Aventuras 21.
Desde la oscuridad de su oficina, Tito observa cómo sus nuevas empleadas se desnudan de sus secretos y de su ropa. La casa está llena de cámaras, pero el verdadero riesgo no es ser visto, sino perder el control de lo que está a punto de ocurrir en la cama de su madre.
Aventuras 21.
LIMPIEZA PRIMER DÍA.
Me puse a jugar con las cámaras, en media hora aprendí el manejo, no resultó difícil, controlaba desde el estudio toda la casa, cámaras por todos lados, hasta para la pileta…
Faltó que pusieran en el baño…nooo, con una segunda clave tenía acceso al baño principal, al del hidro…
La cámara de entrada o salida, tenía un especie de escáner, se podía ver si alguien entraba con metales, o salía…8,15 tocaron el timbre yo las veía, dos chicas y dos señoras…
Sabía que eran las que venían a limpiar, pero utilicé el portero eléctrico.
_Quién es, doña Luisa, clave… y…
Abrí el portón, pasaron, se volvió a cerrar el portón…anda fenómeno pensé…
La pendeja hizo las presentaciones.
_Soy Yésica, mi mamá Luisa, ésta es mi prima Lumila y mi tía Rosa…
Las llevé al ático, al altillo y al segundo piso…
_Chicas lo que tienen que hacer es limpiar bien todo esto, que el altillo sirva para que duerma alguien, que quede impecable y este piso (el segundo) que las máquinas brillen, les compré todo tipo de limpiadores.
_Cuando terminen con el salón, quiero desempacar todas esas cajas, y acomodarlas, voy a traer unos muebles…
Y las dejé, Lumila tendría un año o dos más que Yésica, también con buenas tetas y un culito bien paradito, doña Rosa, con uno o dos años más que Luisa, las dos con mucho culo y mucha teta, con algunos kilos de más, no muchos, les quedaba justo, para mi gusto…
Di la vuelta y fui a la carpintería, me encontré que el inquilino era Camilo Fuentes, 60 años, un señor que solía trabajar con mi padre, un oficial carpintero especializado en asuntos de muebles, cuando me reconoció, me apretujó, me besaba, no sabía cómo hacer para mostrar su contento, yo también lo apreciaba mucho, en especial a la señora, Camila, 42 años, que siempre me mandaba empanadas cuando yo estaba todo el día en la carpintería…
No ha cambiado casi nada, algunas máquinas son más modernas pero está todo igual, como lo hice montar en la carpintería de la comunidad “El Remanso” en Iguazú…
Le compré dos armarios, un modular, una mesa y seis sillas, me dijo.
_Esperá que te los llevamos y tomá ésta llave abre de tu lado únicamente, la teníamos siempre por algún accidente, de acá para tu casa no se puede pasar pero de tu casa para acá sí, así que andá da la vuelta y abrinos que te llevamos todo…
Y así lo hice, lo pusieron en el segundo piso…
Le pregunté por su hija Sonia.
_Ella fue al banco y se iba para casa, está estudiando de contadora, le faltan dos años…
_Mañana pasá y conversan, tomá, acá tenés los teléfonos, ese de la derecha es su celular…
Al mediodía preparé churrascos con papas fritas, vino del bueno, gaseosas… por el intercomunicador…
_Chicas, lávense un poco y bajen a almorzar.
Se quedaron sorprendidas…
Yo las veía por las cámaras, al rato bajaron, las hice sentar y les serví, nadie tomaba gaseosa, nos tomamos dos botellas de vino.
Luisa me contó que el embajador, le había dado un código para ingresar, si yo lo decía pasaba, si decía otro era que había peligro, nos dejaba pasar igual pero la puerta del frente no se abría…
_Así lo teníamos arreglado, y nunca vino nadie más que mi hija y yo…
_Bueno mi prima y yo vinimos, pero se lo cuento en otro momento, ahora tenemos que trabajar y me guiñó un ojo sin que la madre la viera Yésica, me señaló una tarjeta que dejó con un número.
_Llamame…
Se fueron como a las seis de la tarde Yési cuando se iba me hizo señas de que la llame, yo moví la cabeza afirmando…
Segunda cena.
Me acosté a dormir hasta las nueve de la noche, después preparé todo para volver a hacer carne al horno con papas, mucho menú no tengo, no.
Media hora antes de las once, bajé la garaje y agarré la moto, los cascos que tenía eran de última generación, valdrían una fortuna.
