La aventura en la que induje a mi novia (cuckoldin
Él siempre soñó con ser el espectador de su propia pérdida. Pero cuando la oportunidad llega en una playa soleada, la realidad supera cualquier fantasía y el control se desvanece entre besos y sudor.
¡Hoy quiero confesar algo! Hace un tiempo empecé a fantasear imaginándome ver a mi novia teniendo relaciones con otra persona. Extraño, lo sé, pues ¡En qué cabeza cabe esto!
Al principio decidí guardármelo, pero la idea fue tomando cada vez más fuerza y al imaginarlo sentía gran excitación y no podía sacarlo de mi cabeza. Luego supe que a este fetiche se le llama “Cuckold” y que es más común de lo que parece. Me relajé.
¡Así que decidí contárselo a mi novia! Al principio se molestó, pues creía que era una excusa para yo tener relaciones con otras mujeres. Después de muchas conversaciones, paciencia y tiempo, me entendió y empezamos a jugar imaginándonos juntos historias sexuales con otros hombres. Yo me masturbaba y tenía fuertes eyaculaciones, ella, nada.
Después de meditarlo decidí proponerle que lo hiciéramos en la vida real, ella se negó rotundamente pero ante mi insistencia accedió a explorar esa posibilidad, pero, con unas condiciones: No podía ser un completo desconocido, debía sentir atracción, que yo solo podía observar y ella llevaba el control.
Pensamos muchas maneras de hacerlo y concurrimos en que la mejor forma era tomar unas vacaciones en alguna playa con gente de mente abierta y ver si podíamos dar con una persona.
¡Así que decidimos hacerlo! Compramos tiquetes para el verano con destino a una isla cerca de la frontera entre España y Portugal. Antes de viajar, mi novia estuvo yendo al gym para fortalecer su cuerpo y verse mucho mejor. Basta con describirla un poco, es espectacular: piel tonificada con tono bronceado – dorado, pelo largo castaño, una sonrisa tierna y encantadora, pechos concisos y unas protuberantes nalgas que al caminar siempre desvía las miradas. Antes de viajar, se hizo depilación láser y compramos juntos ropa interior y unos vestidos de baño que ¡Uffff¡
Al llegar el clima era muy agradable, un lugar ambientado con culturas de todo el mundo, buena playa, brisa y días de soleados.
Acordamos que la mañana del primer día tomaríamos juntos el sol, mientras planeábamos. Por la tarde, ella estaría sola en la barra del bar tomando mojitos, mientras ella veía candidatos, vía WhatsApp conversábamos sobre quienes se acercaban. Ella estaba hermosa, bronceada y con un vestido de baño de dos piezas negro, un short de jean y una franela de botones abierta donde sobresalían sus pechos.
No paso mucho en cuanto empezaron a acercasen: un español, un inglés y un rumano, entre otros, por ninguno sintió atracción. Empezando la noche y después de dos mojitos, se le acercó un brasilero, alto, relativamente moreno, ojos claros, castaño y acuerpado. Él le invió otro mojito.
Noté que tuvieron conexión por cómo se miraban. La conversación fluyó con facilidad, se conocieron, rieron y coquetearon un poco. Bailaron, con cada canción más estrechos y hacía mucho calor, él estaba sin camisa y mi novia se había quitado la franela. Al ir al baño me dijo "Me gusta, creo que puede ser él pero estoy nerviosa", le di tranquilidad y finalmente lo decidimos, era él. Esa noche se quedaron conociéndose hasta tarde, no pasó nada pero a ella le interesó.
Al otro día fueron juntos a tomar el sol para romper más el hielo. Estando allá noté que a novia desviar su mirada con frecuencia hacía su cuerpo, el igual. Después de un tiempo de sol, salieron a caminar por la playa, era el momento indicado para decírselo pues la atracción era evidente. Luego de caminar llegaron a una fiesta en un quiosco, pidieron una cerveza y empezaron a bailar muy estrechos, ella traía un vestido de baño azul con blanco en donde se notaban sus pezones se notaban, estaba emocionada con la nueva aventura. Él solo traía una pantaloneta.
