La Joven Esposa y el Viejo Negro 2
Frank se va a trabajar y deja la puerta abierta. Melissa ya no espera su regreso; tiene un vecino que la mira con hambre y una oportunidad que no piensa dejar escapar. Esta noche, la soledad se convierte en permiso.
Pasaron un par de semanas y todo seguía como de costumbre para Melissa y su esposo Frank. Para el viejo sr Brown, su obsesión por Melissa poco a poco seguía aumentando.
En medio de esas semanas, la Ginecólogo le comunico a Melissa que ella no tenían ningún problema para quedar embarazada. Más bien el tratamiento estaba haciendo un efecto increíble en ella, y que sin ella intentarlo demasiado, podría quedar embarazada. Melissa estaba increíblemente feliz por esta noticia. Ya que finalmente su sueño de ser Madre pronto se iba a volver realidad.
Frank en lo personal también estába muy emocionado. Pero había un detalle. Últimamente en la oficina, había mucho trabajo para Frank, más de lo que el esperaba.
Todo se empezó a complicar más cuando lo empezaron a enviar a viajes a ciudades relativamente cercanas. Lo suficientemente cercanas al pueblo donde vivía, por ende los viajes eran ida y vuelta diariamente. Esto último mantenía excesivamente cansado a Frank y por ende, empezó a hacer estragos en la vida sexual de el y de su esposa.
En las últimas semanas, ellos habían tenido pocas relaciones sexuales, debido al cansancio provocado por su trabajo.
Melissa por su parte se sentía un poco frustrada ya que aún no lograban quedar embarazada. Esto no se debía a ninguna condición de Frank, sino a la falta de sexo que ellos tenían.
Por otra parte, el viejo Jack Brown pasaba más tiempo junto a Melissa.
El la ayudaba en todo lo que tuviera a su alcance. Cada vez pasaba más tiempo en casa de la joven pareja que en la suya.
Melissa en verdad valoraba mucho la compañía de Jack. Ellos realizaban diversas actividades juntos. Leían, hacían las respectivas compras en el pueblo, etc. A ella le impresionaba la energía que tenía su Vecino, ya que rara vez el se quejaba que estuviera cansado.
Frank como regularmente llegaba a casa muy tarde luego de sus viajes, El conseguía al señor Brown en su casa ayudando a su esposa.
Frank lo invitaba a que se quedara a cenar, Esto ocurría constante ya que Franck llegaba muy tarde de su trabajo, y el en lo personal, valoraba la compañía que le hacia su vecino a su esposa mientras el no estaba.
Dicho todo esto, hasta ahora Melissa nunca había llegado a tener pensamientos indiscretos o "Sexuales" con respecto al sr Brown. A excepción de el abrazo que ellos había tenido hace un par de semanas. Para ella, eso en verdad no había significado nada, había bloqueado de su mente cualquier tipo de pensamiento imprudente. Ya que ella se empeñaba en ver a Jack como una especie de Abuelo, además, el no le mostraba ningún tipo de "interés" a ella, así que no le daba mayor importancia.
Ciertamente Jack no le demostraba a simple sus deseos a Melissa. Pero en el fondo, el se moría por ella. Cada vez que ella estaba descuidada, el aprovechaba y le miraba sus increíbles atributos. Lo que el más disfrutaba de ver era su escote. Cuando Melissa usaba Camisetas muy escotadas a el le costaba mucho disimular su mirada. El en verdad era muy discreto, quizás porque tenía miedo de que ella se diera cuenta y hablara con Frank y lo sacaran de su entorno. El en verdad valoraba la amistad de ambos, pero el deseo por Melissa lo estaba consumiendo por dentro.
Un día, Frank llego tarde a casa cómo ya era de costumbre. Encontró a su esposa con su Vecino platicando amenamente en la sala de su casa. El traía noticias, así que les dijo
-J: Melissa, me acaban de informar hoy en la oficina que tengo un viaje de negocios, debo ir a atender un caso en Chicago. Lo bueno es que será por pocos días.
-M: Entiendo... ¿Por cuántos días será tu viaje?
-J: 3 días, me voy el Viernes y regreso el Lunes por la mañana.
-M: Lo bueno es que son por pocos días amor.