A los papeles de la caja fuerte, había que ponerle mi nombre y listo…
Me acordé de Juancito, el hijo de Teresa, que tenía de pareja un escribano y legalizaba todo…
Salí a dar una vuelta, la moto también tenía corta corriente, y buscador… con apretar un botoncito al kilómetro se paraba…
Varias vueltas recorriendo el barrio, la canchita dónde jugábamos a la pelota no está más, hay casas, el bar dónde estudiábamos en la secundaria es una hamburguesería…el cine es un supermercado.
A las once en punto estaba en la puerta de Josefina, ella bajó, con un pantalón vaquero ajustado, una camisa anudada en la cintura, sus anteojos grandes, y su sonrisa cautivadora, cuando vio la moto, noté que mucho no le gustó pero no había otra cosa…
Le di el casco y se subió, me agarró tímidamente, yo aceleré muy poco y se aferró más, sentí los pezones en mi espalda…(ya los tiene así, o está caliente, pensé).
Cuando le hablé se sobresaltó, le estaba hablando al oído por los cascos.
_Querés ir a dar una vuelta o a cenar directamente...
Dudó.
_Vamos a dar un vuelta, hace tanto que no salgo a ningún lado…
Y fuimos al centro, dimos vueltas por las plazas del cabildo y de la casa de gobierno.
Cuando el portón corredizo de casa se abría eran cerca de las doce de la noche…
La comida estaba medio fría, le faltaba un poco, puse otra vez el horno, y nos sentamos a tomar un vino…
_Jose, te puedo hacer una pregunta delicada...
_Ja ja, Tito, cuándo tuviste vergüenza de preguntarme algo, lo que recuerdo de nosotros era que no teníamos secretos.
_Sí, pero de acuerdo a cómo lo pregunte va a sonar mal…
_Qué me querés preguntar...
_Te podés quedar a dormir esta noche...
_Tito, soy virgen, y no me parece muy correcto que la primera cita, la primera vez después de 13 años, lo haga…
_No Jose, no quiero que pienses que lo digo por ese lado, lo digo, porque si vos te quedás yo puedo tomar vino, que es lo más me gusta y hablar hasta los codos, para dormir acá hay como seis camas…
_Ah…era por eso, y mañana a las 7,30 me llevás…
_Siiii.
_Bueno acepto, total mi madre se despierta como a las 10…
Y cenamos, tomamos vino, comimos postre, toqué la guitarra, bailamos salsa, folclore.
Y nos fuimos a dormir, ella en la cama de mis padres y yo en la mía…como a la hora de estar en mi cama, abre la puerta. _Tito, dejame dormir con vos, pero te lo pido por favor, no me cojas…
_Vení Jose.
La acomodé bien en cucharita, le puse el miembro en la canaleta del culo, le agarré las tetas, la apreté un poco…
_Dormí Jose…
Me costó pero me dormí, a las siete sonó la alarma de mi celu, ella se despertó, se dio vuelta me sonrió, me dio un beso.
_Gracias y se levantó, no quiso desayunar, yo me puse un jogging una remera, unas sandalias y la llevé.
Sigue la limpieza.
Preparé el desayuno para las chicas que venían a limpiar, llegaron puntuales, clave…clave…adentro, desayunamos los cinco juntos, después ellas se fueron a hacer su trabajo y yo a dormir…
Al mediodía las invité con milanesas y ensalada…vino del bueno…
Me dijeron que la limpieza estaba terminada, que tocaba abrir las cajas…
Después de comer subimos y la orden fue, mi ropa la llevan a mi dormitorio, a mi ropero, la de mis padres al de ellos.
Y el resto lo acomodan en los muebles que trajimos…
La idea es que quede preparado para poder comer o desayunar acá…sin necesidad de ir a planta baja a buscar nada…
Me fui a la oficina de planta baja, desde dónde podía controlar todo, vi como Yésica acomodaba mi ropa en mi placar, la olía y miraba a la cámara y me hacía gestos de llamame con la mano, Rosa y Luisa acomodaron los placar de mis padres, Lumila juntó todos los papeles tirados en la habitación de huéspedes, me los trajo a la oficina…
Se fueron a las 18, su trabajo había terminado, quedamos que Luisa y Yésica vendrían los viernes a las 10 de la mañana, al pagarles les di un muy buena propina…
La vecinita de al lado. Tercera cena.
_Hola, Sonia soy Tito, tu papá me dijo que te llamara a este teléfono, no querés venir a casa a tomar un café...
_Tito, si, ya voy abrime la puerta del fondo.
_Dale…
Cuando la vi, que hermosa chica en la que se ha convertido, 22 o 23 años, cuerpo perfecto, pelo negro largo, ojos grises, sonrisa parecida a la de Josefina.
_Hola Tito.
