Xtories

Infiel, ahora con un Italiano

Ella sabe que su esposo no está en la ciudad, pero eso no es lo que la excita más. Lo que la hace temblar es la voz de un extraño que promete romper todas sus reglas. Esta noche, la puerta de su vida privada se abre para un italiano, y ella no piensa cerrarla.

Monica Cruz16K vistas8.2· 9 votos

Después de algunos años casada con mi novio, el vivir no digamos sometida, pero sin poder disfrutar la vida como debe ser, decidimos en común acuerdo, el no supo de ninguna de mis múltiples infidelidades aunque siendo sincera, no sé cómo no se dio cuenta o no quiso darse cuenta las veces que me veía salir o llegar un tanto ebria no de alcohol, si no de sexo, esas ansías que hasta me hacían tambalearme ya se al entrar o salir de casa, al saber que iba a un encuentro sexual o venia de él, es por eso que no se si el mismo se hacia el que no sabía cuándo era por los dos sabido que no teníamos una vida sexual tan plena, era solo el sexo ocasional que no sabe a nada, solo quitarse la ropa y desvestirse sin las ganas locas de sentir el cuerpo del otro. Nos separamos para bien de los dos, yo dije que necesitábamos pensar y el que me daría espacio, pero nos divorciamos para bien de los dos.

La persona que nunca desapareció aun cuando yo anduve con tu mejor amigo, y el siempre anduvo tras bambalinas esperando el momento oportuno para decir sus verdaderas intenciones y hasta me dio mi "despedida" cuando me fui a vivir con mi novio fue Raúl, él siempre estuvo ahí, hasta me iba quedar a su departamento aun cuando yo vivía con mi novio e inventé muchas noches que me quedaba con mi amiga Rebeca, esas noches de sexo y alcohol en su departamento me convencieron.

De inicio viví sola, quería pasar un tiempo a solas, aunque obvio él se quedaba algunos días, por no decir la mayoría de la semana, ya éramos una pareja, el sexo y la convencía, recuerdo muy bien un día, 7 veces en solo una tarde, obvio terminamos muy temprano al otro día, pero fue delicioso ese dormir y despertar con la cama oliendo a sexo e ir a desayunar al comedor.

Decidimos casarnos, mi familia conocía a Raúl como amigo y si se extrañaron que nos casáramos debido a la cercanía, nunca se lo imaginaron, y como Monterrey está cercano a Saltillo, vino casi toda mi familia y el exitoso en su campo como lo era en ese momento estaba de manteles largos con mi familia.

La vida transcurrió de la misma manera, me sentía completa, sin buscar por otro lado ya que por decirlo de alguna manera "estaba bien atendida". En ese momento mi vida estaba tranquila, me metí a un curso de inglés para aprender un nuevo idioma, mi amiga Rebeca y mi marido me tenían mi vida ocupada, en ese momento el yoga me tenía completamente ocupada, el sexo sin algo sobresaliente que contar en mi matrimonio de nuevo.

En ese tiempo, mis redes sociales las deje olvidadas y por algún motivo ese día la abrí, tenía cientos de mensajes de hombres y alguna mujer que les guste para conocerme, era una página ya no recuerdo cual, en la que subías una foto y te calificaban que tan guapa eres, lo había olvidado y me sorprendió, de hecho, como a toda mujer alimenta el ego, te sientes wow.

Fui viendo la lista de los hombres, porque también había mujeres, pero jamás hice nada con alguna mujer, más que un par de besos calientes y nada más. Pero ahí apareció un hombre de aproximadamente 30 años, decía en su descripción que era italiano, que acento más rico de escuchar, se llamaba Dante y ponía su número de teléfono, ¿y me dije porque no? podría ver por lo menos que tal suena su voz? Al fin así no estoy siendo infiel pensé ingenuamente.

Y así lo hice, le escribí un WhatsApp para por lo menos saber si contestaría, y para sorpresa mía si contesto, nos conocimos solo por mensaje, aunque debo decir que ya quería escucharlo porque Italia me parece bellísimo, resulto que era italiano y que llego a vivir a México por trabajo y aquí se decidió a vivir por la belleza del país, quedamos de hablar al otro día por teléfono.

Yo me despertaba temprano como toda ama de casa, mi marido entraba temprano a las 9 am, y me levantaba a darle de desayunar, mi estilo de vida me dejaba hacer mis tantas tareas a lo largo del día, pero ese día si tenía la inquietud, me gustan esos hombres europeos, un tono de voz diferente. Y por fin escuche su voz, yo me paseaba por mi sala nerviosa, platicamos aproximadamente como2 horas, lo conocí de todo jajaja, obvio salió el tema íntimo, que si era casada que porque no lo espere (obvio eso me ruborizo), y platicamos que país era más ardiente en el tema sexual, yo le dije que Brasil y México por ser nacionalista jejee, y porque había probado el tema brasileño que no se lo dije obvio, y él me dijo que porque no había probado un europeo, y yo le dije pícaramente, y como sabes que no jajaja, me dijo ¿a poco si? Habría que probar dije y quedamos de ir a tomar un café el fin de semana que mi esposo no estaba en la ciudad, iba a la ciudad de México, era tanta la confianza que yo le tenía a Dante que lo invite a mi casa, tonta de mí, pero el como buen caballero dijo que en algún café estaría bien.