-J: ¡Si!
Jack, quería preguntarte. ¿Existe alguna posibilidad de que acompañes a Melissa acá en casa? No me gusta la idea de dejarla sola, no vaya a ser que llegase a suceder algo. Tu podrías quedarte en la habitación de huéspedes, si gustas.
Jack estaba emocionado por lo que Frank le decía, le estaba ofreciendo la oportunidad de quedarse a solas con Melissa con par de días mientras el se iba de viaje. Para el eso era demasiado bueno para ser cierto. Inmediatamente si pensarlo mucho le respondió
-J: Bueno Frank, yo no tengo problema con quedarme. Pero ella al fin y al cabo es la que decide si quiere que yo la acompañe... - decía el tratando de no sonar tan desesperado. A lo que le Melissa dijo
-M: ¿Pero que cosas dices Jack? Ya eres como de nuestra familia. Por su puesto que puedes quedarte.
Jack no podía creerlo, el en verdad le agradaba a Melissa, aunque el pensaba que quizás no de manera sexual, pero ella si sentía aprecio por el.
Así fue, los días pasaron y llegó el fin de semana. Frank se dispuso a tomar su coche y salio en rumbo hacia su viaje.
Jack por su parte. Preparo un pequeño bolso con ropa y sus artículos personales y se dirigió a casa de Melissa. Apenas entró, Melissa lo instaló en el cuarto de huéspedes. Dicho cuarto se encontraba al final de un largo pasillo, justo al lado del cuarto de lavandería.
Los días pasaron sin mucha diferencia.
El viejo Jack y Melissa en verdad disfrutaban el tiempo juntos. Veían películas, hacian deporte cada tanto y el la ayudaba con todo lo relacionado al hogar.
El domingo por la noche, un día antes que llegara Frank de su viaje, Melissa y Jack se dispusieron a tomar un poco de vino y a conversar.
Cómo ella no era una gran bebedora rápidamente el alcohol empezó a hacer efecto en su cuerpo. Habiendo avanzado la noche, y luego de tomarse toda la botella de vino, ambos se dirigieron a sus respectivas habitaciones a dormir.
A mitad de la madrugada, ya habiendo bajado un poco los efectos de alcohol en su cuerpo, Melissa se dirigió desde su cuarto hasta la cocina por un vaso de agua.
Mientras ella bajaba las escaleras desde la planta superior de la casa, se pudo fijar en una luz que alumbraba al final del pasillo, cómo si viniera de la habitación de invitados dónde se encontraba Jack.
Extrañada, luego de bajar la escaleras, se dirigió poco a poco por el pasillo hacia donde provenía la luz. Mientras se iba acercando, se dió cuenta que la luz en cuestión no provenía del cuarto de huéspedes. Sino del cuarto de lavandería. Ella un poco extrañada pensó que había dejado la luz encendida luego de bajar la cesta de ropa sucia desde su habitación hasta allí esa misma tarde. Pero cuando ella termino de llegar a la puerta, se quedó paralizada por lo que estaba presenciando...
¡DIOS MIO, NO LO PUEDO CREER! - pensaba ella mientras veía hacia el interior de la habitación recostada en el marco de la puerta.
Allí se encontraba el sr Brown, desnudo del torso hacia abajo. La mano derecha se encontraba en su polla, haciéndose una paja,
Mientras en la mano izquierda sostenía una Tanga de Melissa en su nariz, específicamente la Tanga que ella había utilizado ese mismo día para sus ejercicios.
El tenía los ojos cerrados mientras se concentraba en el olor que desprendía la tanga, mientras con la otra mano se pajeaba de una manera bestial. Su mano subía y bajaba rápidamente a lo largo de su tranca.
Melissa no lo podía creer. En verdad las sospechas que había tenido con respecto a Jack eran ciertas. En verdad ella lo ponía cachondo a el, a pesar de su edad.
Lo que más la impresionaba a ella era las dimensiones que poseía su polla. Era muy Larga pero sin ser llegar a ser demasiado delgada. También la impresionó el tamaño de sus bolas, estás eran gruesas y colgaban un par de centímetros suspendidas en el aire. Sin duda alguna, esa era la polla más grande que ella había visto en su vida.