Y me abrazó, y besó, sentí sus pechos clavados en mí, fuimos a la cocina y tomamos café, le conté de mi vida.
Que no me casé ni tengo a nadie…(nunca está de más aclarar ese tema), ella me dijo que ha tenido un montón de novios, que le faltan algunas materias para recibirse, y que me gustaría que pasemos toda la tarde y noche en la cama (así me lo dijo).
No esperé nada, me acerqué y la besé con pasión, abrí un poco su camisa y mordí sus pechos por sobre el corpiño.
_Llevame a la cama.
Fuimos a la habitación de planta baja, nos desnudamos, hicimos un 69, y por todos lados, no dejamos de practicar nada, quedamos destruidos, le gusta mucho cabalgarme, se mueve como toda una amazona, sus pechos se bambolean, sus ojos clavados en los míos, cada tanto me da unos besos de lengua impresionantes, yo firme, la agarro de la cintura y ayudo en la cabalgata.
Recién entrada la noche me levanté para preparar la cena, después de cenar fuimos a mi habitación, la cama es un poco más grande, tuvimos sexo como dos horas, a la mañana me despertó con una mamada…
Se bañó, un cafecito y me dijo…
_Te dejo la llave puesta de la puerta que da a la carpintería, y se fue…
No quedamos en nada…
Mala o buena noticia.
_Hola Tito.
_Si, quién habla...
_Soy Pantera Tito, me debés algo más que unas cervezas.
_Por qué, qué hiciste Pantera...
_Lo boleteamos al Ernesto, el hijo de puta nos quiso entregar a la “yuta”, como que éramos narcos, ellos son los que trafican, encima se vino a hacer el malo, sacó un “fierro” y me apuntó…
_El tarta le dio un batazo en la cabeza que lo dejó seco, te llamé para avisarte, sé que la noticia te va a gustar…
_Pante, te dejo pago dos lechones en el súper…
_Retiralo con el número 2311 a nombre de Jacinto, ta.
_Genial Tito…
Cuarta cena.
Llamé a Yésica.
_Soy Tito, para qué querías que te llamara...
_Te quiero contar de tus inquilinos, cuándo nos podemos ver...
_Qué tenés que hacer ahora, te invito a almorzar en alguna parrilla…
_Podemos ir con mi prima también, ella está en lo que hay que contar…
_Bueno dale, si suben las dos en la moto…
Las pasé a buscar por su casa, mamá, qué mocosas, son llamativas por dónde las mires, con un shorcito cada una, de esos todos rotos, con los bolsillos para adelante, se le meten en el culo, unas remeritas, atrás mío se subió Lumila, me clavó las tetas en la espalda.
Y salimos para el oeste, (primero a cumplir con Pantera, pensé)…
Cuando llegamos al súper, hice que Lumila vaya y deje pago los dos lechones, con las indicaciones que le había dicho a Pantera.
Después nos fuimos a una parrilla por la colectora, de la autopista que va para el oeste, almorzamos como hasta las tres de la tarde…
Algo me comentaron de mis inquilinos pero no querían hablar dónde nos pudieran oír…
_Y si vamos a casa a dormir la siesta, qué les parece.
_Siiii, genial, dijeron las dos…
Y en la cama de mamá, los tres en bolas, yo en el medio, las chicas ningún problema en encarar mi miembro, lo chupaban por turnos, yo con mis manos acariciaba, dedeaba a cada una, cuando me hicieron acabar ellas ya iban por el segundo, a Yésica le cuesta más, en cambio Lumila es multiorgásmica, cuando estaba sobre una, a la otra la besaba, le mordía las tetas, se apoyaba en mi espalda, al hacerlas dar vuelta, una me agarraba el miembro y le apuntaba al culo de la otra…
Nos pasamos como tres horas teniendo sexo…
_El Vlady me hacía mostrarle las tetas, yo venía a limpiar con mi mamá y mientras ella limpiaba en un lado, yo le mostraba las tetas por.… pesos, contaba Yésica.
_A veces la señora Úrsula me hacía venir con mi prima y en ésta cama, nos pegábamos una fiesta entre las dos y la señora miraba, después nos daba….pesos.
_Nunca el Vlady quiso que se la chupe y la señora nunca nos tocó, yo le hubiera pedido más guita y le hacía los dibujos que quisiera…
Para cenar pedí unas pizzas, estuvimos bailando, se fueron como a la medianoche…
El viernes Yésica y doña Luisa vinieron a las 10, limpiaron hasta las hasta las 14 y se fueron…hasta el otro viernes…
Yo fui al aeroparque y tomé un vuelo para Iguazú, iba a pasar el fin de semana con mi gente…
Contin
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