El día llegó, venía en moto, cuando se acercó al café, yo tenía mesa en la terraza, nerviosa con mariposas en el estómago, de pronto parecía como si ya nos conociéramos, con solo cruzar la mirada nos saludamos, llego a la mesa y me dio un tibio beso en los labios, mmm que rico se sintió, después que se sentó en la mesa me tomo la mano y estuvimos platicando, en ocasiones tomaba mi rodilla, yo fui con un pantalón de mezclilla, no iba a enseñar pierna a la primera jejee, fue cayendo la noche y me dijo si íbamos a un lugar más ameno, yo sabía cuál era su jugaba y me deje hacer, el propuso su departamento, vivía con roomies pero estaría solo el día de hoy, que suerte pensé dentro de mí, al ser la primera vez, iba sosteniendo su mano al manejar, era súper romántico ese momento, ya llegamos a su departamento, me gustó mucho, el trajo las copas y empezamos a tomar vino, el no soporto más y me dijo si me podía robar más tiempo, que la estábamos pasando muy bien y él me iba dejar a donde yo quisiera, le comente que mi marido no estaba en la ciudad, que podía llegar más tarde, incluso yo pensé para mí, si quiero no llego jiji.

Él sirvió otra copa y como buen europeo, no se animaba, cuando estaba sirviendo el vino, le tome la cara con las dos manos y le di un beso en un principio tierno y se tornó más salvaje, tiramos el vino en el piso, y él se dejó caer en el piso para no tirar la botella, yo termine siendo tirada por él, como no había nadie rodamos por el suelo abrazándonos y metiéndonos mano los dos, el rozaba mi vagina por encima de la mezclilla, que rico lo hacía y yo me dedique a sentir su abdomen, hacia ejercicio, él fue desabotonando mi pantalón y yo no puse ninguna objeción, en ese momento ya notaba su erección al tope, encima de su pantalón yo le besaba la puntita del pene, el suspiraba cada que lo hacía, de repente él se quedó sentado en el sofá y yo quería tener su pene en mi boca, así como estaba boca arriba me dijo que me metiera su pene, yo solo obedecí, mete y saca en esa posición era difícil pero ver su cara disfrutando que rico, yo nunca lo había hecho pero parece que el sí porque le encantaba, tenía todo su miembro con mi saliva, en ese momento yo ya estaba totalmente desnuda en la sala de un hombre que hacía poco acababa de conocer, obvio él también estaba desnudo y yo me encontraba extasiada frente a él, les juro quería que me penetrará pero él me dijo que quería gozarme más mientras llevaba su boca a mis pezones, entre platicas en whats le había dicho que eso me encantaba, cuando empezó a besarlos suavemente me dijo que iba por algo, entro con una crema chantilly, eso me gusto más, la puso sobre mis pezones y empezó a chupar el chantilly de mis pezones, yo estaba con los ojos en blanco cada vez que pasaba su lengua por mis pechos, desde el cuello hasta los senos, pasaba toda su lengua y se detenía en mis pezones, que delicia, yo estaba pensando en pasar mi lengua por todos lados. Él tenía un tipo barra cuando me llevaba cargando la vi al pasar, le dije que quería que me acostara en esa barra, que si podíamos le pregunte, el, sin cuestionar nada me tomo del a mano y me llevo caminando despacio, besándome, había un espejo por donde pasamos, era erótico vernos pasar desnudos, los dos queriendo comernos a besos y yo estaba siendo infiel de nuevo, me colocó en la barra y ahora se dedicó a mi vagina, estaba mojada por él, tanto que hizo arriba en mis pechos y ahora estaba en mi zona intima, él toma lugar en una silla alta, coloco su boca entre mis piernas, besos los laterales de mis piernas, de las dos subiendo poco a poco mientras sus manos subían a solo rozar mis pezones, yo me empezaba a agitar, cuando mete solo la puntita de su lengua en mi vagina me sentí hacerme agua, woww. Que bien hace su trabajo, metía y sacaba su lengua, se ayudaba con su dedo mmmmmm, estaba gimiendo mucho.

