Mi amigo de chat quería terminar dentro
Javier siempre quiso terminar dentro. Ahora que el embarazo terminó, la excusa ya no existe. En la habitación de un hotel, la tensión acumulada por meses de fantasías digitales estalla en una noche de placer crudo y sin filtros.
Me habéis preguntado por mi amigo de chat, Javier que me ayudó a poner los cuernos a mi ex marido. Muchos se han interesado por saber si volví a quedar con él.
Pues si volví a quedar una única vez más. Después de aquella aventura, Javier y yo nos comunicábamos por chat y le tenía al corriente de mi embarazo. Continuamos con nuestra morbosa relación de chat y de fotos con masturbaciones suyas con mis imágenes. Estaba obsesionado con aquella aventura. Le obsesionaba la idea de correrse en mi interior. Parece ser que a su mujer no le iba mucho esa idea y normalmente usaban preservativo. Para él se había convertido en algo morboso. Como se portó muy bien conmigo quedamos en vernos tras el parto y una vez que hubiera transcurrido el periodo de abstinencia después.
Un par de meses después de mi parto quedamos en vernos en su viaje a Madrid.
Quedamos esta vez directamente en la habitación de hotel. Recuerdo que me presenté en vaqueros porque no me sentía muy atractiva. Ya sabéis que tras el parto el estómago y el cuerpo no queda muy estético y cuesta un poco recuperarse.
Llamé a la puerta y me abrió. Nada más pasar se abalanzó sobre mí para darme un beso en la boca. Estaba desnudo completamente y de hecho estaba empalmado antes. Tenía muchas ganas.
Me sentó en la cama y me quitó la ropa. Me quitó los zapatos, los calcetines, el pantalón y las bragas. Cuando me tuvo desnuda me tumbó en la cama y comenzó a masturbarse de pie.
Eso me excitó mucho. Mientras me decía:
_ Jooooder que coño tienes, como me gusta.
_ Me ducho antes, vale?
_ No, por favor. Me insistió. Tócate.
Yo comencé a masturbarme mientras el hacía lo propio.
Me sujetó una pierna y comenzó a besarme y a lamerme los pies.
_ Pero, Javier, no me duchado.
_ Nada, huelen muy bien.
Yo estaba excitadísima. Me pasó su lengua por la planta de mi pie, haciéndome cosquillas, por entre los dedos, me chupó los dedos. Bajó su lengua por el tobillo y alcanzó mi gemelo. Subió hasta la rodilla, alcanzó mi muslo y comenzó a morderme y chuparme la parte interior del muslo.
Cuando se acercó a mi sexo dijo, eso lo recuerdo muy bien.
_ Qué bien huele, huele a sexo. Estás mojada.
Se emtió todo mi coño de golpe en su boca y no paraba de succionar, lamer y empujar con su lengua. Me pasaba la lengua por mi clítoris. Yo le atrapé con mis piernas la cabeza y comencé a gemir.
Cuando llegó a mis pechos puso su cuerpo encima del mío y mientras me lamía la parte interior de mi pecho me la metió. De un solo golpe y seco.
_ Aghh dije al notar como me entraba dentro. No me chupes los pezones que estoy dando de mamar a mi hijo.
Esta vez no tenía que tener cuidado con mi estómago y comenzó a moverse a golpes muy duros. Se oía el clap clap de su cuerpo contra el mío. Me follaba duro con su polla grande. Me dolía un poco pero la excitación podía con eso.
_ Ufff que buena estás recuerdo que decía entre dientes mientras empujaba con ansia.Pero que zorra eres.
Eso me ponía de verdad como una gata en celo.
_ Fóllame más fuerte le dije.
Los movimientos fueron más exagerados. Cogía distancia y la metía con fuerza. Mientras yo atrape en mis manos mi clítoris y me lo masajeaba. Estaba mojada. Seguro que tenía la polla embadurnada de flujo. Se oían los líquidos chocar con su verga.
_ Ahhh me viene le dije no pareessssss
Sus movimientos se aceleraron. Le atrapé con mis piernas para que entrara más dentro. Y me vino el orgasmo. Grité, grité muy fuerte y temblé de placer.
_ Puta me dijo mientras el orgasmo ahogaba mi voz. Te voy a llenar de leche el coñoooo.
Le pedí que parara un segundo para reponerme y así lo hizo aunque le costaba y de vez en cuando apretaba su cuerpo contra el mío.
_ No me queda nada me dijo.
_ Venga le dije.
Me sujetó por los hombros y empujó con fuerza hacia dentro. Entro varias veces pero enseguida me dijo:
_ Me corro en tu puto coño yaaaaaa (eso no se me olvidará) y se corrió. Gemía muchísimo. Me llenó el coño de esperma.
_ Uaaggggg decía mientras su polla bombeaba su leche caliente en mi interior. De verle así me vino a mi otro orgasmo. Nos corrimos moviéndonos y sujetándonos mientras descargaba en mi interior.
_ Déjame tenerla dentro con mi esperma un rato.
Le dejé. Nos quedamos tendidos en la cama con su polla dentro y yo inundada de leche.
Al rato la sacó. Le había prometido que me dejaba hacer una foto sólo de mi coño con la leche. Cogió la cámara digital que tenía en la mesilla y me fotografió el coño mientras salía algo de su esperma. Una gran parte estaba dentro porque no me había puesto de pie pero él no quería.
Con lo que salía de mi coño jugaba con sus dedos. Me lo untaba por mi sexo.
De pronto me puso su polla en la boca.
_ Chúpamela para follarte otra vez.
Se la chupé y empezó a crecer de nuevo. No con tanta dureza pero estaba erecta. Me puso de espaldas en la cama y comenzó a escupirme en el ano y a meterme un dedo dentro. Me ardía un poco el ano pero me puso su polla en la entrada y la metió despacio. Primero introdujo el glande y lo dejó una rato porque me ardía el culo. Mientras con una mano me masajeaba el clítoris contra la cama. Fue metiéndola despacio. Me dolía mucho pero como me excitaba con el clítoris me dejé hacer. Por fin la metió entera y esperó un rato a que me acostumbrara. Los movimientos aquí eran más suaves.
_ Que culo tienes zorra. Como me gusta sentirlo contra mí. Así, así, así.
Me excitó mucho. Decidió sacarla y según la sacó me la introdujo por detrás en el coño. Entró rápido y de un modo seco. Qué placer.
Me follaba por detrás sujetándome por la cintura y a cuatro patas.
_ Noto mi esperma dentro junto a tus líquidos, Puta.
_ Siii le decía yo.
_ Me voy a volver a correrrrr. Se corrió dentro de mí y me apretaba la cintura mientras descargaba y la polla lo más dentro posible.
Cuando terminó me dijo que me pusiera de pie. Según me puse empecé a chorrear esperma. Javier lo atrapaba con sus dedos y me masturbaba el clítoris. Me venía un orgasmo y le dije que no parara ni cambiara el ritmo. Me corrí por tercera vez con sus dedos empapados en flujos y esperma.
Al terminar nos duchamos y charlamos un rato antes de despedirnos.
Me lo pasé muy bien.
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