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Las consecuencias de Diálogo entre cornudos. 7.

Roberto creía conocer los límites de su matrimonio, pero la llegada de Andrés ha borrado toda frontera. Ahora, cada foto que llega a su móvil es un recordatorio de quién posee realmente a su esposa, y él no puede dejar de mirar.

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Las consecuencias de Diálogo entre cornudos. 7.

Los sueños o mis pesadillas. Los teléfonos móviles El séptimo e mail

De: roberto s p [mailto: [email protected]]

Enviado el: miércoles, 21 de julio de 2022 12:05

Para: <[email protected]>

Asunto: Re: Enviando por correo electrónico: contestación.

Me preguntas en tu e mail si conozco al que se está follando a mi mujer.

Si y no. Sé que se llama Andrés. Recuerda que ella me dijo su nombre. Sé qué aspecto tiene, pero no, no le conozco. No he hablado con él.

La he seguido. La he esperado a la salida de clase. Escondido. Bajó sola y se fue. Como un cobarde eché a correr a casa por si volvía.

Hoy le he visto llegar. Andrés es tal y como ella me había dicho. Un tipo normal y corriente. Sin nada especial. Diría que es incluso tanto o más vulgar que yo. He vuelto a casa a esperarla. Ahora ya sé cómo es. Ya no necesito imaginarme su cara ni su cuerpo.

Muchas noches me despierto empalmado imaginando como Andrés me obliga a desnudarla poco a poco delante de él, a quitarle el tanga y traerlo para él, cómo me obliga a coger sus manos y pasarlas por el cuerpo desnudo de mi mujer excitándola, hasta que es ella la que me pide que ponga su polla a punto para follarla.

Algunas noches, sueño que se la mamo mientras él la soba como un cabrón. Después Andrés me dice "ya vale, cornudo, ahora lame mis cojones y pajéate mientras me follo a la zorra de tu mujer".

El otro día me desperté hablando solo. Me oí decir algo así como “Estoy deseando que me cornees bien, cabrón” Y la verdad… Joder, lo estoy deseando.

Si pudiera escribir o hablar con Andrés le diría que me encantaría desnudarla para él y que él me diga "cornudo, desnuda a la zorra de tu mujer" y luego decirle, suplicarle: "¿me dejas comerte la polla?, por favor". Pero lo que de verdad me encantaría, es llevarle a mi mujer desnuda, recién duchada, limpita, para que se la folle delante de mí.

He descubierto que me encanta que me llamen cornudo, maricón y que me humillen. Y que a ella le encanta ser una buena puta. Cuando lo hacemos y nos lo decimos nos excitamos hasta perder el control. Cada día es más habitual que se corra llamándome cornudo y yo a ella puta.

En mis sueños, a ella la encanta decirme que le ponga a tono las pollas y que los tíos que se la van a follar también me den ordenes, mientras a ella le llaman puta y les sonríe. Es más, ella les provoca, les incita para que se lo digan. Le encanta ver como después de follársela les limpio las pollas y su coño.

No lo entiendes ¿verdad?. Mira, seguro que según estás leyendo esto, seguro, seguro que a ti te encantaría tener a mi mujer delante de ti. Yo desnudo, sentado en una silla atado, mirando sin poder hacer nada y tú, delante de mí, empezar a sobarla las tetas, desnudarla, mojar su coño y darme a oler tus dedos... A mí me volvería loco que lo hicieras. ¿lo entiendes ahora? Pues eso mismo es lo que yo sueño casi todas las noches.

Ummmmmm Imagínate.... Yo me he visto así muchas veces en mis sueños… He visto a Andrés desnudo diciéndome: “Mira cornudo cómo huelen los dedos... huelen a coño de puta... escucha cómo jadea... mira cómo se me pone mi polla.... me voy a follar a tu mujer”... ummmm Y me despierto ya sabes cómo y me tengo que masturbar.

Si pudiera, me gustaría decirle a Andrés, que me dejase ver cómo lo hace. Sí, cómo se la folla. También me gustaría decirle que si quiere puedo hacer de mamporrero y lamerle los huevos mientras se la cepilla.

