Día a día 9
Recogí algunas cosas en casa y salí con tiempo hacia el aeropuerto. Como tenía tiempo, facturé mi maleta y me di una vuelta por las tiendas el aeropuerto. Como no me interesaba mucho lo que va, fui hacia el bar y me pedí una cerveza.…
Recogí algunas cosas en casa y salí con tiempo hacia el aeropuerto. Como tenía tiempo, facturé mi maleta y me di una vuelta por las tiendas el aeropuerto. Como no me interesaba mucho lo que va, fui hacia el bar y me pedí una cerveza. Mientras la bebía, pensaba en si realmente haría falta más gente en la sucursal de Lanzarote o simplemente sería un capricho y había visto la oportunidad de relajar el trabajo. En esas estaba, cuando llamaron para embarcar. Apure mi cerveza y aun así llegue de los últimos. La verdad es que sería por la hora, pero había bastante gente.
En cinco minutos ya estaba enfrente de su sitio en primera clase. Raramente estaba todo lleno. En el asiento de al lado había una preciosidad rubia y con una cautivadora sonrisa.
- Buenas tardes, soy Pablo
-Hola, me llamo Patricia.
-Es un placer hacer el viaje junto a una preciosidad.
-Muchas gracias jajajajaj adulador.
- ¿De dónde eres?
-Yo, colombiana.
-Bonito país y preciosas mujeres ¿a qué te dedicas?
-Trabajo en la promoción inmobiliaria. ¿Y tú?
-Soy el jefe de la zona sur de GYD.Tresmayos. Gestión integral de empresas, asesoramiento, fiscal, contable y laboral. También tenemos un equipo de abogados para las negociaciones empresariales.
-Pues mira por donde, podría interesarme la gestión. Somos pocos y nos come el papeleo.
- ¿Dónde tienes la empresa?
-En Las Palmas, voy a Lanzarote por asuntos laborales.
-Pues mira, yo también, mañana me reúno con el jefe de nuestra oficina en Lanzarote. Podemos quedar a comer y así ves lo que se te puede ofrecer y lo que te puede interesar.
-Pues no me parece mala idea. Toma mi tarjeta, me llamas sobre las 12 y concretamos cita.
Perfecto te llamare.
Patricia se recostó en el asiento mientras yo pedía un botellín de champagne con dos copas, los 45 minutos del vuelo nos permitían tomarlo tranquilamente.
- ¿Quieres?
-Cómo no, que galante. ¿En qué hotel te hospedas?
-Pues espera que lo miro, mi secretaria me organizo la reserva, hotel Secrets Lanzarote Resort & Spa. -Espero que este bien, no conozco Lanzarote.
-Noooo, pues no sabes lo que te pierdes? Por cierto, yo voy al mismo hotel, es espectacular, me encanta.
-Pues me alegra mucho eso que me dices. Te invito a cenar si me enseñas la isla ¿aceptas?
-uhmm como no aceptar, pero yo elijo el sitio, ¿vale?
-Perfecto.
El avión llegaba al aeropuerto y nos abrochamos los cinturones, para el aterrizaje. Aterrizaje perfecto y aplausos en la cabina.
-Tengo que recoger el equipaje y luego me espera un coche en la puerta, ¿si quieres te llevo al hotel?
-Pues muchas gracias, tendría que coger un taxi.
Fuimos a recoger el equipaje y salimos a buscar el transporte.
-Buenas noches, ¿el señor Garrigues?
-Si, buenas noches
-Coloquen aquí el equipaje.
El trayecto no fue muy largo y llegamos al hotel. Fuimos a recepción a recoger las llaves. Yo tenía la 333 y Patricia la 337, casualidades de la vida.
- ¿Nos cambiamos y te espero en recepción?
-Perfecto, no me tardo.
Guiñándome un ojo desaprecio dentro de la habitación. Por cierto, la habitación era espectacular, tendría más de 60 metros cuadrados y una terraza que daba u canal justo pegado a la terraza, donde podías refrescarte cuando pegase el sol. Me puse un pantalón de lino azul marino y una camisa también de lino blanca y bajé a la cafetería a esperar a Isabela.