Cuando el baile se puso más acalorado, ella empezó a sentir una dura erección en su pantaloneta, al sentir su medida sintió curiosidad y su circulación de inmediato se aceleró. No pasó mucho en cuanto se empezaron a respirar cada vez más cerca, hasta que se empezaron a devorar sus bocas con un beso muy acalorado. Ella pasaba con fuerza sus manos sobre su espalda y brazos mientras el apretaba sus nalgas con propiedad y ella lo permitía.
Se ocultaron un poco en la parte de atrás de la barra para poderse besar con más libertad y empezaron a empujarse entre sí para sentir sus partes, ella disfrutaba sentir su tamaño en sus pantis.
De repente ella paro, el quedó con una gran erección y ella muy húmeda, más de lo normal. Le explicó la experiencia que queríamos tener. Él se sorprendió y sin dudarlo le dijo que estaba dispuesto, la tomó del cuello, la besó y a su oído susurró: “Estoy loco por sentirte” mientras apretaba su culo por debajo del panti. Ella se mordió los labios y con voz nerviosa le dijo: “Estoy mojada, vamos”.
Al ir a la habitación ella me avisó, al entrar nos presentamos, abrimos una botella de vino, mi novia tenía los cachetes rojos y estaba nerviosa pero decidida. Bastaron dos sorbos para romper el protocolo, ella me pidió sentarme en la silla de al lado y me dijo: “Recuerda que solo puedes mirar y no quiero que me recrimines después por lo que estoy a punto de hacer, tú lo pediste, ahora disfrútalo”.
Ella acabó su copa de un sorbo, se le sentó en las piernas y empezó a besárlo con la respiración agitada mientras él le apretaba y empujaba sus grandes nalgas hacía su miembro. Yo veía desde la silla el evidente placer que mi novia estaba sintiendo, más del que imaginaba.
Ella nuevamente paró, tiró una almohada al piso y le pidió ponerse de pie. Lo empezó a besar desde su cuello y pecho hasta el abdomen y, sin titubear, se arrodilló en frente de él y bajó su pantaloneta. Se admiró al ver el tamaño de su pene, empezó masturbarlo y morderse los labios. Al instante ella desnudó sus tetas (tenía los pezones más duros de lo normal), cruzó un segundo su mirada hacía mí, levantó su pene y le pasó la lengua sus huevos hasta la punta y se lo metió en la boca sin pensarlo dos veces.
¡Mi novia estaba más excitada de lo normal! Se lo empezó a chupar apasionadamente mientras le apretaba las bolas y, sin que él lo buscara, se metió el pene hasta el fondo de la garganta. Empezó a hacerlo repetitivamente, a tal punto que caían gotas de saliva sobre su quijada hacía el piso. Él no lo soportaba más y le dijo: “Para, estoy a punto de venirme”. A ella no le importó y siguió con más intensidad…¡Quería su semen en la boca!
El la detuvo, la alzó en sus brazos, la tiró a la cama y en un santiamén le quitó los pantis y abrió sus piernas, ella lo permitió. Estaba muy mojada, noté sus fluidos despegándose de sus pantis, las tomé del piso y estaban empapadas. El empezó a oler su vagina y a pasar sus suavemente manos entre las piernas hasta llegar y acariciar su clítoris, ella temblaba un poco. En seguida introdujo dos dedos en ella y empezó devorar su clítoris mientras estimulaba su punto G….le metió la lengua hasta el fondo y ella de inmediato empezó a gemir. La intensidad fue aumentando hasta que ella contuvo la respiración, lo haló del pelo, me miró y suspirando dijo “voy a venirme”…el aumentó con sus dedos la estimulación hasta que empezó a temblar explotando en un gigantesco orgasmo de placer, trató de contener sus gemidos para no ser escuchada pero fue imposible, el no paraba.
El orgasmo de mi novia fue mucho más largo de lo usual, él sin dejarla terminar se puso en pie para ponerse un condón y empezar a cogerla. Ella lo detuvo, lo acostó, se puso en cuatro y empezó a chupar su bolas y pene hasta la garganta, luego a masturbarlo, le arrebató el condón y arrojó al suelo ¡Quería sentirlo sin preservativo! Yo no podía opinar y, desde la silla, estando ella en cuatro, pude ver sus fluidos regados por el culo y vagina que aún se contraía del orgasmo. Ella me miró y dijo: “Me la voy a meter ya xxxxxx”, lo masturbó y sin pensarlo se sostuvo del espaldar de la cama para tomar impulsó y empezó a incrustarse suavemente el miembro hasta el final, luego las embestidas tomaron mucha más fuerza y repeticiones, adornados con sus intensos gemidos.