Pregunte si había problema pero era su culpa por hacerme gozar tanto, esa barra tenía ya mis jugos que salían de mí, el me ofreció una toalla porque si estaba muy mojada, me acosté sobre ella, pero le dije que era mi turno, le dije que donde le gustaría que le diera una rica mamada, sentado o parado, él dijo que en la sala de su departamento, aunque este tenía media vista a la calle, y él era muy penoso, me dijo que ahí quería, yo lo lleve llevándolo de su pene, lo fui dirigiendo, acariciando rico mientras caminábamos, él se acomodó en el sofá y estaba impaciente porque le diera de besos a sus amiguito, se lo merecía después de llevarme al cielo con esa lengua, inmediatamente, le di un rico beso en sus labios, diciéndole en su oído que si quiere que le besará a su amiguito, tragó saliva para decirme que quería verme con su verga en mi boca, fueron órdenes para mí, sentado en el sillón yo me arrodille frente a él y de inmediato fui bajando mas rápido, besando con mi boca y con mis manos tocando todo lo que me iba comer, saboreando toda la extensión de su pene, pasando la mano por sus testículos despacito mientras con mi boca iba besando su abdomen, dando pequeños chupetones, pero obvio sin dejar marca, pequeños mordiscos y preguntando si le hacía daño, me contesto “me haces daño si dejas de hacerlo” como muestra que le estaba encantando, mi marido nunca se dejaría hacer eso, según él, es muy sensible si se la mamo fuerte y lo hago venir rápido según el, yo seguía bajando en su cuerpo, llegue a su pene, la acaricie y fui por su chantilly, seria delicioso comerme un helado, le pregunte si podía ponérselo en la puntita, hizo un agghh que estaba fría pero después de eso apresure a llevarle tibieza con mi lengua, en la puntita, y dando pequeñas succiones, pregunte si era muy sensible o me dejaba consentir a su amiguito, me dijo algo delicioso para mí, “haz con él lo que quieras princesa”, eso me dio más gusto, después de eso lo metí todo en mi boca, todo, y lo apreté con mi boquita, empecé un mete y saca frenético, se veía delicioso el hilito de mi saliva entrando y saliendo de su pene, lo tome con mi mano y fui a sus testículos, los apreté con mi boca, pensé que le había dolido pero estaba gimiendo más fuerte, le estaba encantando, me agache más a modo de meterme todo un testículo en la boca, quería dejarlos muy limpios, de repente sonó ni celular, era Raúl mi marido, no niego que me puse nerviosa como si él estuviera tocando la puerta, él lo sintió y solo me tranquilizo, me dijo tranquila, quieres responder?, yo dije que no, que estaba excitada y él lo notaria, que piense que me dormí, eran aprox las 10 pm, me dijo, quieres irte? Él sabía que mi marido estaba de viaje fuera de la ciudad, Yo dije que, para nada, entonces me dijo, vuelve a lo que estabas amor, volví a meter su pene en mi boca que sabía delicioso, me estaba dando un festín, seguí mamando ese pene que estaba totalmente firmes.

Después él se puso de pie y me tomo de la mano, me cargo y me llevo por toda la casa, me dijo que si quería coger en la recamara o donde yo pidiera, yo quería estar cómoda y pedí en la alcoba, me cargo hasta allá, ya me puso sobre él, el del buró sacó un preservativo, ahí llevaba a sus conquistas supongo, me pregunto si yo se lo ponía, eso nunca lo había hecho, pero me gusto, estaba sentada sobre sus piernas, cuando lo fui abriendo el condón, iba tocando toda la extensión de su pene, le decía, esta amiguito esta muuuuuy despierto, logre ponérselo, ya cuando estaba puesto al estar sentada en sus piernas fue rápido meterlo, deje escapar un suspiro cuando se va dando la penetración, ese sonido le gusto, sabia el que me estaba encantando, empezó el mete y saca, me gusta estas encima y llevar el control de las cosas, era fantástico estar los dos en un solo ser, montando a mi macho pensé, él me dijo que quería una cosa que me extraño pero que a él le gustaba, tener mis pies en sus hombros,, cuando las tuvo me confesó que las quería tener ahí desde que platicábamos por whats y empezamos a intercambiar fotos, como queriendo que me metiera más el pene, yo me agarraba las nalgas y lo empujaba más hacia mí, el plaf plaf se escuchaba en toda la casa, era divino ese sonido, de repente él se vino, y descargo toda su lechita y yo con eso termine también, es delicioso dejarse ir cuando sientes eso entre tus piernas, ahhhhhhhhhhh. Nos quedamos acostados, debería ser como las 12 am, estábamos platicando y muy cansados, me preguntó si mi marido no se enojaría por que no conteste, la verdad se me había olvidado eso le dije, mañana le diré que estaba dormida.

Era grato platicar con él, extasiados como estábamos, cansados de coger, le pregunté si me podía quedar esa noche, me dijo que sus roomies regresarían hasta dentro de dos días, que no lo había planeado, pero esa una posibilidad y que rico que se hizo posible, no dejaba de besarme y yo recostada sobre su brazo, nuestras ropas no sé dónde quedaron, dormimos abrazados y totalmente desnudos por si se requería en la noche jajaja.

Al otro día le marque a mi amiga Rebeca, acceso a ir por mí, pero le dije que pasará por mí a una plaza cercana, ya que venía con su marido y el y mi esposo son amigos, entonces quería que quedará entre nosotras dos, ese día había sido maravilloso y Dante me había pedido ser mi amante de planta, podría decirse que había sido un excelente día, al salir de su casa al otro día, vi la casa como quedó después de una loca noche, todo tirado. Besos