían dicho que se estaba poniendo en forma y que hacía varios meses que ya no preguntaba por ella, y ahora se dedicaba a quemar la noche... y saltar de cama en cama.

Eso la hacía arder de celos y ese sentimiento fue el que acabó por hacerla querer volver a él, al final, si pensaba en él tanto debería ser por algo no?

Juan no se lo iba a poner fácil, total, tenía un par de chicas con las que no tenía nada serio pero que le calentaban la cama. Estaba en ese momento dulce en el que tras varios meses después de salir de una relación de varios años, volvía a tener más confianza y estaba disfrutando de tu soltería. La otra noche acabó en su casa una italiana que estaba de vacaciones, cuando se despertó le escribió a una de sus amigas para que fuera a su casa y a media tarde le escribió una de Tinder con la que había quedado un par de veces que si le apetecía cenar en su casa ese plato del que habían hablado el otro día...3 en 24 horas! Se sentía fuerte y con 0 responsabilidad sobre los sentimientos de Marta.

Marta quería recuperarlo, se le había metido en la cabeza que tenía que volver a su lado y estaba dispuesta a hacer lo que hiciera por tenerlo de nuevo. Sabía por sus amigas que andaba quedando con alguna, así que no iba a ir despacio, quería mostrarle lo que se estaba perdiendo.

Además, le encantaba follar con él y conocía su cuerpo y lo que le ponía cachondo. Hoy iba a ser muy puta con él.

Le confirmó que en un par de horas estaría en su casa, no quería que se le fuera por ahí. Se depiló el coño todo rasurado como sabía que le gustaba a él. Iba a ir sin sujetador porque no quería perder tiempo, pero si que le gustaba ponerse un tanga blanco para hacerle disfrutar con la visión de vérselo quitar.

Llegó a su casa un poco más tarde de las 9 para hacerle esperar y que ver si se había puesto nervioso por si al final se arrepentía. Nada, ni una cara de enfado por llegar tarde cuando Juan abrió la puerta, la recibió sin más con un abrazo amistoso y un beso en la mejilla.

Le estaba esperando con una botella de vino blanco abierta aireándose y algo de picar en la mesa del sofá, él estaba viendo el fútbol y la invitó a sentarse mientras seguía viendo el partido. Marta no dijo nada y se sentó a su lado cogiendo su copa mientras él empezaba a relatarle lo bien que se lo había pasado en la despedida de soltero de Javi el fin de semana pasado. Con lo mal que le caían a Marta tanto el como la estirada de su novia estaba deseando que le contara algún detalle para pensarse por encima de ellos, pero hasta en eso se dio cuenta de que había perdido la complicidad con él.

No dices nada? Llevas ahí 10 minutos y aún no te he escuchado. Estás bien?

Sí, un poco estresada que he tenido una semana dificil.

Los 2 sabían que era mentira pero Marta no estaba esperando esa reacción de Juan al verla, no fría pero si distante como si ya no hubiera nada de fuego entre ellos y necesitaba replantear su estrategia.

Tienes algo dulce en la nevera?

Dijo Marta con la excusa para levantarse y pasarle el culo por delante de la cara para que lo viera bien.

Algo habrá...quieres algo dulce ahora antes de cenar?

A pero sigues pensando que he venido aquí a cenar?

Le contestó Marta haciendo como que buscaba algo en la nevera...ya sabía que tenía su atención y había cambiado el juego.

Yo te dije que venía a ponerme al día contigo no? Estoy un rato, hablamos y luego me voy que he quedado con unos amigos.

Con quien has quedado?

Que fácil eres Juan...ya te tengo otra vez pensando en que me quede contigo...

Un chico nuevo del curro que hemos congeniado mucho y el otro día coincidí de fiesta con él y sus amigos, y me han invitado...bueno...me han insistido mucho en que me vaya de fiesta con ellos. No te importa no?

Juan la miró de arriba a abajo, en otro momento hubieran empezado una discusión infinita sobre salir con amigos, tiempo para ellos, echarse en cara acciones del pasado...

Pero esta vez era diferente, esta vez ella lo miraba con ojos de deseo y él estaba deseando meterse con ella en la cama. Igual no había sido mala idea haber estado un tiempo separados para recuperar la pasión.

Te has duchado Marta?

Preguntó Juan acercándose a ella.

Si claro, que pregunta es esa?

Nada, era solo para asegurarme que el coño que me voy a follar ahora mismo está recién limpio.