Patricia llego radiante con un vestido blanco que resaltaba su bonito moreno y sus preciosos pechos.
-Estas espectacular, seré la invidia de todos.
-Muchas gracias
Una preciosa sonrisa apareció en su cara y mi polla pego un bote como movida por un resorte.
- ¿Dónde vamos?
-A la Cabaña Macher
-Perfecto, cogeremos un taxi.
El taxi nos llevó hasta la puerta del restáurate. El sitio era muy coqueto, buena decoración y un ambiente muy relajado. Nos acomodaron en una mesa del jardín. Pedí una botella de Remirez de la Ganuza blanco reserva. Pedimos una especie de menú degustación que por cierto estaba espectacular. La cena fue pasando entre risas, hasta que llegamos al tema sexual.
- ¿Tienes pareja?
-Jajajjaaj nooo, no me interesa, vivo muy bien sola, así puedo hacer lo que quiero sin tener que dar explicaciones a nadie. ¡y tú, tienes que dar explicaciones?
-Pues no jajajaj tampoco.
Y acercando mi boca a la suya la bese muy tierno y muy suave, Patricia se estremeció mientras mi mano acariciaba su espalda desnuda. Su lengua se juntó con la mía en un baile lento y parsimonioso.
-Hummm que bonita boca tienes, me estaba volviendo loco por probar esos labios.
-La verdad es que yo también tenía ganas de probarte.
- ¿Quieres tomar una copa?
-Hummm mejor la tomamos en el hotel, paga la cuenta y nos vamos.
Pagamos i marchamos camino al hotel. Al pasar por recepción pedí una botella de champagne y nosotros subimos a la habitación.
-Perdona, pero he ir al baño.
Mientras Patricia estaba en el baño, llego el champagne. Cuando salió del baño la cogí por la nuca y la besé muy lento mientras mis manos bajaban la cremallera del vestido, dejándolo caer a sus pies. Mis manos recorrieron su espalda bajando desde su nuca a su precioso culo, para volver a subir otra vez.
Mi lengua se bañaba en su boca y mis manos no paraban de subir y bajar buscando ese precioso culito. Subía lentamente por su costado llegue a sus pezones, los que pellizque con poca fuerza y un suspiro escapo de su boca. Este era el presagio de que le gustaba el sexo más duro, pero tendría que esperar. Mientras mi boca la besaba con pasión y desesperación en un morreo continuo, mis manos bajaron a su culito y a su coñito y los acariciaron muy suave. Patricia movía su cuerpo buscando las caricias mientras su boca ya libre de la mía, que había pasado a sus pechos, gemía sin parar. Mi dedo pegado a sus braguitas, las introducía dentro de su sexo en un lento y corto mete y saca, que provocaba un baile en Patricia buscando que aquel dedo profundizase. Fui bajando mi boca lentamente a la vez que bajaba sus braguitas hasta los tobillos y las sacaba fuera. Mi boca se apodero de su excitado y abultado clítoris y recogiéndolo en mis labios lo fui succionando en un chupón sin fin.
Sii huummm asiii siiiii, mas, no parees, gemía Patricia mientras mi boca y mi lengua succionaban y relamían tan jugoso apéndice. Las manos de Patricia sujetaron mi cabeza y la pegaron a su coñito, buscando el máximo placer.
-Hummm, siii me estas matando humm no pares, sigueeee.
Mientras mi lengua relamía una y otra vez su clítoris, mi dedo recogió parte de sus jugos acariciando su ano, bailando en su entrada, mientras Patricia subía y bajaba intentando que entrase el dedo en su culito hasta que lo consiguió.
-Hummmm siiiiii asiiii hummmm no pares hummmm
Mi dedo entraba y salía muy despacio, provocando espasmos de placer en Patricia, hasta que apoyada contra la pared lanzo un fuerte grito y mientras atraía mi cabeza a su cuerpo empezó a correrse bañando mi cara y boca con sus jugos. Tras unos segundos de espera, subí y besé su boca con pasión y desenfreno con partiendo sus jugos, que devoramos con lujuria. Patricia se dejó caer de rodillas y sujetando mi polla la llevo hasta el fondo de su garganta, para sacarla lentamente, chupar mi capullo y volver a metérsela has el fondo. Esto lo repitió unas cuantas veces y si seguía así, me correría en su boca sin remedio. La cogí y la subí en el reposamos del sofá, dejando su culito expuesto. Patricia se dio la vuelta y se puso en cuatro sobre el sofá.