Ella no perdía detalle de la paja que el se hacía, por un momento el se detuvo y llevo la tanga a su polla. La enrolló al rededor de su pene y continuo con su paja.
Melissa estaba atónita, podía creer que su agradable y cortes Vecino fuese capaz de realizar un acto tan atroz. La escena duro un par de minutos hasta que el dió señales de correrse.
El soltó una gran cantidad de semen, unos 5 disparos con gran velocidad cayeron sobre el piso. Luego de deslecharse se desenrolló la tanga de Melissa y limpio el desastre de semen que había hecho con ella. Luego la dejo en la cesta de dónde la había sacado, a lo que el prosigio a ponerse su ropa interior.
Cuando Melissa se dió cuenta de ello, salió corriendo rápida y silenciosamente para que el no pudiese verla allí. Ella corrió por el pasillo directamente hacia las escaleras, la ayudaba que todo estaba oscuro.
Estando ella ya se encontraba en la escalera, se fijó que él ya había apagado la luz del cuarto de lavandería y sonó la puerta, en señal de el haber entrado a la habitación.
Melissa prosigio a ir a su cuarto, cerró la puerta y se acostó. En verdad esa noche le costó mucho dormir, en su mente se reflejaba una y otra vez lo que había visto hasta hace unos instantes. Lo más curioso de todo es que ella no se encontraba molesta, tampoco excitada. Más bien se encontraba confundida.
A la mañana siguiente cuando ella se despertó, Jack ya se había ido a su casa. Frank llegó unas horas más tarde. Cuando el llegó el le preguntó a Melissa por Jack, a lo que ella respondió
-M: No lo sé, cuando me desperté ya se había ido, supongo que tenía que hacer algo importante por la mañana... - a lo que su esposo le respondió
-J: Entiendo. ¿Cómo les fue en estos días?
En ese momento, a Melissa le vinieron a la mete la escena que había visto la noche anterior, no podía sacarse la imagen de su tanga enrollada en la polla del sr Brown mientras se pajeaba. Ella parecía estar en una especie de trance, a lo que Jack le dijo.
-F: ¿Melissa? ¿Te sucede algo? - en ese momento ella recobro la cordura y le dijo
-M: Ehhmm... N..no. la pasamos muy bien, Jack me ayudó mucho acá en casa.
Lo que pasa es que ayer dormí un poco mal y por eso estoy tan despistada... - dijo ella tratando de disimular.
Pasaron los siguientes días y todo siguió con normalidad. Jack seguía frecuentado a la casa de Melissa como si nada hubiese pasado. Lo que el no sabía era que ella lo había pillado infraganti esa noche.
Para Melissa cada día le parecía un reto enorme tratar de disimular con Jack lo que ella había visto. Ella ahora ella sí se daba cuenta de las miradas que tenía el con respecto a su cuerpo. Ella se hacía la despistada, pero sabía que ella lo excitaba tremendamente.
Por otra parte, las relaciones con su marido seguían siendo muy escasas. Esto empezó a afectar fuertemente a Melissa en todos los sentidos.
Cada vez estaba más cachonda y su marido no la atendía. Por otro lado sabía que excitaba a su Viejo Vecino, pero inmediatamente rechazaba todo esos pensamientos hacia el, ya que todavía, lo seguía viendo como un Abuelo.
Una tarde cualquiera, encontrándose Jack en su casa. Se dispusieron a sentarse a conversar como lo hacían de costumbre, pero está vez algo era ligeramente diferente.
Melissa estaba vestida un poco provocativa, sin caer en lo vulgar.
En la parte de su pecho, este tenía un escote impresionante, Sumándole a ello, ella no estaba usando sosten. Por lo que se podía apreciar la forma de sus increíbles pechos.
Ella se había vestido de esa manera aproposito, ahora ella quería jugar con el
sr Brown.
Ellos se encontraban conversando de diversos temas hasta que ella cambio el rumbo de la conversación de una manera inesperada diciéndole.
-M: Jack disculpa que te pregunté, pero tengo una duda.
¿Desde que tu esposa falleció, no llegaste a estar con ninguna otra mujer?