Un día ella me dijo que la pondría mucho verme mamar las pelotas de los tíos que se la iban a follan. Sí, me lo dijo un día mientras la masturbaba a lengüetazos. Nunca lo hemos hecho, pero ella me dijo que se lo imaginaba perfectamente y que alguna vez fantaseaba con ello cuando se hacía “deditos” en la ducha.

Cornudo, me diría Andrés, para mí sería un placer poder follarme a tu mujer… ¿cómo te gustaría que me la follara?...

Hoy me he despertado con la polla tiesa. Ella lo ha visto y ha sonreído.

-. ¿Qué estabas soñando? Se lo he contado. Se ha burlado de mí y ha empezado a meneármela muy despacio… Sé que es rizar el rizo. Me contaba lo que yo la acababa de contar. Eran mis palabras, mis frases, mi sueño, pero con sus palabras. Sonaba distinto. Oírlo de su boca…. Fue la locura.

Y cuando estaba ya en mi “punto álgido” lo dijo: -.” Por cierto, córrete pronto cornudo que Andrés vendrá en 10 minutos... Si cariño… Si... va a venir a follarme en nuestra cama.... Si prometes que no haces ruido te dejaré que lo oigas detrás de la puerta... Si no, vete de casa.”

Me retorcía en la cama, gemía me ahogaba, creí que el corazón a punto de explotar se me salía por el pecho,….

-. Cariño me has dado miedo… dijo. En cuanto me recuperé un poco me metió sus dedos en la boca. Olían a ella, sabían a ella. Se había estado masturbando.

Estaba reventado. Otra paja a sí y me matas, la dije…

Nos quedamos en la cama. Yo aun jadeando por el esfuerzo, ella medio adormilada, tocándose perezosa el coñito y las tetas… como dudando si masturbarse o no.

Bip. Bip. Un mensaje al móvil.

Es Andrés dijo sin darle importancia. Que me recuerda que hoy es la exposición de acuarelas por si puedo ir a verla.

No la estaba haciendo ni caso. Y de repente la oigo reírse. Me mira. Y comienza a hablar en voz alta. Estoy desnuda en la cama. Me he levantado muy cachonda. Vuelvo la cabeza hacia ella. Me está mirando con cara de pícara.

Acababa de enviarle un mensaje de audio.

Cuando está segura de que la miro, coge el móvil, se abre las piernas y se saca una foto. La comprueba y me la enseña. No es una maravilla, más bien es obscena. Se la envía a Andrés con un “pie de foto”, hoy me he levantado muy puta. Y caritas riendo. Estoy alucinando.

En menos de un segundo Andrés contesta con un “¡joder!”.

No me extraña. Yo hubiera dicho lo mismo.

-. Ya ves, le contesta. Un sueño erótico y mira cómo me he puesto.

Clic. Otra foto de su coño y sus dedos mojados en medio.

La conversación sube de tono, pero no me la deja ver, solo me lee lo que quiere o lo que contesta. Ella le pica, le provoca. es su juego No sé si quiere calentarle a él, a mí o a los dos al tiempo. Sí, seguro que a los dos. Yo al menos me estoy poniendo…

De vez en cuando mira mi polla y la toca. Aún está fofa. No puedo aún, la contesto. El orgasmo ha sido muy intenso. Y lo vuelve a hacer. Otra foto de su coño. Otra de uno de sus pechos. La del otro. Los dos, aunque no se ve la cara.

Se vuelve hacia mí y me dice: Cariño, Andrés dice que, si pudiera, me follaría ahora mismo. Mira, léelo.

Y de repente Andrés pregunta que dónde está. Se conoce que ya está reaccionando. O al menos pensando con algo de lógica. Se ríe y me lee en voz alta lo que acaba de contestarle. “Estoy en la cama con mi marido. Está a mi lado despierto mirando cómo me toco el coñito y me hago fotos para ti”.