Vamos hummm follame, rómpeme el coño.
Poniendome detrás de ella acerque mi polla a su coño y de una se la clave hasta el fondo. Cogiendo sus brazos a la altura de los codos, empecé un rápido y duro mete y saca.
-Siii hummm siiii asiiii me estas matando cabrón hummmm
-humm sii te voy a reventar hummm
Y diciendo esto se la clave hasta los huevos lanzando unos buenos chorros dentro de su coño.
Nos besamos y nos sentamos en el sofá a seguir con la copa.
- ¿te apetece un 69?, suavecito humm muy suavecito.
-Cómo no, tienes una lengua prodigiosa.
-Pues ponme el coño en la boca.
Patricia se levantó y poniendo una pierna a cada lado de mi cabeza fue bajando lentamente hasta apoyar su precioso coñito n mi boca. Mis manos buscaron una almohada para poner debajo de mi nuca y así poder elevar un poco mi cabeza para llegar mejor a su coñito. Lamí el interior de sus muslos dándole pequeños mordisquitos en la parte interna mientras mis manos acariciaban sus nalgas haciendo que su piel se erizara. Patria apoyaba cada vez con más fuerza su coñito contra mi cara y los restregaba buscando mi lengua.
Lentamente se fue deslizando hacia delante hasta meter toda mi polla en su boca. La saco lentamente para chupar alrededor del capullo, muy lento, mientras lo metía y sacaba muy lentamente de su boquita. Su lengua envolvía mi capullo y la volvía a meter hasta el fondo hummm. Mis manos se apoderaron de su precioso culito y lo clavaron contra mi boca, sus labios se abrieron y mi lengua llego a su clítoris. Lo lamí con pasión, succionándolo y pasando muy lenta la punta de mi lengua. Su boca me estaba volviendo loco y la mía parece que a ella también, pues ya movía su coñito arriba y abajo. Sujete con fuerza su culito contra mi boca mientras mi lengua empezaba un rápido movimiento hacia los lados. Patricia introdujo mi polla hasta el fondo, abrió sus piernas y rego mi cara con sus jugos. No deje que cambiase de postura y así según estaba apretada por mis manos contra mi boca, aproveché los fluidos de su cuerpo, para a la vez que seguía chupando su coñito, ahora de arriba abajo, meter mi dedito n su culito, que e lo trago de una sola vez. La boca de patricia emitió un gemido que hizo que mi boca entrase aun un poco más en su boca. Su chupada me estaba volviendo loco y mis caderas acompañaban el movimiento de mi dedo en su culito. Otro dedo apunto a su entrada y lo fui metiendo muy muy lento hasta conseguir meterlo entero, lo saqué muy lento, centímetro a centímetro. Su cuerpo lo buscaba y su boca emitía pequeños gemidos. A la cuarta o quinta vez que mis dedos entraron en su cuerpo, sus piernas empezaron a temblar y un chorrito de flujo salió por su coño, se había corrido otra vez con mi polla en la garganta. Deje que se recuperase unos segundos y ahora si mi pola imprimió un fuerte ritmo en su boca a la vez que mis dedos entraban y salían con mucha fuerza de su coño, mi polla cada vez entraba más adentro en esa preciosa boquita, hasta que al sentir un gran chorro que casi me ahoga, no pude menos que explotar en esa boquita y llenarla de mis jugos con mi capullo en la entrada de su garganta. Patricia temblaba encima de mi boca y estaba tan sensible que ya no aguantaba ni la punta de mi lengua en su coño. La ayude a colocar su cabeza sobre la almohada y la abrace hasta que su cuerpo volvió a una cierta normalidad. Me beso muy suave y se giró apoyando su culito en mi polla. Yo apretaba sus pezones y ella temblaba en pequeños orgasmos que su cuerpo la regalaba. Así nos quedamos dormidos.
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- Relato #159964— title-regex: contiguous parts (8 -> 9)