Tony Robou
Relatos
Miranda
Hetero: InfidelidadPrimera vez con mi buen amigo Dereck
Una nota en el parabrisas revela la verdad: una noche de pasión prohibida con un amigo inglés. Ahora, Miranda debe enfrentar a su novio y explicar cada detalle de esa noche inolvidable. La confesión no termina en celos, sino en una complicidad que redefine su relación.
Miranda
Hetero: InfidelidadEn la chimenea de la casa de mi jefe.
Miranda sabe que la oficina es un lugar peligroso para sus juegos, pero esta vez la provocación va más allá de los muros corporativos. Alfredo la espera en su casa, con la chimenea encendida y la ausencia de su esposa como único testigo. ¿Hasta dónde está dispuesta a llegar para satisfacer sus antojos prohibidos?
Miranda
Hetero: InfidelidadEn mi auto en el estacionamiento de la oficina
El calor de la oficina se traslada al frío del estacionamiento subterráneo. Cuando las puertas del auto se cierran, el riesgo de ser vistos se convierte en el condimento más potente del deseo. ¿Podrán terminar antes de que la sombra detrás del coche vecino decida intervenir?
Miranda
Hetero: InfidelidadLa Revancha despues de 36 meses!
Él cree que viene a hablar de los niños, pero ella tiene otros planes. En la cocina de su casa, Miranda desarma la dignidad de su exmarido con cada movimiento, recordándole lo que se perdió y demostrándole quién manda ahora en su cama.
Miranda
Hetero: InfidelidadQue barbaro negrón!
El viaje a Chicago prometía ser solo una convención corporativa, hasta que Tom cruzó su camino. Entre miradas insinuantes en el restaurante y caricias prohibidas bajo la mesa, la tensión se vuelve insoportable. Esta noche, la excusa del trabajo se desvanece y solo queda el deseo de cumplir una fantasía que ella siempre ocultó.
Miranda
Hetero: InfidelidadViaje a Huatulco en 94
Miranda nunca imaginó que ser vista desnuda por un desconocido en la playa tendría consecuencias tan húmedas. Cuando el misterioso observador aparece como su instructor de jet ski, el riesgo se convierte en placer prohibido en medio de la bahía.
Miranda
Hetero: InfidelidadFinalmente lo volví a hacer en el 2003
Entre los masajes de los sábados y las miradas furtivas en la cancha, el deseo latente se convierte en realidad. Cuando la masajista retira la toalla y el instructor se desnuda, la señora de 43 años descubre que su infidelidad no solo es posible, sino inolvidable.
Miranda
Hetero: InfidelidadLa fiesta de los 40...
La apuesta era simple: subir a la planta alta prohibida y demostrar que podía hacerlo. Lo que no esperaba era que, mientras el mundo abajo fingía no ver, su propio esposo y su mejor amigo la observarían desde la oscuridad, disfrutando cada segundo de su caída.
Miranda
Hetero: InfidelidadUn buen recuerdo
Diez años después de su última noche juntos, el destino los reúne en un ascensor. Él es un ejecutivo europeo; ella, una madre y esposa. La tensión sexual estalla en la discoteca del hotel, pero esta vez no hay secretos ni miedo: hay una propuesta prohibida que cambiará las reglas de su matrimonio para siempre.
Miranda
Hetero: InfidelidadMe cobraron bien la que hice hace un año!
Después de un año, el destino las reúne en un hotel. Lo que comienza como un reencuentro entre ex amantes se transforma en una noche de pasión descontrolada cuando la esposa de él aparece y toma el mando. ¿Qué pasará cuando la verdad salga a la luz?
Miranda
Hetero: InfidelidadEl climax de una infidelidad
La oficina se vacía, pero la tensión entre ella y su jefe se densifica. No es solo una reunión de trabajo; es una cita secreta donde las reglas corporativas se desmoronan bajo el peso del deseo. Cuando la puerta se cierra, el riesgo de ser descubiertos no disuade, sino que enciende una necesidad incontrolable que los lleva a invitar a un desconocado a su juego.
Miranda
Hetero: InfidelidadEstreno de la recamara de invitados
La puerta del sauna se cerró y el silencio solo fue roto por el sonido de la ropa cayendo al suelo. Él sabía que ella lo miraba, y ella sabía que él no la detendría. Esa noche, las reglas del matrimonio cambiaron para siempre.