En un momento pensé que iba a hacer una foto mía. Hubiera sido humillante a tope. ¿Te lo imaginas? Un tío tumbado, con la polla fofa mientras su mujer se hace fotos guarras para otro tío. Patético es decir poco, pero yo no hubiera dicho nada. Me hubiera dejado fotografiar. Aunque fuera en posturas ridículas.

Otra foto más. Andrés responde con los iconos de las risas. ¿En serio tu marido está en la cama contigo? No se lo cree. Lógico. Cuesta trabajo creérselo.

Ella siguió picándole. Y él contestando que estaba como una moto. Ella diciendo que también… Que no va a aguantar y que va a tener que hacer se una paja pensando en su polla. Tal cual. La muy puta se lo dijo así: me voy a hacer una paja pensando en tu polla. Un rápido intercambio de contestaciones. Ella, él, él, ella…

Y Andrés pregunta ya directamente si podía ir 10 minutos antes por “la café”. Así me haces una buena mamada para desayunar… Si, en los W.C. de la cafetería… Si donde ya sabes… La miro. -. Vale, le contesta con una nota de voz algo jadeante, voy y te espero.

¡Alucinante! Delante de mí la muy puta se estaba haciendo una paja, estaba quedando para hacerle una mamada a su amante, y me estaba enseñando su contestación.

Y justo en ese momento: clic, clic. Y apareció una foto en la pantalla: ¡¡Era su polla!! Sí, su polla. Tiesa como un poste, con sus cojones colgando… Otra foto, lateral… casi en ángulo recto. Impresionante. Parecía durísima. Otra foto, casi era un primer plano enseñando el capullo…

No sé qué ponía el texto debajo, no me dio tiempo a leer el principio, solo pude el final. “te le vas a tragar”… y de un pequeño salto se sube encima de mis caderas. Coge mi polla fofa y se la introduce con los dedos.

Imagínatela tumbada encima de mí, para que no se la salga, y como si nada sigue chateando un par de minutos hasta que cierra la conversación.

-. Acabo de quedar con él, me dice visiblemente excitada, se la voy a chupar hasta que se corra en mi boca.

Mi polla está reviviendo. La siente. Sonríe. Me empieza a enseñar las fotos de su polla…

-. ¿La ves cornudo? Me dice que es algo más pequeña que la mía. Tampoco es más gorda. Las he visto y las he tenido mejores, me dice la muy puta, dándoselas de entendida.

Miro la foto. La verdad es que otra polla más, no tiene nada especial, ni es del otro mundo. Pero sé que se la va a comer.

La mía está reviviendo.

Ella se roza contra mí. Trata de frotar, de aplastar su clítoris contra mi pelambrera. Se mete la mano y se masturba como puede. Quiere follar, pero me está costando que mi polla reviva.

Y me enseña la foto de nuevo…

-. Mira que huevazos tiene.

Eso es cierto, parecen más gordos, más gruesos, más grandes que los míos…

-. No sabes la de leche que echa, las corridas que me hace tragar ese cabronazo…

-. A ver… Saca la lengua, cornudo.

Y me obliga a lamer la pantalla del móvil, -. ¿Es esto lo que sueñas? ¿Quieres chupar esta polla? ¿Esto es lo que te gustaría hacer? Si… Si… Si ya lo noto... se te está poniendo duro tu rabito…

Es cierto, no puedo negarlo, mi polla está reviviendo. Ella sabe que está ganando la partida y que se va a salir con la suya.

-. Mira su rabo. Míralo bien. Con este me folla, me la hace tragar todo lo que puedo, hasta que me atraganto con él. Tu como tienes la boca más grande te la va a meter más a dentro…. Te va a follar la boca, vas anotar sus cojonazos en tus labios con todo su rabo metido hasta la garganta.

Es demasiado sexo seguido. La tengo irritada, pero mi polla ya está dura y ella cabalgando encima como una loca. Subiendo y bajando. Dejándose caer para ensartarse a lo bestia. Saltando sobre mi polla, haciendo botar y rebotar sus tetas.

