Bretxa
Relatos
Lydia
Hetero: InfidelidadBis a bis
La visita especial prometía reencuentro, pero el calor de la prisión y la mirada lasciva del director encendieron una chispa peligrosa. Entre el registro y la humillación, la línea entre la obligación y el placer se desdibuja, invitándola a perder el control en un lugar donde nadie debería tocarla.
Lydia
Hetero: GeneralMade in Brazil
El vuelo a Río no es solo un viaje, es una huida. Con el corazón latiendo a mil por hora y el cuerpo ya temblando de anticipación, Lydia sabe que esta vez no volverá con las manos vacías ni el alma tranquila.
Lydia
Hetero: InfidelidadTrio Turistico
La soledad de la montaña y el calor de agosto encienden chispas entre dos desconocidos. Cuando la noche cae y las barreras sociales se disuelven en el río, la línea entre la amistad y el placer prohibido se borra, dejando a un marido como testigo mudo de su propia traición.
Lydia
Hetero: InfidelidadMi viaje a Chile
En medio de un congreso aburrido en Chile, una mirada insistente y el clic constante de una cámara despiertan en Lydia una curiosidad prohibida. Lo que comienza como una persecución fotográfica se transforma en una noche de miel, desnudez y placer crudo con un desconocido que solo busca capturar su belleza.
Lydia
Hetero: InfidelidadSueño de dos
Santi siempre supo cómo mirarla, pero esta vez sus manos no se detuvieron en la mirada. Entre bromas y correos prohibidos, la línea entre la amistad y el deseo se desdibuja hasta que el hotel se convierte en el único refugio de una lujuria que ya no pueden contener.
Lydia
Hetero: GeneralCompartiendo habitación
El frío congelaba el coche, pero el calor entre ellos estaba a punto de derretirlo todo. Tres colegas, una sola cama, y la promesa de una noche que cambiaría las reglas del juego.
Lydia
Hetero: InfidelidadA bordo del placer
El mar Caribe esconde secretos que solo se revelan cuando el sol se pone y la guardia baja. Ella pensaba que era una visita turística, pero Diego y Yami tenían otros planes para su aburrimiento. En alta mar, sin testigos ni excusas, la discreción se convierte en la única regla rota.
Lydia
Hetero: GeneralTú y yo
No sabía su nombre, pero su cuerpo me hablaba de deseos que no podía ignorar. Entre miradas furtivas y persecuciones urbanas, el riesgo de ser descubiertos encendía cada nervio de mi piel. Esta vez, el destino no nos dejaría escapar.