Eso soy para ti ahora? Un coño de usar y tirar?

De momento lo voy a usar como a mi me apetezca, luego ya veré lo que hago con él.

Marta lo miró con una cara de morbo y de enfado a la vez que no podía disimular, mientras que Juan la miraba con ojos de deseo. Ya había decidido que quería recuperarlo así que siguió el juego y decidió que iba a dejarse hacer lo que él quisiera.

Y...solo me vas a follar el coño? Nada más?...

Juan notó dentro de si una sensación de calor que no era normal cuando escuchó esas palabras. Agarró a Marta de un brazo y se la llevó a la cama. Se quitó la ropa rápidamente mientras ella seguía vestida.

Ponte de rodillas pero no te quites la ropa.

Marta obedeció y se arrodilló frente a su polla. La vió a 5 centímetros de su cara y notó como el coño se le empezaba a abrir deseando ser penetrada. La cogió con una mano y la dirigió a su boca, pero Juan la paró en seco con una mano en la cabeza.

No tienes derecho a tocármela guarra!

Eso no se lo esperaba...ese empujón a la cabeza para frenarla y ese tono de voz tan autoritario. levantó la cara para buscar su mirada pero Juan se la apartó. Cogió su cabeza con las 2 manos y se la metió en la boca de un empujón.

Marta no se lo esperaba pero aceptó con sumisión lo que iba a sucederle, notó que él se colocaba cómodo y en la mejor posición y se acomodó lo más rápido que pudo para aguantar lo que venía.

Pam! Pam! Pam! Notó la mano de Juan en su cara mientras su polla seguía en su boca.

Te voy a hacer pagar por haberme dejado.

Marta notó una lágrima salir de sus ojos, pero no hizó ningún gesto para responder. Se quedó quieta y esperando.

Juan le cogió la cabeza más fuerte y comenzó a follarle la boca sin piedad alguna, Marta aguantaba como podía mientras notaba ese rabo entrar cada vez más dentro hasta que tuvo una arcada que la hizo intentar separase y sacarsela pero Juan la cogió más fuerte y la empujó de nuevo contra su polla.

Quien te ha dado permiso para dejar de mamármela? Bueno, me corrijo, quien te ha dicho que voy a parar de usar tu boca como un coño?

La cogió esta vez del cuello y siguió metiéndosela mientras veía como Marta soltaba lágrimas y hacía esfuerzos por respirar y no tener más arcadas. La cogió del pelo y se la sacó rápido para dejarla respirar. Ella lo miró a los ojos y le dijo:

Quién te ha dicho que quiero que dejes de follarte mi boca?

Juan se dió la vuelta y le puso el culo en la cara, le empujó bien fuerte la cabeza hasta que la notó pegada a su piel.

Marta notaba como su coño estaba ardiendo y empezó a abrirle el culo con las manos. Juan lo notó y le presionó la cabeza hacia delante hasta que notó su lengua recorriendole el ano de arriba a abajo y como comenzaba a meterse dentro

Soltó un buen suspiro de satisfacción mientras en el espejo la veía arrodillada y con su cara metida en su culo lamiendo. Se empezó a hacer una paja mientras ella seguía su trabajo y el le decía que siguiera arrodillada y chupando como una puta.

Se giró y se la volvió a meter de un golpe en la boca para seguir follandosela hasta que le entraron ganas de correrse.

Me voy a correr en tu cara de puta.

Sacó su rabo de un golpe y mientras Marta lo miraba a los ojos con la boca entreabierta, empezó a descargarle su semen en la cara mientras gemía de placer. Un chorro se le metió en el ojo y lo tuvo que cerrar, el resto lo soltó en sus mejillas y dentro de su boca, cuando acabó de aliviarse le pidió que se la limpiara y ella obedeció lamiendo su rabo de abajo a arriba y tragándose hasta la última gota. Se relamió sin dejar de mirarle a los ojos y le pidió que se la follara como la puta que era.

Juan la miró de rodillas todavía ante él, con la cara llena de lecha y empezando a caerle a la ropa mirándolo con cara de desear ser penetrada y se dió la vuelta.

- Hoy te he dado derecho a tragarte mi polla. Si me quieres recuperar, mañana a la misma hora aquí para seguir demostrándome hasta donde estas dispuesta a llegar. Ahora si quieres vete con tus amiguitos. La levantó del brazo y sin dejarla ir al baño, la sacó de casa y cerró la puerta.