-J: Eso es correcto. Desde que mi Esposa Falleció no he estado con otra mujer, le he guardado luto desde entonces.
-M: Entiendo, eso suena muy tierno de tu parte. ¿Pero nunca has pensado en pasar la página y atreverte a tener otra relación?
Aún te quedan muchos años más por vivir, y creo que no te mereces pasar esos años viviendo solo...
-J: Si supieras que si lo he pensado, cuando mi esposa estaba en sus últimos días de vida, tuvimos una conversación y me dijo que por favor siguiera con mi vida y que no me cerrara a conocer otra compañera.
-M: Ella tenía razón. No puedes cerrarte a pasar los últimos años de tu vida solo. No te lo mereces. ¿Nunca has pensado en salir y tratar de conocer a una chica?
-J: No. Para eso sí que no sirvo, en realidad yo creo que aún no ha llegado la indicada que llene el espacio vacío que dejó mi Esposa. Por eso no lo he intentado con otras mujeres.
-M: Eso es muy tierno de tu parte Jack, solo te puedo recomendar que tengas los ojos bien abiertos y te des cuenta cuando veas a tu mujer indicada. Las oportunidades no se presentan dos veces...
Esto último Melissa lo había dicho en doble sentido. Ella se fijó que mientras ella le decía eso, la mirada de Jack iba directamente a sus tetas sin el tratar de disimular. Luego ella se le quedó viendo fijamente y sus miradas se encontraron.
El se encontraba sumamente confundido. ¿Estaría el imaginando cosas, con respecto a lo que Melissa había dicho?
¿O en verdad había algo más?
El se tendría quedar con la duda, pero no por mucho tiempo....
Esa misma noche, por primera vez. Melissa ya no pensaba en el sr Brown como un Abuelo o su amigo, debido a su excitación, ya lo empezaba a ver netamente como un hombre.
Ella debido a su calentura, se masturbo pensado en la escena que había visto hace unos días, la tremenda tranca de su viejo vecino negro la calentaba como nada que ella hubiera visto. Mientras ella se pajeaba, pensaba en como se sentiría esa polla dentro de ella, si el tendría el aguante necesario para propiciarle un orgasmo. Todas estas cosas yacían en la mente de ella.
Unos pocos días después. Una noche, Frank llego del trabajo muy tarde. Melissa intento seducirlo para tener sexo, pero el se negó debido al cansancio que el traía.
Melissa aún se encontraba cachonda, estaba dispuesta a ir al baño a masturbarse luego de que su marido se quedara dormido.
Poco antes de el conciliará el sueño, le dijo
-F: Melissa, no quería pasarme por el alto en avisarte, Hoy me informaron en la oficina que debo irme de viaje, pero está vez será por un Mes. - A lo que Melissa le responde un poco cabreada
-M: ¿CCOMOOOO? ¿ACASO DIJISTE UN MES?
¿Estás loco o que te pasa? Apenas nos vemos pocas horas al día, y ahora se supone que te irás un mes entero? - decía ella con un tono molesta, en verdad estaba cabreada, a lo que su esposo le responde
-F: Discúlpame en verdad. Se que el trabajo me está consumiendo mucho tiempo, pero en verdad no puedo arriesgarme a rechazar este viaje y perder mi empleo. Ambos sabemos que es un gran sueldo y no se consigue algo así en todos lados. Debes entenderlo.
Melissa en verdad se encontraba muy molesta, su marido apenas la follaba, y ahora se suponía que la dejara un mes entero?
Ella optó por no responderle, a lo que está le decía
-F: Melissa por favor. Di algo aunque sea...
En ese momento a ella se le prendió un bombillo. Melissa tragó saliva y trato de sonar lo menos sospechosa posible, así que le dijo a Frank
-M: Si prendes irte un mes y dejarme aquí sola, por lo menos habla con el sr Brown para que se quede y me haga compañía mientras tú no estás.
-F: No lo sé Melissa, es mucho tiempo, no sé si el aceptaría quedarse tanto tiempo.
-M: Ese es tu problema, si quieres que me quede tranquila, habla con el y convéncelo de quedarse. No quiero imaginarme tu rostro si me llegase a suceder algo mientras no estás.
