Xtories

El abogado Ezequiel y mi esposo

Con su esposo a un lado y el abogado frente a ella, la tensión en la mesa es insoportable. Lo que empieza como un juego de miradas en el bar terminará en su propia cama, donde la traición se vuelve un ritual de doble placer.

alejandra22K vistas8.0· 15 votos

Hola queridos lectores, saludos para todos y un fuerte brazo.

En esta ocasión les contare una pequeña aventurilla que tuve hace unos días atrás con el abogado de la empresa, Ezequiel y mi Esposo.

Advertencia: este relato contiene tema de INFIDELIDAD, lo que leerán es sobre mi infidelidad, así que si son muy susceptibles con ese tipo de relatos les recomiendo que no lo lean y lean la categoría de hatero general.

Resulta que esa tarde en lo que salimos del trabajo Ezequiel nos convido de ir a un bar a tomarnos unos tragos así que fuimos varios compañeros, entre ellos estaba mi abogado con el que ya he cogido, aun no les he contado sobre ello, pero lo hare pronto.

Bueno ya todos en el bar nos dispusimos a beber y pasarla bien.

Ese día iba vestida con un vestido corto que dejaba ver mis hermosas piernas y pegado a mi cuerpo que resaltaba mis curvas y mi culo y unos tacones altos.

Bueno en la mesa estaba sentada al lado de mi esposo y al lado mío estaba Marcos (el abogado), quien cada vez que podía me acariciaba las piernas, yo estaba súper nerviosa porque tenía a mi esposo a mi lado y a Ezequiel frente a mí.

Asi pasábamos el rato, todos muy alegres conversando y contando anécdotas y marcos seguía con su provocación metiéndome mano, ya el wiski estaba haciendo efecto en mí y me sentía muy caliente y le acariciaba la verga por encima del pantalón.

Ezequiel me envió un mensaje donde me decía que me veía riquísima con el vestido y quería darme una cogida sin quitarme el vestido.

Yo lo mire fijamente y le respondí el mensaje diciéndole que yo moría de ganas porque lo hiciera, pero no podíamos.

Yo tenía muchas ganas de hacer pis y le dije a mi esposo que ya volvía que iría al baño.

Cuando llegue al baño habían chicas afuera esperando para entrar así que regrese a la mesa y me preguntaron qué sucedió y les dije que el baño estaba lleno.

Marcos me dijo que esperara un momento que hablaría con su amigo que es gerente del bar y me llevo al baño de su oficina.

Al terminar de hacer pis y Salí estaba marcos en la oficina esperándome.

Marcos: mami ya terminaste de hacer pis?

Yo: si, ya estoy mucho mejor.

Él se acercó a mí y apretó a él y empezó a decirme algo pero yo no lo deje hablar y lo bese, el rápidamente empezó a meterme mano, parecía un pulpo, subió mi vestido hasta mi cintura y apretaba mis nalgas, yo me sentía mi cuquita muy mojada, le saque la verga de su pantalón y el me hizo agacharme a mamársela, se la mamaba muy rico desesperada, el no aguanto mucho y me lleno la boca de leche y yo como buena putita me la trague toda.

Él me dijo cariño me gustaría cogerte ahora mismo pero debemos volver sino van a sospechar, yo quería que me cogiera pero él tenía razón y ya había tardado mucho, yo le pedí que volviese que yo me iba a retocar mis labios y el maquillaje.

Regrese a la mesa y todos estaban bien, mi esposo ni pendiente.

Pasamos otro rato bebiendo y marcos dijo que se tenía que ir. Ezequiel me invito a bailar y allí en la pista en la oscuridad me robo un beso, yo estaba muy excitada, sentía que mi clítoris palpitaba y me pedía verga. Le dije a Ezequiel que tenía muchas ganas de coger con el que si podíamos vernos mañana para coger rico y él dijo que ya moría porque amaneciera jajaja

Regresamos a la mesa y mi esposo se veía muy bebido, Ezequiel dijo para irnos que ya habíamos bebido mucho. Mi esposo dijo que porque mejor no nos íbamos para la casa y tomábamos una última botella.

A la final Ezequiel y otro compañero que andaba con una chica aceptaron y nos fuimos para mi casa.

Ya en casa ellos siguieron con su bebedera, yo no quise más, yo quería era ser cogida muy rico, mi cuerpo me pedía a gritos ser poseído y mi cuquita quería una verga que le diera duro.

Yo veía a Ezequiel con ganas de comérmelo, solo con mi mirada le decía que lo deseaba, que quería que me cogiera rico como él lo sabe hacer.

Yo les dije que me ausentaría, que me iría a acostar un momento que me dolía un poco la cabeza.

Ya en la habitación me quite mis sandalias y me acosté, subí mi vestido hasta mi cadera, hice a un lado mi hilo y comencé a tocarme, necesitaba calmar mi ganas y solo podía tocarme yo misma.

Después de tocarme por un rato volví a salir y vi que ellos estaban por salir y pregunte para donde iban y mi esposo me dijo que irían a comprar algo para comer. Ezequiel dijo que se quedaría a acompañarme y ellos se fueron quedando yo sola con Ezequiel.

Al ellos irse yo me dirigí a Ezequiel y lo bese, el me subió el vestido y me subió a la mesa y bajo a comerme la cuquita y noto que estaba muy mojada y se lamio toda mi humedad, yo estaba enloquecida y le suplicaba que me cogiera que no aguantaba más.

El dejo de hacerme sexo oral y se sacó la verga y empezó a acariciar mi vagina con ella, la pasaba entre mis labios vaginales de arriba abajo, hacía para meterla y no lo hacía.

Yo le decía papi aaahh métemela anda papi, van a regresar y no nos dará tiempo. Anda papi quiero sentirte dentro de mí.

El poco a poco fue metiéndolo, nada más al meterlo todo y culearme un poquito ya empecé a sentir mi primer orgasmo y el empezó a cogerme muy fuerte y volví a correrme.

El me cargo entre sus brazos y me llevo a mi habitación me tiro en la cama y me puso a cuatro en posición de perrita y empezó a cogerme muy duro mientras me daba nalgadas y me metía su dedo pulgar en mi culo. Luego me dio vuelta y se colocó entre mis piernas en posición de misionero y me cogía súper rico, yo lo abrazaba con mis piernas y le decía cuanto lo deseaba, que no parara, él me dijo que ya estaba por correrse y empezó a culearme muy duro, muy salvaje, toda mi cama se estremecía, sentía que me partía en dos mi cuquita y sentí como algo caliente inundaba mi vientre, yo lo besaba y le daba gracias por cogerme así de rico. El salió de mi guardo su verga y volvió a bajar dejándome allí en mi cama bien cogida y con el coño chorreando su leche.

Yo como toda putita aun excitada tome su corrida con mis dedos y me los lleve a mi boca, no sé en qué momento me quede dormida, solo sé que sentí una rica cosquilla en mi cuquita que me despertó y cuando me di cuenta era mi esposo comiéndome el coño, yo lo tome de la cabeza y lo sujetaba para que no dejara de comérmelo hasta que me corrí en su boca.

Luego él se metió entre mis piernas y empezó a cogerme muy rico mientras nos besábamos, luego cambiamos de posición y me puse yo encima de él y empecé a cabalgarlo muy rápido y no aguanto mucho y se corrió y yo me quede dormida sobre él.

En la mañana me volvió a coger y le pedí que me lo metiera por mi culo, él no quería pero yo tenía muchas ganas así que le suplique y me cogió muy rico.

Bueno eso es todo por el momento, luego les seguiré contando más de mis aventuras.

Espero les haya gustado, saludo y besos para todos.