Yo he cogido su móvil y miro la foto de la polla de Andrés, la polla que se está follando a mi mujer. No dejo de mirarla mientras la oigo correrse. Yo la sigo. No puedo evitar correrme mientras de su boca salen jadeos y barbaridades.

No me levanto. Necesito reponerme. Las piernas no me tienen en pie. Se va a la ducha.

Cuando revivo ella ya está lista para irse a trabajar. Solo la queda vestirse. Me besa.

-. ¿No has desayunado?

-. No, no tengo tiempo, he quedado responde. Otro beso.

Una mirada cargada de lujuria y picardía…

-. De todas formas, ya sabes cuál va a ser mi desayuno.

Ahora no es un beso. Es un morreo lascivo. Lame mis mejillas poniendo cara de puta viciosa.

-. Por cierto, cariño, ¿qué blusa te parece que lleve? Si, para que Andrés me sobe bien las tetas, me dijo enseñándome dos blusas.

¿A ti que te parece?... ¿Es normal que una esposa le pida eso a su marido? No sé qué decir. Desde luego, creo que no es muy normal. Pero encima que el marido la aconseje la ropa que la sienta bien o que sea más cómoda para que el otro la meta mano… Salvo que desee ser, o sea ya, un cornudo consentidor.

Oí cerrarse la puerta.

Según estaba saliendo de casa recibí un mensaje al móvil. “Ten cuidado con lo que deseas, porque se te puede cumplir”. Un relojito. Y la polla de Andrés aparece llenando toda la pantalla del móvil. Arranqué el coche.

No ha pasado ni media hora. Un selfi. Es ella sentada en un W.C. Bueno sentada no. Subida más bien en la tapa. En cuclillas, con las faldas recogidas. No lleva bragas. Se la ve el coñito. Otra foto. Se ha desabrochado la blusa. La que yo escogí. Tiene las tetas fuera. Media cara. Sonríe. Ahora me doy cuenta de una cosa. No lleva sujetador. Ha ido con las tetas bailando. La muy puta. Así el otro no pierde tiempo…

En la siguiente se está acariciando un pecho. La tercera es su cara. La boca abierta con la lengua medio fuera. No hace falta ser muy listo para saber qué significa esa foto. Tiene cara de puta. No hay cuarta. Algo más de veinte minutos después, una última foto, la boca abierta sin nada dentro. Y un mensaje. “Ya he terminado el desayuno. Estaba buenísimo. Me voy a currar. “

Nada más llegar al trabajo tengo que ir al W.C. Directo a la galería de fotos. Alterno dos fotos en mi móvil. Su polla y ella sentada en el W. C con la blusa abierta y sus tetas fuera. Para mí, son las dos mejores. Al final, me decido por la suya. Está esperando a su amante para comerle la polla, pienso. Muerdo el pañuelo mientras me corro.

Cuando me quedo solo en casa. No puedo evitar pensar en ello. Es patético. Las únicas fotos que tengo de mi mujer en pelotas son las que ella se ha hecho esa misma mañana para su amante o las que me envía medio desnuda en un W.C. público recordándome lo puta es, justo antes de antes de ponerme los cuernos otra vez, de comerse su polla y encima de contármelo casi con pelos y señales. Ya no se corta. Ni lo oculta, ni lo disimula…

A esas horas estará viendo la dichosa exposición de acuarelas. Tal vez a la salida vuelva a meterse en un W.C. y vuelva a comerse su polla. O vayan a follar en el coche.

Yo otra vez estoy solo en el salón de nuestra casa, llorando y viendo la galería de fotos. La verdad es que llevo todo el día pegado al móvil mirando y mirando las mismas fotos. Lloro mientras me masturbo frenéticamente.

De: roberto s p [mailto: [email protected]]

Enviado el: miércoles, 22 de julio de 2022 10:18

Para: <[email protected]>

Asunto: Re: Enviando por correo electrónico: contestación.

Sabes, no he borrado el email de ayer. Lo he leído y releído varias veces. No sé qué opinas, pero creo que debo buscar un médico.

Pero no solo para mí. Creo que lo necesitamos los dos.

Especial agradecimiento a L. y a J.C.

[email protected]