Ella lo estaba cabalgando como una diosa, se movía hábilmente con velocidad, yo veía sus caderas embestirse voluntariamente contra su miembro mientras él la nalgueaba y chupaba sus pezones. Él tampoco dejaba de besarla y recordarle lo mojado que tenía el pene gracias a sus orgasmos.
Mi novia estaba sudada, lo notaba en su espalda, él la bajo un poco, abrió sus piernas y empezó a penetrarla con fuerza y resistencia, la faena se escuchaba en toda la habitación y se sentía el humor. Ella estaba teniendo una intensa faena de sexo al frente mío que disfrutada más de lo que imaginamos.
Luego él la tomó de sus piernas y la puso sobre un escritorio, la espalda de mi novia daba perfecto con la pared, le sacó el pene y le metió los dedos en la vagina hasta el fondo, la empezó a estimular intensamente sin parar hasta hacerla casi que gritar de placer, empecé a notar cómo caían gotas sobre su mano al piso, expulsando cada vez más líquido. Así es, mi novia estaba teniendo otro orgasmo y por primera vez un squirt que dejó el piso mojado. Luego consintió su clítoris y la besó hasta que ella le pidió que la penetrara…..lo hizo, sobre el mismo escritorio mientras le apretaba sus tetas.
Luego de unos minutos, ella le pidió que se sentara en el borde de la cama, la cargó, la embistió un poco de pie con las piernas entre sus brazos mientras ella gemía. En la cama ella empezó a devorarlo nuevamente y a masturbarse, él le chupaba la boca y le empezó a meterle el dedo en el culo, ella lo disfrutaba.
A él se le notaba ya que no podía resistir más su placer teniendo a novia encima cabalgándolo. Le dijo que estaba a punto de venirse, ella le pidió que lo hiciera en su boca, lo quería desde el principio. Inmediatamente él se puso de pie, ella se arrodillo y empezó a chupárselo deseosa de su corrida, lo masturbaba y apretar sus bolas con ansias. De repente, él aceleró la respiración…se inclinó hacia atrás…ella no quería detenerse….hasta que el empezó a derramarse en la boca y cara de mi novia. Ella estaba muy excitada pues aún después de su intensa corrida seguía chupándole el miembro hasta la garganta sin importarle estar untada de su semen desde su boca, quijada, tetas, abdomen e incluso la vagina.
Ella quería más, así que se acostó en la cama, lo acomodó para seguir chupando y empezó a masturbarse el clítoris, el no dudo en estimularla nuevamente con sus dedos hasta hacerla tener otro squirt y ella, acariciando su clítoris, otro orgasmo.
Así termina la historia, luego de más de dos horas de intensidad, él le consistió la vaina durante unos minutos, la beso, le dijo que estaba más deliciosa de lo que el imaginó, se vistió y se fue. Mi novia se dio una larga ducha, bebió casi un litro de agua, se empiyamó y cayó profunda hasta el otro día, después de, tal vez, la jornada más satisfactoria que ha tenido y jamás esperamos que fuera así. ¡Vaya que hubo conexión!
Al día siguiente, durante el desayuno, nos cruzamos y note la fuerte química existente entre los dos. Ella me confesó que había sentido demasiado placer, que le había encantado y qué quería repetirlo, pero esta vez ellos solos. Yo se lo permití, advirtiéndole que esa sería la última vez. Esa tarde se fueron juntos a su cuarto y mi novia volvió luego de 4 horas, igual, cansada y a dormir, esta vez me confesó que luego de que el insistiera mucho y que la situación de placer los fuera llevando, le permitió hacerlo por el culo y que lo había disfrutado. Me agradeció.
Así concluyó nuestro viaje y experiencia, eso afianzó mucho nuestra relación y yo disfruté mi fetiche.
Espero la hayan disfrutado, chicos y chicas…si les gusta, dejen sus comentarios y podría haber parte 2 y les contaré más de mi novia y nuestras experiencias.
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