Sería tu culpa directamente por dejarme sola.
-F: Está bien. Hablaré con el mañana, pero no te aseguro nada.
Eso era lo que Frank creía, pero en el Fondo Melissa sabía que Jack aceptaría sin ningún problema. Ya que el moría por pasar tiempo con ella a solas...
A la mañana siguiente, cuando Frank iba saliendo a la oficina, este recordó la conversación que había tenido con su esposa. Así que se montó en su coche, y antes de tomar vía a su trabajo, hizo una pequeña parada en casa del sr Brown.
Era muy temprano todavía, así que el aún no estaba seguro si Jack estuviera despierto a esa hora. Así que prosiguió a tocar su timbre.
Rápidamente a los pocos minutos Jack se encontraba en la puerta de su propiedad, a él lo impresionó muchísimo que Frank estuviese allí. El casi nunca venía a su casa, y mucho menos a esa hora.
El inmediatamente pensó en que algo malo había sucedido. Quizás Melissa le había comentado a su esposo que ella lo había pillado a el mirándole las Tetas con descaro hace pocos días, pensó el.
Cuando Jack abrió la puerta de su casa, inmediatamente invito a pasar a Frank. A lo que este le dice
-F: Muchas gracias Jack. Pero en verdad estoy corto de tiempo, ya que debo ir a la oficina.
He venido aquí porque necesito conversar algo contigo.
-J: Entiendo Frank. ¿Sobre qué se trata? - decía Jack con un tono medio asustado, a el ya le estaba costando demasiado disimular su preocupación.
-F: Verás, en la oficina me han informado que tengo un viaje de negocios por 1 mes completo. Así que ayer le comenté a Melissa y ella se puso como Loca. En verdad estaba muy molesta. Y me dijo que ella aceptaría a que yo me fuese, pero con la condición de que tú te quedaras en casa con ella.
-J: ¿C.. como? ¿Dices que me quedé un mes en tu casa, con ella? - Jack en verdad no lo podía creer.
-F: Si Jack. Yo en lo personal le dije a Melissa que eso era mucho tiempo y que yo no estaba seguro de que tú aceptarías. Pero ella insistió en que hablara contigo. ¿Así que que dices, aceptas?
-J: Yo no tengo problema Jack. En lo absoluto.
Cuenten conmigo.
-F: Muchas gracias Jack, te lo agradezco muchísimo. Nos vemos después!
-J: Adiós Frank. Hasta luego.
Frank prosigio en subirse en su coche y se alejo en via a su trabajo.
Jack estaba incrédulo, no podía creer lo que su vecino le había ofreciendo. Quedarse un mes a solas con Melissa sonaba realmente increíble. Pero lo que el aún no procesaba era que ella le había pedido a su esposo que hablara con el. Ella en verdad quería que Jack se quedara con ella en todo ese tiempo.
Esto último a Jack le empezaba a encajar en especial con la última conversación que había tenido con Melissa. En especial esa frase que ella le había dicho.
"Solo te puedo recomendar que tengas los ojos bien abiertos y te des cuenta cuando veas a tu mujer indicada. Las oportunidades no se presentan dos veces..."
Ahora para Jack todo era mucho más claro. El le empezaba a atraer a Melissa. Eso ahora era mucho más que evidente, y por eso el empeñe de ella en el que el se quedara con ella ese mes que su Marido no iba a estar en casa.
Para Jack, su vecino y esposo de Melissa ya no le importaba en los más absoluto. Más bien ahora sentía pena por el. ¿Como era posible que el dejara tanto tiempo sola a un mujerón de la talla de Melissa?
Abría que ser imbécil, pensaba el.
Frank no tenía ni idea de que el estaba colaborando indirectamente en toda esa situación que se estaba gestando entre su amada esposa Melissa y su viejo vecino Jack Brown. Prácticamente el le estaba poniendo todo en bandeja de plata a su Viejo Vecino Negro para que el tomara a su Esposa.
Ese error, Frank lo pagaría muy caro.
Mientras tanto a Jack no le quedaban dudas, y las que tenía ya se le habían difuminado.
El en verdad se encontraba decidido.
Iba intentar tener sexo con Melissa...
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Fin de la parte 2.
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