Mi amigo
Siempre fue solo un amigo, pero esta vez las palabras cruzan la línea. Él está soltero, ella está comprometida, y el riesgo de ser vista como un objeto de placer la excita más de lo que debería. ¿Qué pasa cuando la tentación deja de ser solo un juego de palabras?
Tus palabras retumban en mi cabeza, me dan risa, me preocupan, me excitan… Después de tanto tiempo… somos amigos, te cuento mis problemas y tú me cuentas los tuyos, antes ya había sentido que habías intentado entrar… con la frase “pagarle con la misma moneda”… y algunas otras cosas, siempre me pareciste un chico respetuoso, poco a poco me doy cuenta de que las cosas si son como las pienso… los chicos son pervertidos sin importar como te traten… pero… como te decía, mi autoestima es bastante bajo y el pensar en eso… me da cierta sensación de poder… de bienestar… pensar que mi cuerpo puede ser deseado por alguien más, pero ¿A qué costo? Yo tengo novio, pensándolo estamos comprometidos, tú lo sufres menos, estas soltero y… si te soy sincera… me excita sentir que solo me usarías para lo que llaman “quitarse las ganas”.
Mi novio sabe que somos amigos, a lo mejor hasta se encela de ti, pero realmente, además de las preguntas sexuales, los consejos y ver juntos a otras chicas… no… no hay nada… puedo soñarte usándome, pero realmente no me había calentado tanto por ti hasta ayer… Solo puedo controlarme, pero realmente, hace tiempo que necesito hacerlo y si puedo hacerlo con un amigo ¿Qué tan malo sería? ¿Qué tan bueno sería? Me da miedo… quiero hacerlo y siento que no puedo…
Te sigo observando ¿Qué podría hacer? ¿Te debería decir que si? ¿Cómo puedo proponértelo? No parece que seas de las personas que anda gritando al mundo con quien estuvo… pero ¿Y si es que si? Me da miedo. Vamos a la escuela, mi novio se tiene que quedar en el trabajo más tiempo y yo tengo un tiempo libre, estamos platicando un poco cuando de repente.
“¡Ey!... ¿tienes aun los condones?” digo de la nada con cierto nerviosismo “este… si, ¿Si los vas a querer?” preguntas confundido. “Hem… bueno, es que, si sigues esperando es probable que dejen de servir, pero no quiero llevarlos a casa porque sería demasiado raro con mi novio, ¿Por qué no los aprovechamos entre los dos?” Digo bastante rápido y mirando a todos lados, pues tu sabes lo ansiosa que soy, “Somos sexoamigos… pero nada más en consejos, ¿Por qué no llevarlo al siguiente nivel?” Digo aun nerviosa, Me miras extraño y no dices nada, continuo “Si no te gusta la idea… no te preocupes, solo… no lo menciones por favor” Digo un poco nerviosa, y al no notar respuesta digo “Bueno, ¿y ahora que planeas jugar?” dije para cambiar de tema, entonces tu dijiste “Va” yo te miré extrañada y entonces dijiste “Ven, vamos, vamos a aprovechar mi compra” Te levantaste y empezaste a caminar, yo te seguí.
Después de un rato estábamos en un lugar tranquilo, no sabía si besarte o no, esto no estaba bien, sentía que estaba mojada, quería que me tomaras, me aventaste a la cama, levantaste mi blusa y bajaste mi bra… me observaste un momento… tomaste mis manos para que no pudiera moverme y empezaste a besar mis senos, dejaste mis manos, retiraste mi blusa y quitaste mi bra, tomaste mis senos con tus manos y seguiste besándolos, mordiéndolos, yo no podía dejar de gemir, te quitaste el pantalón y yo hice lo mismo, nos quitamos nuestros interiores y te pusiste el condón, entonces yo me sentía muy excitada, ni siquiera intentaste meterlo de a poco, lo metiste al momento, yo gemía en tanto, cubriste con una de tus manos mi boca, seguías envistiéndome y yo me sentía tan bien, te separaste y me diste la vuelta, me pusiste en 4 y volviste a penetrarme, empezaste a nalguearme y continuaste hasta que terminaste, te quitaste el condón y le hiciste un nudo antes de desecharlo, me empecé a vestir y pregunte “¿Te gusto usarme?” solo asentiste, entonces dije “Me tengo que ir, antes de que él llegue” me dijiste que estaba bien y me llevaste a mi transporte, subí y llegue a casa, ya ahí me enjuague un poco, te avise que llegue a casa y que todo estaba bien, entonces llego él y lo hice también con él, pero yo solo podía pensar en ti.
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