Amorboso
Relatos
Carpe Diem
Hetero: GeneralUn concierto muy, muy caliente
Bajo el estruendo de la música y la mirada de cientos de personas, sus miradas se cruzaron y supo que esa noche no se iría solo. El riesgo de ser descubiertos no hizo más que encender la chispa que los llevó, de la multitud a la soledad de un vestuario, donde el deseo se convirtió en acción sin filtros.
Carpe Diem
Hetero: InfidelidadLio y polvo en las rebajas de agosto
El calor de agosto y las rebajas son solo la excusa; la verdadera tentación está en el probador. Cuando sus miradas se cruzan, la regla de oro es clara: no mires a tu alrededor. Solo ella y él, contra las paredes de un probador, donde el ruido de la tienda cubre los gemidos más prohibidos.
Carpe Diem
Hetero: GeneralMenuda forma de empezar la jornada
El apretujón del vagón se convierte en excusa perfecta para el contacto prohibido. Ella sonríe, él se excita, y en silencio, entre el ruido de la ciudad, deciden jugar con el fuego antes de que suene la parada final.
Carpe Diem
Hetero: GeneralAl comprarme un pantalón
El calor de Madrid lo llevó a esa tienda, pero fue la mirada de la dependienta lo que lo atrapó. Cuando ella se arrodilló para medirle el pantalón, el espejo del probador reveló más de lo que él esperaba. ¿Se atrevería a cruzar la línea entre cliente y amante antes de que sonara la campanilla de la salida?
Carpe Diem
Hetero: GeneralSexo y locura en el salón de su casa
Llevaban meses mirándose con intención, pero el silencio de la oficina los mantenía a raya. Cuando la puerta se cierra y los padres se ausentan, la contención se rompe: no hay tiempo para preliminares suaves, solo la urgencia de piel contra piel y la búsqueda de un placer que no conoce límites ni vergüenzas.